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Un mundo digno de proteger - Capítulo 97

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  4. Capítulo 97 - 97 Capítulo 97 Visible en todos lados
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97: Capítulo 97: Visible en todos lados 97: Capítulo 97: Visible en todos lados Editor: Nyoi-Bo Studio Al mismo tiempo en el que Wang Baole pasó corriendo, la pequeña boca de Li Yi y sus labios de cereza se posaron con pasión en la figura de su Aliento Verdadero.

Sin embargo, en ese preciso instante, la figura del Aliento Verdadero de Li Yi de inmediato sufrió una transformación, hinchándose y expandiéndose en un parpadeo de la pequeña apariencia de Li Yi a un cuerpo rotundo.

Su cara también se tornó borrosa, y ya no era el rostro de Li Yi, sino el de… ¡Wang Baole!

Todo pasó demasiado rápido.

Incluso Li Yi se congeló de la impresión por la repentina apariencia de Wang Baole y la pandilla de gordinflones siguiéndolo.

Después de recuperarse del shock, se quedó mirando atónita a la figura de Wang Baole que abrazaba mientras sus gruesos labios rojos estaban atrapados entre las mejillas del gordinflón.

Todo lo que ocurrió hizo que Li Yi abriera sus ojos de la sorpresa al instante.

Su mente zumbaba, y dejó salir un grito agudo que nunca se había oído antes, moviéndose hacia atrás subconscientemente.

En cuanto a la figura de Wang Baole, se movió con extrema velocidad, apresurado por alejarse de los brazos de Li Yi en un instante, dirigiéndose directo hacia el real Wang Baole mientras aullaba.

Wang Baole seguía hacia adelante cuando escuchó un grito que venía detrás de él.

Giró su cabeza para ver lo que pasaba sin notar a Li Yi, pero al instante se vio atraído por la figura del Aliento Verdadero que corría hacia él.

―¡Treinta centímetros!

¡Al fin te encontré!

―Wang Baole se emocionó al instante y empezó a reír con vista al cielo en su agitación.

De inmediato giró su cuerpo para cambiar de dirección, corriendo directo hacia la Raíz Espiritual de treinta centímetros.

Al acercarse, Wang Baole le propinó un puñetazo mientras se reía.

Liberó todo su poder de combate, rompiendo la barrera del sonido de inmediato.

Con un estallido audible, la figura de la Raíz Espiritual del Aliento Verdadero se desintegró de inmediato tras el impacto del golpe de Wang Baole, transformándose en una neblina verde que se retorció hacia dentro de su cuerpo a través de sus palmas.

Esta neblina verde se reunió de inmediato en la posición donde su dantian, ¡formando una Raíz Espiritual ilusoria de treinta centímetros!

Al mismo tiempo, la sensación de abrirse paso se elevó dentro de Wang Baole.

Suprimiéndola con rapidez, Wang Baole estaba extremadamente agitado.

Giró su cuerpo y empezó a correr, y el grupo de gordinflones que lo seguían continuaron su persecución.

La serie de eventos y cambios sucedió demasiado rápido.

Cuando Li Yi recobró por completo su lugar en la realidad, Wang Baole se había ido hace mucho, y los alrededores habían empezado a aquietarse.

Después de un breve momento, Li Yi gritó―: ¡Wang Baole, este no es el fin entre tú y yo!

Su voz era extremadamente penetrante.

Incluso aunque Wang Baole ya estaba lejos de allí, aun así consiguió escuchar algo de eso.

Sin embargo, no estaba de humor para que le importara la gente a su alrededor por el momento, por lo que aceleró hacia adelante a una gran velocidad, su mente entera dedicada a encontrar una Raíz Espiritual de 60 centímetros.

En realidad, se había encontrado con todas las longitudes de Raíces Espirituales, excepto la de sesenta centímetros.

Siempre y cuando encuentre y absorba una Raíz Espiritual de sesenta centímetros, será capaz de intentar batallar contra los gordinflones que seguían detrás de él.

Tenía confianza de que en la pelea, podría absorber de forma progresiva las Raíces Espirituales de noventa centímetros, metro veinte, y todas hasta la de dos metros.

Sin embargo, la suerte no estaba de su lado; incluso mientras corría sin cesar a través de la Aldea del Aliento Espiritual entera y se encontraba con más Raíces Espirituales del Aliento Verdadero, incluyendo a la de dos metros con setenta centímetros que apareció antes y flotó por encima de él.

Aun así no encontró una sola de sesenta centímetros en la Aldea del Aliento Espiritual.

Eso volvía loco a Wang Baole, y lo frustraba.

Eso se tornó peor ya que el tiempo corría.

Después de que pasara un día entero, el número de gordinflones siguiéndolo por detrás ya era de unos cuantos miles.

La imponente tropa hacía a Wang Baole extremadamente prominente en la Aldea del Aliento Espiritual.

Casi todos los estudiantes de las Universidades Dao habían visto esta imagen.

―¡Wang Baole, espera!

―Wang Baole, ¡sin dudas buscaré venganza!

―¡Ese gordinflón debe estar haciéndolo a propósito!

Gritos ahogados, gruñidos e improperios emergían de los diferentes estudiantes sin parar, el odio llenaba sus corazones.

Similar a lo que Li Yi había experimentado, muchos de ellos no consiguieron fusionarse con sus Raíces Espirituales de Aliento Verdadero antes de que estas se rebelaran en el momento en que vieron a Wang Baole.

Además, había un número impactante de Raíces Espirituales que estaban destinadas a Wang Baole.

Por lo tanto, él por sí solo retrasaba el proceso de avance de un gran número de estudiantes.

Wang Baole también estaba impotente y extremadamente ansioso.

La Aldea del Aliento Espiritual entera estaba cubierta de un campo magnético que por lo general no era prominente.

Sin embargo, después de la incansable persecución que había durado por un día entero, Wang Baole podía sentir el magnetismo con fuerza, como si fuera un peso muerto.

Las Raíces Espirituales, por otro lado, no estaban afectadas en absoluto, y esto ponía a Wang Baole en problemas.

No podía parar, y si lo hacía, sería rodeado y atacado por miles de figuras de sí mismo.

Al reproducir la escena en su mente, Wang Baole tembló de pies a cabeza.

―¿Qué debería hacer?

¡sesenta centímetros, sesenta centímetros!

¿Dónde estás?

―Wang Baole estaba cerca de las lágrimas.

Sentía que el reino místico entero era indescriptiblemente extraño.

En ese momento era la muerte de la noche, y todos pudieron descansar menos él, ya que debía continuar corriendo.

―¡Ancestros, por favor dejen de seguirme!

Hay tanta gente aquí… ¡vayan detrás de ellos, no de mí!

Cuando al fin el día comenzó, Wang Baole, quien había estado corriendo por un día y una noche enteras, empezó a debilitarse físicamente.

Solo podía recurrir a discutir con las Raíces Espirituales del Aliento Verdadero que seguían detrás de él.

Sin embargo, había subestimado su atractivo, ya que las respuestas que les daban las Raíces Espirituales del Aliento Verdadero eran gruñidos más altos y velocidades más rápidas.

Wang Baole estaba arrinconado y sin otra elección más que cuestionar a los cielos.

Había usado muchos métodos diferentes antes, ya sea esconderse a sí mismo o tratar de dividirlos, pero aun así era incapaz de redirigir la persecución de las Raíces Espirituales.

Hubo una instante cuando liberó su Cuerpo Dorado, pero en el momento en que el Cuerpo Dorado emergió, las Raíces Espirituales que seguían detrás de él se pusieron incluso más emocionadas y alborotadas, causando que Wang Baole se detuviera en seco al instante.

En su impotencia, en el momento en que pasó una montaña, su fatiga extrema causó que actuara sin reflexionar, mientras sacaba su gran megáfono con su mano derecha, y usaba la voz más alta que podía para gritar a la multitud detrás de él―: ¡Lárguense!

El grito fue tan audible que causó que temblaran los cielos, con ondas de sonido esparciéndose en todas direcciones.

Su amplitud era tan grande que podía verse a simple vista.

Esto causó que todas las Raíces Espirituales del Aliento Verdadero se congelaran por un momento.

Wang Baole reconoció que fue efectivo, y quería acelerar para ampliar la distancia entre él y las Raíces Espirituales.

Sin embargo, en vez de eso, sus ojos de repente se abrieron enormes, su mente zumbando mientras dejaba salir un chillido que llevaba un matiz de miedo.

―No… ¡no sean así!

Los miles de gorditos detrás de él imitaron sus acciones, formando un gran megáfono en sus manos.

La apariencia de miles de él con grandes megáfonos causó que Wang Baole estallara de sudor frío, y aunque retrocedió mientras gritaba de miedo, todo eso era ya demasiado tarde.

En ese instante, las miles de figuras de Aliento Verdadero que se habían transformado en Wang Baole levantaron los megáfonos todos al mismo tiempo, ¡gruñéndole a Wang Baole al unísono!

«¡Rugido!» El sonido era más ensordecedor que un trueno, explotando con locura en la Aldea del Aliento Espiritual, resultando en la formación de no solo una simple onda de sonido sino un huracán barriendo con ferocidad desde el lugar donde estaban, y dirigiéndose directamente hacia Wang Baole.

El huracán era descomunal, y su poder era increíble.

Sin importar donde estuvieran, los otros estudiantes en la Aldea del Aliento Espiritual podían oírlo con claridad.

Mientras sus corazones y mentes temblaban, Wang Baole, quien se había recuperado por completo del impacto del huracán, dejó salir un llanto chillón.

Sintió que había sido golpeado con dureza por una mano invisible que causó que todos sus órganos internos retumbaran.

Su cuerpo fue barrido hacia el aire por el impacto, lanzado hacia adelante como una cometa cuya cuerda hubiera sido cortada, aterrizando en el otro lado de la montaña después de volar para pasar los picos.

Del otro lado de la montaña había un bosque denso.

Wang Baole aterrizó con un estallido audible.

Por fortuna, la semilla devoradora en su cuerpo emergió a tiempo, estabilizándolo.

Sin embargo, aun así escupió una bocanada de sangre.

Pálido por el shock y el dolor, de inmediato se escabulló hacia el bosque, corriendo de prisa para esconderse.

Wang Baole solo se detuvo después de un largo tiempo.

Mientras se giraba para mirar al cielo, se dio cuenta de que las figuras de Aliento Verdadero parecían haberle perdido el rastro y no estaban a la vista en ninguna parte.

Todo el panorama puso a Wang Baole inmensamente sorprendido.

«¿Me deshice de ellos?

Esto es demasiado espantoso.

¡Por favor, no me dejen encontrar Raíces Espirituales del Aliento Verdadero que midan más de un metro!» Mientras Wang Baole pensaba acerca del aterrador momento anterior, sentía dolor en su pecho.

De inmediato retrocedió y se tragó algunas Píldoras Espirituales, y con un dolor agonizante, se fue con cuidado.

Al mismo tiempo, las miles de Raíces Espirituales del Aliento Verdadero que estaban destinadas con él empezaron a dispersarse.

Eran incapaces de localizar a Wang Baole luego de cruzar el pico ya que la distancia era demasiado grande, así que se esparcieron en su búsqueda.

Esto resultó en figuras de Raíces Espirituales de Aliento Verdadero con la apariencia de Wang Baole apareciendo en todos los lugares de la Aldea del Aliento Espiritual, corriendo en masa y siendo vistos por los estudiantes de las cuatro formidables Universidades Dao.

Estaban confundidos por lo que veían, y su odio e ira crecieron más fuertes que nunca.

―¡Un hermoso reino místico arruinado por ese gordinflón!

―¡Odio ver a ese gordinflón!

¡Lo odio tanto!

Con los miles de Wang Baoles esparcidos a través de la Aldea del Aliento Espiritual y causando que todos enloquecieran de frustración, Wang Baole se puso en cuclillas con tristeza en un pequeño sauna dentro de la selva, apoyándose en una roca gigante mientras golpeaba su frente para liberar su frustración.

―Raíz Espiritual de sesenta centímetros, ¿dónde estás?

Lo que es peor es que no puedo dejar este lugar con libertad.

Si me encuentro con las otras Raíces Espirituales… ―Wang Baole se rascó la frente, contemplando disfrazarse.

Sin embargo, aún sentía que no era una buena elección cuando rechinó los dientes y miró a sus alrededores.

«Si quiero esconderme, ¡no debo dejar rastro!» Determinado, Wang Baole encontró rápido una roca enorme, e invocó sus espadas voladoras, usándolas para vaciar el interior de rocas y formar un caparazón, el cual usó para cubrir su cuerpo.

Ajustando el ángulo, cavó un hoyito por donde podía ver antes de moverse a paso de tortuga.

Solo había tomado unos pocos pasos antes de detenerse e invocar una Piedra Espiritual de Arco Iris luego de pensarlo por un breve momento.

Empezó a tallar inscripciones que le daban la habilidad de esconderse y se sintió mejor establecido mientras propinaba un golpe detrás de otro en la superficie de la piedra.

«De esta manera, debería tener algún efecto.

Siempre que encuentre la Raíz Espiritual de sesenta centímetros, ¡no tendré nada que temer!»

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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