Un mundo digno de proteger - Capítulo 458
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458: 458 ¡Las muchas emperatrices del gran emperador!
458: 458 ¡Las muchas emperatrices del gran emperador!
Editor: Nyoi-Bo Studio Recordó sus experiencias de los últimos doscientos milenios.
Todo había comenzado bien.
Siendo el Preceptor Estatal de un reino pequeño, disfrutó de un estatus elevado.
Se había hecho más ambicioso y pronto descubrió un reino más poderoso que necesitaba un Preceptor Estatal.
El reino le extendió una invitación sincera, misma que había aceptado.
Años después, otro reino aun más poderoso que necesitaba un Preceptor Estatal lo invitó a unirse a ellos..
En ese momento seguía teniendo grandes ambiciones, por lo que fue con ellos.
Cada vez que se convertía en el Preceptor Estatal de un nuevo reino, al poco tiempo encontraría un reino aún más poderoso en búsqueda de un Preceptor Estatal.
El ciclo se repitió.
Había hecho lo mismo por los últimos doscientos milenios.
Ni siquiera podía recordar de cuantos reinos había sido el Preceptor Estatal.
Se había cansado de este cargo.
Lo había ejercido tantas veces que había estado por vomitar…
No había un final a la vista.
Continuaría descubriendo más reinos que necesitaban a un Preceptor Estatal…
Finalmente se había vuelto completamente loco.
Ya no podía soportarlo más.
Solo escuchar las palabras “Preceptor Estatal” lo llevarían al borde del colapso.
Fue por eso que comenzó a huir, pero nunca logró escapar.
Siempre se las arreglaban para alcanzarlo y llevarlo de vuelta, en donde continuaría su cargo de Preceptor Estatal…
Había pensado en cada método y manera.
Incluso recurrió a destruir todo un reino.
Pero a pesar de todo, todavía habrían nuevos reinos esperando para capturarlo e invitarlo a convertirse en su Preceptor Estatal…
Para ese momento ya había estado llorando con lágrimas de sangre.
El viejo zorro dejó salir un aullido lastimoso.
Lo que más deseaba ahora era una vida pacífica.
Ya no deseaba la posición de Preceptor Estatal.
Con tal de que pudiera tener una vida normal, estaba dispuesto incluso a convertirse en un Espíritu de Artefacto.
Fue por eso que estalló en llantos cuando vio a Wang Baole mientras escapaba.
De inmediato cayó de rodillas y se postró frente a Wang Baole.
Comenzó a aullar.
—Finalmente llegaste Maestro.
Por favor, sácame de aquí.
Acepto convertirme en un Espíritu de Artefacto.
Ya no deseo ser un Preceptor Estatal…
Fui tan tonto, ¿pensar en seguir siendo un Preceptor Estatal?
Wang Baole guió al viejo zorro sollozante hacia la salida.
No pudo evitar lamentarse.
Sintió como si hubiera conseguido un entendimiento más profundo sobre la naturaleza humana.
«Deberían agradecerme.
¡Fui yo quien hizo que se dieran cuenta de lo que realmente necesitaban!» «Convertirse en mi Espíritu de Artefacto, ¡eso es lo que más desean!» Wang Baole se dio palmadas en la barriga con mucha satisfacción.
De repente le pareció que el gesto era muy tranquilizante y lo hizo un par de veces más.
«Parece que todavía me falta algo…» Wang Baole lo pensó mucho.
Después de pensarlo por un tiempo, finalmente se percató de lo que le faltaba.
«Qué pena, el sueño sigue siendo mejor, habían bocadillos».
Wang Baole sacudió la cabeza con mucho remordimiento.
Luego desarrolló un gran interés por el mundo en que estaba el hombre extremadamente pervertido.
«Recuerdo que lo coloqué en un mundo matriarcal en donde es el único hombre».
Los ojos de Wang Baole brillaron.
Entró al mundo del pervertido con una serie de sellos de manos.
Este mundo comenzó como uno bastante primitivo.
Sin embargo, después de doscientos mil años de desarrollo, creció para convertirse en un mundo con múltiples imperios.
Los imperios tenían escaramuzas constantes y enfrentamientos entre ellos.
Todas, desde la emperatriz hasta los soldados, eran mujeres.
No habían hombres.
Su sistema de reproducción era único, y podían dar a luz a la nueva generación de mujeres después de realizar cierto tipo de ritual.
Hablando con franqueza, si un pervertido fuese arrojado en un mundo semejante, debería estar gozando de la compañía femenina y disfrutando de una vida feliz y encantadora…
En realidad, era una exageración decir que estaba bañándose en compañía femenina, y a duras penas sería cierto decir que estaba disfrutando de una vida de alegría completa y felicidad.
Cuando Wang Baole llegó a este mundo y encontró al pervertido, notó que estaban realizando un gran funeral…
Incontables mujeres de armaduras custodiaban el área.
Cada una de ellas era extremadamente hermosa y tenían una figura voluptuosa y bien formada.
Solo verlas incitaría un impulso primitivo en el sexo opuesto.
Ellas rodeaban la plataforma que servía como un altar.
Sobre el altar yacía alguien.
Era extremadamente delgado, casi esquelético, y tenía muchos tubos inyectados en la piel, por todo su cuerpo.
Grandes volúmenes de fluidos que servían como nutrientes eran inyectados en el cuerpo de esta persona.
Esta persona…
era el gran pervertido que Wang Baole había arrojado a este mundo hace doscientos mil años.
Se veía la confusión en sus ojos, y todo su cuerpo temblaba mientras los fluidos continuaban fluyendo en su cuerpo.
Lo mantenían con vida, sin importar lo mucho que deseara estar muerto.
A su lado había una docena de mujeres vestidas con ropas dignas de una emperatriz.
Lo rodeaban, y cada una de ellas observaba al pervertido con lujuria en los ojos.
Se miraban entre ellas con animosidad y hostilidad en los ojos.
Wang Baole quedó aturdido con la vista.
Antes de que pudiera considerar el asunto a mayor profundidad, la emperatriz comenzó a hablar.
—Estimado Emperador, el funeral ha terminado, ¡así que ocupémonos de los asuntos serios!
—Eso es verdad, Gran Emperador.
Nuestro imperio tiene más de treinta millones de súbditos femeninos esperando al servicio del Gran Emperador.
Aguardan a que les concedas el éxtasis.
¡Le imploramos que las visite!
—Eso no servirá, tendrá que venir a nosotras primero.
Tengo más de cincuenta millones de súbditas en mi reino, y han estado esperando por mucho tiempo al Emperador.
¡Me temo que ocurrirá un desastre si no nos visita pronto!
—Todas sus solicitudes pueden retrasarse.
Yo tengo doscientos millones de súbditas que estaban por revelarse antes de marcharme.
Si no llevo al Emperador de vuelta conmigo, ¡vendrán arremetiendo contra este lugar!
Las emperatrices continuaron sus disputas eternas hasta que una de ellas frunció el ceño y dijo de forma genial.
—No peleemos.
Tenemos que buscar las opiniones del Gran Emperador.
Como un último recurso podemos colocarlo en el altar y nuestras súbitas lo visitarán por si mismas.
Incluso podemos conseguir ganancias considerables de esta manera, pero tendremos que disponer de guardias para asegurarnos de que el Emperador no sea lastimado.
Tan pronto como dijo eso, el pervertido que yacía en el altar, quien ya no sentía amor por el mundo de los vivos, abrió los ojos de par en par súbitamente.
Las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos mientras se esforzaba por hablar en su estado debilitado.
—Por favor, les ruego a todas, déjenme ir.
Realmente no puedo hacerlo más…
El animado y ambicioso pervertido había llegado a su límite.
Colapsó y sollozó con fuerza.
Sin embargo, sin importar cuanto llorara, parecía que las emperatrices habían llegado a un consenso.
Decidieron dejarlo en el altar…
Fue entonces que el hombre en las profundidades de la desesperación vio a Wang Baole flotando en el aire.
Comenzó a aullar emocionado cuando vio a Wang Baole.
—Sálveme Maestro.
Por favor, sálveme.
Con tal de dejar este lugar haré lo que quiera.
Yo…
¡me convertiré en un Espíritu de Artefacto!
Wang Baole observó al hombre con mucha simpatía.
La ilusión desapareció con un movimiento de su mano.
Cuando reapareció, estaba de vuelta en su residencia.
Frente a él estaban las tres almas, y se pusieron de rodillas frente a él.
El aura vengativa que los rodeaba se había disipado considerablemente.
Todavía no habían sido completamente purificados, pero ya no se resistían a la idea de convertirse en un Espíritu de Artefacto.
Incluso parecían desearlo.
Wang Baole se consoló mucho al ver eso.
Sintió que seguía siendo bastante carismático, considerando que las tres almas habían decidido dedicarle voluntariamente sus lealtades a él.
Luego miró otra vez al niño y al astuto Preceptor Estatal.
La duda brilló en sus ojos.
Les habían parecido familiares cuando los vio por primera vez, pero no pudo recordar porqué.
Ahora que los miraba de nuevo, la sensación de familiaridad se intensificó.
«Debo haberlos conocido antes…» Wang Baole se frotó la frente.
Lo pensó por mucho tiempo pero no se le ocurrió nada.
Decidió dejar de lado el asunto.
Le reportó a su maestro los resultados de sus intentos por hacer que las tres almas se sometieran a él.
Ming Kunzi no preguntó los detalles sobre cómo había logrado Wang Baole purificar las tres almas dentro del límite de tiempo.
Se llevó las tres almas para poder crear los Artefactos Oscuros para Wang Baole y impregnar los artefactos con los Espíritus de Artefacto.
Al mismo tiempo, le asignó otra tarea a Wang Baole.
—Ve al Pabellón de las Diez Mil Artes de la Secta Oscura.
Lee todo sobre la Secta Oscura y las artes y técnicas oscuras.
Aun si no puedes aprenderlas todas, todavía deberías conocer y comprender estas artes y técnicas místicas.
Cuando puedas conseguir cierta iluminación, ¡entonces podrás atravesar el reino del Establecimiento de la Base y entrar al reino del Núcleo Oscuro!
Wang Baole siguió obedientemente las instrucciones de su maestro.
Se percató de que todavía había algo mal mientras comenzaba a recuperar sus memorias, pero no tenía todos sus recuerdos.
Necesitaba estudiar la vasta información sobre la Secta Oscura y los poderes divino de su secta para que pudiera tratar de recuperar más control sobre su memoria.
En el mes siguiente, Wang Baole pasó la mayor parte de su tiempo en el Pabellón de las Diez Mil Artes.
Revisó las colecciones de libros y pergaminos sobre las técnicas y las artes místicas.
Su conocimiento sobre la Secta Oscura y el Arte Oscuro aumentó considerablemente.
El reino del Espíritu Inmortal se dividía en cinco reinos menores: El reino del Establecimiento de la Base, el reino de la Formación del Núcleo, el reino del Alma Naciente, el reino del Conducto del Alma y el reino del Espíritu Inmortal…
¡Los niveles correspondientes a las Artes Oscuras eran el Rostro Cadavérico, la Guía de Alma, la Fractura del Alma, la Procesión Funeraria y el Regreso del Abismo!
Los ojos de Wang Baole irradiaron con una luz brillante.
¡Gracias a los documentos aprendió que los distintos niveles desde el Rostro Cadavérico hasta el Regreso del Abismo conformaban el primer grado del Arte Oscura!
El Arte Oscura…
¡tenía siete grados!
Además, Wang Baole también descubrió un poder divino extremadamente único después de estudiar los distintos materiales.
Era similar al Grupo de Matrices de la Alucinación del Renacimiento!
Su nombre era…
¡el Sueño Oscuro!
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