Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 839
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839: Manejando los resultados 839: Manejando los resultados Editor: Adrastea Works La magnética voz masculina y la honesta preocupación hicieron que tanto Donnie como el gordito se quedaran un poco sorprendidos.
Cuando se dieron la vuelta, vieron que Karl estaba mirando la torre en llamas con su apuesto ceño fruncido, lo cual hizo que Donnie y el gordito quisieran aclararlo.
El gordito no sabía la razón detrás de eso, pero Donnie sabía claramente que una “chica”, tan hermosa que podía llamar la atención de las personas en cualquier momento, fue de hecho la que causó todo ese accidente.
Sopesó un poco sus palabras y dijo.
—Karl, la universidad no te castigará siempre y cuando estés seguro de que te aferraste a las normas.
¿Rompiste alguna?
—No, no lo hice —Karl sacudió la cabeza con fuerza y luego la bajó—.
Pensé que la Torre de Magia de rango sénior evitaría que sucediera esto.
Las universidades sabrán que fui yo seguro…
Donnie lanzó un suspiro de alivio.
Al menos, Karl nunca rompió ninguna norma.
Podía usar eso para consolar a Karl, aunque no estaba seguro de si la universidad iba a echar a Karl o no.
—¿Y qué?
No hiciste nada malo, y…
Ummm…
no se atreverán a tratarte injustamente…
—Donnie estaba siendo bastante ambiguo.
Hizo alusión al poderoso origen de Karl.
Expulsar a semejante estudiante sin un motivo válido adecuado sometería a una gran presión a la Universidad Heidler de Magia.
A pesar de que Donnie no podía identificar los objetos mágicos que llevaba Karl, podía sentir el terrible poder dentro de ellos.
Incluso algunos nobles importantes o hechiceros de rango sénior no podían pagarlos, consideró Donnie.
Karl asintió levemente mientras el consuelo de Donnie funcionaba más o menos.
Se dijo a sí mismo.
—Lu Xiaoen me ha enseñado muchas lecciones; una más no es un gran problema…
¿Lu Xiaoen?
Ese era un nombre muy extraño el cual contradecía la gramática de la lengua común.
Donnie se preguntó si Lu Xiaoen era el padre o el hermano mayor de Karl.
—¿Lo hiciste tú?
—El gordito preguntó con gran sorpresa, quién acababa de escuchar su conversación como si fuera invisible.
Karl echó un vistazo al gordito y sus ojos de color púrpura/plateado se agudizaron de repente.
Donnie estaba afectado; pero el gordito había sentido la gran presión puesto que había sudor en su frente.
No se atrevió a seguir preguntando.
En ese momento, Shirley, del Ducado de Orvarit, se acercó a ellos y sonrió entre tanto que sobrevivía a un desastre.
—Donnie, gracias a ti, ¡estamos todos a salvo!
—Yo tuve…
tuve suerte…
—Donnie tartamudeó de repente ante el cumplido de una chica.
Karl murmuró en voz baja.
—Yo también os hubiera avisado a todos si él no lo hubiera visto…
Shirley no lo escuchó por los rayos y los truenos.
Ella sonrió a Donnie.
—Sí, tuviste suerte de haberlo visto.
Pero nos ayudaste a salir.
Parecías muy diferente mientras estabas dando órdenes al modo que aparentas ahora.
La cara de Donnie se ruborizó un poco.
Al igual que Sammy, se rascó un poco la cabeza y dijo.
—También me salvaba a mí.
De repente, el ensordecedor estruendo del trueno se cortó y todo cayó en un gran silencio.
Todos los aprendices alzaron la vista y vieron la niebla gris brotando del cielo, la cual había eliminado todo el terrible poder de las oscuras nubes.
—Usaron mythal…
por fin…
—dijo el gordito de forma pensativa.
En cuanto a qué era el mythal en la Universidad Heidler de Magia, los aprendices no tenían una idea clara.
Escucharon que tenía algo que ver con ciertos círculos de nigromancia, incluido el llamado Doce Círculos de Miranda.
Shirley echó una mirada extraña al gordito, sin tener ni idea de cuándo llegó allí, pero tampoco le importó.
—Ya estamos a salvo.
Tengo que ir a buscar a mi compañera de habitación —dijo Shirley a Donnie.
Después de ver a Shirley marcharse, Donnie se dio la vuelta y sus ojos miraron de repente a un par de azules.
—¿Qué estás mirando?
—Donnie estaba algo perplejo.
El gordito dijo un poco celoso.
—Creo que le gustas a la chica…
—¡Ni siquiera nos conocíamos hace una hora!
—Donnie se dio prisa en explicarse.
—Es cierto.
Solo te llevó una hora…
Ummm…
—suspiró el gordito.
Donnie estaba un poco cabreado pero también bastante tímido.
—No me refería a eso.
¡Solo somos compañeros de clase!
El gordito desvió la mirada.
—Conocerás a sus compañeras de cuarto.
No te olvides de mí.
Donnie se quedó completamente mudo.
¡Ni siquiera conocía al gordito!
—Así que vosotros dos no tenéis experiencia, ¿verdad?
—Dijo Karl, quien ya se había olvidado de sus preocupaciones—.
Puedo notarlo.
Su brazo izquierdo sostenía su brazo derecho, y su mano derecha se frotaba la barbilla.
—Yo…
—Donnie trató de disentir, pero de alguna manera no fu capaz de mentir.
El gordito se sorprendió.
—¿Cómo lo sabes?
Karl sonrió gentilmente y dijo.
—Cuando la chica le dio las gracias a Donnie, Donnie estaba actuando como un novato en una relación.
Debería haberle pedido a la chica que le invitara a comer y la próxima vez podría invitarla él.
Una y otra vez, sujetar la mano de la chica no es difícil.
—¿Le pidió a la chica que le invitara a comer?
—Preguntó el gordito con sinceridad.
Karl dijo con orgullo.
—¡Pues claro!
No temas perder la dignidad.
Mi padre me contó una vez la historia de un granjero que esperaba junto al tronco de un árbol día tras días a que conejo chocara con él hasta la muerte.
El resultado es justo como te imaginas.
Para ganar el amor, tienes que llevar la iniciativa como un hombre.
¿Me estás diciendo que vas a esperar a que una chica corra a tus brazos?
Donnie sintió que era una hermosa muchacha frente a él quien daba conferencias sobre cómo seguir a una chica, y no se sentía muy cómodo con eso.
Interrumpió a Karl a toda prisa.
—¿Entonces tú tienes…
experiencia?
Karl miró al cielo y dijo.
—¡Por supuesto!
Hizo una pausa y nadie dijo nada.
—¿Quieres que te lo muestre?
El gordito dijo que sí emocionado pero fueron detenidos por él mismo.
—No, no.
Acaba de ocurrir un accidente.
Será mejor que nos portemos bien antes de tomar una decisión al respecto.
—Sí…
—Karl parecía molesto de nuevo, cuya cabeza había bajado.
El gordito también recordó su misión.
—Enviaré el reportaje primero y continuaremos tras volver a la habitación…
—¿En qué habitación estás?
¿Cómo te llamas?
—Preguntó Donnie confundido.
El gordito no sabía qué decir.
Al final lanzó un fuerte suspiro.
—No importa…
Antes de resolver este problema, no tendré oportunidad…
…
En la Torre de Magia de Allyn, la Ciudad en el Cielo.
Heidi tenía casi el mismo aspecto que veinte años atrás.
Todavía tenía la misma cara redonda, algunas pecas y el largo cabello rubio.
La única diferencia era que en ese momento llevaba una insignia de arcana de ocho estrellas y una insignia de magia de nueve círculos.
Además, llevaba unos anillos deslumbrantes: uno era el Premio Corona de Holm y otro del Premio Evans en Arcana.
Encontró o creó el resto de los anillos por su cuenta.
—Señora, el número de hoy de Impresión de Allyn está disponible.
¿Quiere echar un vistazo?
Era el anillo en su dedo meñique izquierdo quien hablaba.
Heidi sorbió su té negro y dijo.
—Claro.
Entonces el anillo se iluminó con una luz roja y después el rayo de luz proyectó una pila ilusoria de periódicos frente a Heidi.
Heidi sujetó la taza de té con la mano izquierda y tocó la pantalla de luz para pasar las páginas con la mano derecha.
Cuando Heidi vio el título, ¡Terrible!
El Accidente Más Grave en Veintiún Años; ¡Dolor!
Consecuencias de la Negligencia de la Universidad Heidler, le hizo gracia y pasó a la página correspondiente rápidamente.
Una vez que leyó las noticias, se estaba riendo demasiado fuerte como sentarse derecha.
Por suerte, siempre había estado desarrollando el interés de Lu Xiaoxi en Estructura Corporal y Genética a propósito, o Lu Xiaoxi estaría estudiando ahora en la Institución Átomo.
¡Su maestro debería estar agradecido por ello!
…
En la Torre Mayor de Magia de la Universidad Heidler de Magia.
Schokola, el presidente, cogió un altavoz de oro y dijo con la típica voz fría y ronca de un lich.
—Hemos decidido suspender el estudio de Brades en la universidad.
Genera peligros a los estudiantes.
La tranquila y seria voz masculina salió del altavoz.
—No estoy de acuerdo.
Schokola hizo una breve pausa y dijo.
—Este es el accidente más terrible desde la fundación de la universidad.
La voz masculina conservaba el mismo tono.
—Antes de esto, ¿te conté alguna vez todo sobre la situación de Brades?
¿Te dije alguna vez que un hechicero de rango sénior debía estar allí para supervisarlo?
—Pero estaban en una Torre de Magia de rango sénior —explicó Schokola.
—Es tu problema —dijo la voz masculina.
—¿Así que estás mostrando tu postura?
—La voz de Schokola se volvió aún más gélida.
Como archimago, se sintió muy ofendido por el joven en el altavoz.
La voz masculina sonó un poquito graciosa y entonces volvió a ponerse seria.
—Sí, esta es mi postura.
Por supuesto, me haré responsable de la pérdida de la universidad.
Pero es imposible que expulses a Brades.
—Haré un listado de citas —dijo Schokola, quien al final tuvo que dejar de insistir.
Después de todo, el hombre en el altavoz se había comprometido.
—De acuerdo.
Envía la lista a Brades —dijo la voz masculina que sonaba un poco molesta.
…
—¿Todo esto…?
—Karl miró la lista y estuvo a punto de echarse a llorar.
Schokola dijo tristemente.
—Sí, pagas o te marchas.
Depende de ti.
Por supuesto, tu hermano mayor pagará por ello primero.
Me pidió que te dijera que el dinero procederá de tu propio tesoro de tus futuros feudos.
Este es el primer paso para madurar, y se llama “asumir tu responsabilidad”.
La voz de Karl tembló.
—Yo…
Yo pagaré…
Karl mantuvo la cabeza muy baja desde que volvió a su habitación, como si el mundo se derrumbara.
Se fue directamente a la cama sin decir nada, lo cual hizo que Donnie y Sammy no se acostumbraran a ello.
Pero también estaban contentos de que la universidad no echara a Karl.
—Duerme un poco.
Mañana tenemos la clase abierta del Señor Felipe —le dijo Donnie emocionado a Sammy.
Sammy asintió.
Últimamente, estaba cada vez más desanimado.
…
Ojos de color rojo oscuro, el aire de la muerte…
Donnie se levantó de su cama y jadeó muy fuerte.
¡Era aquella pesadilla otra vez!
De repente, sintió que algo no iba bien.
Se giró para mirar por la ventana y vio a Sammy allí de pie con los ojos bien cerrados.
El espectro detrás de su espalda se había superpuesto completamente con su cuerpo.
Entonces Sammy empezó a caminar hacia el exterior de una forma espeluznante.
Donnie estaba a punto de detenerlo, pero su boca fue tapada de repente.
—No lo despiertes, o el alma de Sammy quizás desaparezca para siempre.
Vamos a seguirlo —dijo Karl en voz muy baja.
Donnie se sobresaltó, pero por la voz de Karl, se percató de que estaba emocionado.
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