Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 423
- Inicio
- Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario
- Capítulo 423 - 423 Capítulo 423 – Defendiendo A Youyou
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
423: Capítulo 423 – Defendiendo A Youyou 423: Capítulo 423 – Defendiendo A Youyou Editor: Nyoi-Bo Studio Sin embargo, su hija era todavía una niña pequeña; ¿cómo podría conocer esos principios?
Antes de que Jiang Li pudiera volver a hablar, las lágrimas de Qianqian cayeron por sus mejillas y se esparcieron en el suelo.
―Buu… A Qianqian también le gustan los peluches… buu… No le quites los peluches a Qianqian.
Tan pronto como dijo eso, Jiang Li se rio torpemente y luego la regañó: ―Qianqian, ya basta.
¡Devuélvele los peluches a Youyou!
―¡No!
A Qianqian le gustan mucho los peluches… A los peluches también les gusta Qianqian… La sonrisa de Jiang Li se congeló por completo en su cara.
Miró avergonzada a Yun Shishi.
Incapaz de encontrar una forma de pacificar a su hija, sólo podía mirarla de manera suplicante.
Ella había mimado a Qianqian desde que era un bebé; por lo que, no se podía evitar que a veces fuese un poco obstinada.
Siendo una niña, era amada y mimada.
Jiang Li sabía que, si le quitaba los juguetes de las manos de Qianqian, ¡seguro lloraría a mares!
Su habilidad para llorar no debía ser subestimada.
Tan pronto como sus pequeños labios se separaran, su aullido resonaría en todos lados.
Ella no podía permitir que eso sucediera.
Había mucha gente en la zona.
Si su hija comenzaba a darle una rabieta tirándose al suelo a llorar, tendría muchos problemas.
Por lo que, pensándolo mejor, aunque tuviese que comprar los juguetes a Yun Shishi, lo haría de buen agrado.
Sólo podía esperar que ella dejara que su hija se quedara con los peluches.
Yun Shishi no era tonta.
Percibiendo su intención, también se sintió un poco incómoda.
Tal vez, de acuerdo con lo que la sociedad dictaba, ella debería ceder fácilmente los juguetes de peluche de su hijo a otra persona, ya que, a lo sumo, sólo entristecería sólo un poco a su hijo.
En última instancia, ¡debería mantener las apariencias en público!
Si la niña insistía en quedarse con los ositos y ella no estaba de acuerdo, la situación empeoraría para las dos.
Incluso podría darse la situación que otros chismosearan en secreto por ello; ¡dirían que era mezquina y que ella, como adulta, se había rebajado al nivel de una niña!
Después de todo, discutir con un niño era un no-no, ¿verdad?
Ella no lo creía así.
Creía que, si bien los adultos no consideraban los juguetes como algo valioso, a los ojos de los niños eran de gran importancia, ya que los juguetes eran artículos personales para ellos.
Como adulto, había que respetar al niño, incluso si se trataba de un pequeño juguete.
Además, había obtenido los peluches con gran esfuerzo.
Debían ser muy valiosos para Youyou.
Si ella simplemente se los diera a otro niño, sin duda se sentiría herido.
El niño podría pensar que estaba siendo despreciado, ya que sus preciosos juguetes podían ser entregados tan fácilmente a otra persona.
Por lo que, caminó hacia la niña y se inclinó ante ella.
Primero la calmó antes de hablarle suavemente: ―Qianqian, la tía sabe que te gustan mucho los ositos de peluche, ¿pero sabes de quién son realmente?
―¡Son de la tía!
―No, son de Youyou.
Ella lo trajo a su lado mientras continuó diciendo: ―Los juguetes le pertenecen a Youyou, y aunque la tía quiera dártelos, porque eres tan linda, son las preciosas propiedades de Youyou, Qianqian, ¿tienes un juguete que te guste mucho en casa?
―Sí.
Me gustan muchos juguetes en casa.
Qianqian retuvo sus lágrimas mientras gimoteaba su respuesta.
―Si tu mamá se los da a otro niño sin preguntarte, ¿no se enfadará Qianqian?
―¡Me enfadaré!
¡Muy enfadada!
―la pequeña exclamó, indignada.
―Entonces, ¿está dispuesta Qianqian a devolverle a Youyou sus juguetes?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com