Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 377

  1. Inicio
  2. Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario
  3. Capítulo 377 - 377 Capítulo 377 – Regalo de Cumpleaños
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

377: Capítulo 377 – Regalo de Cumpleaños 377: Capítulo 377 – Regalo de Cumpleaños Editor: Nyoi-Bo Studio Él la miró y quedó muy contento con lo que vio.

Volvió a la revista que estaba viendo: ―Ve y ponte otro atuendo.

Ella entró y salió un par de veces más para cambiarse de conjunto, hasta que él se dio cuenta.Maldita sea… ¡Esa mujer se veía bien en cualquier cosa!

Frunció el ceño.

Al final, se levantó y caminó hacia el mostrador.

―Tomaré esto, esto, esto y aquello.

Y qué más… eh… ese diseño también… ¡Empaquen todo esto!

―Sí, señor.

―… ¿Por qué este hombre compra ropa como si estuviera en una tienda al por mayor?

Cuando llegó al departamento de juguetes en el quinto piso, algunas de las bolsas de compras pesaban mucho en los brazos de ella.

Dentro de la tienda de juguetes, ella seleccionó a propósito un juguete de una marca bien conocida y después lo envolvió hermosamente.

Cuando ella salió, le pasó el regalo a él.

―¡Esto es un regalo para el niño!

El regalo fue especialmente seleccionado por ella para el Pequeño Yichen.

Él tomó el regalo junto con una tarjeta de felicitaciones que ella había escrito personalmente.

Su letra era bonita y ordenada.

Al final del escrito había un conmovedor emoticón de una cara sonriente.

¡Supongo que esto es lo que significaba una sorpresa de cumpleaños!

Después de las compras, ¡era hora de comer!

Ella escogió el restaurante, pero resultó estar lleno.

Uno de los miembros del equipo de servicio le pidió disculpas y le dijo que los únicos asientos disponibles estaban en el comedor principal.

El hombre hizo una llamada, y poco después, el encargado del restaurante se apresuró a atenderlos.

La persona a cargo personalmente llevó un equipo entero a darles una cálida bienvenida cuando se enteró de que el presidente del Grupo Financiero Disheng estaba en su restaurante.

El encargado se quedó atónito al ver a la dulce y joven muchacha al lado del director.

Con una sonrisa, la miró y le preguntó educadamente:―¿Cómo debo dirigirme a usted, señorita?

Ella devolvió una leve sonrisa al encargado justo cuando el brazo de Mu Yazhe la acercó a él, haciendo una silenciosa declaración de su estatus.

Como ella era la mujer del director Mu, el encargado necesitaba servirle bien, ¿no?

Nadie podía permitirse el lujo de provocar la ira de una mujer, ¡especialmente la mujer de esa importante persona!

Mu Yazhe podía adivinar lo que estaba pensando el encargado con sólo una mirada, pero era demasiado perezoso para decir algo más y sólo ordenó fríamente:―Prepárame una mesa.

El encargado apresuradamente asintió: ―¡Sí, tendré una mesa inmediatamente preparada para usted!

A continuación, fue llevado a un comedor privado elegantemente decorado; las luces tenues y las ventanas de cristal con cortinas de cuentas le daban al lugar un encanto clásico.

El encargado no se atrevió a retrasar a alguien tan importante.

Además, ¡era un gran honor de que el Director Mu visitara ese restaurante!

En realidad, otro cliente ya había pagado y reservado ese salón privado para ese mismo día y una hora antes.

Darle ese salón a Mu Yazhe significaría chocar con ese otro cliente, pero ¿qué otra opción tenía?

El encargado puso énfasis en la aversión que tenía ese VIP al ruido y a su necesidad de ser atendido en un comedor privado.

Ningún cliente era más importante que ese hombre, por lo que el encargado sólo podía cancelar la reservación, incluso si eso significaba ofender a otra persona.

Yun Shishi estaba tan hambrienta que ya se sentía algo mareada.

Su rugiente barriga la puso gruñona a ella, y se puso aún más cuando el hombre caminó mucho más delante que ella sin considerar el peso que cargaba.

No obstante, su malhumor se disipó instantáneamente cuando puso los ojos en la comida servida en la mesa mientras se sentaba.

Los dos solos ocupaban esa gran mesa redonda llena de comida, ¡que tentaba a todos los sentidos!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo