Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 207
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207: Capítulo 207: Testarudo 207: Capítulo 207: Testarudo Editor: Nyoi-Bo Studio Esta vez, ella supo quién era.
Su pequeño rostro se arrugó como si todo el mundo alrededor de ella hubiese colapsado.
—¡No te conozco!
Al parecer, lo dijo con rencor.
¿De verdad no lo reconocía o estaba usando su embriaguez para disparar estupideces, pretendiendo que no lo conocía?
¿Se se estará oponiendo a propósito?
—¿No me conoces?
Yun Shishi se volteó, ya que no quería verlo.
Usando su embriaguez como excusa, se atrevió a estar de mal humor con él.
Su mente estaba nublada, pero reconocía al hombre que tenía al frente.
Estaba enojada y no quería responderle.
A él no le importó su intento por ignorarlo, ya que sabía cómo lograr que respondiera.
El cuerpo de Yun Shishi se paralizó.
Su rostro palideció al sentir sus movimientos.
—¡NO ME TOQUES!
—¿Qué?
—Bastardo, no te quiero.
¡Vete!
Tienes una novia y muchas mujeres, ¿entonces por qué estás metiéndote conmigo?
¿Por qué tengo que soportar que me acoses y aguantar tu temperamento?
¿Por qué?
Él sí tenía una novia, ¿verdad?
Además, Yun Shishi lo vio abrazar a Tang Yu y presenció cuando le susurraba al oído después de salir de la pista de baile.
¿Qué lo diferenciaba de los otros hombres?
Él es igual a ellos, un animal que pensaba con la parte de abajo.
Aun así, él volteó su rostro, con sus ojos entreabiertos y sus labios apretados con frialdad.
Mientras más lo pensaba, más se molestaba.
Enojada, dijo: —Quiero salir.
Apenas mencionó esas palabras, el hombre tiró de su brazo.
Con sus brazos largos, la acercó y la abrazó con facilidad en una sola acción.
Ella estaba tan sorprendida que dejó escapar un suave gemido.
En un abrir y cerrar de ojos, se vio en sus brazos.
Había una sonrisa juguetona en sus ojos.
Curvó sus delgados labios y, con una voz baja y encantadora, preguntó: —¿Mujer, de verdad vas a ser testaruda conmigo?
—… —Di mi nombre.
—¡No!
Él no estaba a gusto con su tozudez.
No permitió que continuara así y le ordenó: —¡DILO!
Su cuerpo se estremeció y se paralizó a medida que una sensación mala se apoderaba de su corazón.
Ella se burló.
—¿Te gusta forzar a la gente para que hagan cosas que no quieren?
—Eso depende de quién sea.
Él sonrió.
—Si fuera otra persona, puede que no me interese.
Yun Shishi rio con rabia al escuchar sus palabras.
—Ah, ¿debería emocionarme porque hice que te interesara?
—Más te vale.
Ella luchó, ansiosa, pero el hombre la sujetaba de la cintura con sus manos grandes presionando su espalda.
Estaban más cerca el uno del otro.
Sus rostros estaban muy cerca, sus narices se rozaban y su respiración estaba entremezclada.
Ella se encontraba de verdad muy incómoda por su cercanía.
Al ver su hermoso rostro tan cerca del de ella, trató de alejarlo, pero su esfuerzo fue en vano.
¿Cómo puede ser tan fuerte que no tengo ni posibilidad de luchar?
Desesperada, volteó su rostro, pero él tomó su mentón entre sus dedos y la forzó a voltear su rostro nuevamente.
Su rostro, que había sido forzado a mirarlo, tenía los ojos entre cerrados y húmedos por el dolor.
El hombre besó sus labios con voracidad.
Era más delicioso de lo que había imaginado.
Un beso y no hubo vuelta atrás.
Él se excitó al besarla y ambos continuaron lo que habían dejado a medias.
Ella no pudo evitar que su cuerpo temblara con su suave toque, se veía mucho más atractiva con sus mejillas sonrojadas.
Era claro que él se había equivocado al compararla a una pequeña gatita.
Pensándolo mejor, ella era un cachorro hermoso y salaz por la forma en que lograba que la gente indagara de forma irresistible y se volviese adicta a ella.
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