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Un mundo digno de proteger - Capítulo 162

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162: Capítulo 162: Desvinculada 162: Capítulo 162: Desvinculada Editor: Nyoi-Bo Studio La mente de Wang Baole zumbó y su respiración se paralizó.

Viendo la vaina en frente de él, sus ojos se agrandaron y emitieron despacio una intensa mirada.

―Esta fuerza supresora… ¿será un artefacto Dhármico de primer grado?

―Wang Baole soltó un grito ahogado mientras examinaba la vaina con cuidado.

Tras confirmar que en realidad era de primer grado, una oleada de shock y de emoción empezó a brotar sin querer en su corazón.

―Esta increíble fuerza supresora saliendo de un arma de primer grado.

Imagina que fuera de segundo grado… o incluso de tercer grado.

¿Qué tan poderosa sería?

―exclamó Wang Baole.

Solo el mero pensamiento causó torbellinos en su corazón.

Con la mente aún desordenada, le tomó un rato suprimir su shock y tranquilizarse.

De repente, con un extraño brillo en los ojos, Wang Baole pensó en lo que dijo la Pequeña Señorita: cuando alcance su nivel máximo, podrá atraer a la antigua espada de bronce verdoso.

Aunque parecía poco fiable, quizá aún sea una opción más plausible.

Todavía meditando sobre la situación, Wang Baole esperó que la vaina se enfriara antes de tomarla.

Con una mirada fiera en los ojos, decidió probar las proezas de la vaina transfiriéndole Espíritu Qi.

Sin embargo, la vaina solo reverberó.

No ocurrió nada.

Wang Baole estaba desconcertado.

Se quedó mirando la vaina, que aunque vacía aún emitía Espíritu Qi.

Tras chequear el interior de la vaina, Wang Baole encontró que las inscripciones en el Núcleo Espiritual no eran las mismas que él había visto antes.

En vez de haber cien de ellas, las inscripciones ahora eran densas e incontables, como si fueran alguna forma de encriptación.

Hasta el mismo Wang Baole tuvo que estudiar esas inscripciones con cuidado antes de llegar a solo una comprensión superficial sobre ellas.

En cuanto a personas ajenas sin conocimiento sobre estas inscripciones, sería una tarea de dificultad alta que ellos las comprendieran por completo.

―Uhm, ¿una inscripción mutante?

Ah, ¿la Pequeña Señorita no dijo antes que un Espíritu Qi punzante como una espada aparecería en la vaina?

―remarcó Wang Baole, y suspiró profundo.

Negándose a que se tambaleen sus creencias, Wang Baole reunió su Espíritu Qi y se lo transfirió a la vaina antes de oscilarla alrededor.

Sin embargo, la vaina permaneció igual que antes.

―¿Esto es una mentira?

―remarcó Wang Baole, con un matiz de ira en su tono.

Renuente a admitir la derrota, Wang Baole usó la vaina, casualmente, como una daga, y apuñaló la pared a su lado.

Con un estallido, las paredes crujieron un poco, pero nada más ocurrió.

Al ver esto, Wang Baole se desconcertó por un instante.

En el calor del momento, decidió sacar la Almohada de Alucinaciones para pedirle a la Pequeña Señorita una explicación clara.

Justo cuando Wang Baole estaba a punto de sacar la Almohada de Alucinaciones, pausó por un momento.

Recordando el temperamento excéntrico detrás de la máscara, reflexionó por un rato antes de girar su cabeza y dejar la morada en la cueva.

Tras regresar del mercado, en donde compró un ramo de flores frescas, entró al mundo de alucinaciones.

Con una mirada afectiva, tomó la máscara, la puso sobre el suelo, y dijo con suavidad―: Pequeña Señorita, he venido a verte.

No hubo mucho que hacer hoy.

De casualidad pasé por un acantilado, vi estas flores y pensé en ti por instinto.

Habiendo dicho eso, Wang Baole sacó las flores que compró y las situó al lado de la máscara.

Los pétalos morados junto a la máscara negra parecían proyectar una hermosa irradiación.

En especial dentro del invernal mundo de alucinaciones, una pequeña brisa gentil podía causar que los pétalos ondearan mientras se los llevaba el viento.

―Pequeña Señorita, estas flores crecieron tan solitarias sobre el acantilado, que me recordó tu soledad.

No puedo visitarte con frecuencia.

Espero que estas flores puedan tomar mi lugar y que te acompañen ―murmuró Wang Baole.

Con eso, observó la máscara de inmediato.

No había señal de cambio.

Una ola de decepción empezó a emerger dentro de él.

―Parece que la Pequeña Señorita también es un ser experimentado.

Es tan difícil complacerla… ―remarcó Wang Baole.

Soltando un suspiro de alivio en su interior, parpadeó y tosió.

―Oh, cierto.

Pequeña Señorita, de repente pensé en algo.

Ya terminé de refinar la vaina que me pediste hacer, pero el problema es que, ¿cómo la uso?

Ya lo he intentado un par de veces… Justo mientras Wang Baole estaba a punto de completar su oración, sopló una ráfaga de viento, cepillando las flores contra la máscara.

Parecía que esas flores estaban a punto de ser sopladas hasta la distancia.

En ese momento, una mano aparentemente invisible apareció de la máscara y pinchó con gentileza un pétalo floral ondeante.

¡El pétalo floral se congeló y se detuvo en medio del aire!

Esta escena hizo que las pupilas de Wang Baole se contrajeran de repente, y que su respiración se acelerara.

Mirando la flor que colgaba en el aire, vio que se elevó un poco, como si alguien la hubiera llevado cerca de su nariz para aspirarla.

Inseguro de si solo era una ilusión, Wang Baole vio con vaguedad la silueta de una mujer encima de la máscara.

Tenía un largo cabello que se mecía con ligereza.

Con un rostro impreciso, llevaba un vestido regio y tradicional.

Aun así, parecía situarse apartada del mundo, desvinculada.

En ese instante, sus delicadas manos sostuvieron la flor, acogiendo su tenue esencia.

―Gracias.

Una voz fría y tranquila resonó desde la máscara negra de improvisto, mientras el corazón de Wang Baole se aceleraba.

Esta voz repentina le dio un susto a Wang Baole, y se apresuró a dar unos pasos hacia atrás.

Luego de suprimir su alarma, Wang Baole parpadeó y dijo, apurado―: Pequeña Señorita, tienes una voz muy agradable.

La máscara negra permaneció en silencio.

Después de un rato, la voz con corazón de hielo que había al principio se volvió aparentemente menos fría y pareció albergar más emociones en ella, justo cuando empezó a decir más.

―La vaina es un artefacto Dhármico de género creciente.

Solo tras refinarla hasta el tercer grado serás capaz de liberar las agujas de Espíritu Qi parecidas a una espada.

Déjame enseñarte una manera en la que puedes fundir la vaina en tu cuerpo para nutrirte.

Esto te permitirá volverte uno con tu arma, garantizándote la habilidad de pedir tus deseos con facilidad.

Al mismo tiempo, a lo largo de este período de cultivación, también servirá como tu tesoro Dhármico intrínseco.

En el futuro, en términos de función y de cambios físicos, esta vaina también corresponderá con tu personalidad, así como con el estado de tu mente.

Además de eso, te impartiré el conocimiento de cómo refinar esta vaina hasta el tercer grado.

Debes recordar que tienes que apresurarte a refinarla hasta el tercer grado.

Mientras la voz de la Pequeña Señorita hablaba de forma constante, Wang Baole se tornó más agitado y emocionado.

Esta era la conversación más larga que sostuvo con la máscara desde el momento en que la obtuvo.

Esta vez, era evidente que el tono no era tan descorazonado como antes.

Esto emocionaba a Wang Baole.

Se dio cuenta de que le dio el obsequio correcto.

Mientras reflexionaba sobre su estupidez en el pasado, reconoció que se hacía evidente que aún había muchas cosas que debía comprender individualmente, y en las que tenía que sumergirse más profundo.

«Uhm… parece que tengo que trabajar más en complacerla en el futuro… Debería apresurarme a tomar esta oportunidad para comprenderlo todo, obtener una cordial relación mutua, ¡e impulsar la impresión que tenemos uno del otro!» Sintiéndose encantado, Wang Baole recordó religiosamente lo que la Pequeña Señorita le había enseñado acerca de cómo tenía que usar su vaina como un artefacto Dhármico intrínseco, así como la manera en la que podía refinarla hasta el tercer grado.

Solo entonces decidió irse.

Justo cuando estaba a punto de tomar la máscara y dejar el mundo de alucinaciones, la voz de corazón de hielo de la Pequeña Señorita reverberó de nuevo.

―Deseo permanecer aquí.

―¿Uhm?

―Wang Baole estaba desconcertado.

Pausando por un momento, dejó el mundo de alucinaciones por su cuenta.

Antes de irse, se giró para mirar la máscara con la flor flotando en medio del aire como antes.

Era como si ella siempre estuviera viéndola, aspirando la esencia floral con gentileza… Todo esto dejó una impresión profunda en Wang Baole.

Parecía que podía sentir genuinamente la soledad de la mujer.

En medio del silencio, Wang Baole regresó a la realidad.

Mientras abría los ojos, se dio cuenta de que la máscara de hecho había desaparecido.

Todo lo que quedaba era la Almohada de Alucinaciones.

Como tal, puso la almohada a un lado con cuidado, tomo un respiro profundo, y se sentó de piernas cruzadas.

Siguiendo las enseñanzas que le impartió la Pequeña Señorita, Wang Baole intentó fundir la vaina en su cuerpo para su cultivación.

La técnica de la Pequeña Señorita era simple, y el proceso fluyó con suavidad.

En cuestión de segundos, la vaina se desvaneció del mundo exterior hacia su cuerpo.

En cuanto a la fórmula para refinar la vaina hasta el segundo grado, los materiales requeridos eran por mucho, mucho más preciados que los que se requerían para el primer grado, y la cantidad necesitada era al menos diez veces mayor.

Del mismo modo, también necesitaba adquirir Arena de Armamento.

No solo cien gramos, ¡sino mil!

Esto no era digno de mención.

Para refinar la vaina hasta el tercer grado, los materiales requeridos eran mucho más exagerados, en especial la Arena de Armamento.

¡Requería diez mil granos!

Estos números, incluso si hasta el mismo Wang Baole podía refinar las Piedras Espirituales de Arco Iris por sí mismo, eran aun así una cantidad cuanto menos impactante, que dejaría sin palabras a cualquier persona.

Sin embargo, luego de pensar en las proezas de la vaina, Wang Baole rechinó los dientes.

Lleno de anticipación, empezó a refinar la Arena de Armamento.

Sin embargo, en medio del refinamiento, una idea destelló de repente a través de la mente de Wang Baole.

«Uhm… La Arena de Armamento puede disparar el potencial de la vaina por completo, y causar que las inscripciones evolucionen.

Entonces… ¿puedo usarla en otros artefactos Dhármicos?» El pensamiento de esto lo emocionó.

«El poder de la vaina se ve obstaculizado por su grado.

Hasta ahora, el refinamiento de la vaina aún no ha mostrado ningún efecto obvio.

Sin embargo, los impecables e incomparables artefactos Dhármicos de segundo grado que tengo tienen un poder extraordinario.

Si puedo disparar por completo el potencial de mi vaina y causar que las inscripciones evolucionen, entonces así, ¿mi poder no se incrementaría de forma exponencial?» Con esto en mente, los ojos de Wang Baole brillaron, y suspiró profundo.

Al pensar en todas las posibilidades, decidió intentar refinar la vaina y observar el resultado de eso.

Con ella, en vez de con los preciosos artefactos Dhármicos que tenía, Wang Baole sacó de su bolso de almacenamiento muchos artefactos Dhármicos que le sobraban, pues los había usado en refinamientos anteriores y muchos no los había logrado vender.

Entonces corrió hacia el horno fundidor y empezó su proceso de refinamiento.

«No importa si fallo.

Una vez que tenga éxito, ¡mis artefactos Dhármicos poseerán sin duda un poder inimaginable!

Sin embargo, debido a la salvaje e incontrolable naturaleza de la evolución, ¡ni yo mismo sé lo que pasaría si los artefactos Dhármicos evolucionan!» Los ojos de Wang Baole estaban llenos de anhelo, incapaz de suprimir el deseo dentro de él.

«¿Aparecerá algún tipo de artefacto Dhármico naciente?»

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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