Un Nuevo Mundo - Por Alaris - Capítulo 36
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Capítulo 36: Volumen 2 – Capítulo 8: Montaña y Dragones – Parte 2.
Volumen 2 – Capítulo 8: Montaña y Dragones – Parte 2.
Días más tarde – 25 de abril del año 3098.
Para del grupo de aventureros se encontraba descansando, habían realizado algunas misiones en conjunto, principalmente misiones de cacería, aquellas que le permitían luchar contra monstruos y también aquellas que le permiten entrenar bastante físicamente.
Su capitana les recomendaba que no solo se concentraran en luchar, si no también en mejorar en su entrenamiento físico y mágico, ya que el cuerpo y el alma deben estar en sincronía para mejorar su capacidad mágica.
Sin embargo luego del tercer día, a petición de Ikali, su grupo tenía que entrenar con el líder del gremio, esto sorprendió al maestro del gremio el cual aceptó sin ningún problema aunque le parecía algo extraño esta solicitud, incluso si él era un aventurero del más alto nivel, pensó que era más beneficioso entrenar con la campeona misma.
Sin embargo para su sorpresa ella no creía eso, pues ahora mismo solo podía entrenar con ellos lo básico de la magia y lo único que ella podía enseñarle era sus artes marciales…
Ikali comentó que lo mejor era que ellos entrenen con un experto en la magia y en el combate de este mundo, por lo que le pidió el favor al maestro del gremio para que el les enseñara lo que pudiera en estos días.
Aunque para sorpresa del jefe del gremio esa no fue la única petición para su sorpresa, Ikali ni Hilda entrenaría con ellos, en cambio solo le pidió un favor…
— Dejame tomar cualquier misión del tablero… — dijo la morena en voz alta a lo que el viejo guerrero y artista marcial se miró impactado.
— Se que el gremio tiene reglas, pero… Necesito pedirle este favor, necesito entrenar por mi cuenta y la única que puede ayudarme con este entrenamiento es Hilda, por lo que me gustaría pedir varias misiones que superan el nivel que puedo tomar. — dijo Ikali a lo que el maestro estaba algo dudoso.
Aquellas palabras habían mostrado determinación, pero aunque confiaba en ella, era difícil aceptar algo como eso, después de todo ella solo era una aventurero de grado oro, darle ese permiso llamaría mucho la atención… Si ella fuera de al menos grado diamante podría aceptarlo pero este no era el caso.
Sin embargo no podía negarse por lo que suspirando en derrota sabía que no podía detener el crecimiento de alguien como ella, por lo que simplemente le pidió que se cuidase y que cuidara a su compañera.
Sonriendo, la morena agradeció, sin embargo Fein miró esto extrañada…
Se preguntaba por qué solo tomaría a Hilda con ella… Después de todo ellos eran un equipo… Pero Yurie entendía la razón de esto… Su maestra quería que ellos aprendieran de alguien que todo lo que conocía era proveniente de este mundo, alguien que usará los métodos de este lugar para volverse tan fuerte por su propia cuenta.
Alguien que pudiera enfrentar a monstruos de rango S por su propia cuenta…
Por lo que sin ninguna explicación Ikali y Hilda les desearon éxito a sus compañeros y emprendieron su viaje tomando alguno de los recursos.
Por lo que sin decir nada, caminaron hacia uno de los bosques de la región a varios kilómetros de la ciudad, cerca de una de las montañas de la lejanía que habían visto antes, una que estaba más allá de ciudad espada, por lo que usando las alas de Ikali estas llegaron rapidamente en cuestion de unas pocas horas, pues ese lugar seria su zona de casa por los siguientes días.
30 de Abril del año 3098 – 9:00 AM.
Fein miraba las salamandras gigantes que habían derrotado, su espada era limpiada de la sangre y carne que se había quedado en ella con un simple movimiento de mano, había logrado derrotar a un monstruo de rango B+ en un solo corte…
El viejo Ragnae sonrió al ver el progreso que la usuaria de magia rayos era capaz de hacer, durante su entrenamiento había logrado afinar su técnica de espada como paladín gracias a sus conocimientos sobre otros aventureros del mismo tipo de estilo y también había mejorado el control de la magia de mejora física, usando la energía física y la magia para reforzar su cuerpo de manera más óptima, su capacidad de combate también se había afilado gracias a sus consejos y no era para nada mal progreso.
Después de todo en estos últimos días, el maestro del gremio le había estado entrenando contra bestias que un aventurero experimentado de rango platino hubiera tenido problemas, ya que era un territorio de casa en las orillas del bosque en el que la capitana del grupo black cats había ido.
— Es sorprendente Fein, has mejorado tanto en estos pocos días. — dijo Ragnae sonriendo.
— Le agradezco el comentario señor Ragnae, sus consejos han sido de mucha utilidad. — dijo Fein mirando como el resto de sus amigos mataban a sus monstruos de la misma forma.
— Parece que dentro de poco, los monstruos de rango B no serán suficiente para detenerlos, por la fuerza que muestran tal vez podrían llegar al nivel diamante en solo unos meses. — dijo Ragnae haciendo que Josh lo mirase.
— ¿Diamante dice?… No cree que está exagerando señor… — dijo el tanque del equipo mientras la semi humana y el hobgoblin miraban a su maestro temporal.
— Bueno… Con el avance que han tenido en este corto periodo de tiempo y que no tiene mucho siendo aventureros puedo creer que en unos meses ganaran el poder para ser aventureros de rango diamante, el inicio de la élite… A partir de ese rango deberían ser capaces de enfrentar a monstruos de rango A+ y superior, como yo que ahora mismo soy capaz de enfrentar a monstruos de rango S+, aunque para ser honesto… Estoy cerca del nivel SS- aunque no es suficiente para vencer a mis mayores. — dijo Ragnae sonriendo.
— Esto no es suficiente… — dijo Fein en voz alta antes de correr rumbo a otro monstruo que aparecía en el lugar.
Dando un salto, movió su espada cubriendola de energía mágica para en un rápido movimiento rebanar el cuello del monstruo salamandra.
Ragnae se sorprendió por las palabras de la compañera de la campeona y aquella actitud, parecía que estaba celosa de haber sido dejada atrás.
Realmente estaba sorprendido, del rápido avance que el grupo de la campeona podría mostrar… Pues en todos sus años como aventurero de alto rango nunca había visto que un grupo que comenzó en el rango madera y lograra llegar hasta la fuerza de un aventurero de rango platino.
Realmente, la campeona había encontrado a grandes talentos… Y estaba seguro al ver lo que Fein había hecho con aquel monstruo.
Su trabajo de equipo era perfecto y el mismo Ragnae miraba esto sorprendido, derrotar monstruos categoría B+ en solo segundos eran buenas mejoras para ellos que tenían problemas de enfrentar a monstruos de este nivel solos, pues solo los aventureros de rango diamante o mercenarios de rangos similares podían presumir de acabar con grupos de monstruos de rango B+ y superior sin tantos problemas.
Y aunque había sido una buena mejora, estaban lejos de estar satisfechos con su nivel actual, pues cada uno tenía preguntas sobre cómo les estaría yendo a su capitana y Hilda.
La mirada de Ragnae cambió cuando las bromas del grupo sobre ella y la media-elfa enfrentando dragones o monstruos de alto nivel se presentaron…
Pues el más que nadie sabía qué misión había tomado… Una en la que solo un grupo de aventureros de rango diamante y superior sobreviviría.
Disminuir una sobrepoblación de criaturas draconianas en lo más profundo del bosque cerca de la montaña con el límite del mar del continente… Algo que solo un grupo dispuesto a dejar su nombre en la historia del gremio tomaría, no sin saber de los riesgos de esto.
Con Ikal y Hilda.
30 de Abril del año 3098 – 11 AM – Reiki – Monte Geo – Bosque de Kaofra.
A varios kilómetros de ciudad espada, por la zona montañosa pegada al mar del norte, se alza el Monte Geo… Un imponente grupo de montañas que se adentra en lo profundo del vasto bosque de Kaofra, el bosque legendario por albergar monstruos de alto nivel.
Un lugar de caza para aventureros de rango diamante, que debido a su limitado acceso terrestre es notoriamente difícil de llegar y habitar… Pues se encuentra ubicado a unos 100 kilómetros de Ciudad Espada, cerca de las costas que conducen al continente dragón, en este lugar se encuentra la zona de caza que Ikali y Hilda habían usado para su entrenamiento durante estos días.
El frío de la zona debido a su elevada altitud y ubicación hace que por las noches la lluvia se vuelva hielo, por lo que aun a pesar de encontrarse en el mes de abril el frío y la nieve estaban presentes en lo más elevado de la zona, pues también este inmenso bosque tenía árboles bastante grandes, algunos incluso superando los 30 a 40 metros.
La morena había visto bosque similares en sus vacaciones cuando era un humano de la tierra en su viaje por Estados Unidos, pero ahora, por primera vez veía esto desde otra perspectiva, pues este lugar era un reino de árboles colosales donde dragones y criaturas de su sangre eran capaces de vivir.
Y justo ahora, la morena junto a la media elfa parecían estar moviéndose por las grandes columnas de piedras que había.
— Oye Ikali… Tienes aún varias lagartijas persiguiéndote ¿No harás nada? — una rápida Hilda miraba como diversos Wyverns gigantes disparaban sus esferas de fuego a gran velocidad en contra de Ikali.
La heroína y su compañera elfa se movieron escalando una parte de la montaña en la que se encontraban y de un salto a gran velocidad, se lanzó la morena contra el Wyvern más grande, manifestando su aura, cargó energía en su daga normal mientras miraba al Wyvern enfrente de ella.
— ¿Qué crees que estoy haciendo? ¡Boba!. — de un rápido movimiento con su daga esta hizo volar la cabeza del Wyvern que cayó rodando por el desfiladero de la montaña.
Durante estos días había trabajado en entender más de la creación de magia a través del aura y entender el estilo de combate de estos seres.
Estos Wyverns, tenían el poder de monstruos de rango A- por lo que eran más débiles que el primer fragmento, aun así no eran monstruos fáciles y eso Ikali lo había sentido días atrás cuando un grupo de estos monstruos por poco y le causan graves heridas.
El resto intentó atacar pero reaccionando de manera rápida al ver a uno de sus compañeros morir de un solo ataque, una serie de cortes de la arma transformándose en un sable fueron dados por todas direcciones.
El aura del arma se envió en dirección de los Wyverns los cuales lanzaban sus esferas de fuego a alta velocidad.
Los ataques al tocarse explotaron creando una gran explosion de llamas y energía mágica…
Mientras se propulsaba con el cuerpo de la otra bestia, llegó hacia ellos por lo que cortó sus alas y la morena se mantenía en el aire sin dificultad.
Los Wyverns cayeron al suelo mientras Ikali bajaba a sus pies y sus criaturas no muertas absorben las almas de los Wyverns derrotados… Pudiendo ver cómo aquella loba se había vuelto más grande le miró.
— ¿Así que estás cerca de aumentar tu poder verdad Greed? Eso es bueno, unas cuantas almas más y tu estado como reina se hara más fuerte, me pregunto que tan fuertes te volverás pequeña.— dijo acariciando a la criatura.
Hedeon sonrisa mientras la pequeña Axo miraba esto felizmente, ella también había progresado gracias al entrenamiento al matar a varios monstruos, pero la criatura sentía que no era lo suficiente para serle de utilidad real, por lo que su estado de ánimo bajo.
— Parece que hemos matado Wyverns, dragones toros y algunos Dragones menores por varios días e incluso has matado ya Dragones superiores, creo que ya pronto debería ser la hora de volver, hemos cumplido la misión. — comentó la mujer elfa mientras se encontraba usando su poder de tigre.
Ikali sólo guardaba en sus hojas de sellado el resto de los cuerpos para luego colocarlos en su mochila.
— No te preocupes, descansaré está noche, conseguimos suficientes almas de Wyverns y Dragones, sus materiales serán útiles para vender y crear equipamiento, sin embargo tenemos aún un día, con el dinero que recibamos de la misión de rango S + podremos no preocuparnos, sería suficiente para la segunda parte del plan… — dijo Ikali a Hilda la cual le miró tímidamente.
— Aunque el grupo ya tiene una buena fortuna, estoy pensando que debemos enfocarnos en entrenar más y conseguir algo más de dinero… De momento solo nos encargaremos de esos dragones ancianos, había una misión en el gremio sobre esos dos… Aunque parece ser para aventureros superiores al rango diamante… Necesito aprender más de los dragones si me enfrentaré a uno y esos dos son de bestias superiores al rango S… Por lo que serán buenos contrincantes… Aparte es una buena forma de evolucionar. — dijo Ikali tranquila sentándose en la orilla del acantilado.
En posición de meditación la morena reunía el aura de su cuerpo y la energía mágica del entorno se acumulaba.
— No sabía que meditar tu cultivo de aura era descansar… Pero realmente tenemos que enfrentar a esos dragones… Si te lastimas antes del combate contra Draken no sabemos si ganaremos. — dijo Hilda suspirando.
— Tranquila, la meditación me ayuda a recordar más cosas y a entender el aura, aunque su funcionamiento es como la magia, necesito entender todas sus diferencias, tranquila, estoy lista para enfrentar a esos dos, aparte si los dejamos, al ser dragones tan fuertes su número seguirá en aumento… — dijo Ikali a lo que Hilda le miró.
Sonriente la media elfa caminaba mientras recordaba aquellas peleas contra los dragones menores que ella e Ikali habían tenido.
— Flash Back —
27 de abril del año 3098 – Reiki – Monte Geo.
La morena se encontraba caminando luego de destrozar varios Wyverns en los riscos de una montaña, su mano estirada soltaba varias chispas eléctricas y estaba levantada mostrando los restos de lo que parecía haber sido un trueno golpeándolos.
Hilda miraba lo que la morena había hecho, usando un disparo eléctrico que ella había llamado cómo Trueno, había calcinado aquellas bestias de rango A como si nada.
Los usaba para aprender acerca de los dragones y aunque fueran bestias Dragonicas más bajas que un dragón real servían como prueba sobre que les afectaba.
Guardo a los Wyverns como sus invocaciones del Mictlán mientras caminaba hacia la entrada de la cueva.
Dentro de ella el ruido de varias bestias dormidas llamó su atención, sus ojos brillaron en su respectivo color anaranjado y rojizo… Con una sonrisa los miro emocionada.
Los dragones de las leyendas de su mundo, bestias de gran tamaño, piel tan resistente como un tanque de última generación de apariencia de reptil similar al de un dinosaurio de las películas… Estaban allí delante de ella… Estos se despertaron al sentir el poder de la morena y la elfa que estaba usando aquella forma de tigre blanco para acostumbrarse a ella.
Al verla estos sintieron miedo, no sabían por qué, pero sus instintos más animales temblaron al ver el aura rojiza y anaranjada que emanaba la mujer y aquella energía blanca de la tigre los hacía temblar un poco.
Pero como bestias salvajes solo podían hacer una cosa en este momento, luchar por sus vidas.
Los dragones de colores violetas se apresuraron a moverse para atacar en la gran cueva que usaban como refugio.
Viendo el entorno pensaron que este lugar no era el mejor por lo que antes de que siquiera pudieran moverse ellas ya no estaban allí.
En cambio con su mano extendida a los dragones les invitaron a venir fuera de la montaña.
Los dragones eran seres como animales salvajes, pero también eran relativamente inteligentes como la mayoría de seres vivos de este mundo, y notaron como aquella mujer los estaba retando pero no aquí, si no en un lugar donde ellos tuvieran ventaja, en el cielo.
No era solo por los materiales que ellas podrían conseguir de la montaña, si no que ella realmente no quería destrozar los huevos de los dragones y afectar el ecosistema.
No matarían a esas criaturas y a sus crías sólo porque sí… No eran monstruos para hacer algo así… Los dragones sintieron el reto de otro depredador y salieron sin querer escapar esta vez, su orgullo como parte de los seres más antiguos de este mundo les hizo pelear hasta que el otro depredador muriera o los matara.
Hilda solo miro la forma de actuar de Ikali y le comentó.
— ¿De verdad pelearas de esa forma? No has dominado el estilo de ese viejo y sabes me siento mal por él, robarle su estilo de boxeo de dragón para hacer que sea parte de tu estilo propio es algo incorrecto… — comentó Hilda mientras Ikali solo sonrió al verla usar el estilo que le había enseñado tomando su varita/daga como un cuchillo militar.
— No tienes que preocuparte… Esos son mis movimientos después de todo, solo que el viejo supo hacer algo que la yo de ese tiempo no… Y bueno ya te dije, yo necesito tener experiencia, después de todo voy a pelear contra un dragón, sea un espíritu o no, es un dragón así que necesito entender el cómo pelean… Necesito dominar el boxeo dragón para mejorar y aprender de todo, ese es mi lema, si lo logro podré luchar en el cielo como lo hace Gerald, ahora que tengo estas alas debo ser capaz de lograr luchar de la misma forma que él lo hacía. — con una sonrisa Ikali miraba a su compañera mientras sus ojos se fijaban en la energía que está liberaba.
Hilda también noto algo importante, el cuerpo de Ikali estaba cambiando gracias a los combates que había estado teniendo, sus movimientos anteriormente bruscos como los de un hombre se habían refinado un poco, incluso estos se habían vuelto algo más femeninos al andar, parecía que ella estaba adaptándose bien a ese cuerpo después de todo este tiempo.
Una voz en su cabeza hizo eco, aunque no había entendido lo que le había dicho podía entender el mensaje, Ikal era capaz de adaptarse a lo que fuera que estuviera delante, en este momento, ella era más fuerte que su versión anterior y más fuerte que cuando luchó contra Gerald, aunque fuera solo en técnica, ella se había vuelto más fuerte que en el pasado, eso era algo bueno.
Tomó su posición de batalla mientras los dragones se movían analizando lo que aquellas mujeres intentaban hacer.
De golpe las criaturas sintieron como el aura de aquellas mujeres invadió todo el lugar y sus propios instintos los hicieron atacar a la desesperada para demostrar que no eran más débiles.
Uno de los dragones dispararon un aliento ígneo que iba dirigido a Ikali, levantando su mano creó una barrera mágica con su aura que detuvo el aliento del dragón.
Los otros dos dispararon sus alientos a la vez creando esferas de fuego mientras se encontraban en el aire.
Hilda se movió manipulando la luz y levantando su mano uso un ataque de magia de luz que golpeó de lleno las dos esferas explotándolas.
Ikali aprovechando esto se movió en un impulso con sus alas, apareciendo delante de ambos dragones menores haría uso de su técnica de boxeo dragón.
Al tenerla de frente intentaron atacar con sus garras pero tarde fue su reacción, el movimiento de la chica fue dado, sintieron como las piernas de la chica estamparon con fuerza contra las mandíbulas los dos seres.
Cada uno de sus ataques había sido tan fuerte que el suelo debajo de los dragones se había destruido.
— Estilo Hedeon – Doble patada. — usando el combo de patadas de Taekwondo la morena había hecho daño en los dragones menores los cuales no podrían creer que un humano estaba causando tantos problemas.
Hilda analizaba el estilo de Ikali, el llamado estilo Hedeon, un estilo único que había visto que utilizaba desde que la había conocido.
Aunque tenía un nombre un tanto egocéntrico no podía culparla… Era su campeona la que había creado un estilo exclusivamente para ella basado en todo lo que había aprendido en la tierra, era un estilo evolutivo como ella misma.
Uno que es capaz de adaptarse a diferentes situaciones, un estilo poderoso y moldeable.
Algo que parecía estar hecho por un gran artista marcial o por alguien lo suficientemente egocéntrico para copiar lo que un genio como Bruce Lee había hecho en el pasado con su propio arte marcial.
Tal vez su conocimientos científicos era limitado a lo que había aprendido en la tierra, después de todo claro que no era un científico como aquellos que cambiaron el mundo.
Pues anteriormente Ikal Hedeon era solo un físico y programador que había trabajado en diversos proyectos gracias a sus amigos de la unidad.
Alguien que por su propia mala suerte había desarrollado en conjunto a los mecha y que gracias a eso se usaron como armas para la guerra.
Aún así, él ha aprendido diferentes cosas por sus compañeros y su sueño de conocer más del espacio e ir a otros mundo lo llevó a ser una persona con conocimientos.
Pero todo eso no era su talento, había algo donde ella era la mejor en su antigua vida mucho más que la ciencia… Algo donde el más destacaba, el combate.
Aunque Hilda sabía que este estilo era solo para su versión masculina, desde que se había convertido en una mujer había trabajado mucho en adaptar su cuerpo a su estiló, por lo que la evolución de su propio estilo de combate parecía estarse adaptando también a una forma exclusiva para mujeres, uno basado en la velocidad más que en la fuerza, una que podría aprovechar más su agilidad y velocidad más que la fuerza y la resistencia.
Aunque era cierto que ella era fuerte y mucho más que cualquier hombre de este mundo. La realidad es que no tenía esa fuerza y musculatura que tenía cuando estaba en su forma masculina, pero había ganado otras capacidades.
Y una de ellas era la velocidad a la que era capaz de moverse…
Ikali miró hacia enfrente, había sentido una presencia cercana, miró a uno de los dragones que se encontraba en el suelo mirándola, a lo que está movió sus afiladas garras y golpeando el suelo con ellas la magia de la bestia fue liberada.
Diversos picos de tierra intentaron impactar de lleno a la morena, parecía que había usado magia de tierra lo que le sorprendió en gran medida, ya que no era magia creada por el instinto si no una verdadera técnica mágica.
Sabía que tenía que tener cuidado, con un movimiento de pies esquivo cada uno de las púas creadas por aquella bestia…
Aprovechando de su agilidad, dio un segundo movimiento de pies acompañado de aquellos esquives con patadas al aire envueltas en aura.
Con cada una de ellas, rompió los pilares sin problemas, la fuerza de sus piernas acompañadas del aura física era tanta que enviaba una lluvia de rocas de gran tamaño comprimidas a alta velocidad por la fuerza de sus patadas.
Había usado su fuerza física para atacar a los dragones con su propio ataque, lo cual había sorprendido a las bestias por la capacidad de devolver su magia.
El Dragón al ver eso lanzó un rugido atacando con una esfera de fuego, la energía mágica giró alrededor de la boca del dragón pero antes de siquiera poder reaccionar las rocas impactaron de lleno en la esfera haciendo estallar la esfera que recién se estaba formando.
Una explosión de fuego lo envolvió y aunque no era efectivo los había distraído…
Aprovechando, la morena tomó su daga mientras corría contra aquella bestia, el dragón intentó sentir la energía de la morena pero no podía seguirla, era demasiado rápida.
El dragón estiró sus enormes alas mientras las cargaba en una violenta aura mágica, tenía que moverse a la misma velocidad y cargar contra ella.
Impulsando con el aire este se movió a una velocidad aterradora que de un salto la morena esquivó la embestida de la bestia gracias a sus reflejos.
— Demonios… Los dragones sí que tienen fuerza… — dijo la morena mientras miraba al dragón envuelto en magia.
— Parece que incluso siendo Dragones menores tienen la fuerza para poner resistencia a mis ataques… No por nada son monstruos de rango S- … Pero sería aburrido si no fuera así, estoy segura que los dragones medios y superiores deben ser más fuertes que estos tipos…— comentó Ikali sonriente.
— Sin embargo, veamos si pueden esquivar esto… — dijo la morena sonriendo.
Sin que ellos se dieran cuenta la mujer levantó su mano mientras el aura se manifestó rápidamente en ella, un disco de aura empezó a girar en su mano a alta velocidad, rápidamente lo compacto para hacerlo mucho más fino, tanto así que parecía tener el grosor de un CD.
El giro que empezaba a generar el rompimiento del aire era aterrador pues parecía realmente peligroso recibir una técnica como esa.
— Técnica asesina de aura – Disco Cortante. — la morena sonrió y el pensamiento de la técnica apareció.
La técnica asesina salió disparada de la mano de la morena mientras el Dragón que nunca había visto aquella técnica intentó detenerla con sus garras envueltas en magia.
Sin embargo al contacto con su cuerpo la bestia se sorprendió al punto que un grito de dolor fue dado.
Aquel disco cortó la mano del dragón siguiendo por todo su brazo hasta cortar su base por completo.
El resto de Dragones al ver aquella extraña técnica y su poder destructivo aprendieron que no podían tocar aquel disco.
Era simplemente aterradora y sus mentes grabaron bien aquel sentimiento de miedo… Pero para su sorpresa todo esto se intensificó cuando notaron que de golpe que aquella técnica se expandió en tamaño.
Parecía que la mujer había intentado cortar el resto de dragones con su técnica, sin embargo no podían caer tan fácilmente.
Las bestias se impulsaron con sus alas mientras la técnica desaparecía no sin antes hacerle perder un trozo de su pierna a uno de ellos.
Los Dragones menores que no se encontraban heridos rodearon a la morena mientras un rostro sonriente estaba presente.
La morena miró fijamente con sus ojos notando como las almas de aquellos Dragones seguían tan fuertes como en el inició, a pesar de ver lo que su técnica asesina había hecho no estaban acobardados.
No por nada los dragones eran considerados las bestias más poderosas de las historias de fantasía.
— Son realmente increíbles… — dijo mentalmente la morena sonriendo por el combate que estaba teniendo.
Los Dragones abrieron su boca para enviar un segundo aliento de fuego que habían intentado calcinar a la morena con aquella flama de dragón.
La magia de fuego salió disparada hacia ella, el calor de la técnica era abrasador pues el sueño bajo el se prendía en llamas.
Con sus dos manos levantadas ella enfrentaría aquel embate de magia justo como aquellas bestias.
Lanzaría su propia flama para hacerle frente a aquellos que dominaban el fuego.
La magia se reunió en la palma de las manos de Ikali, mientras su mente comenzaba a unir la técnica con la idea del fuego, utilizando su propia aura como combustible, aumentó la temperatura al punto que unas llamas tan calientes que habían recibido cada vez más oxígeno para aumentar su poder.
Las flamas anaranjadas cada vez se ponían más brillantes y de golpe la técnica estalló en una imponente corriente de fuego.
— Magia de fuego: Flama de dragón — la técnica mágica fue dicha en voz alta haciendo que ambos ataques chocaron creando un gran embate de poderes, la magia se dispersó por todos lados y la morena estaba sorprendida de ese poder que las bestias eran capaz de usar, sin embargo no era suficiente para derrotarle, ella había desviado el ataque de un verdadero monstruo como Gerald.
Ikali usando su poder había detenido las llamas de los 3 Dragones al mismo tiempo, los cuales notaron esto sin poder creerlo.
¿Como esto era posible?… Era aquello que pensaban, cada uno de ellos pensaba que ella era una simple humana… No debería tener ese poder de fuego. Sin embargo sintieron miedo al ver cómo su aura crecía… Y fue allí que se dieron cuenta de la situación.
Ella no podía ser humana.
Una explosión de llamas se levantó poniendo así fin al embate de poderes.
Un montón de humo se dispersó por toda la zona y las tres bestias al unísono cargaron un tercer aliento de dragón pero sus instintos los detuvieron al sentir como de aquel humo la mujer con su daga había aparecido sonriendoles.
Cambiando de posición la morena había sostenido a Itztli y enviando aura a su arma está sonrió.
— Cambia forma, Gran bastón – Crece Itztli. —
La daga cambio a una forma distinta y haciendo caso a la órdenes de su maestra creció y expandió, el gran bastón de metal negro golpeo de lleno a dos de los tres dragones.
La fuerza del impacto había sido tanta que varias escamas se reventaron por el golpe incluido varios dientes de estos.
Moviendo sus manos mientras movía sus pies, piernas y cadera en una especie de danza marcial que golpeó con el gran bastón negro a los dragones.
Un segundo impacto los dañó bastante mientras uno de los tres se había alejado con sus alas, justamente aquel que le faltaba un brazo.
— Comprime y mantén tu forma – Disparo Letal – Rayo. —
El arma se comprimió manteniendo una forma más alargada pero mucho más delgada, Ikali levanto su mano y lanzando el arma la impulsó como si de una jabalina se tratase combinado con la aura de rayo que había utilizado, el arma salió disparada golpeando de lleno la cabeza de la bestia y atravesándolo mientras aquel agujero quedaba en el centro de la cabeza del Dragón.
El Dragón cayó al suelo mientras el arma regresaba a sus manos como si de una especie de boomerang se tratase.
Notando como las bestias restantes miraron esto, sabía que esta técnica no funcionará de nuevo, pero aquellos seres no estaban tan seguros de poder esquivar esa técnica, aunque era rápida también era muy peligrosa, incluso ellos no podían reaccionar a la velocidad con la que había sido lanzada.
Tomó su arma, la hizo cambiar de nuevo, la forma de una daga nuevamente apareció por lo que la guardó al ver qué la elfa no solo quería ver el combate.
Y sin que ellos se dieran cuenta aquella mujer que habían ignorado, notaron como apareció de la nada… La chica elfa estaba con su arma frente a ellos. Las enormes bestias desesperadamente intentaban atacar con su cuerpo envuelto en magia, estaban aterrados.
Esquivando los movimientos de los dragones, la elfa usando su forma de tigre aprovechó el ataque de uno para impulsarse y de golpe con su varita extendida disparó un ataque de magia pura a uno de ellos haciéndolo caer.
Al mismo tiempo Ikali apareció delante de uno de los dragones y dio un puñetazo directo al rostro de uno de ellos, el ataque impactó de lleno al Dragón en su nariz lo cual hizo retroceder.
Una lluvia de jabs derechos e izquierdos continuos impactaron de lleno mientras el gran Dragón sintiendo la paliza sin poder reaccionar se quedó rugiendo del dolor.
De golpe en un último puñetazo el dragón caía al suelo debido al daño que recibió sin la capacidad de moverse y el cráneo del gran tanque de otro mundo estaba desfigurado.
Los puños de la heroína estaban limpios, no estaban sangrando por lo que eso era bueno, en este momento la fuerza monstruosa de la morena hizo estragos en la mente de todas las bestias de los alrededores, incluso tenían miedo de la elfa pues con su ataque mágico había derrotado uno.
Sin embargo debido a esto, habían ignorado a un último dragón menor el cual llegaba de la distancia, aprovechando la distracción e impacto sus garras contra la mujer elfa.
Logrando defenderse con ambos brazos las garras golpearon su defensa mientras la aura divina que había juntado en el poco tiempo de su reacción se reventó mientras varias cortadas en sus brazos se notaron mostrando cómo la sangre caía al suelo.
Un gemido de dolor se mostró mientras ella suspiraba pues había logrado detener el ataque furtivo de un nuevo contrincante, aunque rápidamente estaba sanando gracias a su poder divino, noto como la heroína estaba molesta.
Ikali se había enfadado por está cuarta bestia que se metió en su pelea con los dragones y los brazos de la morena ardieron en un aura llameante roja.
El Dragón lanzó diversos disparos de su aliento de fuego a toda velocidad y usando el 100% de su magia intentaba eliminar a la elfa de una vez.
Pero lenta fue su reacción, cuando ambas manos de la elfa cargaron un ataque de luz el cual lo hizo retroceder dejándolo ciego por unos instantes para después atacar con su siguiente técnica.
Una esfera sombría destrozó una parte de su brazo haciendo que el dragón rugiera por el dolor por el ataque de la elfa, cuando intentó responder, el sonido chispas de fuego y electricidad empezaron a crecer aterradoramente incluso para un Dragón esta energía era aterradora.
La gran bestia, que había sanado sus ojos retrocedió con su aliento siendo detenido por la imponente flama que la morena lanzaba y como si ésta diera un “Rugido” el gran dragón fue engullido en la gran tormenta de fuego y rayos, el daño había sido tanto que el dragón parecía estar carbonizado.
Cosa que no debería pasar debido a su alta resistencia al fuego y el magma, la bestia miró a la humana que tenía delante mientras notaba como esta lo miraba con odio.
— Te metiste en duelo contra otro de tus compañeros… Eso no lo perdonare… Es hora de que mueras bestia. — dijo Ikali enojada.
Aquellas palabras, sonaron en el lugar mientras de un solo golpe con su mano cubierta en aura atravesó el corazón del dragón que se encontraba en el suelo rompiendo su armadura natural y aquella defensa carbonizada.
El dragón que había sido destrozado del cráneo intentó atacar una última vez, pero la elfa levanto su mano en ella solo pronunció una palabra.
— Magia de agua – Presión. — La corriente de agua a presión golpeó de lleno el cuerpo del dragón haciéndolo caer al suelo.
La presión del agua destrozó el suelo y dejó un agujero en el cráneo debilitado del dragón matándolo en el acto.
Las almas de estos seres salieron de sus cuerpos mientras solo Hedeon podía verlas y agradeciendo por el combate tomó su recompensa, las almas fueron consumidas por su técnica del Mictlán y un hueso entró en cada una de ellas creando así a sus soldados.
Tomando los cuerpos de la gran bestia los guardó en hojas de sellado para venderlos en la capital por lo que una vez hecho esto, siguieron cazando más dragones que habían tomado esta región que no les pertenecía.
— Fin del Flashback —
Final del Volumen 2 – Capitulo 8 – Parte 2.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com