Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Un grito de ayuda - Capítulo 22

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Un grito de ayuda
  4. Capítulo 22 - 22 Capitulo 22 Solos
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

22: Capitulo 22: Solos 22: Capitulo 22: Solos El despertar lo golpeó a Isaac, adolorido por dormir en el piso estiró todos sus músculos y huesos.

Ya era lunes, y a pesar de todo tenía la responsabilidad de ir a la universidad.

Aunque la duda era tal que podría levantar sospechas si faltaba, o si iba…

Antes de continuar su introspección, agarro con cuidado a María, quién la puso en la camita de cartón, dejándole una nota en el bloc que había dibujado anteriormente.

“Traeré mis cosas e iré a la universidad, no tardo” decía la nota.

Rápidamente se desplazo por la ciudad y el metro.

El sol se forzaba a salir de las densas nubes, como si un cambio tanto para la ciudad, como para Isaac y María quisiera presagiar.

Pero levemente oculto tras las nubes.

En el traqueteo del metro, estando el vagón solo para el mismo, ya que casi nadie viajaba para la baja ciudad.

Deteniéndose en Asiatown como de costumbre…

Fue cuando vio a Sofía.

Ella debería estar llendo hacia la universidad en el vagón directo y no usando la ruta cíclica…

Esto lo alertó, escondiéndose lo más que podía de uno de los asientos.

Afortunadamente, Sofía no iba del todo consciente de su alrededor, más que nada solo veía el celular contestando.

Acto seguido, un señor se le incorporo sentándose a su lado.

Alguien trajeado, dado que Isaac no podía permitirse ver más, no logro ver con detalle al señor que estaba sentado a lado de este.

Entonces el silencio se rompió con la voz ya no tan angelical de Sofía.

—Debemos de ser francos, las cosas se están yendo a la mierda y no puedo seguir siendo una jovencita por más tiempo…— La voz de Sofía ahora sonaba algo más madura, diferente a como sonaba.

Dulce y melosa.

—Honestamente tu abuela ha dado en el blanco casi siempre, pero ahora no hay rastros de…

Este chico…— ¿Estaban hablando de Isaac?

Sofía titubeó un poco, fue ligeramente notorio pero continuo —Bueno, ¿Que se le puede hacer?

El chico podría estar involucrado en ese escándalo que paso en Maracaibo, escándalo que ahora hace que entren en guerra las Yakuza con ellos…— —Mira, se que la triada ha sido muy bondadosos con la familia…

Tu familia…

Pero queremos la información ahora.

¿Estás segura que recibió ese USB de Heder?— ¡Rayos!

¡entonces ya sabían donde vivía!

El corazón estaba acelerado y con temor.

Trato de concentrarse en qué su miedo no lo delatara.

Fue cuando un flashback lo golpeó rápidamente.

Su papá lo miraba mientras tenía un cuchillo, estaban casando y tenía en frente a un pobre ciervo que habían cazado, ese tenía un disparo en el muslo derecho trasero, imposibiltandole el escape, ya no podía correr, solo esperaba que lo mataran rápido.

Isaac tenía mucho miedo, sus manos temblorosas, el chico de apenas unos 13 años no quería hacerlo.

Hasta que su papá le agarro la mano.

—Respira hondo, no dejes que tú miedo te invada, o te manipulara toda tu vida…— fue cuando lentamente posicionó el cuchillo en la frente del ciervo.

Isaac lloraba —No quiero hacerlo papá…— —Hazlo por su bien.

Tranquilizante primero, mírale a los ojos y dile que todo estará bien…— Isaac respiro hondo como le dijo su papá, y acto seguido, ya ligeramente más tranquilo pero con lágrimas en los ojos, le vio al ciervo…

—Tranquilo…

Ya acabará esto…— Acto seguido, el papá soltó la mano e Isaac asestó el golpe de gracia.

El ciervo solo dio un quejido rápido, y falleció.

El padre se paró —Tenemos que ser fuertes incluso en momentos de debilidad hijo…— Isaac sollozaba, pero entendía la razón…

Pues su papá lo estaba educando para ser fuerte en momentos que eran necesarios.

Y ahí fue cuando regreso y su respiración era más tranquila…

Lamentablemente ir a la escuela ya no era opción, estaba en peligro y esconderse era lo único que se podía hacer ahora…

El vagón paro y se abrieron las puertas, ahora Sofía y el otro señor se estaban yendo por los caminos apestosos de los barrios bajos, Isaac los siguió lentamente sin que lo notaran.

A una distancia que lo mantendría seguro.

Después de unas calles noto que se estaban dirigiendo hacia su departamento.

A la vuelta de una esquina, noto que se dirigían hacia el departamento donde vives Isaac, este solo se quedó a la distancia, esperando a que salieran.

Al cabo de un rato, vio como Sofía y el señor salieron, viendo de frente que este tenía aspecto asiático con unos lentes obscuros.

Atrás de ellos salió heder quien los maldijo y se regresó furiosa.

Una vez que se alejaron del complejo, isaac aprovecho está oportunidad subiendo lo más rápido posible a su departamento, viendo que solo dejaron la puerta abierta y algunas cosas tiradas.

Era obvio que los estaban buscando pero al no encontrarlos o encontrar algún indicio que los delatara, optaron por irse.

Agarrando las maletas lo más rápido posible con ropa para el y ella, se apresuró para alejarse.

Sus manos y su agitación era tal que estaba haciendo algo de ruido.

Estando en su cuarto, buscando algo debajo de su cama, escucho un ruido en la cocina.

Un asiático había entrado a su cuarto, y dado que no tenía buenas intenciones, la reacción de Isaac fue precisa al voltear y ver qué ya se estaba abalanzandose hacia el, fue de darle un puñetazo con el gancho izquierdo, dándole unos segundos de reacción para reincorporandose.

Pero el asiático trajeado no se rindió, intentando tumbarlo, sujetandolo desde la cintura para tratar de tirarlo.

Isaac golpeó su espalda repetidas ocasiones sin éxito de darle un respiro.

El asiático podria ser delgado pero tenía una fuerza tal que logro tumbar a Isaac al piso, y este ahora en el piso continuo golpeándolo repetidas veces.

Isaac solo se cubría la cara para evitar más puñetazos.

Isaac estaba acorralado, y en cualquier momento podría llegar cualquier otra persona.

Por lo que recordó su navaja que había guardado en la mesita de noche.

“Eres tú o yo” pensó para si mismo.

Hizo un movimiento permitiéndole empujar al asiático, el cual le dio chance de levantarse Isaac rápidamente, pero el asiático era igual de veloz, de que una vez que se cayó al piso, se levantó con un solo movimiento y corrió hacia el.

Una vez más, Isaac utilizo movimientos de boxeo y golpeó un gancho izquierdo, logrando sacarle el aire y regalándole unos segundos.

Buscando desesperadamente la navaja de la mesita.

El asiático se recompuso en segundos, y ahora igual de fastidiado, saco una navaja.

El suave clic hizo eco e Isaac sabía que no tenía más tiempo.

Pero al no encontrarla en la mesita, se giro para ver qué tan cerca estaba el asiático, este una vez más se abalanzó hacia el, Isaac uso ambos brazos, cruzandolos para evitar navajazos, lo cual le funcionó por un breve momento.

En última instancia, el asiático utilizo toda su fuerza para clavarle el cuchillo en el pecho.

Isaac uso todas sus fuerzas para evitar que lo apuñalara.

Estaba a centímetros de él, fue que un objeto llamo la atención de el abajo de la cama.

Era la navaja.

Rápidamente Isaac uso todas sus fuerzas una última vez, incluso gritando y haciéndole levantar una vena.

No dejaría que un asiático lo matara, así que rápidamente le golpeó los bajos con un rodillazo, ganando segundos y aventando lo lejos.

Isaac rápidamente agarro el cuchillo, el asiático se abalanzó una vez más hacia el con intensiones de matar.

Isaac sin pensar se le abalanzó clavandole el cuchullo en el cuello.

El asiático rápidamente se puso la mano en el cuello para evitar perder toda su sangre, pero el impacto fue profundo, haciendo que se empezará a ahogar con su propia sangre, cayendo al piso boca arriba mirando el techo, aún vivo.

Isaac respiro y recordó la vez que tuvo que darle una muerte rápida al ciervo.

Solo asintió en el presente, para clavar rápidamente otro cuchillo en la frente y darle una muerte rápida a su contrincante.

Isaac, tenía las manos manchadas de sangre.

Rápidamente se dirigió al baño, limpio las manos, la cara, cualquier indicio donde hubiese sangre que lo delatara y acto seguido, solo tomo lo que pudo empacar y se alejo, antes volvió a ver la laptop que estaba en la mesa del pequeño comedor, lo agarro rápidamente y se alejo con sus maletas.

Iba a bajar las escaleras pero escucho ruidos de gente caminando, rápidamente salió por una ventana del edificio, utilizando unas escaleras de emergencia que se encontraban fuera de la ventana.

Con velocidad bajo, al último tropezandose al estar ligeramente entorpecido por la adrenalina, pero no me importo, ya que rápidamente se compuso y maldijo rápidamente para alejarse trotando.

Volteo una vez más hacia el edificio, el se encontraba ahora en un callejón que dirigía hacia las escaleras externas por donde había salido.

Y solo volvió a asentir, para decirle adiós a ese viejo edificio.

Acto seguido solo se marchó, escuchando a lo lejos que empezaban a hablar en asiático, no le dio importancia que idioma era, si era chino, coreano o japonés.

Solo quería alejarse de ahí y ver si Maria se encontraba bien.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo