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UMA MUSUME PRETTY DREBY: back to the top" - Capítulo 7

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  4. Capítulo 7 - 7 de vuelta a la cima
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7: de vuelta a la cima 7: de vuelta a la cima (se me acabaron los títulos, les incomoda algo de la historia, comenten en qué estoy mal para corregirlo) Al día siguiente, Toji había logrado recopilar la información suficiente para comenzar el entrenamiento de Haru Urara.

se encontraba en la habitación de entrenadores, un lugar escondido por diversas circunstancias y camino difícil, pero a pesar de ser nuevo para él, había memorizado rápidamente el “camino secreto” que le permitió trasladar sus pertenencias más importantes desde su antiguo apartamento.

“Y con esto, todo estaría listo”, murmuró Toji, contemplando sus trofeos de carreras pasadas y una fotografía desgastada de su antigua dueña junto a sus compañeros.

Revisó su teléfono; aún faltaba una hora para que el autobús llegara a recoger a los entrenadores.

“Pues no hay tiempo que perder.

A hacer lo que me propuse”.

Con determinación, Toji sacó una máscara blanca, témperas vibrantes y pinceles finos.

“A ver cómo lo haré”, pensó, abriendo un tomo de tapa verde y empezando a trazar líneas intrincadas sobre la superficie lisa de la máscara.

El eco distante del autobús resonó, indicando que la hora de partir se acercaba.

“Bueno, no quedó tan mal”, dijo, levantando la máscara para admirar su obra.

Era una máscara demoníaca, con cuernos verdes que se alzaban, una gema roja incrustada en la frente y un sombreado morado que delineaba los párpados.

“Nada mal.

Creo que es hora de comer”.

El nuevo “departamento” de Toji carecía de provisiones, así que por un tiempo, se vería obligado a comer en el bullicioso comedor de las Uma Musume.

Saliendo de su nuevo recinto, se dirigió al punto de reunión de los entrenadores.

La cantidad no era grande; un solo día en la academia le había bastado a Toji para comprender la peculiar relación entre las Uma Musume y sus entrenadores.

Esos ancianos, ahora en sillas de ruedas, habían cometido el error más grave registrado en el manual del entrenador: excederse en el afecto hacia sus Uma, lo que los había condenado a un “Umapiou” intenso , toji sabía de eso y eso era algunas de las razones que escogió a esa niña haru urara.

Ya sentado en el asiento de pasajeros del autobús, Toji sacó su cuaderno.

Quería escribir algo antes de llegar a la Academia Trazem.

“Sé que me dije a mí mismo que no le enseñaría ‘Dominio’ a Haru Urara, pero debo tener eso en cuenta”.

La preocupación de Toji era palpable.

Haru Urara era una Uma Musume inocente y de buen corazón, y no sería sorprendente que desarrollara un Dominio.

Sin embargo, en lugar de ayudarla, podría perjudicarla.

Anteriormente, los Dominios se basaban en la personalidad y habilidades de la Uma Musume.

Si se combinaran esas características con las de Haru Urara, terminaría dándole más ventajas a sus enemigos en lugar de a ella.

Toji suspiró profundamente.

“Pues no queda otra.

Tendré que cambiar su mentalidad antes de enseñarle el Dominio”.

El autobús se detuvo y los entrenadores bajaron, siendo rápidamente “arrastrados” por sus respectivas Uma Musume.

Toji observó sus rostros de desesperación, pero no le importó; no era su asunto.

“¡Buenos días, entrenadores!”, exclamó la misma Uma Musume del día anterior, de pie en la entrada de la academia, recibiendo a las estudiantes.

Un escalofrío recorrió la espalda de Toji al ver a Hayakawa Tazuna.

Ayer, había sido atrapado junto a Nakayama Festa y Gold Ship.

Bajándose la gorra para ocultar su rostro, Toji intentó pasar desapercibido por la entrada, pero no pudo alejarse mucho antes de sentir un agarre firme en su hombro.

“Buenos días, entrenador.

Toji Fushiguro, ¿verdad?”.

El mundo de Toji pareció romperse por un instante, pero recuperó su seriedad mientras se giraba.

“Sí, soy yo.

¿Qué sucede, señorita Tazuna?”.

“¿Podría quedarse y hablar conmigo sobre el incidente de ayer?”.

Toji, con una serenidad que rozaba la indiferencia, siguió la corriente.

“Claro, ¿por qué no?”.

Tazuna se giró para regresar a su puesto, pero al sentir la ausencia de pasos del entrenador, volteó y no había nadie.

Una vena palpitó visiblemente en su frente.

En los pasillos, Toji caminaba con las manos metidas en los bolsillos, dirigiéndose al campo de entrenamiento.

“¡Qué suerte tuve!

No tengo tiempo para un sermón por lo de ayer”, soltó una leve risa, recordando los eventos del día anterior.

Al llegar al campo, Toji observó a algunas Uma Musume entrenar.

Decidió que no desayunaría; aguantaría hasta el almuerzo.

“Espera, ¡no le dije a Haru a qué hora vendría!”.

Toji sacó su teléfono, listo para enviar un mensaje.

Haru le había dado su número para cualquier inconveniente.

“¡¡¡Entrenadorrrr!!!”, resonó una voz alegre.

“¿Haru?”, dijo Toji, al girarse, vio a la pequeña Uma Musume corriendo hacia él con una sonrisa radiante.

Por instinto, se preparó para el impacto, dejándose abrazar.

Para otros, se habría sentido como el golpe de una bola de demolición debido a la fuerza de una Uma Musume, pero Toji no se inmutó, siendo él mismo uno de ellos.

“Buenos días.

Viniste temprano”, dijo, apartándose con su habitual rostro de indiferencia.

“Pues claro, cada Uma Musume debe ser puntual con su entrenador, ¡y más si quiere darle una buena primera impresión!”.

Toji se rascó la cabeza con una pizca de desesperación, sin comprender del todo el optimismo desbordante de la pequeña.

“Bien, dejemos eso de lado.

Será mejor que comencemos”.

Toji sacó su libreta mientras caminaba hacia el campo.

“Sí, entrenador, ¿qué haremos primero?”, preguntó Haru, siguiendo a Toji, ladeando la cabeza con curiosidad ante su primera lección.

“Primero, empezarás con un calentamiento.

Trota en el campo de tierra dos vueltas, al menos”.

El campo de tierra no era excesivamente grande, pero tampoco pequeño, así que dos vueltas serían suficientes como calentamiento dada la condición física de Haru Urara.

Haru Urara, feliz, captó la orden.

“¡Su entrenador!”, exclamó, saliendo corriendo a toda velocidad por la pista de tierra.

“¡Oye!

Dije trotando.

¡Tch!

Niñas…”, musitó Toji, dejando escapar una pequeña sonrisa mientras observaba la motivación de Haru Urara.

Por momentos, se veía reflejado en ella.

Un gruñido se hizo presente en su estómago.

“Mierda, creo que no debo saltarme el desayuno”, pensó, tocándose el abdomen.

Pero fue momentáneo, y pronto regresó su atención a sus apuntes.

“Oye, ¿con que tú eres el entrenador de Haru Urara?”.

Toji giró la cabeza, levantando una ceja, para mirar a la recién llegada: cabello castaño, estatura promedio, y un aire de superioridad y arrogancia.

Llevaba el uniforme de la academia.

“¿Y tú quién eres?”, preguntó Toji, girándose completamente con su expresión más indiferente.

“¿Mi nombre?

Unf…

soy la Uma de primera clase, King Halo, ¿y yo pregunté primero, eres el entrenador de Haru Urara?”.

El día anterior, King Halo había estado buscando a su amiga, Haru Urara, quien había competido en una carrera de exhibición.

King Halo conocía las ineficiencias de su amiga, pero eso no le impedía apoyarla hasta el final.

Sin embargo, ese día no la había encontrado hasta la tarde, cuando la vio almorzando al aire libre.

Se acercó para preguntarle dónde había estado, pero algo en Haru era diferente; estaba más feliz de lo usual.

Fue entonces cuando se enteró de que Haru Urara había conseguido un entrenador.

Como buena amiga, la felicitó, pero también tenía sus dudas sobre quién sería ese entrenador.

Y ahora, teniéndolo frente a ella, se dio cuenta de que él era más alto que ella y esa mirada…

“¿Acaso me está despreciando?”.

“¿Qué deseas, niña?”, preguntó Toji, observando a esta Uma que, al parecer, venía con intenciones de intimidarlo.

“Tu nombre, ¿cuál es tu nombre?”.

Toji alzó una ceja mientras la miraba.

“¿Por qué lo diría?”.

“Pues yo te di el mío, y quiero saber el nombre del entrenador de mi compañera”.

En ese momento, Toji comprendió.

Esta Uma Musume llamada King Halo era compañera de Haru.

“¿Entonces me dirás tu nombre?”.

King Halo estaba nerviosa por dentro, más por la mirada de Toji y el aura que desprendía.

“Toji.

Toji Fushiguro”, dijo, dándose la vuelta sin dedicarle una segunda mirada.

“Ya te dije mi nombre, ya te puedes largar”.

Toji no mostraría consideración con estas jóvenes que se creían superiores; ella había venido a causarle problemas primero, hablándole con ese desdén.

Toji siguió observando a Haru Urara mientras trotaba a lo lejos.

King Halo se quedó aún más congelada por las firmes palabras de Toji, y más aún porque no pudo replicarle nada.

Sentía la garganta seca y bloqueada, como si no pudiera hablar por voluntad propia.

“Haru Urara, ¡qué entrenador has encontrado!”, pensó King Halo, mirando la espalda de Toji mientras se preocupaba por el bienestar de su amiga.

Sin más, tuvo que irse, aunque en cierta parte quería quedarse para vigilar a su amiga.

Mirando su cuaderno, Toji anotaba la rutina que Haru Urara debería seguir.

“¡Entrenador, terminé!”, exclamó Haru Urara, a pocos metros, algo sudada pero con más energía que antes.

“Descansa unos cinco minutos y luego comenzaremos.

Relaja tu respiración si no quieres sufrir un infarto”.

“¡Sí, entrenador!”, respondió Haru.

Así pasaron las horas siguientes.

Toji primero entrenó el impulso de las piernas de Haru Urara y le enseñó la técnica para correr, aunque le resultó algo complicado por el hecho de que ella no estaba acostumbrada.

“Ya es hora.

Dirígete a comer”, dijo Toji, levantándose de su asiento mientras se dirigía al comedor de Uma Musume.

“¡Sí, entrenador!”.

El cansancio era palpable en Haru Urara, pero la felicidad de tener un entrenador disipaba cualquier molestia.

“Bueno, voy a buscar a King-chan para comer”, dijo, caminando en dirección opuesta a Toji.

Mientras tanto, Toji se encontraba caminando hacia el comedor y, al entrar, recibió varias miradas de las Uma Musume.

Los murmullos no se hicieron esperar.

Toji, sin inmutarse, se acercó al mostrador.

“Lo mismo de ayer, pero auméntele la carne”, dijo.

Los cocineros, al verlo, sintieron que se iban a desmayar; era como ver a la misma Oguri Cap.

Espera, ¿es porque Oguri Cap también estaba a un lado?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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