Un mundo digno de proteger - Capítulo 169
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- Capítulo 169 - 169 Capítulo 169 La murmurante señal de humo
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169: Capítulo 169: La murmurante señal de humo 169: Capítulo 169: La murmurante señal de humo Editor: Nyoi-Bo Studio Adolorido, Wang Baole hizo una mueca y salió de su morada en la cueva.
Se exhibía el crepúsculo, por lo que el cielo en el horizonte estaba bañado de tonalidades naranjas.
Se aproximaba la primavera.
Incluso aunque la locación de la Universidad Etérea Dao hacía parecer que era primavera todo el año, durante la estación primaveral real la temperatura en el exterior aún acarreaba rastros de frialdad.
También había una mayor humedad.
Los vientos soplando sobre el rostro iban directo hacia los huesos.
Quizá no parecía tan frío al inicio, pero se podía sentir el frío después de un período extenso en el exterior.
Para un cultivador, sin embargo, un poco de frío era algo que se podía pasar por alto.
Wang Baole no se molestó por los vientos fríos que precedían la proximidad de la primavera.
Caminó hacia afuera del área de moradas dentro de cuevas hacia el sol poniente, y terminó en una esquina con nadie alrededor.
Rezó en su interior.
Levantó su mano derecha con un ondeo y vio que en vez de que apareciera la vaina, hebras invisibles de Espíritu Qi salieron disparadas en silencio de su palma.
¡La Espada de Qi se transformó en nueve mosquitos en medio del aire!
Los nueve mosquitos lucían extremadamente realistas, sus apariencias no diferían de los mosquitos reales.
Poseían cierta mente propia, y empezaron a volar alrededor de Wang Baole.
Exudaban un sentimiento similar.
Wang Baole tiritó mientras escuchaba el incesante zumbido en sus oídos.
Casi levantaba la mano para aplastarlos, pero retuvo sus urgencias repentinas, tomó una respiración profunda, y forzó su mente agitada a calmarse.
En vez de hacer eso, intentó controlar a los mosquitos.
Tan pronto como ese pensamiento emergió dentro de la mente de Wang Baole, los nueve mosquitos temblaron.
Volaron hacia el frente de Wang Baole al instante, y se alinearon en una fila cuales soldados ante él.
―¿Uhm?
―los ojos de Wang Baole se iluminaron.
Otro pensamiento se formó.
En ese instante, los moquitos siguieron reorganizándose en frente de él, formando todo tipo de formaciones idénticas a las que Wang Baole había pensado.
―¡Son tan ágiles!
―Wang Baole estaba algo sorprendido y complacido.
Había estado demasiado sombrío antes, y no se había dado cuenta de inmediato sobre lo diferentes que eran los mosquitos.
Sintió de repente que los mosquitos eran bastante poderosos.
«¿Qué sucede si no opto por un control preciso, sino que en vez de eso emito una orden?» Tras pensarlo, lo intentó de inmediato.
Se dio cuenta con prontitud de que para su sorpresa, estos mosquitos parecían poseer cierta mente propia, y podían llevar a cabo las órdenes que emitía.
Por ejemplo, patrullar o vigilar contra enemigos.
Luego de que Wang Baole fundiera más Espíritu Qi en la vaina dentro de su cuerpo, ¡se sorprendió al encontrar una enorme transformación en su campo de visión!
Una persona ordinaria, al mirar justo hacia adelante sin mover sus ojos, quizá tenga un campo de visión de 45 grados aproximadamente.
Esto era algo que ni un cultivador podía cambiar.
Lo máximo que podía hacer era afinar sus cinco sentidos y adquirir una vaga sensación de sus alrededores.
Pero ahora… ¡Wang Baole descubrió con mucha impresión que su campo de visión se había transformado desde sus 45 grados originales hasta 360 grados completos!
―Esto… esto… ―la respiración de Wang Baole se detuvo.
Luego de observaciones detallas, se dio cuenta de la causa de inmediato.
Prestaba la visión de los nueve mosquitos.
Cada mosquito era como un par de ojos.
De esta manera, ¡era capaz de exceder los límites de su visión original!
Este descubrimiento envió a Wang Baole a temblar en su interior.
Se dio cuenta de inmediato y con mucha claridad, que tal campo de visión probaría serle de inmensa ayuda.
Al enfrentar a un enemigo, sería como si le hubieran crecido ojos alrededor de la cabeza, volviéndolo más ágil y consciente de sus alrededores.
En adición a esto, si alguien trataba de emboscarlo, ¡les sería difícil hacerlo sin que los descubra!
Emocionado, Wang Baole sintió que necesitaba estudiar más esta habilidad.
Maniobró a los mosquitos y desvió sus líneas de visión sin cesar.
Descubrió con emoción que no importaba si era un mosquito o todos los mosquitos, todos se podían convertir en ojos.
Era capaz de controlarlos de forma impecable.
«¡Esta habilidad por sí sola vale los diez mil granos Arena de Armamento!» Wang Baole estaba más que emocionado.
Intentó con ansias manipular a los mosquitos para que volaran a una distancia más lejana.
«Veamos qué tan lejos pueden volar…» El pensamiento acababa de aparecer en la mente de Wang Baole cuando una ola de emoción dio vueltas dentro de él otra vez.
Mientras los nueve mosquitos salían volando lejos con rapidez, ¡Wang Baole descubrió que su visión se transformó al instante de nuevo!
Eran como diez imágenes diferentes puestas juntas sobre capas sin afectarse unas a la otras, compartiendo la visión a la vez.
¡Casi podía ver la mitad del pabellón de Armamento Dhármico!
Aunque puntos ciegos empezaron a aparecer en cuanto los mosquitos volaron más y más lejos, tal experiencia ya era sin precedentes para Wang Baole.
Fue en ese momento que una cacofonía de ruidos apareció de repente, ¡y explotó dentro de la cabeza de Wang Baole!
¡Podía oír incontables voces!
―El examen para ser Discípulo de Armamento es demasiado difícil.
¡Espero que pueda pasarlo esta vez!
―Hermano mayor Zhou, ¿este Metal de Flama Mística tuyo podría ser más barato?
¡Necesito muchos de esto!
―Patatas fritas, patatas fritas recién hechas… ―¿Escuchaste?
La Ola de Bestias de este año se está acercando.
¡Una fortaleza principal cerca de mi pueblo natal ya se está preparando para la guerra!
Todo tipo de sonidos explotaron en los oídos de Wang Baole.
Era como un enorme tsunami que casi inundaba y ahogaba a Wang Baole.
La sensación era similar a ser teletransportado al instante hacia un mercado desde un ambiente silencioso.
Wang Baole se aturdió al instante.
Se apresuró a controlar a los mosquitos para que volaran más arriba.
Esto lo hizo sentir un poco mejor.
«Estos mosquitos en realidad pueden escuchar sonidos… solo que es demasiado ruido».
Wang Baole sintió que su cabeza se hinchaba del dolor.
Sin embargo, estaba más emocionado que adolorido.
Intentó filtrar los ruidos.
El efecto no fue muy prometedor pero aun así aceptable, aunque solo un poco.
Luego de eso, maniobró a los mosquitos para que volaran a partes más lejanas del pabellón de Armamento Dhármico.
Pronto, escuchó voces y vio una imagen.
Era el interior de un salón en el Departamento Administrativo de la universidad.
Sun Fang, con la cara agravada, estaba a punto de dejar el salón.
Alguien lo persiguió y le gritó para que se detuviera.
―Hermano mayor Sun, nosotros… Al escuchar eso, la mirada en el rostro de Sun Fang cambió.
Contempló los alrededores con gran cuidado, y entonces regresó y miró con furia al recién llegado.
―Cállate.
La próxima vez, cuando estemos en público, llámame hermano mayor Fang.
¡Me llaman Fang Sun!
Al mirar a Sun Fang y escuchar sus palabras, el remoto Wang Baole no pudo evitar toser.
Este Sun Fang lo había ofendido antes y había sido disciplinado por el Departamento Administrativo universitario.
Wang Baole sentía que él era un hombre que perdonaba, y en especial con Sun Fang habiendo sido promovido hace poco, no deseaba que los demás pensaran que él era demasiado duro.
Por esa razón, lo dejó salir bien parado.
Había intentado esperar más antes de encontrar la oportunidad de lidiar con él, pero esta persona era como un retorcido espíritu de mono.
Tras el incidente, el genio había afirmado haberse cambiado de nombre y, desde entonces, lo llamaron Fang Sun.
A buena consciencia, Wang Baole no podía continuar persiguiendo el asunto.
Pensó en cuán indulgente y benevolente era, y de verdad dejó descansar la cuestión.
En el presente, barrió la mirada e ignoró la escena mientras continuaba maniobrando a los nueve mosquitos para que volaran aún más lejos, y finalmente encontró que podían volar hasta cinco metros de distancia de él.
Wang Baole estaba contentísimo.
Probó cuán rápido podían ir al apresurarse en una corta distancia, así como la fuerza de sus ataques.
Lo primero fue impactante.
La repentina ráfaga de velocidad era demasiado rápida para el ojo humano.
Lo segundo fue considerablemente más débil.
Lo máximo que podían conseguir era agujerear algunos árboles.
Las rocas eran más desafiantes.
«Está bien: son mosquitos.
Se supone que pican a las personas, ¡no que las derriban!» Tras reconfortarse, Wang Baole quiso probar los efectos de la mordida de los mosquitos en una persona, pero aunque había mucha gente en el pabellón de Armamento Dhármico, no habían hecho nada para ofenderlos.
En cuanto a Lin Tianhao, él se hallaba lejos y en aislamiento.
Wang Baole manipuló a los mosquitos para que dieran algunas vueltas en frente de la morada en la cueva a la que Lin Tianhao se mudó hace poco, pero se rindió luego de que no poder encontrar ninguna manera de entrar.
―Es una lástima que ese mono lastimero no esté cerca ―murmuró Wang Baole, arrepentido.
Planeó probar el poder de la mordedura de mosquito cuando regresara el mono sinvergüenza o cuando Lin Tianhao emergiera de su aislamiento.
Entonces, recordó los nueve mosquitos.
«Cierto, ¡aún tengo que probar sus defensas!» Cuando los nueve mosquitos aparecieron ante Wang Baole de nuevo, pensó por un momento antes de pellizcar a uno de ellos.
Parecía bastante resistente, pero luego de que Wang Baole usara su fuerza… «¡Plaf!» El mosquito se hizo pedazos.
Wang Baole frunció el entrecejo y su corazón se revolvió con rapidez.
El Espíritu Qi surgió hacia la vaina.
Con un ondeo de su mano, otro mosquito apareció.
Los ojos de Wang Baole brillaron con fulgor al verlo.
Tras múltiples intentos, se dio cuenta de que siempre y cuando no agote su Espíritu Qi, los mosquitos podrán ser regenerados un número infinito de veces luego de ser destruidos.
―¡Esto es demasiado!
―Wang Baole examinó todos los datos que había recolectado.
Como alguien que pronto sería un Soldado de Armamento que podía refinar Tesoros Numerosos, estaba anonadado.
Incluso aunque no conocía cuán poderosa podía ser la vaina real capaz de disparar filos voladores de espadas si seguía las instrucciones de la Pequeña Señorita en la máscara negra y refinaba la vaina de esa manera, desde dónde él lo veía, esta vaina mutada no era tan débil.
En algunos aspectos, ¡incluso quizá sobrepase a la vaina real!
Mientras Wang Baole estaba a punto de probar el artefacto Dhármico que eran los mosquitos, una señal se activó a una lejana distancia de la Universidad Etérea Dao, en una vasta expansión de montañas.
Desde lejos, la cordillera de la montaña estaba en la negrura de la oscuridad.
Solo una señal de humo se elevó en gruesas olas hacia el cielo.
Parecía como si nunca fuera a extinguirse, y exudaba un aura imposible de describir.
Parecía estar conectada directo a los cielos, ¡e hizo que el cielo entero parecía dispersarse con anillos de nubes!
Sin embargo, si alguien se acercara a echar una mirada más de cerca, descubriría que las montañas lucían como si estuvieran cubiertas de metal.
En el pico de la montaña donde la señal de humo emergió, ¡yacía una fortaleza gigante!
Esta fortaleza era grande e imponente, hecha no de ladrillos y cemento sino de un tipo especial de metal.
Brilló con una luz negra azabache.
Construida contra un lado de la montaña, las paredes de la fortaleza estaban cubiertas de púas.
Las púas variaban en longitud, algunas cortas y otras largas, y estaban manchadas de sangre seca.
En el borde de algunas de las púas había una plataforma con forma de anillo.
Sobre la plataforma yacía lo que parecía un cañón gigante.
Este era el Tesoro Numeroso compuesto que había inventado la Federación, y era extremadamente poderoso.
Con una sola mirada, podían verse cantidades de Tesoros Numerosos como ese sobre las púas alineadas en las paredes de la fortaleza.
Era casi imposible contarlas todas.
El cuerpo principal de la fortaleza abarcaba cientos de metros.
Era como si una puerta que podía sellar los cielos se mantuviera sobre la montaña junto con la cordillera de la montaña entera.
Impresionaba, impactaba, y al mismo tiempo, dividía las tierras entre lo que existía adentro y lo que mantenía afuera.
¡Dentro estaba la Federación!
En cuanto a lo que permanecía afuera, era una extensión de tierra quemada.
Incluso más allá de eso había selvas sin fin.
Casi podían escucharse los aullidos de bestias feroces tronando desde dentro de las junglas, resonando a través del aire.
¡Era como un terreno primitivo!
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