Trono de la Arcana Mágica - Capítulo 858
- Inicio
- Todas las novelas
- Trono de la Arcana Mágica
- Capítulo 858 - 858 La joya de la corona de la magia
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
858: La joya de la corona de la magia 858: La joya de la corona de la magia Editor: Adrastea Works Después de permanecer aturdido durante casi un minuto, Fernando preguntó a toda prisa.
—Douglas, ¿en qué problema matemático estás trabajando?
Nunca le había vergüenza preguntarle a otras personas aquello que desconocía, y era más ferviente cuando se trataba de cosas en las que estaba interesado.
El conocimiento mágico y los problemas matemáticos estaban entre ellos sin duda.
Al haber implementados círculos mágicos de alarma alrededor, Douglas se había dado cuenta de la entrada de Fernando, pero en lugar de saludar al visitante, siguió morando en el océano de las matemáticas.
No fue hasta que Fernando abrió la boca cuando por fin levantó la cabeza y respondió.
—El cálculo del área y el volumen de los objetos irregulares, así como los problemas equivalentes.
La pluma en sus manos no se detuvo cuando respondió las preguntas.
Así pues, su lenguaje era bastante literal.
Fernando parecía sorprendido después de escuchar la respuesta.
Sus ojos rojos eran como dos soles abrasadores.
—¿El cálculo del área y el volumen de los objetos irregulares?
¿Estás estudiando las curvaturas?
Era un problema esencial analizar los complejos modelos mágicos que habían contrariado a generaciones de hechiceros.
Era la joya más brillante en el trono de la magia.
No obstante, la investigación hasta el momento solo podía aplicarse a condiciones especiales pero no podía ser extrapolada.
Muchos hechiceros estaban tan frustrados que incluso cuestionaron la posibilidad de una solución.
Afirmaron que era mejor consagrar la atención a los estudios sobre la mejora del poder espiritual.
A pesar de que el progreso tampoco sería rápido, los beneficios serían obvios.
Esa fue la razón por la cual Fernando estaba tan sorprendido.
Por el papel, los extraños símbolos y las gráficas de curvaturas, ¡podía distinguir que Douglas fue más lejos que nadie en ese sentido!
Si el problema pudiera ser resuelto de verdad, las dificultades para analizar y grabar modelos mágicos para el rango bajo, el rango medio y el rango sénior se reducirían significativamente, ¡y los hechiceros serían mucho más fuertes en veinte años!
Douglas salió del ensimismamiento de su investigación y sonrió.
—Sí.
Si bien siempre me han ridiculizado por ser poco práctico, no pude evitar estudiarlo.
Siento que alberga el panorama más bello del mundo.
—¿Cuál es tu enfoque?
— Fernando exclamó.
Entonces, se percató de que era inapropiado—.
Si no quieres divulgarlo, eres libre de no responderme.
Es simple curiosidad.
Siempre valoraba los secretos de otras personas y nunca fisgoneaba en ellos, lo cual era un problema grave que podría causar que los hechiceros se mataran entre ellos.
No obstante, su rostro estaba claramente escrito en su totalidad con “por favor cuéntamelo”.
Douglas se rio.
—No es gran cosa.
Además estoy preocupado por algunos problemas, y necesito que alguien me hable y me inspire.
Bueno, estoy trabajando desde el enfoque de la división y recombinación infinitas…
Sin la intención de ocultarlo para sí, continuó con elocuencia.
A pesar de que Fernando no pudo entender la mayor parte, logró seguirlo con sus conceptos matemáticos básicos.
De vez en cuando, preguntaba sobre las partes que no entendía, lo cual hizo que Douglas estuviera aún más entusiasmado.
—¿Qué significa este símbolo?
—Fernando ya se había acercado a Douglas.
Señaló cierto símbolo en el manuscrito.
Con los ojos brillantes, Douglas dijo.
—Es un símbolo que yo establecí.
Designa al infinito…
Como si nada, los dos estaban tan entregados a la deliberación de las matemáticas que olvidaron a Lauren fuera.
Parecía que pocas personas habían hablado alguna vez con Douglas sobre el problema del que estaba más orgulloso.
Así que estaba sumamente entusiasmado.
Su cordialidad y gentileza previas fueron reemplazadas por la emoción en su rostro.
Siguió hablando como el viejo más locuaz.
—¿Qué estás haciendo?
—Lauren esperó durante bastante rato fuera, solo para no captar nada, pero no encontró señal alguna de batalla.
El “Ojo Secreto” informó que Fernando también estaba vivo.
Por lo tanto, se envalentonó y entró lleno de desconfianza, solo para descubrir lo que parecía ser una escena de cuando estudiaba en la Torre de Magia en el pasado.
Las mejillas de Douglas estaban particularmente rojas.
—Estamos debatiendo matemáticas.
—Ya lo veo —Lauren sonrió—.
¿Pero no tenemos asuntos más importantes que debatir?
—¿Qué ocurre?
—Douglas se calmó de la acalorada discusión.
Tras un breve silencio, Fernando dijo.
—Vamos a atacar a la Inquisición de aquí para matar a un vigilante nocturno de rango sénior y a un traidor.
No obstante, la seguridad es lo más importante.
No debemos correr ningún riesgo sino evacuar en caso de cualquier anomalía.
Lauren lo miró sorprendido.
Eso no fue lo que dijo Fernando durante su charla.
No mencionó la segunda mitad de la frase.
—Necesito información detallada que incluya una comparativa de nuestras fuerzas, la distribución de los círculos de poder divino, etcétera antes de decidir si unirme a vosotros o no —dijo Douglas con prudencia.
Lauren se dio prisa en presentar la situación en la ciudad y referirse a sus términos.
Douglas asintió.
—En función de vuestra información, las probabilidades de éxito son bastante altas debido a que los vigilantes nocturnos no esperarían que fuéramos lo bastante osados como para atacarlos.
No obstante, también es muy peligroso.
Siempre y cuando nos retrasemos, y la iglesia active los círculos de poder divino y los círculos de transmisión a modo de respuesta, estaremos en serios problemas.
La Iglesia había establecido un montón de instalaciones para derrotar al Imperio Mágico.
Las iglesias de una ciudad tan grande debían tener círculos de transmisión que condujeran a las capitales de los principales países.
Corazón del Tiempo, la Espada de la Verdad, los Grandes Cardenales y el resto de expertos legendarios podrían llegar en varios minutos.
Si fueran impedidos por los círculos de poder divino, estarían en grave peligro.
—Lauren interferirá a la iglesia con objetos mágicos, pero solo nos dará de dos a tres segundos.
Tenemos que aprovechar la oportunidad para escapar —Fernando presentó su plan.
—Eso servirá.
Aunque nos topemos con un caballero de oro, seguiré confiando en zafarme de la batalla, a menos que sea inmune a “Detención del Tiempo” —Douglas reveló que era hábil en “Detención del Tiempo”, uno de los hechizos más complicados del noveno círculo.
—Voy a atacar a la Inquisición contigo —Fernando liberó algo de su furia reprimida.
Después de que efectuaran los planes y las vías de escape alternativas, Lauren le preguntó a Fernando en voz baja.
—¿Por qué enfatizaste que la seguridad es lo más importante y que no debemos correr riesgos?
Fernando estaba muy serio.
—Porque pienso que Douglas es mucho más valioso que la Inquisición, esta ciudad e incluso toda la Unión.
Por supuesto, es decir, sin incluirme a mí.
Lauren miró a su amigo con perplejidad otra vez.
Ese tipo siempre había preferido el sarcasmo a los cumplidos, ¡pero le había dado a Douglas tan elevada observación!
A pesar de que su cumplido al final expuso su naturaleza, seguía siendo bastante increíble.
¿Salía el sol del oeste ese día?
¿Qué sucedió antes de que él entrara?
¿Fernando había sido controlado?
—¿Dónde has visto eso?
—Reprimiendo su sorpresa, Lauren preguntó con cautela.
Fernando respondió airado.
—¡En todas partes!
¡Aquí, aquí y aquí!
Señaló al papel en el suelo y contó a Lauren la investigación Douglas en voz baja.
—Si lo logra, ¿no me sería mucho más fácil convertirme en un hechicero de rango sénior?
—Lauren observó con entusiasmo.
Siempre había admirado y confiado en los términos de su amigo.
—¿Quién sabe?
Aún hay muchos problemas.
Lo más probable es que no esté terminado para cuando se encuentre con la Diosa de la Magia —Fernando no pudo evitar burlarse de Douglas.
…
El horizonte era rojo carmesí al atardecer, y la puerta de la ciudad estaba a punto de cerrarse.
En una colina cercana, Fernando preparó su hechizo en un círculo mágico auxiliar establecido de forma provisional.
—¿Ha mejorado el hechizo de verdad?
—Douglas le preguntó a Lauren con curiosidad.
Lauren dijo con orgullo.
—Sí.
En toda la Unión y en las otras organizaciones con las que estoy familiarizado, nadie controla el hechizo con tanta perfección que es casi natural.
Fernando estaba cubierto de electricidad de forma repentina.
El cielo a decenas de kilómetros se oscureció, con nubes apareciendo poco a poco.
—Vamos a la ciudad.
Una tormenta se acerca en tres horas —Fernando salió del círculo mágico.
En ese momento, las nubes aún no eran muchas.
¡Era “Manipulación del Clima”, un hechizo del séptimo círculo!
¡Una tormenta eléctrica cubriría la mayoría de los vestigios de las ondas mágicas!
Tras entrar en la Inquisición, puesto que los hechiceros que se habían rendido practicaban magia a menudo, no temerían que pudieran ser detectados por el círculo de defensa de toda la ciudad.
Douglas miró al cielo, algo sorprendido.
La “Manipulación del Clima” común debería haber creado tormentas eléctricas o ventiscas muy rápidamente bajo condiciones climáticas adecuadas.
Todos podían distinguir que esos fenómenos fueron causados por magia.
Nadie lo había modificado ni un ápice como si se tratara de un simple cambio climático de la forma en la que lo hizo Fernando.
Solo de esa forma escaparían de la atención de los agudos vigilantes nocturnos y los de túnicas rojas.
Lauren se quedó fuera de la ciudad para vigilar el círculo mágico.
Además volaría a la cima de la ciudad después de que llegara la tormenta, vigilaría la iglesia, y la entorpecería con objetos mágicos y relámpagos cuando fuera necesario.
Por otra parte, Fernando y Douglas entraron a la ciudad antes de que se cerrara la puerta.
Se ocultaron en una taberna bastante pulcra.
Más y más nubes se congregaron, y el aire estaba más y más húmedo.
Todos sintieron una tormenta en ciernes.
Así pues, había pocas personas en la calle.
Incluso los soldados de patrulla estaban pensando en dónde deberían esconderse de la lluvia.
“¡Paf!” Un rayo cayó del oscuro cielo, provocando intensos truenos.
Douglas y Fernando se miraron y asintieron.
Salieron de la taberna y pusieron rumbo a la Inquisición.
“¡BOOM!” Los relámpagos y truenos se desataron sin parar.
Para cuando llegaron a la Inquisición, ya estaba lloviendo de forma torrencial.
La Inquisición era una discreta torre de dos plantas.
Parecía normal, pero daba una sensación sombría y terrorífica.
Era la pesadilla de los hechiceros y la gente corriente.
—Según nuestros archivos previos, la parte central de la Inquisición está debajo de la torre —le recordó Fernando.
“Hualala.” A medida que la lluvia caía, todo se oscureció, y todos los sentidos fueron bloqueados.
Douglas y Fernando se movieron más rápido, como si tuvieran prisa.
—¿Qué estáis haciendo?
—Un vigilante nocturno que fingía hacerse pasar por el conserje reclamó.
—¡Señor, tenemos pistas importantes sobre los hechiceros!
—Dijo Douglas presa del pánico.
El vigilante nocturno no se sorprendió.
Observó a los extraños con cautela.
Hacía poco, muchas personas se habían acercado a la Inquisición por la noche para confesar sus secretos.
En el momento en el que sus ojos contactaron con Douglas, parecía haberse hundido en un cosmos inmenso.
Parecía bastante nervioso.
—¿Por qué no vinisteis antes?
¡Os llevaré ante el capitán!
Las tenues ondas mágicas se sumergieron en la tormenta.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com