Un mundo digno de proteger - Capítulo 439
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439: 439 ¡La crisis de Mercurio!
439: 439 ¡La crisis de Mercurio!
Editor: Nyoi-Bo Studio Sin embargo…
en este mapa tridimensional, ¡la Tierra no era azul sino amarilla!
¡La luna era verde!
Marte también era amarillo.
Las otras estrellas eran de diferentes tonos de verde y azul.
Solo el Sol y Plutón, que no era uno de los ocho planetas mayores, tenían colores inesperados.
¡Plutón era naranja!
¡El Sol era rojo!
La visión impactó instantáneamente a los tres excitados y codiciosos hombres dentro de la medusa negra mientras aparecían los colores.
Abrieron los ojos de par en par, los cuales estaban llenos de escepticismo e incredulidad, antes de jadear y permanecer en silencio.
Mucho tiempo después, uno de ellos finalmente jadeó mientras respiraba pesada y rápidamente.
—¿Qué está pasando aquí?
¿Por qué es rojo?
Dios mío, el rojo representa un reino de la Estrella Eterna…
—Estás equivocado.
El color rojo no representa el reino de la Estrella Eterna.
Sencillamente sugiere la presencia de un reino de la Estrella Eterna.
Ya si realmente existen los legendarios reinos de las Estrellas, eso va más allá de lo que pueden detectar nuestros instrumentos.
—El cultivador con el ciempiés en el rostro también tenía dudas en la mirada.
Habló lentamente y luego observó a Plutón.
—Rojo, naranja, amarillo, cían, verde, azul, púrpura…
el rojo como mínimo representa el reino de la Estrella Eterna.
El naranja representa el reino Planetario, amarillo el mayor reino Inmortal del Espíritu Total, verde el reino del Alma Naciente…
¡parece que o hemos subestimado esta civilización, o hay un gran secreto oculto aquí!
Los tres se miraron el uno al otro.
Su codicia previa casi había desparecido del todo.
Quizás podrían adueñarse de algunas civilizaciones inferiores con sus capacidades, pero frente a este Sistema Solar tan bizarro, incluso ellos tenían miedo.
Simplemente era demasiado bizarro.
Tomando en cuenta sus experiencias combinadas.
jamás habían escuchado que existiera una civilización semejante en esta parte del universo.
Esto desafiaba toda lógica ya que una civilización con un reino de la Estrella Eterna debería haber conseguido una fama relativa a través del universo.
En segundo lugar…
si realmente era un reino de la Estrella Eterna, o incluso si fuera un reino Planetario, no habrían sido capaces de acercarse.
Habrían sido expulsados y apartados hace mucho tiempo, cuando se encontraban a gran distancia.
Deberían haber sido destruidos al acercarse tanto como lo habían hecho en este momento.
Pero parecían estar a salvo ahora.
Entrecerraron los ojos.
Parecían estar sumidos en sus pensamientos.
Fue en ese momento que el cultivador con el ciempiés en el rostro formó repentinamente un conjunto de sellos de manos.
Señaló otra vez a la brújula.
Una vez más, la luz de la brújula brilló y deslumbró.
Parecía estar conduciendo una búsqueda más exhaustiva.
La imagen mostrada sobre la brújula mostró una imagen más clara del Sol.
Reveló que había una espada enorme clavada en el sol.
¡Era esta espada la que emanaba la luz roja!
—¡Este objeto!
—No le pertenece a esta civilización.
Esto es demasiado aterrador.
¡Pensar que realmente hay un tesoro del reino Universal aquí!
—¡Finalmente entiendo porqué el reino de cultivación de esta civilización parece ser relativamente primitivo pero bizarro!
—Todos quedaron boquiabiertos al ver la gigantesca espada, pero esta no despertó la codicia en ellos.
Sabían que, aunque los ancianos ancestrales del reino Planetario estuvieran aquí, ellos tampoco se atreverían a causar problemas frente a esta espada gigante.
Todos los tesoros del reino Universal tenían su propia voluntad espíritu.
Sus ojos se abrieron de par en par con esa segunda mirada.
Parecían haber descubierto otro sol en el interior de Plutón.
Las energías que emanaban de ese sol los hizo jadear.
No se atrevieron a seguir mirándolo.
—Demasiado peligroso.
¡Este lugar es demasiado peligroso!
—¿Cómo pueden sobrevivir aquí los cultivadores?
¡Si esto hubiera pasado en nuestra civilización habría colapsado hace mucho tiempo!
¡Todo esto son solo desastres en potencia!
Los tres continuaron temblando del pavor.
Observaron los otros planetas.
Las energía que pulsaban sutilmente en la Tierra no parecían tan aterradoras como las de Plutón, pero eso también los hizo dudar.
La luna era igual.
Incluso Marte era similar.
Los otros planetas parecían ordinarios.
Particularmente Mercurio…
parecía extraordinariamente vulnerable.
Estaban indecisos y permanecieron en silencio.
Los tres intercambiaron miradas, y el cultivador con el ciempiés en el rostro apretó los dientes.
—Sospecho que este lugar es tan tranquilo porque hay algunos poderes extremadamente espantosos e increíbles durmiendo…¿ notaron que la Fuente Estelar aquí es ligeramente diferente de las que hemos encontrado antes?
—Creo…
que deberíamos entrar a este lugar, extraer rápidamente la Fuente Estelar tan pronto como sea posible y luego irnos.
Con el pendiente de jade de nuestro gran anciano deberíamos poder ocultar nuestra presencia.
¡Deberíamos tener muchas probabilidades de éxito siempre que seamos veloces!
—dijo en voz baja el cultivador con el ciempiés en el rostro mientras señalaba a Mercurio.
Los otros dos titubearon por un momento antes de apretar los dientes y asentir.
Continuaron haciendo sus planes y anticipando lo que podía pasar.
No tuvieron dudas cuando arrearon a la medusa negra y se abalanzaron hacia el Sistema Solar.
La medusa comenzó a hacerse invisible mientras viajaban.
Finalmente parecía que se habían fusionado con el mismo espacio.
Eran invisibles a la vista.
De hecho, sin tener determinado nivel de cultivación, uno no podría percibirla aunque lo intentara.
La medusa negra se acercó al Sistema Solar a paso firme…
atravesó los cielos estrellados y entraron al reino del Sistema Solar.
Una vez adentro se detuvo la medusa.
Parecía estar observando y aguardando.
Después de media hora se dieron cuenta de que nadie en el Sistema Solar la había descubierto ni reaccionado a su presencia, y confiaron más en su criterio.
A pesar del miedo que apretaba sus corazones, no podían controlar su codicia creciente.
Las dos emociones se entrelazaron creando un tipo de emoción que no habían sentido en muchos años.
La maldad y la violencia apareció en sus rostros.
¡Condujeron a la medusa negra y se dirigieron directamente hacia Mercurio!
Aunque Mercurio estaba a solo algunos pasos del Sol, continuaron inspeccionando sus alrededores y corriendo hacia el planeta.
Estaban preparados para reaccionar a cualquier escenario posible.
Sin embargo, las cosas tal vez fueron demasiado fáciles.
Cuando la medusa negra llegó a las afueras de Mercurio , y cuando se percataron de que la civilización de este Sistema Solar no había reaccionado a su presencia, se hicieron más osados.
—¡Ataca!
—dijo solemnemente el cultivador con el ciempiés en el rostro en las afueras de Mercurio.
La medusa negra se reveló inmediatamente y le escupió un rayo de luz a Mercurio.
La luz cubrió todo el planeta tan pronto como apareció.
¡La medusa negra se movió y entró en la atmósfera de Mercurio, aterrizando en su superficie!
Mercurio era uno de los ocho grandes planetas en el Sistema Solar.
La Federación lo había colonizado en el pasado, pero después de que entraron en la Era de la Creación del Espíritu, la Federación le dio mucha más importancia a Marte.
Fue por eso que las instalaciones de Mercurio permanecieron siendo mínimas y escasas.
Ni siquiera había una ciudad colonial en este planeta.
¡Gracias a la cercanía de Mercurio con el Sol, la Federación había marcado a Mercurio como un escalón en su planes para aterrizar sobre la espada de bronce verde ancestral!
La colonización de Mercurio comenzó gracias a esos planes.
No obstante, todavía les faltaba mucho.
La colonización de Mercurio apenas había empezado y estaba a mitad de camino de ser completada.
A pesar de eso, cientos de miles de cultivadores se habían reunido en el planeta y continuaban con sus esfuerzos de colonización.
Este día sería un día calamitoso para todos los cultivadores de Mercurio.
¡Sería la mayor furia que la Federación había experimentado desde el comienzo de la Era de la Creación del Espíritu!
Mercurio se convirtió en un cementerio…
casi el ochenta por ciento de todos los cultivadores murieron por causas misteriosas.
¡Ni siquiera murieron en batalla, sino por un virus misterioso!
El virus parecía transmitirse por medio de la luz y era más que bizarro.
Tendría como resultado una pérdida de consciencia masiva en un instante.
Los cuerpos se marchitarían y se convertirían en una fuente de energía que podía ser reutilizada.
Una invasión tan abrumadora tomó menos de una hora para completarse.
La medusa negra se marchó una hora después y quedaron algunos cuerpos en Mercurio.
Todos los que murieron se convirtieron en la fuente de energía que ayudaría a los tres cultivadores a adquirir la Fuente Estelar.
Extrajeron directamente casi el setenta por ciento de la Fuente Estelar de Mercurio, mientras que el resto estaba incrustado demasiado profundo en su núcleo y por lo mismo escapó a la excavación.
No obstante, Mercurio, con solo un treinta por ciento de su Fuente Estelar, no quedó intacto.
Los signos de descomposición y marchitamiento aparecieron, y un aura de muerte se esparció por todo el planeta.
Era como si el planeta hubiera atravesado todo su ciclo de vida en esa hora, y como si hubiera entrado en sus etapas finales.
Faltaban seis horas para que la Federación descubriera que algo no estaba bien en Mercurio…
Siguiendo las muertes de las hordas de cultivadores de Mercurio y el marchitamiento del plante, las imágenes remotas de lo que había pasado fueron transmitidas a la Federación.
La ira y la furia explotaron en la Federación.
Era imposible ocultar lo que había pasado ya que las hordas de agencias mediáticas comenzaron a reportar este asunto de inmediato.
¡La Federación entera se inundó de terror y furia al instante!
—¡Una masacre en Mercurio!
—¡Existe la posibilidad de una invasión extraterrestre!
—Un virus se esparció por todo Mercurio.
¡Los medios de transmisión son desconocidos!
—Mercurio…
¡está muriendo!
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