Un nacimiento, dos tesoros: el dulce amor del billonario - Capítulo 560
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560: 560 Tonta más allá de toda Esperanza 560: 560 Tonta más allá de toda Esperanza Editor: Nyoi-Bo Studio De todos modos, siempre había sido así durante la última década y media.
Ya estaba acostumbrada.
¿Mu Wanrou estaba embarazada?
¿Y qué pasaba con eso?
¿Importaba de quién estaba embarazada?
No le importaba en absoluto, y no estaba ni un poquito preocupada por ello.
Ja.
Ella también sólo estaba jugando con Mu Yazhe.
¿Quién tenía sentimientos reales por el otro?
“¡Declararé al mundo entero que eres mi mujer!” Las palabras cariñosas no eran más que mentiras.
¿Realmente se las había creído?
Todas eran engaños; todas eran engaños… Todo mentiras… Todo mentiras… ¿Por qué las había creído?
¿Por qué había confiado en él?
¿Por qué había creído que él le daría una familia?
¿Por qué había creído que él le declararía al mundo entero que ella era legítimamente su mujer?
Las promesas eran poco fiables.
Se rompían tan fácilmente.
Ella sabía desde el principio que un hombre como Mu Yazhe era peligroso, intocable e inalcanzable para ella.
No debería de haber tenido ningún sentimiento por él.
Sin embargo, a pesar de saber ello, ella se había enamorado de él irrevocablemente.
¿Conocía él la identidad de Mu Wanrou?
¡Probablemente lo sabía!
Gu Xingze estaba detrás de ella.
Sus ojos se posaron sobre sus temblorosos hombros.
No podía ver su expresión en ese momento, pero probablemente reflejaría tristeza, ¿verdad?
No había logrado escuchar mucho sobre la conversación que habían tenido momentos antes las dos mujeres.
No obstante, sí había logrado captar algunos fragmentos de su conversación, especialmente esa afirmación: “¡Todo el mundo pensará que eres una ladrona y una amante, una tercera rueda en el matrimonio de otra persona!”.
De repente se dio cuenta de que esa mujer estaba perdidamente enamorada de Mu Yazhe.
Debía haber estado muy interesada por ese hombre.
Cuánto quería a ese hombre, de eso no estaba seguro; sin embargo, de una cosa estaba seguro, y era que los sentimientos de ella habían llegado a ser tan profundos que se había enfurecido por los celos que sentía por ese hombre.
¿Cuándo había ocurrido eso exactamente?
Gu Xingze estaba empezando a sentir algo y a interesarse por esa mujer.
Qin Zhou le había contado su historia.
Ella había sido la madre subrogante que cuidadosamente había sido elegida por la familia Mu hacía seis años atrás.
Es decir, era la madre biológica de Mu Yichen.
En cuanto a sus razones para hacerlo… ‘Aceptó alquilar su vientre porque su familia adoptiva se había encontrado en una situación financiera desesperada.
Su madre adoptiva la había obligado a firmar ese contrato, pero ella no se había opuesto totalmente a ello.
Después de todo, lo había hecho por gratitud’.
Esas fueron las palabras que le había dicho su representante.
A partir de la información que había recopilada, el intento inicial de utilizar la fertilización en vitro había fracasado, por lo que la familia Mu sólo pudo recurrir al método tradicional de concebir un hijo.
Ella había dejado de lado su orgullo para devolver la bondad de su padre adoptivo.
Ella se entregó por completo a un extraño y le permitió hacer lo que quisiera con ella.
Esa chica era realmente una tonta.
Tonta más allá de toda esperanza.
Sin embargo, no esperaba que ella estuviese profundamente enamorada de Mu Yazhe.
Frunció el entrecejo, extendió su mano hacia el hombro de ella y la hizo girar por la fuerza.
Se obligó a no mirar directamente a su lamentable estado.
Colocó su mano sobre su nuca un poco más firme, y logró presionar la frente de ella sobre su hombro.
Él apartó la vista de su mirada entumecida y simplemente le dijo: —Sé buena; no te estoy mirando.
—… —Su cuerpo se tensó.
Sólo quedaba el sonido de su respiración.
—Si quieres, llora.
Su voz era tan suave como una pluma.
Su aliento suave y cálidamente abanicó su frente .
—Llorar no significa que seas débil.
No tienes que contenerte tanto, ¿ya?
Al principio ella luchó dentro de su abrazo, pero su fuerza hizo que su resistencia fuese inútil.
Luego se enterró en su pecho mientras soltaba gemidos casi inaudibles.
Sus lágrimas calientes casi empaparon su ropa.
Debido a ello, su corazón también estaba sufriendo horriblemente.
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