Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 438
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438: Capítulo 438 – Asesinato (1° Parte) 438: Capítulo 438 – Asesinato (1° Parte) Editor: Nyoi-Bo Studio Yichen frunció los labios con fuerza.
Cuando ese grupo de quince visitantes entró en la casa encantada, todos se fueron en distintas direcciones.
Sólo podía confiar en los sonidos para seguir a la pareja de madre e hijo que caminaba delante de él.
Tenía algo de miedo a la oscuridad, especialmente en un lugar así, por lo que no pudo evitar el ponerse un tanto nervioso.
¡El niño abrazó al panda de peluche entre sus brazos aún con más fuerza, como si al hacer aquello, su miedo pudiese disminuir un poco!
Afortunadamente, los dos que tenía ante él caminaban lentamente, debido a que las tenues luces de los pasillos hacían que Yun Shishi se asustase.
En contraste, Yun Tianyou caminaba tranquilamente junto a ella, aparentemente imperturbable ante ese entorno espeluznante.
Eso sólo era debido a que sabía cómo funcionaba la casa embrujada.
Él había sido uno de los primeros en experimentar esa atracción y él tenía perfecta claridad de las diferentes rutas, mecanismos, y los lugares donde el personal disfrazado, aparecería de repente para asustar a la gente.
De hecho, en ese mismo momento, estaba llevando a Yun Shishi a una ruta que era relativamente más segura; en esa parte de la casa embrujada, había menos mecanismos y gente disfrazada para asustar a los visitantes.
Ante la ausencia de trabajadores que pretendían ser fantasmas y monstruos, poco a poco ella bajó la guardia.
Yichen, quien aún seguía a los dos, intentó con todas sus fuerzas no mirar a los espeluznantes objetos que lo rodeaban.
Pensó que esa casa encantada estaba diseñada solamente para asustar a la gente; ¡no sabía que los escenarios y los accesorios serían tan reales!
Aunque sabía que todo era falso, bajo esa situación, ¡sintió que realmente estaba dentro de un hospital embrujado!
Yichen aceleró sus pasos.
Cuando ya estaba a pocos metros de los dos, él escuchó débilmente su amena conversación.
―Mami, ¿estás asustada?
―No tengo miedo.
Tengo a Youyou para protegerme ―dijo ella de manera relajada.
Bajando la cabeza, ella le preguntó―: Youyou, ¿tienes miedo?
―¡¿A qué hay que temerle?!
Youyou se rio para sí mismo.
Se agarró de la mano de Yun Shishi mientras entraban en una enfermería.
Fueron recibidos por muchas vasijas de vidrio en la pequeña sala, en las que había órganos inmersos en formalina.
Los accesorios creados eran tan reales que fácilmente podían enviar escalofríos a través de la columna vertebral.
Sin embargo, Youyou no sólo no tenía miedo a esos objetos espeluznante, sino que incluso los escudriñó cuidadosamente uno por uno.
Por lo general, antes de que los visitantes entraran en la casa encantada, anticipaban con impaciencia el factor miedo del lugar.
No obstante, cuando finalmente entraban a la casa embrujada, todos huían a toda velocidad, con la cabeza gacha, sin atreverse a volver a mirar el escenario del lugar.
Mientras que las casas embrujadas de otros parques de diversiones se creaban con mucha sencillez, ¡todas las casas embrujadas del Valle de Cuento de Hadas eran construidas cuidadosamente para que fueran lo más realistas posible!
Debido a su alto índice de terror, muchas paradas de emergencia estaban situadas dentro de la casa encantada.
Si a los visitantes les resultaba difícil continuar con la travesía, sólo tenían que ir a una, y miembros del personal los acompañarían a la salida.
Yichen vio como los dos inspeccionaban la enfermería desde lejos.
De repente, escuchó rápidos pasos detrás de él.
Sus sentidos eran extremadamente sensibles, ya fuese la vista o el oído.
Así que, muy atento, detuvo inconscientemente sus pasos con las cejas ligeramente fruncidas.
En ese silencio, los pasos se escuchaban fácilmente.
Yichen dejó su panda de juguete y se escondió tras una esquina.
Vio a un hombre que se movía lentamente hacia donde él estaba previamente.
El hombre iba vestido con un traje negro para mezclarse con su entorno, y llevaba una gorra para ocultar su cara.
Yichen lo midió en detalle y notó que el hombre estaba agarrando algo en su cintura.
Su mano se quedó allí todo el tiempo.
Su visión era aguda incluso en la oscuridad, ¡así que al instante reconoció que el bulto que sujetaba era un revólver!
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