UMA MUSUME PRETTY DREBY: back to the top" - Capítulo 19
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- Capítulo 19 - 19 UMA MUSUME PRETTY DERBY
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19: UMA MUSUME PRETTY DERBY 19: UMA MUSUME PRETTY DERBY “¡Qué casualidad, ya se hizo tarde!” Toji miraba el horizonte.
Había dejado a las demás celebrar solas.
Aunque intentaron convencerlo de que se uniera, les mencionó que tenía cosas que hacer.
No era por ser aguafiestas, pero siempre le habían parecido aburridas las fiestas; además, era la victoria de Haru Urara, no la suya.
“¿Eh?
¡Ho-hola, entrenador Fushiguro!
¿Qué lo trae tan tarde a la academia?” “¿Oh?
Hola, Hayakawa.
Pues vine a recoger algunos documentos de mi grupo, nada más.” En realidad, quería vagar un rato.
En la academia no tenía otros lugares a donde ir.
Se prometió dejar el alcohol, y si no fuera así, ya estaría en un bar emborrachándose hasta desmayarse.
Además, tenía cosas importantes en este sitio: un recuerdo de esa chica que lo dejó malherido con solo un toque de su mano.
“¡Oh!
Entonces no me meteré en sus asuntos.
Además, me enteré de la victoria de su Uma Musume, Haru Urara, ¿no?
¡Pues felicidades!” Tazuna le dedicó una sonrisa a Toji, quien no se mostró perturbable por tal muestra de cariño.
“Sí, la verdad, todo fue por el esfuerzo de Urara, así que las felicitaciones serían para ella.” Se movió a un costado y caminó algunos pasos hacia la academia.
“¡Oh, ya veo!
Pero igual, felicidades.
Aunque también hay otra cosa que quiero decirle.” Toji fue detenido por una fuerte presión en su hombro.
Volteó, encontrándose con una sonrisa de Tazuna.
“La directora Akikawa Yayoi quiere hablar con usted mañana temprano.” El sudor caía por la frente de Toji.
El tono que usó Tazuna decía todo: no sería nada bueno.
“¿Pu-puedo preguntar de qué sería eso, Hayakawa-san?” Se movió el hombro para quitar la molestia.
Al verlo así, Tazuna retiró su mano y se recompuso.
“Sabe muy bien de qué es, señor Fushiguro.
Lo de hace menos de una semana.” Un signo de interrogación apareció en la cabeza de Toji.
Intentó recordar lo que hizo esa semana.
“¿En serio, entrenador Fushiguro?
¿No lo recuerda?” “¿Ahm?
Pues, ¿me puede recordar qué era?” Un silencio quedó entre los dos.
Tazuna, con una sonrisa tranquila, miraba a Toji, quien tenía los ojos desviados como un subnormal.
—Suspiro— “Lo verá después, entrenador Fushiguro, pero es lo que hizo con Agnes Tachyon.” Al escuchar ese nombre, las neuronas de Toji hicieron su mejor esfuerzo para recordar, y no tuvo que esperar mucho para lograrlo.
“Tch, sí que la gente es chismosa”, escupió en un susurro.
“Bueno, como ya conoce la situación, lo dejaré en paz, pero la directora lo quiere mañana a primera hora.” Tazuna se inclinó y regresó a su puesto en la puerta.
Toji la vio irse y volvió a caminar hacia la Academia Tracen.
Si tenía suerte, la cafetería estaría abierta.
Sobre lo de la directora, lo tomaría con calma y le diría lo mismo que a Rudolf.
Y ahora, pensaba en cómo sería la directora de esta academia.
Caminó entre los pasillos.
La última vez sintió esa energía extraña, pero esta ocasión no había nada, ningún rastro, como si nunca hubiera estado allí.
“¡Demonios!”, soltó con enojo, mirando el comedor de Uma Musume cerrado.
¿Qué podía esperarse?
Ya era demasiado tarde, no al punto de oscurecer, pero lo suficiente para que el personal de la academia se fuera a casa.
Aún tenía tiempo antes de que llegara el próximo autobús y regresar a la habitación de entrenadores.
Se suponía que esa tarde iba a lidiar con esa chica, pero por lo que veía, no sería esta ocasión.
Caminando, se encontró frente al salón de su equipo.
No le habían puesto nombre; eso les dejaría a ellas la decisión, pero pasaron los días y ellas no le mencionaron nada al respecto.
Si ese era el caso, entonces tenía un nombre en mente, pero sería mejor decirlo en otra ocasión.
Dando un suspiro, Toji miró el campo que estaba cerca del salón del equipo.
Se sentía surrealista, las cosas cambiaron mucho.
El cielo no era todo el tiempo gris, no sentía ese humo de las fábricas.
¿En serio se perdió de todo esto cuando estaba en depresión?
“Vaya, pensé que no te volvería a ver.” Toji cambió de expresión cuando escuchó esa voz.
Hacía un tiempo se sentía observado, pero no decidió revelar la ubicación del individuo.
Solo giró su mirada, encontrándose por un momento con la figura de Kimori.
“¿Ah?
¿Agnes?”, más problemas.
No imaginó que quien lo seguía era esta loca, y para ser sincero, no es que le agradara mucho estar cerca de ella.
“¿Sucede algo?
Parece que no te agrada verme.
¿Acaso será por la última vez, ese día donde empe—” “Detente ahí, y dime sin rodeos qué quieres.” Si ya de por sí había generado problemas que involucraban a la directora de esta academia, alargar esta conversación con Agnes podría conducir a otro problema.
“Tch, eres muy desesperante.” Sonrió de oreja a oreja antes de acercarse a Toji.
Como Uma Musume, era normal que fuera más grande que una mujer normal, pero Toji era unos 6 o 7 centímetros más grande que ella, quien también usaba tacones.
“Entrenador Fushiguro, tenemos que hablar de esa, entre comillas, medicina milagrosa que, me ayudó a desaparecer, por así decirlo, mi tendinitis y sin mencionar que mi condición está mejor que antes.
Así que, entrenador Fushiguro, ¿me dirá de dónde sacó eso?” Lo que le faltaba, sin duda, era nieta de esa mujer Kimori.
Es igual a ella en aspecto y personalidad.
Cuando descubría algo, no se detenía hasta saber de dónde vino o quién lo creó.
“¿Entonces dices que lo usaste en ti?
Y pensar que lo ibas a tirar a la basura, pero al menos veo que eres inteligente.” Toji le devolvió la sonrisa, pero más pequeña.
Los dos se perdieron en la mirada del otro, solo siendo interrumpidos por un grillo.
“Entrenador Fushiguro, ¿usted qué es?
No me refiero a lo que pretende ser, no-no-no, claro que no.
Así que le volveré a preguntar, ¿qué es usted?” Aún manteniendo la sonrisa, Toji levantó una ceja.
Al parecer, esta niña era más atenta de lo que pensaba.
“¿Por qué lo dices?
¿Acaso tus datos científicos sobre que los humanos no pueden ganar a una Uma Musume son incorrectos, o acaso es porque perdiste contra mí?
Al parecer, ese cerebro tuyo no puede calcularlo todo, ¿no es así, Agnes Tachyon?” Toji levantó un dedo y lo presionó en la frente de Agnes Tachyon, haciendo énfasis en su pregunta.
Agnes Tachyon solo lo miró, pero con una mirada más sombría.
Ella no retrocedió la cabeza cuando su dedo presionó su frente.
“Esta mujer no se cansa.
¿Y qué sucede con esa mirada?” No lo había notado antes, pero Agnes tenía una mirada que quería desollarlo vivo como un animal.
Sus pupilas se volvieron de color carmesí.
Recordaba esa mirada, igual a la de Kimori cuando descubrió su anatomía: quería abrir su cuerpo.
“Tch.” Quitó su dedo de la frente de Agnes con disgusto.
“Eres una enferma.” Agnes solo sonrió por el insulto.
Miró a Toji, quien se volteó para irse.
“Esto es estúpido, ¿viniste a investigarme a mí o a preguntar por la medicina?” “Vine por las dos cosas”, se acercó de nuevo, poniéndose enfrente de Toji.
“Aún no sé qué es usted, ¿y cómo hizo para ganarle a una Uma Musume como yo?” “Tch, ¿no se supone que eres una científica?” “Pues sí.” “Entonces descúbrelo tú misma.” Toji pasó por el costado de Agnes Tachyon.
Viéndolo alejarse, Agnes mantuvo su sonrisa.
No podía obligar a ese hombre porque su deber moral no lo permitía, y la otra es que si él fue capaz de superarla en una carrera, eso no significa que le podía ganar en fuerza.
“¿Ay?
Entrenador Fushiguro.” Abrió su mano, viendo un mechón de pelo.
Agnes aprovechó que Toji se había dado la vuelta para quitarle un mechón de cabello.
“Como usted dijo, soy una científica, y solo es cuestión de tiempo que sepa qué es en verdad.” Sin ninguna razón, Agnes Tachyon se puso a reír como una loca.
Detrás de un árbol, Manhattan Cafe estaba mirando a su compañera con el ceño fruncido.
Hacía unos minutos estaban en la sala de investigación haciendo nada en particular, cuando Agnes dijo que volvería.
Pues para ella, eso era inusual, ya que alguien como Agnes Tachyon saliendo de su laboratorio significaba: uno, que la habían llamado del consejo estudiantil, lo menos probable; y dos, cuando recordó algo, igualmente menos probable (Agnes Tachyon podía ser una científica loca, pero no irresponsable); y la tercera, pues significaba que iba a cometer otra barbaridad.
Así que con discreción la siguió hasta escuchar la conversación con ese hombre.
Desde el inicio hasta el final, se sintió esa tensión que en cualquier momento iba a estallar.
Pero eso no es lo que le preocupaba.
Lo verdaderamente preocupante era por qué ya no sentía los gritos de esas almas a su alrededor.
No escuchó toda la conversación mientras intentaba darle lógica a lo que pasaba, y cuando se fue ese hombre, miró a Agnes Tachyon, quien sostenía un mechón de pelo.
“Hola de nuevo, Fushiguro-san.” “Hola de nuevo, Hayakawa.” Toji se puso a su costado.
“¿No es muy tarde para que estés cuidando la puerta, Hayakawa-san?” Levantó la vista, viendo el cielo estrellado.
¿Tan rápido pasó la hora?
“Jeje, pues no en realidad.
Mi deber es que cada estudiante y entrenador estén seguros de irse, eso también lo implica a usted.” Tazuna le dedicó una sonrisa.
“¿Se supone que eso es un halago?
Pues no lo parece.” Sacó su teléfono, viendo la hora.
“Eso fue un poco grosero de su parte, entrenador Fushiguro.
Bueno, en realidad estoy esperando que algunas estudiantes salgan de la academia, ya sabe, algunas se quedan para reforzar estudios.” Toji levantó una ceja.
Eso no se suponía que estaba en el horario, pero no era su problema.
“Si espera el autobús, entrenador Fushiguro, pues está a punto de llegar.
¡Oh, vaya, ya está viniendo!” Como lo dijo, a lo lejos se acercaba un autobús.
“Hayakawa-san, ¿usted qué sabe de las familias de Uma Musume?
Me refiero a esas grandes familias.” No sabía nada aún de las familias.
¿La Gold y Mejiro aún existen?
Y por desgracia para él, también están los Symboli.
Pero, ¿qué onda con los Sato?
¿Sakura aún existen?
“¿Eh?
¿A qué viene esa pregunta, Fushiguro-san?” “Nada en particular, solo quiero saber qué familia es la más influyente en Japón.” “Bueno, si lo pone así, pues serían Symboli y Mejiro, que son los primeros en conseguir los mejores recuerdos.
Y la familia Gold, aunque tienen el mismo prestigio que Mejiro, su familia se mantiene al margen y parece que prefieren gastarlo en su beneficio personal.” Tazuna tomó aire mientras miraba a Toji, quien se agarró el mentón, pensando en la información.
“¿Eso es todo?
¿No hay más familias aparte de esas?” Tazuna levantó una ceja por la persistencia de Toji.
“¿Por qué todo esto, señor Fushiguro?
Aunque me gustaría ayudarte, casi no me acuerdo de nada, ya sabe, lo del trabajo y eso.
Pero puede buscar en su teléfono.” Toji se quedó con cara de póker.
Recién recordó que tenía el celular para sacar información.
“Me gustaría seguir respondiendo sus preguntas, pero el autobús ya llegó”, saliendo de su pensamientos toji miro , el autobús parado enfrente a el con las puertas abiertas, y el conductor Alguien anciano pero no lo suficiente.
“Lo veo mañana entrenador fushiguro, y espero tener otra conversación amistosa con usted” Se inclinó mientras toji subia al autobus , se sentó al lado de la ventana aburrido, lo poco que le dio tazuna sirvió al menos para ver la situación que pasa con la familia, lo malo no sabía nada de lo demás, pues no queda de otra, mientras el autobús se alejaba de la academia tracen toji se encontraba revisando su teléfono, según tazuna de aquí puedo sacar información.
Toji paso página por página de redes sociales en su teléfono, buscando algo interesante o algo sobre familias importantes.
Dando un suspiro decidió dejarlo para mañana o hasta llegar a su habitación, volteo la cabeza hacia la ventana, ya estaban pasando por bosque , la habitación de entrenadores estaba muy escondido , para que uma musume no lo encuentre.
“La carrera de debut de teio y McQueen se acerca , debería empezar entrenarlas en la técnica de dominio simple” , eso lo estuvo pensando hoy , según su talento de las dos tendría más facilidad en desarrollarlo al máximo , no como haru urara que apenas puede mantenerlo, pero porque debería entrenarlas para esa técnica, no se supone que rudolf le quito su bonificación de su salario , pues con teio no espere nada especial porque no la haré.
Pero con McQueen tendría que ayudarle más , averiguar más con la familia mejiro sería bueno, es de haberse que los mejiros son familia de súcubos tienen un hombre y no aparece al día siguiente y la mejiro misteriosamente está embarazada, bueno no sabe si esto aún está pasando, como uno de los hombres que se acostó con casi todo el lineje mejiro y salir ileso, no sería descabellado que aún sigan esa tradición.
“Chico ya llegamos” Salió de sus pensamientos, no se había dado cuenta que habían llegado y si no fuera por el conductor estaría interesado en sus pensamientos.
“Si gracias”, se levantó y bajo del autobús, cuando bajó el autobús desapareció en el bosque, no quería saber dónde iba ese señor, mirando al cielo solo espero que mañana no ponga raro.
A la mañana siguiente en el salón que usaban el equipo de toji, el mismo estaba con un ojo crispando mientras miraba a gold ship junto a teio y haru urara, la razón por la que estaba así fue porque, tenían a alguien en un saco como si fueran vendedores de órganos.
Se agarro las cienes , mientras intentaba regular su respiración.
“Que están haciendo, eeeehh piensa lo que vas a decir gold ship, y que sea buena la razón “.
Gold ship quien ya tenía mano levantada lo bajo para que después levantarlo.
“Habla que están haciendo” “Pues , primero buenos días y sobre esto pues , ¿Tsk?
, encontré un voluntario para unirse a nuestro equipo” Gold ship bajo el saco , y lo quito revelando a una uma musume peli negra , con un gorro al costado de su oreja, toji se quedó en blanco aunque paso algunos días recordaba a esta niña .
“¿Eh?
Este , dónde estoy” “Tranquila rice chan , estás en nuestro salón del equipo….eh pues aún no tenemos nombre” La conocida como rice shawer, no estuvo más calmada sencillamente porque, en plena mañana fue secuestrada por gold ship, haru urara y teio..
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