Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 368

  1. Inicio
  2. Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario
  3. Capítulo 368 - 368 Capítulo 368 – Angustia
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

368: Capítulo 368 – Angustia 368: Capítulo 368 – Angustia Editor: Nyoi-Bo Studio Bajó la cabeza para mirarla fijamente y le preguntó con una sonrisa: ―¿Oh, qué tan alto es Youyou?

―Debería medir… unos 120 centímetros.

Así de alto… Yun Shishi señaló a su muñeca con la palma de su mano.

Esa medida se la había dado el médico del jardín infantil hacía un mes.

La estatura de Yun Tianyou se consideraba alta comparada con la de los niños de su edad.

Un niño promedio de la misma edad sería alrededor de unos 110 centímetros.

Sin embargo, el desarrollo de Youyou se había quedado atrás desde cierta perspectiva.

La altura de su padre era de 1,9 metros, mientras que la de ella era de unos 1,69 metros.

Por razones desconocidas, aunque no era muy diferente a otros niños de su edad, el desarrollo del niño parecía ser bastante lento.

Y cuando se yuxtaponía con el Pequeño Yichen, su deficiencia corporal era evidente.

―¿Ha estado tomando tabletas de calcio?

―Las toma todos los días, pero su desarrollo sigue siendo lento.

La salud de Youyou era una fuente constate de angustia para ella.

―Ya se lo he preguntado al doctor antes.

Su lento desarrollo puede tener algo que ver con su nacimiento prematuro.

La mayoría de los bebés prematuros tienen un lento desarrollo.

Ya tiene una constitución débil desde que nació.

Inicialmente, el médico afirmó que no podría sobrevivir más allá de los tres años debido a su mala salud.

Tiene una deficiencia cardíaca congénita, y su bazo y estómago tampoco funcionan bien.

En el pasado, estaba llena de preocupaciones constantes por no ser capaz de quedármelo.

Sus cejas se arrugaron un poco.

Él no sabía que la salud de Yun Tianyou era tan delicada.

Sólo sabía que ese hijo casi había perdido su vida.

Antes de eso, el calculó que esa mujer había escondido a su hijo por razones egoístas y luego había encubierto su acción con una excusa.

Incluso había asumido que el gemelo sería tan sano como el Pequeño Yichen.

Sólo se había enterado de la mala salud de Youyou por el médico después de su visita durante la estadía de su hijo en el hospital.

Esa noticia lo había tomado por sorpresa, y se llenó de amorosa compasión hacia su hijo.

Ahora, después de saber cuánto había sufrido ese niño desde su nacimiento, su corazón volvió a sufrir hasta el punto se sentirse asfixiado.

Por su mera descripción, nadie podía decir cuán aterradores habían sido esos días.

Claramente, ella se había esforzado tanto y había pasado muchos días y noches luchando por la vida de Yun Tianyou.

Ella dijo con resignación: ―Quizás tenga un tardío desarrollo.

El hombre sólo miró fijamente su perfil.

De repente se volvió para preguntarle: ―Oh, sí.

Pasado mañana son sus cumpleaños; ¿ya has preparado algún regalo?

―¿Regalo?

Él levantó una ceja interrogativamente y luego agitó la cabeza.

―No.

―¿No?

―dijo ella, sobresaltada―.

¿Por qué no le tienes listo un regalo para tu hijo en su cumpleaños?

Él le respondió: ―¡Eventualmente tendrá un regalo!

Básicamente, me dirá que es lo que le gusta y enviaré a alguien para que se lo compre.

No se podía dudar del gran amor que sentía por el Pequeño Yichen, pero la expresión de su amor paternal carecía de sensibilidad.

Ella no pudo evitar regañarlo.

­―Deberías haber preparado un regalo de antemano, y entonces el niño podrá disfrutar de una sorpresa de cumpleaños.

¿Sorpresa?

¿A los niños les gustan las sorpresas?

Se quedó callado.

El hombre no sabía cómo crear sorpresas.

Lo que le gustaba al niño, se lo llevaba.

Mimar a un niño era como mimar a una mujer.

¿No es suficiente con darle lo que a él le gusta?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo