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Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 84

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84: Caos.

84: Caos.

Editor: Adrastea Works Con Luz de Luna, Lucien se movía a través del bosque rápido como una sombra.

Aunque la mansión estaba bastante lejos del Cañón Larnaca, veinte minutos después, podía ver el brillante Río Massol, que estaba muy cerca del cañón, reflejando la luz de la luna enfrente suyo.

Lucien aminoró para ser más cauto.

Vio varias hogueras ardiendo a lo lejos, probablemente encendidas por aventureros.

…

El lecho del río estaba cubierto de innumerables piedrecitas.

El río Massol seguía fluyendo hacia el este y al final se unía al río Belem.

Vistiendo una capucha negra, Lobo de Fuego salió de la sombra de los árboles con mucha cautela.

Había un pájaro desplumado de piel roja brillante posado en su hombro.

Esta noche, los vigilantes nocturnos preparaban una emboscada a lo lejos y su líder, Payaso, esperaba su señal.

Lobo de Fuego traicionó al grupo de aprendices por una razón: una poción mágica llamada Puerta Mágica le sería entregada por la Iglesia tras arrestar con éxito a Profesor.

La poción le ayudaría a convertirse en un auténtico hechicero y tendría permiso para unirse a los Vigilantes Nocturnos.

En ese momento, ya no necesitaba ocultar que era un espía y un traidor.

Agarrando el brazalete en su bolsillo nerviosamente, Lobo de Fuego intentaba mantenerse concentrado para poder detectar si alguien se acercaba.

El brazalete, llamado Fire Weaver, era un objeto mágico de nivel tres otorgado por la Iglesia para ayudarle a protegerse cuando se enfrentase al Profesor.

Aunque Payaso le prometió que llegarían a los treinta segundos después de ver su señal, el corazón de Lobo de Fuego latía muy deprisa.

Nadie sabía lo que podía ocurrir en esos treinta segundos.

Ya eran las diez cuarenta.

Lobo de Fuego escuchó lobos aullando en lo profundo del bosque.

Llegó a la entrada del cañón, pero no vio al Profesor.

Dándose la vuelta, vio algo brillando en una gran roca.

Era un mensaje del Profesor.

“Te veré en el Bosque Negro, cerca de la entrada sur del cañón.” A Lobo de Fuego no le sorprendía que Profesor hubiese cambiado el punto de encuentro de repente.

Después de todo, era una forma muy común de evitar ser seguido.

Después de que el extraño pájaro, Pluma de Fuego, diera varios gorjeos como señal para los vigilantes nocturnos, Lobo de Fuego se dirigió al bosque.

Esta vez le llevó más de diez minutos llegar al lugar acordado.

Estaba muy oscuro ya que la luz de la luna quedaba oscurecida por los altos y frondosos cedros.

Lobo de Fuego oyó varios aullidos a lo lejos, que sonaban bastante estremecedores.

Sin embrago, era un alivio para él ya que esos aullidos eran producidos por los vigilantes nocturnos.

Le habían seguido y el equipo se separó para comprobar los alrededores.

Media hora después, Profesor aún no había aparecido.

Lobo de Fuego empezaba a irritarse, andando de un lado a otro y preguntándose si de alguna forma Profesor había descubierto que era una trampa.

Los vigilantes nocturnos también habían perdido la paciencia.

Payaso envió el mensaje a los otros vigilantes usando un método secreto: «Busquen en esta zona, en un radio de quinientos metros alrededor de la entrada sur.» Los vigilantes de alrededor comenzaron a moverse instantáneamente.

Pronto, Minsk, uno de los vigilantes, encontró una cabaña de madera en el bosque.

…

En el bosque al otro lado de la cabaña, uno de los vigilantes se había convertido en un cadáver con el miedo aún latente en su rostro, y parte de su cerebro era visible.

Un hombre delgado que vestía una larga chaqueta negra se alzaba junto al cadáver.

El patrón con un cuerno de plata de su chaqueta era bastante visible.

Su mano derecha estaba cubierta del tejido cerebral blanco del vigilante, y el hombre se lamía los dedos para disfrutar el sabor, como si probase la golosina más dulce.

Una bola de cristal en su mano izquierda de repente emitió una voz algo vieja: «Mátalos a todos, Dragan.

Los caballeros del templo te ayudarán.

No permitas que encuentren nuestra reliquia.» —Sí, mi señor —el hombre terminó de lamerse los dedos—.

Aunque estoy seguro de que el objetivo de estos pobres no somos nosotros, adoro matar… y los cerebros.

Su chaqueta negra onduló al viento y en un segundo desapareció en la oscuridad.

…

Esa noche, los dos equipos de Vigilantes Nocturnos estaban compuestos por un total de treinta miembros.

Entre ellos había pastores, caballeros e incluso cuatro grandes caballeros como líderes de equipo.

Cerca de la mitad de los vigilantes nocturnos de la inquisición fueron enviados para capturar con vida al misterioso Profesor.

Sin embargo, esa noche el oscuro bosque se convirtió en un infierno.

Entregaron sus vidas sin saber siquiera quien era su auténtico enemigo.

El olor de la sangre se expandió por todo el bosque.

Payaso intentaba contactar al resto de vigilantes.

De repente, sintió el peligro detrás de él y rodó al frente inmediatamente.

Una bola negra impactó con fuerza justo donde se encontraba Payaso.

Tras ese momento, las piedras, el césped y los arboles de la zona desaparecieron completamente, como agua evaporada por completo en un segundo.

Payaso mantuvo la calma.

Sus dedos comenzaron a moverse de forma extraña, como si tocase el piano.

Líneas translucidas salieron de sus dedos y salieron disparadas hacia el bosque, tirando de alguien.

Era Dragan.

—Bendición de Marioneta.

Interesante —el cuerpo de Dragan salió poco a poco de la oscuridad y escapo de las finas líneas.

La voz de Dragan era algo fría—.

¿Es así como utilizas tu Bendición oscura?

Mmmmm… Ya veo… te has vuelto un sabueso de la inquisición —Marioneta no es una Bendición oscura.

¡Es un regalo especial del Dios de la Verdad, no como tu sucio poder oscuro, Dragan!

—Payaso le reconoció y le llamó por su nombre.

Payaso alzó los brazos de nuevo y esta vez las líneas se hicieron mucho más fuertes.

Cuando capturaron de nuevo a Dragan, al mismo tiempo, Payaso disparó el fuego artificial mágico como señal para pedir ayuda a la iglesia.

Sin embrago, antes de que la explosión se extendiese por completo en el cielo, una fuerte onda negra la impactó de repente.

La señal fue devorada instantáneamente por la onda y desapareció del cielo.

Devorador Oscuro, un hechizo demoníaco de nivel seis, era como llamaba la Iglesia al poder que no venía del Dios de la Verdad.

¡La persona que acababa de conjurarlo era de nivel cardenal!

…

En la reliquia subterránea, cinco sacerdotes vistiendo túnicas plateadas contemplaban a los dos sumos sacerdotes que se encontraban en el altar respetuosamente.

—Es hora de demostrar vuestra lealtad a nuestro auténtico Dios.

Lideren al resto de sacerdotes para devastar a nuestros enemigos, los perros del tal Dios de la Verdad.

—ordenó el hombre calvo del altar y añadió fríamente el otro sumo sacerdote—.

San rápidos.

Aunque he detenido la señal, hemos de acabar con ellos lo más pronto posible antes de que los herejes de fuera puedan pedir ayuda de nuevo.

—Vuestra voluntad es la voluntad de Dios, sumos sacerdotes —contestaron los cinco sacerdotes al mismo tiempo.

…

Los vigilantes nocturnos eran luchadores muy experimentados, y no se ganaron su nombre sin mérito.

Cuando se dieron cuenta de que sus enemigos esa noche eran los herejes, comenzaron a contraatacar.

Un vigilante sostenía un grueso canon de manuscrito en la mano.

Este hombre era el Portador del Canon, y era el líder del otro equipo de Vigilantes Nocturnos.

Sus pasos eran firmes y seguros.

Según pasaba las páginas del canon, una enorme bola de llamas cayó del cielo y vaporizó instantáneamente a un caballero oscuro delante de él.

Hechizo divino de nivel cuatro, Golpe de Llama.

Sin descanso, este vigilante pasó las páginas de nuevo y conjuró un muro de llamas para proteger a sus compañeros, que se enfrentaban a otro caballero oscuro.

El Portador del Canon era un obispo de nivel cinco, que entregó voluntariamente su vida bajo el sol y se unió a los Vigilantes Nocturnos para luchar por su Dios.

Lucien estaba sentado en un gran árbol a bastante distancia, mirando las explosiones en el suelo sin inmutarse, como quien contempla unos bonitos fuegos artificiales.

Vio que el resto de vigilantes se acercaban a la cabaña; vio que el vigilante Minsk había sobrevivido hasta ahora por su defensa llamada Escama de Dragón de su Bendición del Dragón Rojo; y vio que solo quedaban dieciocho vigilantes nocturnos de los treinta de antes.

Sin embargo, Lucien seguía esperando.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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