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UMA MUSUME PRETTY DREBY: back to the top" - Capítulo 16

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  4. Capítulo 16 - 16 UMA MUSUME PRETTY DERBY
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16: UMA MUSUME PRETTY DERBY 16: UMA MUSUME PRETTY DERBY Al entrar al campo de entrenamiento, intento ver, o mejor dicho, buscar a ese entrenador.

Quería una respuesta de ese hombre.

“Tachyon-san”.

Saliendo de un trance, giró su cabeza a la parte derecha, donde venía una Uma Musume pelirroja con dos coletas.

“Daiwa Scarlet”.

“Senpai, ¿qué la trae por aquí?”.

La expresión de Tachyon se volvió calmada; sus ojos recuperaron su calma inquietante.

Daiwa Scarlet era una de las pocas Uma Musume que mostraba preocupación.

“Solo salí a pasear, a liberar la mente de la ciencia”.

“¡Wao, Tachyon-san, usted se preocupa por su salud mental antes de irse a la investigación!”.

Las piernas de Agnes temblaron por esas palabras; en realidad, Daiwa no sabía de su tendinitis.

“Scarlet, ¿cómo va tu entrenamiento?

Me parece que hace algunos momentos estabas por comenzar, ¿o no?”.

“Claro, Tachyon-san, estaba a punto de comenzar mi entrenamiento.

Ya sabe, como la futura Triple Tiara necesito entrenar al máximo y esta volka…”.

Tachyon sonreía por la plática de Daiwa, pero en realidad sus sentidos habían captado un olor leve, y ese mismo olor era igual al de ese hombre que interrumpió su laboratorio.

Dejando en segundo plano la plática de Daiwa, miró detrás de ella y lo vio al otro lado del campo.

Estaba ese hombre junto a sus Uma Musume en una charla.

El hombre que buscaba estaba ahí mismo, pero no podía irse, no quería dejar a Daiwa Scarlet triste.

“Daiwa, creo que sigas tu entendimiento.

Ya había dicho que estoy en un descanso”.

“P-pero, senpai, ¿no quiere quedarse a acompañarme a entrenar?”.

Se detuvo en su charla sin sentido e intentó buscar algo en las palabras de Agnes.

“N-no es eso, Daiwa, pero t-tengo cosas, *cof cof*, bueno, la razón es que ando cansada mentalmente y necesito algo de claridad”.

Daiwa se mostró algo preocupada, pero triste.

Al darse cuenta, Tachyon pensó en algo rápido.

“Toma esto, Daiwa”.

Sacando un frasco de su bata con un líquido.

“Aunque no esté entrenando contigo, toma esto para compensar.

Es una poción para que te agites demasiado en tu entrenamiento”.

Tachyon le extendió la mano con el frasco; la actitud de Daiwa cambió al instante y agarró el frasco.

“G-gracias, Tachyon-san, y no se preocupe, lo entiendo.

Siga descansando y la próxima me acompañará a entrenar”.

“Eso tenlo por seguro, querida Daiwa.

Bien, me iré a caminar un rato”.

Sin esperar más, Tachyon caminó a paso rápido hacia donde estaba ese hombre.

Daiwa no notó el comportamiento de su ídola.

Con Tachyon, su actitud cambió, volviendo a la misma que salió de su laboratorio.

Desde que entró en su laboratorio, ese hombre, su olor le dejó algo persistente, pero agradable.

Sí, pero nada que un perfume pudiera equilibrar.

Pero ese día no notó que era perfume; ¿acaso era su olor natural?

Ahora estaba a la derecha de él, y habían tenido un breve intercambio de palabras.

“Así que, señor…

Fushiguro, ¿quiere decirme cómo se dio cuenta de mi tendinitis?”.

La mirada de Tachyon era como si evaluara una rata de laboratorio a la que le dieron un suero.

Toji no se mostró perturbado por eso; en cambio, de su bolsillo sacó un pequeño frasco, algo de 50 ML.

El contenido era transparente a la vez que azul, cambiaba de color, pero no era llamativo.

Era la cura de la tendinitis.

El día de ayer, después de que regresara de su carrera, Toji decidió investigar si había cura para la tendinitis, y para su desconcierto, no la había.

Y por aburrimiento, decidió hacerlo, y esa es una de las razones por las cuales Toji amaneció en el campo de entrenamiento.

En sí, la cura le costó hacerla porque no recordaba bien.

“¿Qué es eso?”.

La mirada de Agnes cambió al pequeño frasco sin etiqueta.

“Vayamos al grano, viniste aquí por respuestas, ¿no?

Bien, lo que tengo aquí es algo que te puede devolver el disfrute de las carreras”.

Los ojos de Agnes se crisparon un poco, pero no cambió de actitud.

“Señor Fushiguro, ¿sabes bien qué es la tendinitis, verdad?

Una enfermedad…”.

“Incurable para las Uma Musume”.

Toji terminó la frase mientras agudizaba la mirada.

“Sí, sé qué es la tendinitis, no soy estúpido, niña”.

“Entonces, si lo sabes, ¿tendrás conocimiento de que no tiene cura, no?”.

En parte, Agnes no creía esto.

Como científica, intentó buscar cura o crear algo para aliviar la tendinitis o curarla, pero fracasó.

Peor aún, ahora este hombre, Fushiguro, le decía que lo que estaba en su mano era la cura.

Su mente debatía si creerle o no.

Todo, desde el principio hasta el fin, ese hombre era extraño.

“Entonces no me creas, pero recuerda que te di una oportunidad”.

Toji dejó caer el frasco al suelo, y a punto de pisarlo, Agnes Tachyon lo sacó de los pies de Toji.

Toji ya sabía que reaccionaría así, sin duda era nieta de esa mujer Kimori.

Mirando el frasco, Tachyon no sabía por qué salvó esto.

Sabía bien que no había cura para esta tendinitis, pero en lo más profundo de su ser quería sentir que sí había una posibilidad.

“Señor Fushiguro”.

“¿Ummh?”.

“¿Quién es usted?”.

La pregunta era simple, pero era algo que Tachyon quería saber.

Todo de ese hombre era extraño.

Guardó ese frasco en su bata.

No quería creer que había cura, pero si lo era y lo botara, ahí se habría ido su sueño de correr de nuevo.

“¿Que quién soy?

Ya creo que lo sabes, soy un entrenador de fuera de la ciudad, nada más”.

Toji sabía que ella estaba en la duda.

“Todo esto, jeje, ¿cree que usted es de donde usted dice, o sea, un entrenador de fuera de la ciudad, vino a Tracen y viene diciendo que tiene la cura contra la tendinitis?”.

Tachyon se sentó encima de las piernas de Toji mientras le agarraba la camisa.

“¿Tú crees que me voy a comer esa mentira?

Nada de usted es normal.

Esa anatomía no se compara a la de una Uma Musume, ¿y quiere que piense que usted es normal?”.

Toji ni siquiera se inmutó, ni siquiera se movió.

“¿Y el punto?”.

Tachyon levantó una ceja mientras apretaba la camisa de Toji.

“Si no fuera de las afueras, ¿algo cambiaría?

Si no crees que sea eso que te di sea la cura de la tendinitis, pues es tu problema.

¿Y qué hay de malo que mi anatomía sea diferente?”.

“Eres un mal…”.

Toji la silenció con un dedo.

“Arreglemos todo esto con una carrera, aquí y ahora.

Si pierdo, me demostrarás tu punto, y si yo gano, me deberás un favor”.

El ambiente quedó en silencio hasta que una risa de Tachyon sonó.

“¡Jeje, jajajajaja!

Sin importar que tú o tu anatomía sea diferente, solo eres un humano”.

“¿Y qué si soy un humano?

De seguro puedo ganarte con pura técnica”.

El ojo de Agnes se crispó con irritación, mientras soltaba la camisa de Toji.

“Bien, acepto, pero si yo gano te convertirás en un sujeto de pruebas”.

“Basta de palabrería y mejor comencemos”.

Sin darnos cuenta, el escándalo fue tal que algunas Uma Musume lo notaron en el campo.

Ya estaba Toji en la puerta de salida y a su costado Agnes Tachyon.

Uma Musume y entrenadores se voltearon y vieron todo con conmoción.

“Está loco”.

“No creo que esté pensando competir con una Uma Musume”.

Murmullos se oían en todo el campo.

“Espera, ¿esa no es Agnes Tachyon?”.

“Demonios, ¿en qué se ha metido ese entrenador?”.

En la puerta de salida, Tokai Teio estaba sudando; no sabía por qué su entrenador estaba ahí e intentó competir con una Uma Musume.

“McQueen-san, ¿crees que el entrenador esté bien?”.

“Haru, no lo sé, el entrenador estaba hablando con Agnes y luego estaba aquí”.

“Esto es algo, ¿cómo se dice?, ¡umatástico!”.

Gold Ship, quien recién llegaba, se encontraba mirando también esta interacción.

“¿Mucha gente no lo cree, entrenador Fushiguro?”.

“¿Qué sucede, miedo?”.

Toji se quitó la gorra; sus orejas estaban ocultas en su cabello algo largo, como eran negras como su pelo, se camuflaban demasiado bien.

“Bien entonces, a la cuenta de 3”.

Tokai Teio estaba con una pistola de juguete hacia el cielo; espectadores se encontraban intrigados por esta escena y algunos entrenadores estaban moviendo la cabeza, sabiendo el resultado, pensando que Toji perdería, porque un hombre no puede superar a una Uma Musume.

Con un sonido de disparo, las puertas se abrieron; Toji salió primero, después de Tachyon.

En realidad, Tachyon no usaba toda su fuerza; era obvio, Toji era humano y no podía compararse en velocidad con una Uma Musume.

En poco tiempo, ese hombre se quedaría sin energía antes de llegar a la primera curva, pero, en un cambio inesperado, Toji estaba siguiendo el ritmo a 500 metros de la salida.

Agnes, viendo que este hombre no se cansaría pronto, decidió avanzar, pero su cuerpo empezó a mostrar una fatiga inusualmente fuerte.

Viendo adelante, Toji la miraba de reojo.

“Chico, no tienes idea de qué es la guerra, y vienes aquí y me dices que lo comprendes”.

“No te preocupes, anciano, si digo que comprendo es que lo sé”.

Toji se servía una taza de café, estaba hablando con este anciano, estaba aburrido en su establo, decidió escuchar relatos de la guerra.

Toji no participó en ninguna porque, en sí, las Uma Musume estaban prohibidas por reglas.

“Sí, cómo no.

La guerra no es algo de disparar y venir como héroe, niño, tú no sabes nada”.

El anciano se dio la vuelta con sus muletas, dejando a Toji en su cocina.

“Lo sé, anciano”, aclaró Toji.

“Aunque tienes razón en que no participé en la guerra por ser Uma Musume, puedo verlo en tu mirada y puedo entender cómo es en realidad”.

El anciano, ya molesto, le iba a reclamar, pero cuando se volteó, se encontró con unos ojos vacíos: la mirada de un soldado de la guerra.

Esa era su mirada al ver el horror de la guerra, las miradas de las 1000 yardas.

Agnes Tachyon sintió un tambaleo en su cuerpo; esa mirada la estaba haciendo perder el ritmo.

La mirada de las 1000 yardas: Toji desarrolló esta habilidad después de aprender el sufrimiento de ese anciano.

Como Uma Musume, es sensible a las emociones.

Fue eso lo que usó Toji para comprender la mirada de ese anciano en ese entonces; pudo replicar la mirada y con su estado de Uma Musume lo convirtió en habilidad.

El efecto era simple, pero peligroso hasta para Toji: la mirada de las 1 yardas aumentaba la fatiga del rival, o sea, si el rival presentaba un mínimo de fatiga, este se multiplicaba x2 hasta 3.

Toji no pudo usar esta técnica hasta su máximo potencial; simplemente no podía desaparecer el consumo absurdo de esta habilidad.

“¡Mierda!”.

Agnes intentó mantener la compostura, recién pasada la primera curva.

“Agnes, está perdiendo”.

En el otro lado del campo, Daiwa Scarlet estaba con el rostro que no lo podía creer.

Uma Musume y entrenadores no hablaban mientras mantenían la respiración.

“¡Dominio activado!”.

En una medida desesperada, Agnes activó su dominio, y sintió que la fatiga desaparecía en cierto sentido, pero ya no podía alcanzar a ese hombre que estaba más adelante.

¿Cómo lo hacía?

No se supone que es humano.

Toji sintió el dominio; era formidable, pero nada especial.

Pero era inteligente de parte de esa mujer; su habilidad se desactiva cuando hay un dominio u otra habilidad encima de esta, por eso esta habilidad solo se usa al inicio.

Sonriendo, Toji no podía contener la emoción, al menos esta mujer podía liberar un dominio formidable.

“Vamos, demuestra que eres digna de ser mi descendiente”.

Fue un susurro para él, que, por alivio, no escuchó Agnes.

“¡Mierda!

Si sigo así, perderé potencia”.

Agnes, con su dominio activo, pudo liberar esa presión.

Su cuerpo ya sufria las consecuencias y mantener su dominio era un reto, porque se sentía tan bien esto.

Una sonrisa loca y, sin más que perder, Agnes usó su impulso final.

Uma Musume reserva fuerza y lo libera cuando están cerca de la meta; se conocen como “patada final”.

“¡Eres impresionante, entrenador Fushiguro, de eso estoy segura, pero sigues siendo un humano!”.

Agnes se posicionó cerca de Toji, quien la notó, pero no se mostró perturbable; en cambio, sonrió.

“El entrenador está quedándose atrás”.

McQueen quedó sorprendida, pero al instante se calmó.

Sabía bien que él era un humano; fue impresionante que siguiera el ritmo de Agnes, pero ahora estaba perdiendo velocidad.

“No hables demasiado rápido, McQueen, el entrenador es alguien fuerte, aunque humano, puede hacerlo”.

Haru Urara era optimista, a pesar de saber este resultado, pero apoyaría a su entrenador después de todo, él fue quien confió en ella.

“Ummh”.

Gold Ship miraba la carrera.

Sabía bien que Toji era alguien con una fuerza notable, porque no era posible que no pudiera derribarlo cuando lo saludaba, pero tenía que tener en cuenta que él era humano, ¿no?

Los ojos de Gold Ship se abrieron cuando, en el campo…

Toji se inclinó hacia adelante; los espectadores estaban alarmados, pensando que se iba a caer y desmayar, pero una Uma Musume tenía los ojos abiertos.

“¡E-esa postura!”.

Tokai Teio miró a Toji, quien se inclinaba hacia adelante.

Esa postura la reconoció; era la de su ídola, la presidenta Rudolf.

Ante la mirada alarmada de los espectadores, Toji hizo un estallido de fuerza; Toji agrietó el suelo bajo la mirada sorprendida de todos.

“¿Q-qué?”.

Agnes escuchó el sonido y volteó, pero una sombra negra pasó a su costado.

Al instante, su dominio empezó a fallar, ya no le quedaba resistencia, y lo inaudito pasó.

“¡E-esto!”.

Daiwa no lo podía creer, el equipo de Toji tampoco.

Los espectadores estaban sin hablar, porque en la meta estaba Toji, el primero que pasó la meta.

Fue sorprendente que haya seguido el ritmo de Agnes, pero ellos mismos sabían que un humano no podía ganarle a una Uma Musume.

Pero no solo estaban viendo a un humano, si se le podía decir, había ganado a una Uma Musume, y más aún, siendo Agnes Tachyon.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES SUKUMBIA las milf son clave papu

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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