Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 237
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237: Capítulo 237: Youyou estaba esperando por ella 237: Capítulo 237: Youyou estaba esperando por ella Editor: Nyoi-Bo Studio Con la cabeza gacha, parecía estar pacientemente concentrado en peinarla.
Lo que más la sorprendió fue que, bajo su meticuloso cepillado, se las arregló para desenredar su desordenado pelo con facilidad y lo dejó impecable.
―Mujer tonta, ¿no sabes ni siquiera cómo secarte el pelo?
Diciendo eso, levantó el secador de pelo, ajustó el viento y el calor a un nivel bajo y, suavemente, secó su cabello.
Sus largos y delgados dedos se abrían paso entre las hebras de su cabello junto con el cálido y acogedor viento.
Secó cada mechón de ella, masajeando intermitentemente sus puntos de acupuntura con la punta de sus dedos.
Tales movimientos tiernos la hicieron suspirar de satisfacción.
Gimió suavemente y cerró perezosamente los ojos, las comisuras de sus labios se curvaron en dicha sin poder evitarlo.
¡Era tan cómodo!
De vez en cuando, ella visitaba la peluquería para cortarse el pelo, y el peluquero le daba masajes a los puntos de acupuntura de su cabeza de esa manera.
Las habilidades de Mu Yazhe parecían ser muy profesionales, igualando a las de un peluquero.
¡Eso se sentía genial!
En el pasado, su padre adoptivo solía ayudarla a lavarse el cabello y secárselo; desde muy joven, ella había vivido con él, así que, una vez, su padre no se avergonzó de pedirle a las vecinas que le enseñaran a hacer trenzas.
No obstante, los resultados fueron mediocres.
Sus colas de caballo estaban tan apretadas que le tiraban dolorosamente el cuero cabelludo, a menudo no tenían la misma altura, lo que hacía que sus compañeros de clase se rieran de ella.
A pesar de eso, todavía pensaba que ese había sido el momento más feliz de su infancia.
―Pareces ser muy hábil.
No pudo evitar sentir curiosidad.
―Por no hablar de un hombre normal, una mujer estaría complicada con tan espeso y largo cabello; ¿cómo lo manejas con tal facilidad?
Por alguna razón, tan pronto como escuchó sus palabras, sus labios repentinamente cambiaron a una fría curva; su cara también se contrajo.
Sin embargo, ella desconocía los cambios en su rostro y, simplemente, continuó preguntando: ―¿Tienes experiencia haciendo esto?
Sus movimientos se fueron deteniendo de a poco y, como si le recordase algo, sus oscuros ojos brillaron levemente con dolor.
No obstante, esa emoción rápidamente fue reprimida por él y, en un instante, volvió a su habitual comportamiento tranquilo.
Él contestó neutralmente: ―Solía ayudar a alguien a secarse el cabello en el pasado.
Cuando escuchó su respuesta, por alguna razón, ¡le dolió el corazón y le costó respirar!
¿Para ayudar a alguien a secarse el cabello?
¿Era una mujer?
Al pensar en eso, de repente se rio para sí misma, desanimada.
Por supuesto, era una mujer.
Solo una mujer tenía el pelo así de largo.
¿Era Mu Wanrou?
¿Le ayudaría a peinarse a menudo, como lo hizo hoy?
¿Suavemente, cepillando sus puntas y masajeando sus puntos de acupuntura?
Mientras se sentía en conflicto, su cabello ya estaba seco sin que ella se diera cuenta.
Dejó el secador de pelo y abrazó sus hombros por detrás.
Mirando la belleza en el espejo, tomó mechones de su hermoso cabello y sonrió.
―Hermoso.
Su cara se sonrojó.
De repente, él agachó la cabeza para morderle la oreja.
Mientras la punta de su lengua la provocaba y delineaba su oreja, se rio encantadoramente con su voz baja.
Al principio, pensó que él le haría algo, pero, al final, sólo le oyó preguntarle: ―¿Tienes hambre?
Se mojó los labios y asintió ligeramente.
Sin hacer nada en todo el día, su estómago ya estaba vacío.
Él continuó preguntando: ―¿Qué quieres comer?
―No voy a comer, ¡quiero llegar pronto a casa!
―¡Je, je!
Le pellizcó levemente la mejilla.
―Aún tienes tiempo.
Come algo antes de irte, ¿eh?
Ella se volvió y, suavemente, lo rechazó: ―No hay necesidad.
Quiero volver rápidamente.
Youyou…¡Él todavía está esperando a que llegue a casa!
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