Un mundo digno de proteger - Capítulo 452
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452: 452 ¡Rostro cadavérico!
452: 452 ¡Rostro cadavérico!
Editor: Nyoi-Bo Studio Las memorias de Wang Baole en cuanto al comienzo de este viaje eran borrosas.
Parecía que su sueño parecía demasiado real, lo que hizo que todo lo que tenía ahora a su alrededor le pareciera familiar y al mismo tiempo extraño.
En el camino de vuelta, después de cantar varias veces la Canción del Alma, Wang Baole observó los cielos llenos de estrellas.
No podía evitar pensar en su sueño.
Podía recordar vagamente que realmente parecía ser la personas más apuesta de la Federación.
Incluso tuvo algunas parejas románticas.
Como Bunny, como Zhao Yameng, como Li Wan´er, como Li Yi, como Li Xiu…
Eso no es cierto, ¡Li Yi no era una de ellas!
Wang Baole lo pensó por un momento.
Estaba un tanto confundido.
Recordaba que Li Xiu era un hombre, pero sus memorias no eran claras.
Esto lo hizo estremecerse del impacto.
Tenía tanto dudas como temor.
«Eso es imposible…
en mis sueños…
no, Yo, Wang Baole, ¡no soy esa clase de persona!» Wang Baole se retorció del miedo.
Trató de recordar lo que había pasado en su sueño.
Poco a poco recordó algo.
Recordó que Li Xiu solo era el hermano de una de sus confidentes.
Eso lo hizo suspirar de alivio.
Sin embargo, mientras surgían los recuerdos de su sueño, oleadas de indisposición y nostalgia surgieron en su corazón sin saberlo.
Eran sentimientos por sus padres en su sueño, sus amigos, sus parejas románticas, y la Federación…
«Solo es un sueño…» Wang Baole suspiró en su corazón.
El anciano que estaba de pie frente a él se volteó y observó a Wang Baole.
Dijo suavemente.
—Baole, ¿todavía estás pensando en la Federación de tu sueño?
Al escuchar eso, Wang Baole levantó la cabeza y miró a su maestro.
Lo pensó por un momento y luego preguntó—: Maestro, ¿por qué sueña la gente?
Este sueño sobre la Federación parecía demasiado real…
El anciano miró fijamente a Wang Baole.
Tenía un amor tierno en el rostro.
Acarició la cabeza de Wang Baole y habló con gentileza.
—Baole, siendo un Niño Oscuro, debes saber que no hay sueños en este mundo.
Lo que viste como un sueño..
¡no es otra cosa sino otro tú!
—¿Otro yo?
—Wang Baole estaba un poco confundido.
Estaba por hacer más preguntas cuando bajó la mirada hacia la mano de su maestro y vio un dedo desapareciendo.
Inmediatamente se olvidó de su sueño.
Jadeó y gritó.
—Maestro, tu dedo…
El anciano bajó la cabeza y observó su dedo.
Sonrió.
No había rastros de sorpresa o impacto en sus ojos.
Cuando volvió a mirar a Wang Baole, la amabilidad de sus ojos creció.
—Está bien, esta es una vieja herida.
Wang Baole quería perseguir el asunto, pero el anciano ya se había dado la vuelta.
Movió el remo linterna e hizo que el barco deambulara hacia la distancia.
Comenzó a cruzar los cielos lentamente.
Mucho tiempo pasó…
antes de que una deslumbrante zona iluminada por las estrellas apareciera a su alrededor.
Este campo de estrellas se movía con deslumbrantes planetas.
¡La cantidad de planetas rondaba en los millones!
Sobre cada planeta había una puerta ilusoria que era muchas veces más grande que el mismo planeta.
Se paraban sobre cada planeta y todas parecían iguales.
Cada puerta exudaba un aura antigua y tenía un aspecto majestuoso, proveyendo un panorama espectacular.
Desde la distancia uno podía ver una infinidad de planetas y por lo mismo de puertas…
Ríos de almas fluían por cada puerta ilusoria, rodeando el campo de estrellas.
Había una gran horda de cultivadores volando por los cielos.
Parecían ser tanto guías como guardias.
Le hicieron reverencias respetuosas al maestro de Wang Baole al verlo.
Era claro que respetaban profunda y genuinamente al anciano.
Al anciano le fue difícil responder a cada saludo, tan solo asintiendo levemente.
Habló con suavidad, como si hablara consigo mismo y, al mismo tiempo, como si intentara explicar algo.
—¡Esta es la Puerta del Renacimiento!
—La Puerta del Renacimiento…
—murmuró Wang Baole.
Estaba lleno de asombro.
El barco los había llevado al centro de este dominio galáctico, y en el medio del mismo había…
¡un planeta vasto e inmenso que superaba el tamaño del Sistema Solar!
Cuando Wang Baole vio este planeta, el impacto y el asombro se apoderaron de él.
El planeta sencillamente era demasiado grande.
Estaba moteado de brillo, incluso colores, y una gran horda de almas salía volando desde el interior del planeta.
Desde la distancia parecía ser la fuente del Río Oscuro.
Las almas que salían de él formaban un río que se esparcía y dividía en muchos arroyos más pequeños.
¡Estos fluían a través de las múltiples Puertas del Renacimiento alrededor del planeta!
—Esta es la responsabilidad de la Secta Oscura, ¡el renacimiento!
—sonó la calmada voz del anciano.
Hace mucho que la visión había impresionado a Wang Baole.
Observó con los ojos abiertos de par en par y la boca abierta hasta que el barco entró al planeta que tenía el tamaño del Sistema Solar.
Luego vio incontables montañas vastas y ríos en la superficie de este planeta.
También había…
¡un palacio que se extendía infinitamente hacia el horizonte!
En las tierras distantes pudo ver kilómetros y kilómetros de bestias.
No parecían violentas.
Parecían ser bestias pacíficas, y estaban ayudando a los cultivadores para construir…
¡un majestuoso monumento de piedra!
El monumento de piedra parecía estar en las etapas iniciales de su construcción.
A pesar de eso, ya parecía extenderse hasta los cielos.
¡Era una visión espectacular!
Innumerables cultivadores de la Secta Oscura deambulaban por el planeta y en el campo de estrellas.
Todo le parecía extraño y familiar a Wang Baole, pero siguió diciéndose a sí mismo que todo esto era familiar para él.
Las dos sensaciones vastamente diferentes colisionaron en su interior.
Su respiración se hizo irregular, y si sintió perdido y confundido la mayor parte del tiempo.
Finalmente, el barco de su maestro lo llevó a la cordillera más alta de este planeta.
Los palacios estaban agrupados, cubriendo toda la extensión del horizonte y sin tener un final a la vista.
No era solo la tierra la que estaba cubierta con un sinnúmero de grandes salones y cultivadores, los cielos eran iguales.
Innumerables palacios flotaban en los cielos, e incontables cultivadores se abrían paso entre ellos.
Bestias enormes similares a las Kun Peng nadaban por los cielos.
Cada cosa producía oleadas de emociones intensas en Wang Baole.
Ni siquiera notó que su maestro había aterrizado el barco afuera de un palacio y que lo había dejado.
Fue solo cuando una voz protestó en su oído que Wang Baole finalmente volvió a la realidad.
—¿Por que hay tantas esta vez?
Estaremos tan ocupados.
Baole, ¿por qué estás en trance?
No es como si no hubieras visto esto antes.
¡Rápido, ven aquí y ayúdame!
—Fue un joven quien le habló.
Tenía ropas negras y pecas en el rostro.
La expresión de su cara era de exasperación.
Observó al cielo y al amplio río conformado por la gran multitud de almas que había traído Ming Kunzi y suspiró.
Wang Baole giró la cabeza a toda prisa.
Una sensación familiar se elevó desde sus recuerdos cuando vio al joven.
Podía saber que este era su hermano mayor, por lo que se acercó a toda velocidad.
Solo era que no sabía que hacer.
Después de dudarlo, preguntó—: Hermano Mayor, ¿qué debería hacer?
—¿Estás tratando de evadir tus responsabilidades de nuevo?
Baole, esta vez hay demasiadas almas muertas.
Tu hermano mayor no podrá encargarse de todas, ¡así que no puedes escabullirte de nuevo esta vez!
—El joven agarró el brazo de Wang Baole y lo llevó a un gran salón que tenía la mitad del tamaño de una ciudad.
Era masivo y tenía nueve estatuas en su interior, ¡una de ellas era una estatua de Ming Kunzi!
Era claro que las otras ocho estatuas tenían el mismo estatus que Ming Kunzi…
¡eran los otros Grandes Ancianos de la Secta Oscura!
En el centro de las nueve estatuas habían espejos de bronce del tamaño de un hombre.
Habían incontables espejos, al menos un millón de ellos.
Frente a cada espejo había un cultivador de la Secta Oscura, que dibujaba sin parar frente al espejo…
Entre el casi millón de espejos de bronce sobresalían dos.
No solo eran más grandes, sino que tenían otro color.
Todos los demás eran color bronce, mientras que estos dos eran púrpuras.
¡Parecían ser los espejos primarios!
Wang Baole fue arrastrado por su hermano mayor.
Pasaron frente a los saludos de los demás y llegaron frente a los dos espejos principales.
Su hermano mayor parecía decidido a no dejarlo escapar.
La cabeza de Wang Baole se inflamó.
Todo a su alrededor parecía extraño pero familiar, pero realmente no sabía que se suponía que debía hacer a continuación.
Se rascó la cabeza y preguntó de nuevo.
—Hermano Mayor, ¿exactamente qué debo hacer?
El joven con pecas en el rostro le dio una larga y profunda mirada a Wang Baole.
Preguntó en voz baja.
—Baole, ¿no sabes como dibujar un Rostro Cadavérico?
¡Rostro Cadavérico!
Wang Baole tembló.
Miró fijamente el espejo púrpura frente a él.
Podía ver un alma formándose en el espejo.
Le hizo un gesto envolviendo su puño con su otra mano frente a Wang Baole, y su rostro no tenía forma ni rasgos…
—Baole, no hagas un trabajo apresurado.
Cuando las almas llegan aquí, los rostros de sus vidas pasadas desaparecerán gradualmente.
Tienes que escuchar la guía del Dao Celestial y dibujarles un nuevo rostro.
¡Lo que dibujes determinará lo que serán cuando nazcan en su próxima vida!
—Dicho eso, el joven ignoró a Wang Baole.
Utilizó su dedo como un pincel y pintó el rostro de un alma muerta en el espejo.
La respiración de Wang Baole se hizo irregular.
Naturalmente sabía como realizar el Arte Oscuro del Rostro Cadavérico.
Lo que no sabía era si originalmente había sabido como hacerlo, o si lo había aprendido en su sueño.
Sus memorias eran un desastre.
Podía ver al alma muerta esperando, por lo que dejó de lado sus pensamientos y alzó su mano derecha.
Cerró los ojos.
El Arte Oscuro del Rostro Cadavérico, que había aprendido, apareció en su mente.
Primero, las Cejas Cadavéricas, luego los Ojos Cadavéricos, seguidos por la Nariz Cadavérica y los Labios Cadavéricos, formando finalmente…
¡el Rostro Cadavérico!
Un momento después, Wang Baole abrió los ojos.
Justo cuando su dedo índice estaba por aterrizar mientras comenzaba a pintar, una consciencia repentina descendió en su mente.
De alguna manera podía ver a una bebe naciendo en un planeta.
Pudo ver toda su vida, desde el nacimiento hasta la muerte…
¡Esta no era la vida pasada del alma, sino su siguiente!
No podía discernir con claridad su destino, pero podía ver como se suponía que debía verse.
Su rostro…
se grabó a sí mismo en su mente mientras una fuerza guiaba su mano.
Lentamente, comenzó a dibujar…
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