Un mundo digno de proteger - Capítulo 248
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
248: 248 ¡Terco y millonario!
248: 248 ¡Terco y millonario!
Editor: Nyoi-Bo Studio ―¡No los vendo!
―Wang Baole se sentía infeliz.
Solo tenía diez fragmentos, mientras que el joven ya tenía diecinueve.
Mientras pensaba acerca de la forma en la que había encontrado todos los fragmentos poniendo todo su esfuerzo, su infelicidad se tornó en arrogancia, y se giró para continuar con su camino.
El joven Jin Duoming continuó sonriendo de la misma manera.
Su confianza no pareció verse afectada mientras hablaba con calma y miraba la espalda de Wang Baole.
―Te doy un Armamento Dhármico de séptimo grado a cambio del fragmento.
¿Trato?
―Mientras hablaba, sacó un sable de su pulsera de almacenamiento, lo puso justo en frente de sí y lo presionó con su mano derecha mientras miraba a Wang Baole.
En el momento en el que el sable emergió, una sorprendente ola funesta hizo erupción desde este al instante, resultando en la formación de un huracán negro que barrió con fuerza en todas las direcciones.
Vagamente, ¡un gigantesco cocodrilo negro apareció desde el interior del huracán!
El cocodrilo negro lucía extremadamente aterrador, todo cubierto de escamas.
Abrió su boca con amplitud, mostrando los dientes con una mueca desdeñosa inaudible.
¡Lucía tan formidable que era capaz de hacer temblar el cielo y la tierra!
En el instante en el que el sable apareció, los simios que cargaban la silla de Jin Duoming se estremecieron con vigor debido a esa fuerza supresora inmensamente fuerte.
Temblaron tanto que se pusieron de rodillas y no se atrevieron a moverse ni un milímetro.
Hasta las discípulas en el estadio del Aliento Verdadero a su alrededor respiraron de forma irregular.
Estaban horrorizados del shock, como si el artefacto Dhármico exudara una fuerza que agarrara su cultivación.
Incluso aunque la fuerza no se podía considerar devastadora, aun así era muy fuerte.
El polvo se regó esparciéndose en todas las direcciones, y aparecieron ondas en la zona de suelo arenoso a su alrededor.
Como golpeado por olas de trueno, Wang Baole giró la cabeza y miró a Jin Duoming como en una nube, estupefacto.
¡Entonces miró al artefacto Dhármico de séptimo grado presionado bajo la mano de Jin Duoming!
―¿Qué… qué estás diciendo?
―Wang Baole se paró allí, estupefacto.
Estaba inseguro y confundido, y preguntó de nuevo como si hubiera escuchado mal.
―Dije que intercambiaré este artefacto Dhármico de séptimo grado por uno de tus fragmentos.
¿Trato?
―Jin Duoming sonrió sentado sobre su silla.
Estaba extremadamente confiado, y las cultivadoras a su lado lucían imperturbables, como acostumbradas a su forma de hacer las cosas.
―¿Un artefacto Dhármico de séptimo… séptimo grado… a cambio de un fragmento?
―Mirando los rostros de la gente al lado del joven, Wang Baole sintió que un caos había hecho erupción en el mundo.
Todo se sentía extraño para él.
Incluso luego de clarificar sus dudas, un torrente de emociones se estrelló en su corazón, impactándolo tan fuerte que se sintió surreal.
Como un cultivador de Armamento Dhármico, tenía una comprensión profunda sobre los tesoros Dhármicos.
Los de primer y segundo grado eran artefactos Dhármicos, mientras que del tercer al quinto grado eran Tesoros Numerosos.
Solo los de séptimo grado se podían denominar «armamentos», ¡y eran oficialmente Armamentos Dhármicos!
Cada Armamento Dhármico tiene un poder tan impactante… y es increíblemente costoso.
Hasta cierto punto, no hay mercado para ellos a pesar de que sí hay disponibilidad, ¡pues no son posibles de comprar si la persona no tiene las conexiones correctas!
Si uno de ellos aparece durante una subasta, lo compran de inmediato.
A pesar de que su precio es tan increíblemente alto, aun así eso no disuade a nadie.
En vez de eso, el comprador que lo adquiere suele pensar que logró conseguir un buen trato.
Wang Baole, quien era un cultivador de Armamento Dhármico, solo había visto el humo que formaba el Armamento Dhármico de Zhou Dexi desde lejos.
En cuanto a cómo luce de verdad un Armamento Dhármico, él nunca antes lo había visto.
Para la mayoría de cultivadores de Armamento Dhármico, era la meta de una vida entera el refinar un Armamento Dhármico.
Al mismo tiempo, solo los cultivadores de la Instauración del Fundamento con un fuerte entorno y linaje familiar tenían la oportunidad de poseer un Armamento Dhármico entre sus posesiones.
En cuanto a los cultivadores en el estadio del Aliento Verdadero… en toda la Federación, el joven maestro de la Corporación Trilunaris era probablemente el único capaz de poseer un Armamento Dhármico con tal nivel de cultivo.
Inevitablemente, eso dejó a Wang Baole pasmado y confundido.
El valor del Armamento Dhármico era asombroso, y aun así… el joven lo trataba como si estuviera vendiendo vegetales, intentando intercambiar el Armamento Dhármico por un fragmento.
Para Wang Baole, era como si alguien tratara de intercambiar un auto deportivo por la paleta de caramelo en la palma de un niño.
Incluso sintió que el auto deportivo palidecía en comparación a lo ridículo que era todo esto.
Parecería más apropiado si se tratara de un crucero lujoso.
Esa sensación hizo que Wang Baole se quedara de pie en shock.
Contenía su aliento, pero este se aceleró poco a poco.
Mientras su visión se desenfocaba, Jin Duoming sonrió arrogante, pensando que no había nada que él no pudiera intercambiar en el mundo.
El gordinflón había sido tan terco y orgulloso al decir que no intercambiaría el fragmento por nada… ¡Quería ver si Wang Baole se rendiría al presentarle el Armamento Dhármico justo frente a sus narices!
En realidad, el joven no había encontrado ningún fragmento durante su viaje.
Había obtenido todos sus fragmentos a través del intercambio de sus posesiones.
Al principio hizo los tratos con Tesoros Numerosos, pero como solo le faltaba uno en ese momento, decidió usar su Armamento Dhármico.
Para él, el Armamento Dhármico no era para tanto.
Si no le quedaba ninguno solo tenía que pedirle uno a su padre cuando regresara a casa, ya que estos nunca les escasearían.
La gente a su lado parecía haberse acostumbrado a la forma en la que el joven maestro manejaba sus asuntos.
Todo el mundo, en especial la cultivadora que lucía como una ama de llaves, parecía imperturbable.
Incluso reveló una sonrisa, sintiendo que su joven maestro no fue demasiado firme en esa oportunidad.
«¡El joven maestro ha crecido!
Se ha vuelto más maduro.
¡No intercambió un Armamento Dhármico de octavo grado por el fragmento!» ―¿Hay trato o no?
―Después de un momento, al darse cuenta de que Wang Baole no dijo nada a pesar de que sus ojos brillaron con fulgor, Jin Duoming le inquirió con las cejas levantadas.
Estaba un poco fastidiado y desconcertado por la falta de respuesta de Wang Baole.
―¡Trato!
―exclamó de inmediato Wang Baole ignorando el fastidio en el tono de Jin Duoming, y le lanzó un fragmento.
Estaba extremadamente eufórico.
Jin Duoming tomó el fragmento y le echó un vistazo antes de lanzarle, satisfecho, el Armamento Dhármico de séptimo grado a Wang Baole.
En el momento en que sostuvo el sable de séptimo grado, Wang Baole tembló con vigor.
Experimentó una fuerza emergiendo continuamente desde el Armamento Dhármico, tan poderosa que no se podía describir con palabras.
Parecía más que sostenía más un feroz cocodrilo en sus manos que un Armamento Dhármico.
Incluso sintió que se había convertido en una persona común.
Sin importar si era en términos de cultivo o de poder, era difícil controlar el Armamento Dhármico.
Al mismo tiempo, como un cultivador de Armamento Dhármico, ¡podía ver de inmediato que el Armamento Dhármico era genuino!
«¡Dios!
¡Siento que estoy en un sueño!» Agitado, Wang Baole guardó el Armamento Dhármico en su bolso de almacenamiento de inmediato, temeroso de que el tipo rico se arrepintiera.
Sin embargo, parecía haber menospreciado a Jin Duoming.
Mientras Wang Baole sostenía su Armamento Dhármico Jin Duoming yacía en su silla, poniéndose sus lentes de aviador de nuevo mientras ondeaba con su mano en dirección a Wang Baole, con una mirada de satisfacción en su rostro.
―Gracias, compañero Daoísta.
Wang Baole levantó la cabeza y miró a la escandalosa multitud mientras se iba.
Sintió que los valores del joven estaban corrompidos, en especial luego de escuchar sus palabras de agradecimiento antes de irse.
«Qué prodigio, intercambiando un Armamento Dhármico por un fragmento, y hasta agradeciéndome por eso…» Wang Baole se tornó incluso más confundido.
Sintió que la pobreza le había puesto un límite a su imaginación, ya que no podía comprender la lógica detrás de lo que el joven maestro de la Corporación Trilunaris estaba haciendo.
Sin embargo, lo que estaba claro para Wang Baole era que él no estaba ni un poquito infeliz.
Hasta sentía que sería genial si al joven le faltara más que un solo fragmento.
Hasta los sentimientos de envidia que tuvo antes se disiparon.
Sintió que era determinante que el joven pudiera reunir los fragmentos que necesitaba para la Instauración del Fundamento en tan poco tiempo.
Si él fuera incapaz de lograr aunque sea eso, entonces de verdad sería injusto, y lo debería golpear un rayo.
«¡Aprendí algo nuevo!» Wang Baole inhaló profundo.
Estaba extremadamente emocional y agitado cuando de repente se dio cuenta de que la silla en la que estaba Jin Duoming debería ser llevada por dos simios en vez de uno.
Por lo tanto, con un rápido pensamiento, sus ojos se iluminaron y se apresuró a levantar su cabeza y a exclamar con fuerza.
―Dhaoísta Jin, aún tengo otros bienes de alta calidad que no puedes comprar en otra parte.
Títeres de calidad superior que pueden llevar tu silla y masajear tus hombros.
¡Incluso pueden actuar como tus guardias!
Siempre y cuando compres un títere, ¡este puede hacer lo que sea!
―Mientras Wang Baole exclamaba, palmeó su bolso de almacenamiento, sacando tres títeres.
Uno era una hermosa dama, otro era un atleta, ¡mientras que el último era una pequeña Simia de Diamante!
La preciosa dama títere era extremadamente atractiva y seductora.
Su rostro era como una hermosa obra de arte, como si las flores hubieran florecido capturando los corazones de cualquiera que la vieran.
El títere atleta tenía una fuerza que excedía por mucho a la de la gente ordinaria.
Lucía tan feroz y acarreaba una vibra tan aterradora que podía hacer que alguien se sintiera seguro solo porque este estuviera parado ahí.
En cuanto a la Simia de Diamante títere, era como una pequeña montaña.
¡Se sentía vívida y extremadamente real!
No estaba seguro de los gustos del joven, y eso lo hizo sacar un títere para cada tipo de gusto.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com