Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 136
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136: Capítulo 136: Te mereces lo mejor 136: Capítulo 136: Te mereces lo mejor Editor: Nyoi-Bo Studio Mu Yazhe levantó lentamente la cabeza y la miró.
Al ver que no había admiración sino que solo irritabilidad, el corazón de Mu Wanrou se volvió frío.
―Quítatelo.
Una orden cruel suya la dejó inmovilizada en el lugar, avergonzada.
―¿Por qué?
El resopló: ―¿Te di permiso para usar esto?
Su cara se volvió rígida y fea.
Ella no entendía; él siempre había cedido a sus demandas.
Podía tener lo que quisiera.
Siempre la malcriaba y accedía a todo lo que ella le pedía, aunque no fuera razonable.
¿Por qué de repente era tan frío y distante hacia ella?
―¿Por qué?
¿Por qué debo quitármelo?
¿Quieres decir que no puedo compararme con ella?
Esa p*rra… ―Quítatelo.
Te daré cinco minutos para que te cambies de vestido.
Dicho eso, fijó su mirada en su reloj.
Estaba contando el tiempo.
―¡No lo haré!
Estaba al borde de las lágrimas.
―Me gusta este.
¡Voy a ponerme este para la gala de esta noche!
Él dijo fríamente: ―Tengo poca paciencia.
―Zhe… Estaba alarmada.
Nunca había sido tan cruel con ella.
Yun Shishi, esa p*rra, debe ser la reencarnación de una zorra.
Todos los hombres han sido hechizados por ella.
―Queda un minuto ―advirtió fríamente.
Esto era una advertencia para ella de que no le dejaría ni siquiera una pizca de dignidad si no obedecía.
Siempre cumplía con lo que amenazaba.
Con mucho resentimiento, entró en el probador para cambiarse a otro vestido de noche.
*** El Bentley condujo lenta y constantemente por el camino hacia el hotel para la gala anual.
Dentro del automóvil, Yun Shishi se sentó en silencio con la cabeza baja.
Ya no tenía la confianza en sí misma que había mostrado antes.
Viéndola de perfil, uno podría decir que se sentía deprimida.
Gu Xingze la observaba de cerca.
La vio mirar por la ventana con la cabeza gacha.
Su delgada y frágil figura le desgarraba el corazón.
Era el tipo de mujer que un hombre querría cuidar y proteger.
Recordando la escena vivida en la sala de exposición de EMPERATRIZ, donde vio a ese pequeño muchacho que se parecía tanto a ella, su cabeza estaba llena de preguntas.
Se rumoreaba que la Señorita Mu estaba comprometida desde muy joven con Mu Yazhe, el sucesor de la familia Mu.
Los dos eran novios de la infancia y estaban muy enamorados el uno del otro.
No obstante, eso era solo una fachada.
En realidad, Mu Yazhe era un hombre frío y distante, que nunca se había enamorado de ninguna mujer.
Mu Wanrou tampoco era la madre biológica del pequeño Yichen.
Se le diagnosticó infertilidad y no tenía la capacidad de dar a luz.
La verdadera madre de Yichen era otra persona.
¿Es ella, la madre?
Ese día, la vio con un niño pequeño, cuya edad y rasgos eran idénticos a los del Pequeño Yichen.
Gu Xingze se rio ligeramente.
En realidad, le importaba ese asunto, pero no tenía derecho a preguntar.
Qin Zhou también la estaba mirando.
Quería consolarla, pero no sabía cómo ni por dónde empezar.
Yun Shishi miró al hombre que tenía a su lado y le dio sinceramente las gracias: ―Xingze, por lo de antes, gracias.
¡Gracias por proteger mi orgullo!
Preguntó, divertido: ―¿Qué hay que agradecer?
―Ese vestido no vale mil millones, aunque en verdad es muy bonito.
¿No valía mil millones ese vestido?
Sonrió y no estuvo de acuerdo.
―Vale la pena.
―Er… Miró con sorpresa a ese hombre tan atractivo.
Su sonrisa era suave y gentil, pero su tono era serio y firme.
―Shishi, te mereces lo mejor.
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