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Un Nuevo Mundo - Por Alaris - Capítulo 39

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Capítulo 39: Volumen 2 – Capítulo 9: Draken – Parte 1.

Volumen 2 – Capítulo 9: Draken – Parte 1.

30 de Abril del año 3098 – Reiki – Ciudad Espada – Taberna de Aventureros – Zona de Dormitorios.

— ¡Capitana es hora de bajar a desayunar!… — dijo la voz de un hombre de cabello oscuro y piel blanca.

Aquel hombre se veía bastante cansado de estar llamando a la puerta, pues ya tenía un buen rato haciendo esto.

— Detente Josh, no creo que Ikali nos este escuchando, debe estar ocupada haciendo otro de sus experimentos mágicos… — dijo Yuei suspirando al ver que la puerta no se abría en lo más mínimo.

— Estamos aquí desde hace ya varios minutos e Ikali no es capaz de salir… Incluso si estuviera concentrada de nuevo en esos experimentos ¿Qué demonios ocurre allí dentro?… Se supone que ella debería estar descansando. — comentó Hilda la cual tenía su mano en la cintura con algo de molestia.

Su rostro estaba serio mientras zapateaba de una manera algo enfadada, se notaba a la vista de todos los miembros de los Black Cats que su compañera estaba desesperada por que saliera… Lo suficiente para que ellos sintieran pena por Ikali cuando ésta abriera la puerta.

— Bueno… No sé… ¿Tal vez tengas y solo esté dormida?… Cómo tu dijiste, ni siquiera ha dormido en casi una semana, su cuerpo debe estar reponiendo las energías perdidas del entrenamiento en aquella montaña… Aun así, realmente me sorprende que una humana sea capaz de soportar tanto tiempo sin dormir. — comentó Iriel pero rápidamente un pequeño grito las hizo salir de su conversación.

— ¡Ahuevo! ¡Si funciono! Jaja… ¡Soy una maldita genia! No sé me da tan mal crear armas mágicas… Tal vez podría crear más cosas con un poco más de conocimientos… — dijo Ikali mientras el grupo entró a la habitación al escuchar aquel ruido que llamó la atención del grupo.

La puerta que hace unos momentos había estado cerrada había sido abierta por el hobgoblin.

Todos se quedaron sorprendidos de la habilidad para abrir aquella puerta, realmente parecía alguna especie de ladrón, el espadachín miró a sus compañeros y este simplemente dijo que era una técnica que aprendió en sus misiones como mercenario, pues siempre tenías que estar preparado no solo para defenderte.

El grupo volvió en sí, al entrar, pues encontraron una escena un tanto curiosa…

Vex estaba acostada en la cama relajándose mientras que Ikali estaba sentada en una silla trabajando en la mesa, en ella se podía ver muchas herramientas de herrería y una especie de portal negro con rojo y naranja, donde al parecer había salido recientemente.

La pequeña hada del sistema, miraba a los chicos que entraban, sus miradas decían que estaban asustados por lo que pasaría pues una de ellas se veía realmente molesta por lo que estaba pasando.

Vex se levanto a toda prisa viendo a Hilda bastante molesta, y conociendo de lo que era capaz, rápidamente se colocó frente a su compañera intentando advertir del problema.

— ¡Por favor date cuenta que estamos en problemas Ikali!… — comentó Vex de manera mental a su compañera.

Y sin darse cuenta Hedeon seguía sonriendo como tonta viendo lo que había creado en esta noche.

Desde que había aprendido a crear objetos mágicos gracias a su maestro en la capital humana, había estado creando armas que sus compañeros pudieran utilizar.

Aunque aún eran prototipos, eran bastante buenas, realmente su equipo funcionaba bastante bien y era mejor que los que vendían en algunas armerías, en especial las armas mágicas que cualquiera podría usar, como por ejemplo aquellos guantes mágicos que había creado que permitían usar un elemento mágico que el usuario no fuera compatible.

Era realmente un gran invento que pudiera revolucionar los equipos de aventureros, pues con ese guante cualquiera pudiera ser un mago de más de un elemento.

Por lo que gracias a eso, la morena se encontraba sosteniendo un arma que nadie de los presentes había visto antes, al menos, con excepción de Hilda cuál había sentido aquel dolor de cabeza cuando recordaba alguna cosa, con aquel recuerdo noto que era una especie de arma humana de la tierra, aunque adaptada a este mundo.

A simple vista para cualquiera de la tierra, está era un arma similar a un rifle de asalto M14, aunque era algo rústico en cuanto materiales, era bastante similar a la que los humanos habían creado en la tierra.

Un arma capaz de enviar múltiples disparos en ráfagas continuas o pausadas, a diferencia de la pistola y el francotirador que había creado que tiraban disparos en un solo tiro, esta arma era capaz de disparar más de una bala por tiro.

Aunque sus conocimientos eran reducidos, gracias a Vex y sus antiguos conocimientos había logrado crear este tipo de armas, aunque para ser las primeras versiones estaba segura que si aprendía más podría mejorarlas.

La morena sostenía el arma con maestría como si siempre hubiera podido usarla, recordando aquellos momentos donde aprendió a disparar en el entrenamiento militar en su segunda vida como Ikal Hedeon.

Para los demás, aquella arma era algo asombroso, aunque no sabía que era, conocían los trabajos anteriores que Ikali había creado, por lo que realmente pensaron que se trataba de un arma similar a las creadas anteriormente y ya habían visto el poder del arma de Yuei por lo que sí era similar era un arma bastante interesante.

Fein miró hacia su capitana usando el poder ocular de su familia, aunque su maestría había subido, los ojos revelaban que el potencial de Ikali aún era de rango desconocido.

Pero el título de heroína y ex-campeona de las cuatro razas estaba en ella.

Mirando al arma, sus ojos empezaron analizar cada parte de aquella cosa, la información empezó a llegar a su cabeza cómo si supiera de que se tratara.

— Rifle de asalto Humano – Versión Alpha – Creado por Ikali Hedeon – Descripción: un arma mágica capaz de disparar ráfagas de disparos hechos de energía mágica. — Nota: Parece ser el primer intento de recrear esta arma en este mundo, la cantidad de disparos varía de la intensidad del proyectil cargado. — Rango de potencial B+ —

Fein suspiró al leer la descripción, aunque era sorprendente, parece ser un arma de rango B+.

Aunque no era un mal rango se había acostumbrado rápidamente a los objetos de mayor potencial que su capitana era capaz de crear.

Incluso si ella no era una Artificer o creador de objetos mágicos, realmente era algo sorprendente que pudiera hacer cosas tan buenas sin tener esa preparación de antemano.

La mayoría de las armas que creó anteriormente tenían un potencial más alto que un arma podían tener, el rango S+, sin embargo aunque esto era algo genial, Ikali decía que la eficacia de un objeto no podían solo dejarse guiar por los “rangos”, ya que estos nublan la vista.

Aun así, le parecía que era un tanto curioso…

La morena apuntando hacia un lado sonrió, la extraña arma estaba haciendo un ruido de carga como si tomara parte de la energía de la chica y cargará la piedra que funcionaba como una especie de “batería eléctrica” para el arma.

— Aunque es el primer intento es bastante funcional… Logré crear una especie de rifle de asalto con una “batería” mágica de 400 tiros… Gracias a eso he creado un arma increíble y bastante futurista en este mundo… Aunque el diseño es algo similar a las de la tierra… Y lo mejor de todo, solo con herramientas y equipo básico, si tuviera mejores materiales y conocimientos se podría mejorar esta versión rústica. — dijo Ikali suspirando.

— En fin… Los recuerdos de mi segunda vida como soldado realmente son muy útiles y pensar que en aquel entonces odiaba el trabajo manual… — dijo Ikali riendo.

— Lo mejor de esta arma, es que es ligera, resistente y el consumo de energía es poco gracias a sus piedras almacenadoras que absorben pasivamente la magia… — dijo la morena felizmente ignorando la presencia de sus compañeros.

— Vex, se que hemos hablado que detesto saber sobre los rangos y esas cosas que este mundo maneja pero… Dime… ¿Qué rango le darías a esta arma?, aunque no esté Fein tienes la capacidad de verificar estás cosas verdad. — dijo Ikali mirando a su pequeña compañera.

Aquella que era la administradora y el mismo sistema del Mictlán, seguía intentando llamar su atención, pero tarde fue cuando una voz sonó y la interrumpió.

— Y dime Ikali Hedeon… ¿Por qué no le preguntas? — contestó Hilda con un tono de voz serio.

La morena no había captado el peligro y simplemente contestó por inercia ante aquellas palabras.

— Bueno, simplemente no quiero que se enteren que casi no dormí… Si no Hilda va a… — dijo Ikali en tono risueña pero de golpe se dio cuenta que la voz que escuchó no era la de Vex sino la de su compañera Hilda.

Al percatarse de que ya no estaba sola guardó el rifle preocupada en el inventario del sistema.

Para su mala suerte parecía que todos sus compañeros estaban desde hace tiempo en la habitación.

Ninguno de ellos sabía cómo la campeona de las cuatro razas no había sentido la energía de sus compañeros pero ignoraron esa parte…

Sus sentidos siempre estaban activos pero ni siquiera ella se dio cuenta de que habían entrado.

— ¡Oh!… Hola chicos, jeje… Lamento no ir a comer temprano pero es que… No pude dormir tanto… — dijo Ikali en tono de voz tierna mientras hacía un gesto de “lo lamento”.

La media elfa jalo el cabello de la morena y la movió de un lado a otro.

— ¡Eres una tonta! No has dormido bien en una semana y tú te pones a crear armas… Maldita sea… Por eso quería quedarme contigo anoche. — Hilda comentó enfadada.

— ¡Espera Hilda! ¡No me jales del pelo! ¡Auch!— dijo la morena sintiendo como su cabellera era jalada.

Fein por su parte intentó ayudarla por lo que respondió a favor de su capitana.

— Bueno Hilda en su defensa… Aunque te quedaras con ella no lograrías hacer que se durmiera… Ella es muy testaruda cuando tiene una idea y más cuando se trata de la magia… Recuerdas que en nuestro viaje camino a la capital empezaba a escribir en cualquier momento… Bueno, ve el lado bueno, creo otro equipo bastante increíble. — comentó Fein a lo que Hilda le miró enfadada.

— ¡No la apoyes Fein!… ¡Deberías estar de mi lado! ¡Tu eres mi mejor amiga! — comentó enfadada la rubia.

— ¿Qué significa ahuevo? — dijeron Iriel y Josh a la vez.

Yuei, Fein y Hilda se miraron con dudas sobre qué responder, esta última recordaba esa expresión en los recuerdos de su vida como Etto, sin embargo no había tiempo para explicar eso.

— Eso no importa ahora… Chicos… Más bien tendríamos que estar comiendo ahora, si los rumores del gremio son ciertos, Draken ha estado mucho más activo que antes… Pronto podría desatarse el infierno en esta ciudad, por lo que tenemos que investigar junto a los demás. — dijo Yuei suspirando.

— Eso lo sé… Pero se supone que ella debía descansar para que estuviera a su 100% de habilidad… Pero si no lo hace no podrá rendir de la misma manera y Draken es más fuerte que la bestia guardiana anterior. — comentó Hilda enfadada pero la IA sonrió.

— ¡No se preocupe señorita Hilda! Si eso es lo que le preocupa, Ikali durmió lo suficiente para que su cuerpo descansará… Sólo tres horas para ser exactas… El cuerpo de la campeona soporta el estrés con medía hora de sueño y gracias a su capacidad como irregular lo que hace que su alma sea más fuerte que el resto hace que sea bastante superior su capacidad para descansar… Es diferente el sueño que necesitan los humanos normales en comparación a ella, debido a su rápida regeneración y recuperación su cuerpo que se regenera más rápidamente no necesita el descanso de 8 horas diarias. — dijo Vex orgullosa de su análisis a lo que Hilda observando habló.

— ¡Irregular o no! Es un riesgo la falta de sueño en la mayoría de seres vivos… Incluso los elfos necesitan dormir, tal vez su cuerpo no necesita todo ese descanso pero ella necesita descansar para dejar que la mente descanse. — dijo Hilda en dirección a Vex.

— Tranquila Hilda… Es de Ikali de quien hablamos, ella no solo es nuestra compañera, también es la antigua campeona, su resistencia debería ser mayor al humano normal, no incluso que al de una raza más resistente que un humano normal… Tu también no dormiste lo suficiente y los elfos necesitan un buen descanso también. — dijo Fein sonriendo.

— Pero… Es diferente yo soy… — intentó decir Hilda pero fue interrumpida por un movimiento abrupto de la pequeña Hada.

Vex se levanto de la cama y desapareció de la vista de todos para aparecer frente a la morena.

— Ikali ¿Creo que deberías explicar lo que estuviste haciendo no? — comentó Vex a lo que la morena volteo y miro a todos.

— Bueno lo siento por preocuparles… Mientras dormía soñé con mi vida pasada… Mi vida como el soldado de la tercera guerra mundial, soñé con la gran guerra y todo lo que pasó en esa vida, por lo que gracias a eso tuve varias ideas que no salían de mi cabeza… A partir de ese sueño cree está arma y bueno también otras… — dijo mostrando como una tercera arma la cual entregó a Iriel.

La peliazul con mechones grises, miró a la morena y a la vez miró aquella arma, sosteniendola con ambas manos estaba algo dudosa sin saber qué era lo que hacía.

A simple vista para Hilda, era una especie de arma de fuego similar a un rifle de cazador de las memorias de Etto, pero sabía que había sido creada en base a las pistolas tipo escuadra que creó.

— A diferencia de los demás… Tú sólo puedes usar maná para atacar y solo utilizas tu bastón, lo cual es algo increíble porque eres una maga ofensiva muy buena pero… Es un problema si gastas toda tu energía, por lo que es por eso que decidí darte esto. — dijo Ikali sonriendo.

— Se que los magos de ataque son en su mayoría malos para el combate de cuerpo a cuerpo, por eso no puedo darte un arma cortante como a Hilda que ella sabe luchar cuerpo a cuerpo gracias al fragmento de Alnea y también es capaz de usar magia de apoyo como de ataque al igual que usar el arma que le di a ella y Fein porque son bastante rápidas, por lo que decidí darte algo que fuera más de tu estilo como lo es atacar a distancia. — dijo la morena viendo a la chica súcubo/borrego.

— A diferencia del francotirador de Yuei, este rifle es de largo y corto alcance ya que tiene un modo de tiro de cacería y puedes usar la mira que tiene integrada aunque no es una mira de cazador de la tierra, sirve para apuntar bien… Digo no es que pueda hacer algo para ver de lejos en manos de una noche… En fin también puedes disparar en ráfagas similar a esta arma de aquí y no te preocupes, te enseñaré a usarla, por lo qué espero aprendas a usarla como se debe. — dijo Ikali con una sonrisa.

Iriel sonrió, su campeona de verdad le apreciaba lo suficiente para darle un arma que le apoyara en esos momentos.

Fein miró el arma y la descripción en sus ojos apareció.

— Rifle Semiautomático V-Alfa – Creado por Ikali Hedeon – Es un arma mágica capaz de disparar proyectiles mágicos de tipo ráfagas a media distancia o proyectiles a larga distancia, útil para magos que dependen del maná – rango de potencial: A+ —

— Es de Rango A+, es mejor que el rifle que tienes… — dijo Fein a su capitana.

Iriel escuchando esto se sorprendió, los objetos y armas creados de alta calidad eran bastante caros, por lo que el material de fabricación debió de haber sido acero mágico, un mental que se necesita templar con maná lo que lo hacía más complicado pues no todo saben hacerlo.

— Vaya, parece que para ser mi primer intento saque una buena calificación, creo que tengo futuro como creadora de armas y bueno, aun me quedaba algo de acero mágico por lo que pude crear estas armas usando este material, no es como las armas de adamantita, mithril o oricalco que son los tres metales más poderosos de este planeta, pero creeme es bastante bueno. — dijo Ikali en tono feliz.

Elevando su mano un portal negro y naranja apareció, utilizando la habilidad inventario de Vex, saco lo que para ella era una escopeta y está fue dada a Fein, ella simplemente agradeció.

— Escopeta mágica – Creada por Ikali Hedeon – Es un arma de corto alcance con gran potencia, dispara múltiples proyectiles mágicos a la vez, útil para acabar con varios enemigos. — rango A. —

— La pistola que tienes es buena, pero te verías mejor con algo como esto… Su funcionamiento no es tan similar a las de mi mundo porque no utiliza proyectiles metálicos, pero es bastante genial, tiene la capacidad de dar potentes cañonazos y aunque se que eres más de usar la espada y el escudo, se que te servirá en algún momento… Es un arma de corto alcancé y es bastante destructiva, intenta no usarla cerca de los demás. — dijo la morena sonriente.

Fein tomando su arma, entregó la otra a IkalI, aunque era bastante útil, no podía portar dos de estas cosas, Ikali se negó pero Hilda la tomó.

— Bueno si no la quieres puedo quedarmela yo, podría hacer lo que haces tú con las dos armas. — dijo la elfa sonriente mientras apuntaba hacia un lado.

La morena se sonrojo al verla de esa manera, una imagen pasó por su cabeza de la elfa vestida como una militar o una agente y simplemente se sonrojo.

— Basta… En fin, con esto creo que ahora sí ya todos tienen algún tipo de arma de rango, se que en este mundo los tiradores son aquellos que usan armas a distancia y normalmente usan arcos o ballestas, sin embargo, estás armas son más eficientes si las aprenden a utilizar, cada uno será capaz de desempeñarse como un buen tirador, claro que no pido que dejen su rol principal, utilizar armas de tiros es solo para casos extremos, recuerden estas armas son herramientas para matar. — dijo la morena seriamente.

Estos asintieron a las palabras de su capitana, con eso Ikali miró a todos sus compañeros, los cuales se veían felices de tener un equipo nuevo, cada uno de ellos estaban armados con una clase de arma que no debería existir en este mundo…

Aunque era un arma única capaz de darles ventajas en sus exploraciones, sabía que esto traería dificultades para aquellos que vieran el potencial de aquellas armas en especial a aquellos que tenían el rol de tirador en los grupos de aventureros y mercenarios, incluso algunos sentirán celos de un arma de este estilo que les permitía ser tiradores a aquellos que eran incapaces de usar un arco o disparar magia con esa potencia.

— Usar un arma de este estilo requiere práctica, por lo que van a necesitar practicar como lo hace Yuei y Hilda, tal vez puedan crear su propio estilo de lucha con armas a distancia como un rol secundario, por lo que espero mucho de ustedes. — comentó Ikali.

Sin embargo su sonrisa duró poco cuando Josh le preguntó algo que se le había olvidado por completo.

— ¿Y mi arma? Dijiste que ahora todos tenían un arma de este estilo pero yo… Yo no tengo un arma. — dijo Josh mirando a Ikali.

La morena escuchó esto, con nerviosismo miró hacia un lado intentando buscar alguna excusa.

Aunque Josh era su amigo y compañero realmente había olvidado hacerle un arma, la morena se preguntaba qué clase de arma de guerra podría darle a alguien que funcionaba cómo un tanque para el equipo como lo era Josh.

— ¿Apoco creías que me había olvidado de ti Josh?… De hecho por eso cree está arma. — dijo Ikali entregando el arma por lo que Josh se emocionó al verla.

Sin embargo, el resto del equipo sabía que aunque había creado aquella arma, ella realmente se había olvidado de Josh, sin embargo nadie diría nada.

El pelinegro sostuvo el arma como lo había sostenido Ikali, se sentía raro pues ocupaba sus dos manos, por lo que en esta posición él no podía sujetar sus escudos, sin embargo Vex hablando comentó que no los necesitaba pues gracias a su don podría crear escudos de maná, solo tenía que adaptarse a crear barreras y escudos mientras disparaba.

La morena mirando a los ojos de Fein habló.

— Por cierto Fein… Después de la batalla, me gustaría ayudarte a entrenar tu don, Vex me dijo que es posible entrenar tu don ya que se parece un poco a los ojos del sistema que los campeones tenemos. — dijo la morena a lo que Vex se colocó a su lado asintiendo.

— Aunque es claro que yo soy superior, puedo ayudarte a mejorar tus habilidades. — dijo Vex sonriendo.

Fein se preguntó cómo es que ella la iba a entrenar… Sin embargo asintió a su propuesta, si había una oportunidad de volverse más fuerte la pelinegra la tomaría.

— Claro… Sería grandioso, después de todo el conocimiento de mi clan no es tan amplio en lo que se refiere a estos ojos, lo único que sabemos es que la información que vemos se hereda a la siguiente generación, pero de allí en fuera no tenemos más datos. — dijo Fein suspirando.

— Creeme Fein puedes hacer muchas cosas con esos ojos, los ojos del sabio realmente tienen mucho potencial, más de lo que te imaginas. — comentó Vex sonriente.

La pelinegra al escuchar esto se emocionó, para ella era increíble saber que la habilidad con la que nació podría volverse más fuerte.

Hilda sonrió al ver a su mejor amiga emocionada, ella también creía que Fein podría mejorar su Don, después de todo los ojos de ella eran similares a los ojos de dios, aunque diferente en esencia, aunque sería complicado, estaba segura que ella podría volverse más fuerte si los entrenaba.

— Por cierto Hilda ¿Lograste reparar mi ropa? — comentó Ikali a lo que la chica ahora peli ceniza asintió.

— Bueno arreglar ropa es fácil… Trabajar con una ropa para aventurera es un tanto diferente… Los hilos de maná que hacen más resistente la prenda es la parte más difícil de trabajar, es complicado estar suministrando maná constante en ellos, pero lo he logrado… Aunque no se porque te esfuerzas en conservarla tienes aún más cambios ¿No? — comentó riendo la elfa mientras Ikali río de la misma manera.

— No sabía que Hilda podía arreglar ropa… — dijo Josh impactado.

— Bueno, su madre es una herrera de renombre… Así que trabajar con equipo para aventureros no debería ser tan diferente… Los herreros necesitan controlar bien su maná, es por eso que Hilda aun cuando aun tenia un solo elemento era capaz de manipularlo tan bien, supongo que está en la sangre. — respondió Fein, a lo que Hilda simplemente suspiro, no era por eso que podía coser ropa aunque le había ayudado un poco.

La morena observando a la elfa respondió.

— Bueno… Es que quiero ahorrar algo de dinero… Después de la misión va a ser necesario juntar algo más de dinero, por lo que espero recibir una buena recompensa por derrotar a Draken. — comentó Ikali a lo que todos se miraron con dudas.

¿Qué clase de plan era el que su capitana pensaba? Después de todo ellos tenían un buen capital económico gracias a las misiones que habían recolectado y al dinero de las recetas de comidas que su capitana había vendido al gremio.

Yuei por su parte estaba viendo fijamente a la chica morena, el hobgoblin sonrió al ver los cambios, su aura era tan imponente en ese momento… Parecía que en solo una semana ella había escalado el muro que la estaba deteniendo.

Se había vuelto un poco más fuerte que antes, no solo mentalmente, si no también físicamente, ella había superado las limitantes que aquella habilidad que la había transformado en mujer.

Ikali al ver qué le miraba sonrió, no sabía porque pero creía que el hobgoblin le había dicho un cumplido, cerrando sus ojos, se concentró en sentir la energía de todos, ahora mismo, ella creía que su compañero era el más fuerte de su grupo con la excepción de Hilda, realmente se había esforzado.

— No se que plan tienes en mente, pero si necesitas conseguir más dinero, podrías vender un arma, seguro que algún viejo mago le gustaría comprar una. — dijo Josh a lo que Yuei y el resto pensó que era una pésima idea.

— A veces eres una cosa tremenda amigo… Un objeto de estudio… — dijo Ikali riendo.

— Por cierto… Se que lo dije antes pero… Todos se han vuelto más fuertes. — dijo la morena sonriendo.

El resto de su equipo la miró y estos solo pudieron sonreír.

— Tú también te has vuelto más fuerte capitana… Sé que tu control de energía es diferente al nuestro… Pero realmente me gustaría entrenar contigo como antes… — dijo Yuei sonriendo.

— Yuei tiene razón, la próxima vez entrenaremos todos juntos, prometo que no estaremos estorbando, nosotros también queremos volvernos más fuertes, creenos Ikali. — dijo Iriel mostrando un rostro de puchero.

— ¡Lo mismo digo yo! Ya quiero mostrarte mi nueva técnica de espada, he aprendido mucho del estilo rey de la espada del maestro Boris y gracias al entrenamiento con el señor Ragnae mejore más mi forma de luchar, también he logrado hacer lo que haces tu con imbuir magia de rayo en mi arma de mejor manera, se ha vuelto más fuerte gracias a sus consejos, así que creo que puedo darte algo de pelea ahora. — comentó Fein sonriente.

Aquellas palabras realmente le habían sorprendido, aunque había pensado en lo mejor para su equipo ellos también querían entrenar con ella, sonriendo la morena los miro.

— Claro… Les prometo que a partir de ahora no nos separaremos, tengo muchas ideas para entrenar con ustedes y estoy deseosa de ver que tan fuertes se han vuelto — dijo la morena feliz.

— Estoy segura, que nosotros nos volveremos más fuertes juntos, lamento tomar aquella decisión sin consultarles. — dijo Ikali disculpándose haciendo que su equipo se mirara.

Tomando un respiro se concentró.

— ¡Okey! ¡Estoy lista! Nosotros ganaremos esta batalla. — dijo Ikali de manera confiada.

Por primera vez después de tanto tiempo, miraban aquella aura confiada que siempre había mostrado, parecía que su capitana estaba lista para cualquier cosa.

El grupo al ver esto asintió a la vez, mientras bajaban a la taberna listos para lo que sea, cada uno de los aventureros que se encontraban en ese lugar miraron con asombro al grupo, incluso aquellos que estaban en el rango oro y superior, realmente tenían que decir que eran fuertes.

Antes de continuar, Vex hablo a todos los presentes.

— Sin embargo, aún tenemos que pasar este muro… Si lo que dijo el fragmento de Hilda es cierto, esta batalla será más difícil y no solo porque tendremos que luchar contra un dragón gigantesco, si no porque habrá monstruos más fuertes junto a él… Las batallas pasadas han sido complicadas… Pero no se comparan a lo que viene… Esto va a cambiar la forma en la que todos ustedes ven este mundo. — dijo Vex haciendo que todos se quedaran pensativos.

— Aun así lo haremos Vex… Nosotros ganaremos y superaremos este muro sin importar que pase, si perdemos aquí, no lograremos avanzar hasta el final de esta historia. — dijo Ikali decidida.

— Como siempre tu determinación me sorprende Ikali… Realmente quiero ver que tanto mejorarán durante esta batalla. — dijo riendo la pequeña administradora del Mictlán.

Siguiendo con su camino, el grupo era observado por los aventureros cada uno decía muchas cosas sobre ellos, sobre su fuerza o sobre lo hábiles que eran, en especial de aquella aventurera de piel morena.

Había ciertos rumores desde su llegada al gremio, algunos decían que ella era alguna especie de genio, otros decían que pertenecía a un clan de guerreros del sur, y otros que era una híbrida entre otra especie.

Ya que era capaz de hacer cosas que solo los más fuertes de esta época podrían lograr, no por nada ella había acabado por sí sola un montón de misiones de alto rango en solo unos cuantos días, misiones que iban desde el rango B hasta el rango S.

Su fuerza era tan conocida pues se sabía que había matado wyverns de las montañas del norte

Ninguno de ellos podía creer que era una aventurera de rango oro, incluso si era una prodigio, al ritmo que iba era obvio que ganaría otro ascenso, por lo que la mayoría de ellos apostaban cuánto tardaría en llegar al rango platino o si algún grupo famoso la invitaría a unirse a ellos.

El grupo ignorando los comentarios se sentó en la mesa para pedir su comida a la camarera.

Luego de unos cuantos minutos, la comida empezó a llegar a su mesa y una vez todos tenían lo que habían pedido, el grupo simplemente empezó a comer y disfrutar del tiempo que tenían antes de empezar con la búsqueda del dragón.

Ikali tomó un bocado mientras por medio del sistema de Vex analizaba el avance de sus compañeros, aún no se acostumbraba a usar estas habilidades como en los videojuegos, pero tenía que decir que las habilidades de Vex eran muy útiles, sus habilidades del sistema del mictlán eran herramientas bastante geniales en lo que a obtener información se trataba, y combinado a los ojos del alma y el cuerpo podía ver que tan fuertes se habían vuelto usando su capacidad para ver y sentir la energía junto a las capacidades de análisis de Vex.

Sin embargo la morena había sido interrumpida por la pelinegra la cual se miraba algo nerviosa.

— Capitana tengo una pregunta… ¿Por qué te refieres a que mi poder puede evolucionar? — comentó Fein con una duda visible.

Ikali pensó un poco sus palabras antes de hablar y acercándose a ella desde su posición le tocó la frente.

— Bueno… Se podría decir por que al igual que yo tienes la herencia de otro mundo, un poder único que podría ser considerado una trampa, así que este poder que tienes podría evolucionar, algo similar al géminis, cada don tiene que adaptarse al cuerpo del portador y aunque puedes usarlo eso no quiere decir que es el máximo de potencial que ese poder puede ofrecerte, en tu caso es más una suposición influida por Vex, ella cree que tu poder actual está en su etapa inicial, pero es solo una suposición, realmente yo no puedo saberlo, aunque creo que cualquier técnica o habilidad si la entrenas puede mejorar… por lo que de cierta manera yo también creo lo mismo, aunque odio decirlo, las cosas en este mundo son como en un videojuego de los que llegue a jugar en la tierra, así que realmente no me sorprendería si los dones y técnicas pudieran “subir de nivel”, pues incluso al desbloquear parte de mis recuerdos mi técnica “Dominio del Mictlán” es capaz de cambiar y evolucionar. — comentó Ikali sonriendo.

Fein reaccionó algo sorprendida por aquella actitud, por lo que se sonrojo y se alejó, sin embargo estaba algo contenta de escuchar eso… Siempre pensó que esta habilidad sólo servía para cosas aburridas por lo que si le permitía hacer más realmente sería una muy buena habilidad.

— Aunque parece chiste, Fein no es la única con un don en este grupo aparte de Hilda y claro de mí… Pero aparecer también, el don “Defensa Perfecta” de Josh podría evolucionar… Si eso es cierto, entonces cada humano con un especial puede mejorar su don único, por lo que posiblemente muchos no conozcan esto, incluso tal vez sea algo racial en la especie humana… Aunque eso es solo una suposición… — dijo la morena pensando en voz alta.

— En fin, aunque no son todas las nuevas… Ella también cree que la maldición de Iriel y la sangre de Goblin de Yuei, podría tener un efecto diferente al tener en parte sangre “humana”… Así que a partir de ahora tal vez sea recomendable concentrarnos en explotar estas habilidades, por eso creo que necesitamos juntar algo de dinero para más adelante. — comentó Ikali mientras el equipo quedaba completamente en silencio por lo dicho.

La mitad sucubo la miró algo nerviosa, realmente ella no creía que aquella “enfermedad” que tenía le sirviera de algo.

— Ikali… ¿De verdad crees que mi maldición pueda darme una ventaja?… — mencionó Iriel a lo que Ikali sonrió.

— Lo creo… Sé que no te gusta estar en tu forma masculina y realmente no tienes que hacerlo, pero realmente creo que en lugar de que la odies es mejor que aceptes esa parte de ti, asi como yo lo he aceptado con mi condición actual, el géminis de cierta manera es algo similar a tu problema, nosotras no decidimos la forma en la que nacemos, pero podemos seguir adelante, nunca olvides lo que eres, y por lo que yo se, tu eres una chica muy linda seas como seas y si tu habilidad o cuerpo te hace diferente al resto eso no importa, para nosotros sigues siendo tú, Iriel… En mi viejo mundo cuando viví como Ikal Hedeon, había gente que al igual que tu no estaban contentos por como habían nacido, ser un hombre o una mujer, cada uno de ellos busco cambiar e intento verle el lado bueno a su condición actual a respetar y cambiar para mejor… Al estar de esta manera siento que yo puedo entenderte, realmente te comprendo más de lo que crees y he visto a mucha gente como tu… Al final del dia tu eres quien eres por ser tu misma asi como yo sigo siendo Ikal Hedeon pero también es cierto que he aprendido a ser Kali Hedeon la antigua campeona. — dijo Ikali mirando a Iriel.

— Pero quiero que sepas algo… Tampoco te obligare, ni a ninguno de ustedes, si no te sientes cómoda usando ese otro cuerpo, creeme no tienes que hacerlo, no es que por que no quieras mi aura deje de funcionar contigo…. Nunca te obligue a transformarte en esa apariencia si tu no quieres, pero realmente creo que te sería beneficioso ser capaz de usar ese otro cuerpo tuyo, tal vez incluso, seas capaz de superar esa enfermedad si te acostumbras más y ya no dependas de mi aura. — dijo Ikali tranquilamente.

Iriel se quedó en silencio intentando procesar todo esto, sin embargo la voz de Yuei llamó su atención

— La idea de usar la sangre que siempre odie como una ventaja, suena interesante… Toda mi vida la he odiado por lo que pasó con mi madre, pero… Si puedo volverme más fuerte, usando esto, aceptaré esta sangre. — dijo sin vacilar el hobgoblin sonriendo.

Iriel miró al joven hobgoblin y esta solo pudo pensar que era muy fuerte por lo que sin detenerse suspiro y hablo en voz alta.

— ¡Yo también lo haré! — dijo la mitad sucubo emocionada por las palabras de Yuei.

La morena sonrió al verlos a ambos, sus memorias como Ikal el Dragón Negro guardián de Gaia fluían a su mente y recordó cómo su amada Iria y el entrenaban sus propias habilidades aun a pesar de ser tan diferentes entre si, estaba segura que ellos dos se volverían más fuertes.

— Bien… Si ese es el caso… Comenzaremos con el entrenamiento luego de vencer a Draken. — dijo Ikali tranquilamente.

De la nada Hilda se sintió algo mareada, Ikali noto esto y se preguntó si estaba bien, la elfa sujetaba su cabeza con dolor mientras sus ojos rojos brillaron en un color plata que rápidamente la hizo tumbar el plato de comida, la morena tomo a la media-elfa, sin saber qué era lo que estaba pasando.

Mientras tanto…

Atla y Kuroi caminaban por la ciudad junto a su abuelo, la razón era simple, su familia estaba apunto de abandonar Ciudad Espada para volver al imperio Dragón durante un tiempo.

— Fue agradable pasar estos días con ustedes, abuelo, hermana. — dijo la dragona peligris sonriendo.

Su rostro se veía preocupado como si algo le estuviera molestando, su hermana menor sostenía un pequeño postre en su mano.

— ¿De qué hablas Atla? Parece como si te despidieras de nosotros jaja… Nosotros nos iremos hasta la noche mocosa maleducada, aún podemos hacer más cosas como ir a comer a la taberna, dicen que el cocinero trajo una receta de la capital humana. — dijo riendo el viejo draconiano mientras su nieta mayor sonrió amargamente y parecía que tenía ganas de llorar.

— Hermana… ¿Estás bien?… .¿Realmente no quieres volver con nosotros? Puedes dejar a cargo de la ciudad al antiguo señor, no tienes que asumir este territorio si no quieres hermana, siempre puedes volver al castillo conmigo y nuestros padres. — dijo Kuroi sonriendo.

Su abuelo la miró algo preocupado, sabía que algo andaba mal, su nieta nunca se había comportado de esta forma tan melancólica.

Antes de que pudiera contestar, Atla miró a su hermana y abuelo y esta sonrió.

— Yo realmente los quiero, no me olviden… Realmente he disfrutado estos años de ser parte de su familia… Por favor, cuando ocurra lo inevitable escapen no creo poder controlar esto por más tiempo… — dijo Atla sonriendo mientras una corriente de magia la golpeó de lleno.

Las personas a su alrededor tuvieron que alejarse al sentir la potente energía que estaba saliendo del cuerpo de la mayor de las hermanas.

— ¡Hermana! — grito la menor de las presentes.

— ¡Kuroi! ¿Qué está pasando? — dijo su abuelo bastante preocupado.

— ¡Maldición! ¡No ahora!… Quería tener algo más de tiempo para despedirme adecuadamente… ¡Maldito sistema de mierda!… ¡Maldita sea, deja de controlarme, estúpida cosa! ¡Yo no soy un juguete! ¡No soy solo un fragmento! ¡Soy Atla! ¡Atla Valkaey! — grito la peligris mientras sus lágrimas caían de sus ojos.

Sosteniendo su cabeza, el dolor se intensificó en gran manera, de golpe aquella chica había sentido como todo su cuerpo ardía, su mente parecía estarse rompiendo mientras la imagen de explosiones enormes pasaban por su cabeza una y otra vez para solo terminar viendo unos ojos negros que podían verse brillando en rojo.

Dio un rugido al cielo mientras su cuerpo temblaba por el dolor, parecía que su propio poder se estaba descontrolando, Gerald y su hermana la tomaban mientras sus guardias miraban a todos en la ciudad confundidos y aterrados por lo que estaba pasando.

Rápidamente la mujer dragón miró a su abuelo como si algo muy malo estuviera apunto de pasar.

— Abuelo por favor… ¡Vete antes de que sea tarde!…. Llévate a Kuroi… No puedo controlar esto… — dando un grito la dragona empezó a tomar su cabeza con ambas manos, la electricidad se proyectaba por todos lados, sentía el rugido de un dragón y en su visión aquella cosa que había desaparecido hace mucho tiempo apareció otra vez.

— Advertencia, el “Sistema del universo” ha detectado un error, en el flujo, el segundo fragmento ha roto las leyes del sistema establecidas por la Diosa del Universo, el error tiene que corregirse inmediatamente, la misión de recuperación de los fragmentos parte 2, se activado a la fuerza, debido a la violación del sistema, el despertar del guardián dragón se ha activado de manera inmediata, despertando modo de locura al dragón de las tormentas Draken, empezando el segundo evento de Reiki, Misión: Gran dragón de las tormentas, mata al héroe seleccionada por la Diosa Iria, descripción: Mata al enemigo de los Dioses Ikal Hedeon y protege al segundo fragmento. —

La mujer se levantó de golpe mientras noto como las nubes del entorno empezaron a volverse grises, su abuelo noto esto por lo que preocupado intentó ayudar a su nieta a pararse, el poder del entorno empezaba fluctuar de maneras que no podía comprender, sin embargo recuerdos del pasado que ahora eran borrosos parecían estar llegando a su ya afectada memoria, su cuerpo recordaba esa sensación… La mirada de un dios sobre ellos, igual que en aquellos últimos momentos… La corriente mágica aumentaba y miro el puerto de la ciudad como del agua una corriente mágica empezaba a salir.

— Esta maldita energía… No… No puede ser… Esa es… La “visión” de un “Dios”… No debería estar aquí, nosotros… Nosotros matamos a todos los que intentaron llegar a Reiki… Los campeones actuales no deberían poder atraer la visión de un Dios… ¡¿Qué demonios está pasando?!… Un monstruo superior al rango S+… ¡¿Qué demonios está pasando?! ¡Estás malditas cosas no deberían existir en este lugar!… Kali y nuestro grupo destruimos a todas esas malditas invocaciones en el pasado… — comentó Gerald en voz alta mientras un estruendo retumbó en toda la ciudad.

La magia se propagó en todas direcciones y una torrencial lluvia cayó sobre toda la ciudad y sus alrededores, el clima había cambiado tan rápidamente que antes de que se dieran cuenta, relámpagos y truenos empezaron a surgir del cielo.

La presencia divina empezaba a filtrarse del cuerpo de Atla y su visión se volvía borrosa, el sistema estaba tomando el control.

— ¡Eres una maldita Iria! Pensar que incluso como un fragmento quieres romper lo que tanto tiempo me llevó a crear… Pequeña hermanita… Pero, parece que olvidas que yo cree todo esto… Yo soy el “Sistema” que madre creo, no te dejaré salir tan fácil del problema en el que te metiste tu sola maldita perra… —

Aquella voz sonó en su mente, su cuerpo dolía cada vez más y era imposible de identificar qué era lo que estaba pasando.

Atla volvió a tomar su cabeza mientras escuchaba en su cabeza la voz de una persona llamándola por su nombre.

— ¡¿Qué demonios es esto?! — comentó Kuroi aterrada al sentir como aquella aura se propagaba por toda la ciudad, pues el sistema parecía estar alterando toda la zona.

Aunque eran incapaces de ver las ventanas del sistema que aparecían frente a Atla, la draconiana miró a sus familiares mientras su cuerpo empezó a brillar de color blanco.

De golpe todos allí sintieron una poderosa vibración del entorno y aquella presencia a la lejanía cada vez crecía más y más…

Una luz iluminó aquel mar mientras la gran bestia dragonica salía del agua generando rayos por todo su alrededor, la apariencia de la bestia era similar a un gran dragón asiático con grandes escamas, cada una de ellas se miraban tan resistentes como una especie de metal imposible de romper, para cualquiera que lo haya mirado antes, aquel ser parecía haber cambiado.

Su cuerpo podía verse como una bestia mitológica de las leyendas del mundo, su tamaño era tan enorme que podía medir con facilidad por encima de los 70 metros, aunque no era tan grande como el tamaño de los dragones de la antigüedad, era demasiado grande, su poder era aterrador no solo por la cantidad de magia que parecía almacenar, sino también porque su energía era extraña.

Aquel extraño pelaje en partes de su cola y cabeza eran visibles y como si se tratara de la melena de un león generaba electricidad por todas partes.

El falso “Draken” había aparecido en segundos en aquel lugar, abriendo su mandíbula, sonidos similares a los de una tormenta fueron escuchados, la energía de la bestia creció apuntando hacia la ciudad con su enorme boca.

El mayor de los presentes había previsto lo que aquel monstruo haría, era muy rápido, demasiado rápido para poder detener aquel ataque usando su propio poder, no entendía cómo es que había cargado en cuestión de instantes un ataque de esa magnitud.

— ¡Maldición! ¡Kuroi, Atla, cúbranse! — gritó Gerald moviéndose en dirección de sus nietas.

El viejo tomó a sus nietas mientras creó un campo de magia para proteger a todos los que se encontraban en esa parte de la ciudad, la enorme bestia dio el disparo sin pensarlo y un resplandor envolvió aquella ciudad.

Con Ikali y su grupo – Minutos antes.

El grupo seguía preparando las cosas, se les había dicho que pronto saldrán a buscar a Draken, aunque eran pocos aventureros, el maestro del gremio creía que ya que el dragón había estado inactivo por ya algunos días debería estar dormido, por lo que si lo atacaban todos juntos podrían derrotarlo sin muchos problemas.

Pero lo primero que tendrían que hacer sería estudiar el terreno donde ocurriría la batalla, por otro lado, la morena había organizado su equipo listo para usarse, aunque tenía el poder del inventario de Vex, le gustaba tener todo ordenado, tomó sus dos pistolas, aunque no sabía si serían útiles para esta batalla, se negaba a deshacerse de ella, su vida como el soldado de la tercera guerra mundial le hacía tener un apego a las armas de disparo, en especial porque había aprendido a usarlas muy bien, incluso en este mundo había estado trabajando en su técnica de doble pistola, ya no recibiría balas como en aquella ocasión, sus reacciones era más rápidas, así que estaba seguro de mejorar la precisión de sus tiros por lo que eran armas letales en su arsenal.

Cada una de sus vidas pasadas tenían talento en sus ramas, por lo que solo esperaba que ahora que sus memorias estaban casi por completo en esta ocasión también pudiera ser más fuerte.

La morena suspiro, sus pensamientos antes de la batalla siempre eran algo molestos, pensando en que debería hacer y cómo debería actuar, la preocupación era algo evidente, pues había muchas vidas en juego si no lograban derrotar al dragón.

Aunque quería confiar, no sabía que tan fuerte sería este nuevo guardián… Incluso a pesar de haber entrenado en esta semana y vencer a un dragón anciano, no estaba tan segura de vencer a draken pero tenía que hacerlo.

Incluso si esta batalla era más difícil, a partir de estos momentos ya no habrá batallas fáciles, y mucho menos cuando tendrá que pelear contra los Dioses… La morena, supo que tenía que relajarse un poco, por lo que se recostó en su lugar y antes de darse cuenta se percató que estaba descansando en las piernas de Iriel.

La morena intentó disculparse por acostarse sin verla sentada a su lado, pero ella se negó, no tenía problemas porque ella hiciera algo así, solo estaba sorprendida, sin embargo sabía que estaba cansada mentalmente, la peli azul, acariciaba la cabeza de la morena para que ésta intentara descansar al menos un poco.

Aunque sabía que tenía que prepararse, por alguna razón el sueño la invadió un poco, por lo que con una orden, los clones de la morena empezaron a desaparecer uno a uno.

Las memorias de su entrenamiento llegaban a su cabeza mientras descansaba, aunque había estado realizando constantemente este entrenamiento, era claro que esto era cansado, pero su cabeza ya era capaz de soportar este desgaste con algo de facilidad.

Tenía que agradecer a los recuerdos de sus vidas pasadas por esta habilidad, sin todo ese estrés que le causaban, estaba seguro que la jaqueca de sus clones hubiera sido peor sin haber pasado por todo los problemas de sus recuerdos.

— A este ritmo, alcanzar la fuerza actual de Gerald va a ser complicado, si en un año despierta esa cosa realmente no sé si podré derrotarlo… Incluso si tengo a mi favor el uso de clones de aura para hacer algo de trampa, mejorar el uso de mis técnicas solo sirve hasta cierto punto, si no soy capaz de aumentar la fuerza, este método solo resolverá un problema. — dijo mentalmente la morena mientras observaba a su grupo.

— No, tranquilízate Ikali… Solo necesitas buscar una forma para aumentar la fuerza, ya tienes las técnicas de Ikal y el conocimiento de Kali, solo tienes que aprender más y mejorar más esos puntos fuertes, con algo de suerte podré cumplir con aquello que hablamos, será complicada pero necesito combinar los métodos y obtener una forma de volverme más fuerte… — dijo sonriendo Ikali.

— Creo que debo estarme volviendo loca, para hablar sola… — dijo suspirando la morena.

Escuchando esto, la semi-humana sonrió nerviosamente al ver como su capitana y amiga estaba intentando mejorar aún más rápido… Algo que realmente le parecía demasiado tonto..

— Ahora que tengo los conocimientos de Kali puedo entender aún más la magia como esencia, sin embargo durante tres mil años la magia ha estado cambiando y sumado a los conocimientos del dragón negro, su forma de usar la magia también era distinta debido a que entrenó con los Dioses rebeldes… — dijo Ikali mentalmente

— Si mi teoría es cierta, no importa que recupere el resto de mis recuerdos, no puedo usar los mismos métodos que ellos, por que yo ya no soy ellos y por que también llegaron al límite de lo que eran capaces de hacer, usar la imaginación de Kali y las técnicas de Ikal, me ha ayudado hasta este momento, pero Kali lo dijo, ella había llegado al límite, Ikal también llegó a ese límite… — dijo mentalmente la morena dando una pausa a su pensamiento.

— Esto no será suficiente… Tengo que adaptarme a los cambios de este mundo aún más. no porque el poder se haya quedado estancado en S+ quiere decir que la magia también, el conocimiento que aprendí de Hugo es bastante útil y ayuda a complementar los conocimientos mágicos de Kali pero no siempre voy a correr con la misma suerte y que con esto pueda lograr resolver todo, el anterior guardián me lo dejó en claro, necesito mejorar, no solo en fuerza física, si no también en conocimientos, incluso si soy bastante lista no es suficiente parece ser. — dijo mentalmente Ikali dando un suspiro.

— Lo primero sería conocer lo que no conozco y lograr fusionar los conocimientos de mi antigua vida y hacerlos míos por completo… ¿Pero la pregunta es cómo?… — dijo mentalmente la morena cerrando los ojos.

— Supongo que me he estancado con mi método mágico… A lo mejor necesito ir a la academia de este mundo, tal vez allí podría encontrar el conocimiento que me hace falta aprender y encontrar esa misma pieza que volvió a mis contrapartes en los más fuertes… — dijo Ikali pensando en voz alta.

Aquellas palabras llamaron la atención de Iriel, estaba visiblemente impactada al escucharla decir eso, sabía lo lista que era su capitana de primera mano, no por nada habían aprendido algo de magia de ella… Para alguien cómo ella que había aprendido magia hace solo unos meses, era realmente un verdadero talento.

Escuchar decir que se estancó era de cierta manera un mal chiste… Pues si no hubiera sido por ella no podría haber mejorado tanto, sin saber que decir, la mitad súcubo intentó hablar, pero había sido interrumpida al ver como sus compañeros habían guardado algunas pociones que compraron con un alquimista de la ciudad.

Las pociones eran bastante útiles en misiones, aunque Ikali no las usaba, siempre decía que en algún momento sería necesario.

No sabía porque pero cada que hablaba de pociones se emocionaba.

Por otra parte…

Vex estaba analizando a la mujer elfa, se preguntaba el motivo del porque no estaba visiblemente celosa al ver a su compañera en las piernas de otra mujer, sin embargo la elfa suspiro al estar sintiendo su mirada.

— ¿Por qué me miras así, Vex? — comentó la elfa de cabellos rubios que se encontraba viendo a la pequeña mujer.

— Nada, solo estoy sorprendida que no estés enfadada. — dijo Vex riendo observando a la pequeña rubia ceniza.

— Es Iriel, nuestra compañera, no me molesta en lo más mínimo que haga eso… Aparte, se supone que ella no sabe que yo soy la reencarnación de Etto he incluso ahora ella puede hacer lo que quiera, ya que nada nos junta, nuestro matrimonio se acabo el día que su vida como humano se acabo. — dijo la mujer rubia cansada aunque le molestó decir eso.

— Vaya… Sentí algo de molestia pero controlaste bien tus celos… Pensé que al tener una edad menor, serías más celosa, no es divertido molestarte así si no te enojas. — dijo Vex aburrida.

— Bueno, supongo que he madurado más…— dijo Hilda sonriendo nerviosa.

— Pero me pregunto si de verdad piensas que el matrimonio se acabó, ella parece recordar con mucho cariño a Etto… — dijo Vex suspirando.

— Basta, sabes que no puedo mostrarme como Donaji, si lo hago… — intentó decir Hilda pero se quedó en silencio.

— Tienes miedo de que ella te odie por ser una diosa. — dijo Vex.

— Yo no… No tengo miedo de eso. — dijo Hilda mentalmente suspirando.

— Dime algo Hilda… ¿No tienes miedo al cambio? A diferencia de Ikali, tú has estado más tranquila con el tema de los fragmentos y tus memorias… Después de todo vas a ser absorbida por la personalidad de Iria. — comentó la pequeña mujer, mientras Hilda la miró confundida.

Aunque estaba algo intranquila por aquellas palabras, recordaba lo que su parte como Iría le había dicho en su mente.

— Sabes algo Vex, siempre me sentí incompleta, incluso cuando crecía, pensé que había algo raro conmigo… Cuando apareció Alnea y después Iria, me sentí diferente, más confiada de mi misma, más fuerte y capaz, como si hubiera recuperado una parte de mi que había perdido… Claro la idea de que todas vamos a desaparecer y una Nueva “Donaji” tomara mi lugar si da un poco de miedo… Pues yo he nacido como una media elfa, con un padre y una madre… Mis vidas pasadas como Etto e Iria, una historia de amor entre una Diosa que vio morir a su amado, es algo que ni yo misma puedo creer aún, pero… Se que soy ella… Supongo que Ikali se siente igual, ella había estado perdida por tanto tiempo que incluso olvidó quién era, había reencarnado en este mundo como una nueva persona pero sus memorias gobernaron por un tiempo, pero ahora que se ha encontrado, la siento diferente, así que no lo sé que tan malo sea, es cierto que ella dejo de ser el Ikal que Iria y Etto conocieron, pero es el Ikal y la Ikali que yo conocí, por eso solo puedo decir que incluso si tengo algo de miedo, la yo que nazca de esa fusión volver a terminar con Ikal Hedeon, es el destino de nosotros dos, de eso estoy segura. — comentó la mujer sonriendo.

Vex por su parte sonrió de la misma forma, era realmente alguien interesante incluso para ser solo una parte de Donaji.

La pequeña mujer morena, no dijo nada más y simplemente desapareció de su visión.

Desde que habían llegado de la montaña, tanto Ikali como Hilda habían entendido quienes eran.

Por lo que realmente soñaba con un mundo hecho por Ikali y Hilda, esperaba que el Mictlán se volviera un mundo próspero y pudiera ver su sueño hecho realidad…

Sin embargo, de golpe, un sentimiento de opresión empezó a aplastar a todos en la zona haciéndolos sentir con miedo.

Ikali miro una ventana del sistema que comentaba que la misión se había activado en el área, Hilda y Fein habían visto lo mismo a su manera mientras sus cuerpos temblaron por aquel extraño poder que se sentía..

Aunque no sabían que era, algo que se acercaba a ellos a gran velocidad

— ¡Ikali activa una barrera mágica ahora! — las palabras de Vex resonaron como un eco en cada uno de los miembros del equipo.

La morena reaccionó de golpe, dando un salto tomó a cada uno de sus compañeros con ayuda de su “control de aura” atrayéndolos a ella.

Levantó ambas manos mientras la presión de la energía de Hedeon se liberó en todo el gremio.

Las personas que estaban alrededor de ella sintieron el incrementó en la fuerza de la morena.

Ikali intentó hacerlo más grande pero el tiempo que tenía no permitió crear una barrera aún mayor.

Una barrera de energía mágica rojiza apareció de golpe, aquella barrera cubrió todo el lugar, aunque se había extendido en poco tiempo, la energía mágica intentaba proteger todo el sitio que pudiera en ese corto tiempo y de golpe sintió como la presión los invadió a aquel ataque dirigirse cada vez más cerca para impactar contra la barrera..

En solo segundos aquel impacto golpeó de lleno la barrera destrozando todo el gremio y la taberna, Ikali intentó sujetarse al ver que aquel ataque era más fuerte de lo que pensó.

El ataque se proyectó con más fuerza y empezó a destruir gran parte de todo lo que tocaba, si la morena dejaba de hacer fuerza estaba segura que ellos morirían.

Aquel resplandor los invadió de golpe y el sonido de una explosión fue escuchada por toda la zona, haciendo que la gran mayoría cayera al suelo mientras el rugido de algo similar a un dragón era escuchado por todos los presentes.

—¡Atla! ¡¿Dónde estás?!—

Aquel gran rugido mencionó un nombre que sonó por toda la ciudad, el nombre de Atla la sacerdotisa y señora de ciudad espada fue escuchada a la lejanía, el cuerpo de la morena se tenso al escucharlo.

Aquel ataque había consumido gran parte de lo que golpeó…

La explosión de energía había terminado e Ikali se dejaba caer al suelo mientras su barrera se rompía a pedazos, todos miraban a la morena que los había salvado mientras ella estaba completamente afectada por aquel ataque, sus manos temblaron pues era muchísimo más fuerte de lo que pensó.

La morena observó cómo todo había quedado destruido, la gente del gremio y de la taberna se había salvado gracias a la barrera pero su barrera no se había extendido más allá de este pequeño sector.

Las personas de los alrededores habían sido alcanzados por el ataque, algunos cuantos seguían con vida pero se les podía observar en estado crítico, la morena intentó utilizar magia de curación pero Vex le advirtió que debía recuperarse primero, pues una misión del sistema del universo se había activado en este lugar.

La chica se quedó en silencio mientras la lluvia mojaba toda la ciudad, rayos caían en los diferentes pararrayos mientras la gente sobreviviente corría a refugiarse a otros lados, madres lloraron la muerte de los pequeños que fueron alcanzados por el ataque, niños lloraban en nombre de sus padres…

Los aventureros que se encontraban en el gremio se levantaban levemente, las mujeres taparon sus bocas en terror al ver la escena que tenían delante, los hombres miraron estos para luego observar asustados en dirección a la intensa magia que se sentía en el puerto ver a un imponente dragón observando a la ciudad como si esta no fuera nada.

Todo a su alrededor era un caos, aunque ellos no habían salido heridos de milagro sabían que todo era por la magia que esa mujer había usado.

Los ojos de Ikali mostraban un recuerdo amargo… La furia en su cuerpo parecía aumentar con cada latido de su corazón, debido a sus sentidos mejorados era capaz de escuchar en todas las direcciones gritos y peticiones de auxilio.

Mucha gente que no había estado dentro de la barrera había muerto y en ese momento sus almas estaban gritando por ayuda, sin entender que ellos habían muerto.

La razón de esto, es que a diferencias de las técnicas mágicas normales, aquellas que nacían de la naturaleza divina se quedaban impregnadas en el cuerpo y alma del usuario dotando a estos de dones únicos, habilidades relacionadas a los conceptos.

Debido a esto es que eran imposibles de aprender por alguien más que no fuera un Dios de dicha naturaleza, sin embargo Ikal Hedeon había sido el mortal que logró dicha hazaña en el pasado, acercarse a los Dioses y usar sus propias técnicas.

Incluso si eran diferentes al ser realizadas por un mortal, la naturaleza de sus poderes era la misma, incluso si sus formas y apariencias eran diferentes entre sí.

El concepto fundamental era el mismo, cosas como la vida, la muerte, control sobre los elementos, la naturaleza y los seres que la rodean todo eso era lo mismo.

Y ahora que la morena que había alcanzado el máximo del potencial de su habilidad de su técnica “Dominio del Mictlán” ella era capaz de ver y escuchar a los muertos…

Cada uno de ellos se acercaban instintivamente a ella, le pedían ayuda mientras Vex que era la única que podía ver esto, se sintió aterrada de lo que estaba mirando…

— ¡Ikali! ¡Reacciona por favor!… — dijo Vex asustada.

La morena que estaba de pie junto a las almas movió su mano instintivamente hacia ellas, su cuerpo empezaba a mostrar más de aquella aura naranja y rojiza mientras parecía envolver a cada una de ellas con esa extraña energía.

Cómo un imán cada una de ellas se movió hacia la morena y antes de siquiera poder tocarla simplemente se quedaron estáticas sintiendo aquel poder.

Las almas que parecían violentas y erráticas, tocaron suavemente aquella mano, estaban asustadas, el miedo en sus rostros, era visible, no entendían el porque ahora eran espíritus…

Ella podía sentir esas emociones atravesando su cuerpo, la morena solo pudo ofrecerles una sonrisa diciendo que todo estaría bien.

Las almas flotando a su alrededor fueron absorbidas por un portal que apareció para en consecuencia brillar en una tonalidad naranja.

Nadie sabía que había pasado, solo habían visto esferas naranjas aparecer de la nada, pero la morena las había movido a su mundo temporalmente, esto solo había sido notado por aquellas que tenían habilidades oculares como lo era Fein y Hilda, esas eran las almas de los caídos, no dirían nada pero no entendían el porqué Ikali las había tomado.

Mirando a través de la interfaz de Vex, podía ver que estas parecían estar dormidas flotando en el cielo del Mictlán, tal vez ella podría hacerles volver a la vida si tuviera el tiempo suficiente, aunque sea como espíritus con cuerpo físico, sin embargo eso sería experimentos para otro tiempo.

Vex se quedó en silencio, observándola, aquella actitud le recordaba a algo que había visto alguna vez, en el pasado cuando ella había hecho eso como Ikal Hedeon en el inicio de la tierra…

En un susurro sin que nadie se diera cuenta, diferentes clones de ella misma se movieron por toda las zonas más afectadas de la ciudad.

Aunque había perdido algo de energía mágica al crearlos, miró hacia la dirección de aquella intención asesina, Hilda miraba a su Campeona con una mirada algo sorprendida, era como aquella vez que la había rescatado del Orco que había atrapado al pueblo donde ella vivía con su madre.. Era la misma mirada diferente que le hacía sentirse extraña cada que la miraba.

En la mente de Ikali la escena frente a ella cambiaba a lo que en realidad estaba pasando, parecía que todo esto había activado los recuerdos de su segunda vida, esta le mostraba recuerdos de la guerra y le hacían ver cosas que no estaban allí.

Flash back.

Grandes edificios destruidos se encontraban por todos lados, las explosiones de misiles habían generado tanto caos en todo el mundo que era una imagen aterradora de ver.

Aquellas construcciones que la humanidad se jactaba de que ni siquiera un terremoto podría tumbarlas eran vistas en todo momento cómo una prueba de la destrucción que llegó a este mundo en solo unos años.

Los sobrevivientes de esa batalla se encontraban corriendo por sus vidas mientras miraban al ejército invasor celebrando la victoria que habían tenido en contra de esta región.

Su cuerpo, ahora el de un hombre se encontraba encima de un gran mecha mientras cada parte de aquella máquina estaba completamente destruida, un segundo robot tan enorme que podría medir al menos 70 metros había sido partido a la mitad por su arma, la maquinaria y la sangre de las personas que la controlaban estaban regadas por todo el campo de batalla.

Una explosión a lo lejos llamó su atención mientras la enorme broma nuclear destruía todo a su paso.

El terremoto como el calor producido creaba una sensación horrible en su cuerpo.

Ahora ella era capaz de verse a sí misma, lograba verse a ella sobre el robot más pequeño que sostenía una espada rota hecho de las aleaciones más resistentes de la tierra.

La imagen del miedo de todos sus enemigos mientras corrían de ella cómo si la misma muerte hubiera llegado por sus almas, cada una de estos recuerdos estaba muy presente en su memoria aún después de tanto tiempo.

Fin del flash back

La morena rápidamente sintió que todo le daba vueltas…

El rugido de una gran bestia la sacó de sus pensamientos mientras la imagen de una madre sosteniendo a un niño lastimado la impactó de sobremanera.

Su rostro se deformó a uno de ira y en un chasquido, cada una de sus guardianas apareció, los monstruos de rango S y S+, parecían estar con las mismas emociones que ella debido a su conexión, eran capaces de sentir el odio profundo de su señora en todo momento.

Todas las reinas estaban a su lado, junto a ellas Volcanion miraba el lugar donde estaba y observó aquel ser a la distancia, sus colmillos se mostraron mientras cada una de las invocaciones presentes estaban listas para atacar.

Sin que nadie dijera algo, Hedeon dio una orden que fue escuchada por todos los presentes.

— ¡Atención a todos! ¡La misión para matar a Draken empieza ahora! — dijo Ikali con un tono de voz serio, parecía cargar con tantas emociones negativas.

La irá, la rabia y el odió, estaban presentes en sus palabras sus ojos brillaron con intensidad mientras esta intentaba calmarse.

Sin esperar a los demás, la morena desapareció en un estallido de velocidad hacia la zona del gran dragón, incluso Hilda que era la más cercana a su poder actual había sido incapaz de ver lo rápido que ella se había movido.

Las emociones desbordantes que mostraba su capitana eran demasiadas sofocantes para todos… Podían sentirlo a través de su enlace con ella y simplemente era intoxicante, no entendían cómo es que ella era capaz de ser tan buena persona, pero tener emociones tan potentes como estas…

Hilda sintiendo esas emociones invadir su cuerpo se relajo para darse una cachetada bastante fuerte, esto atrajo la atención de su grupo el cual miró a la media elfa respirar profundamente, en voz alta la joven dio una orden a todo el grupo.

— ¡Si queremos ir rápido con Ikali necesitamos ayudar a todos los de aquí andando! ¡Somos Black Cats! No lo olviden… Nosotros somos aquellos que ayudaran a salvar este mundo. — comentó Hilda seriamente con un tono que les recordaba a Ikali, sus compañeros quitando esas emociones negativas se rieron.

Ella tenía razón, tomando sus armas empezando a moverse mientras notaron como todos los aventureros ayudaban a las personas afectadas por el ataqué.

Tenían que apoyarlas mientras su capitana conseguía tiempo.

Por otro lado – Con Ragnae.

— ¡Ragnae! Es momento de ir. — comentó la maestra del aventurero más fuerte de la ciudad, por lo que este simplemente asintió con seriedad.

El maestro del gremio tenía que agradecer a la campeona cuando terminaran esto, pues gracias a su rápida reacción había protegido a la gran mayoría de aventureros del gremio, aquel hombre escuchó a la elfa hablar, este supo que tenía que demostrar el porque era el maestro de gremio de esta ciudad, no por nada el estaba cerca de la cima de los aventureros.

Cerrando sus ojos, liberó su poder atrayendo la atención de todos.

— ¡Andando Aventureros de Ciudad Espada! ¡Esta vez después de varias décadas al fin mataremos a Draken! Le mostraré lo fuerte que me he vuelto desde ese momento… Les prometo que me vengaré de ese hijo de puta por todos los caídos de aquella batalla. — comentó el maestro del gremio en voz alta.

— El gremio de aventureros de ciudad espada protegerá esta ciudad con todo su poder, incluso si yo tengo que dar mi vida les prometo que derrotaremos a Draken. — dijo el hombre sonriendo mientras su poder aumentaba.

La confianza de todos los presentes había subido, si un grupo de “novatos” como ese se motiva de esa manera, no podían simplemente dejarlo estar, los aventureros de rango alto que estaban en el gremio siguieron al maestro.

Aquellos de rango más bajo también sonrieron, en emoción, aunque esta sería su primera misión de rango alto, estaban visiblemente emocionados, si ellos lograban ganar, recibirán grandes recompensas, incluso tal vez la señora de la ciudad o el mismo rey les daría un título nobiliario.

El maestro caminó hacia la parte más alta del gremio, incluso si estaba destruido serviría para hablar.

En voz alta ordenaba a todos los aventureros de rango bajo que una vez ayudarán a los afectados del lugar se dirigieran a la batalla, él tomaría al resto de aventureros de rango alto para ir con él a la primera línea.

Mirando a su maestra esta sonrió, estaba orgulloso de él.

Mientras tanto con Ikali.

La morena se movía a toda velocidad por las calles destruidas, aquel ataqué de Draken había dejado un gran daño en la ciudad, era difícil de ver pues aquella ciudad que era conocida por su belleza ahora había sido manchada por el ataque de un monstruo.

Usando sus clones intentaría ayudar a las zonas más afectadas con su magia de curación, pero esperaba que todos pudieran ayudar a esas pobres personas que no tenían nada de culpa.

En su visión, la misión de derrotar al guardián del segundo fragmento estaba presente,

la brutal tormenta parecía tan atípica a la zona, había ocurrido de la nada justo después de que aquella presencia apareció.

Suponía que aquella bestia había provocado esto con magia, era algo molesto, pero sabía que esté ser era más fuerte que el anterior guardián al ser capaz de modificar el clima solo con su poder.

Parecía que realmente no había punto de comparación entre ellos dos…

Miró hacia aquella dirección, la energía de aquella bestia era mucho más fuerte que la de los dos dragones ancianos que enfrentó, incluso podía imaginar que esa no era toda la fuerza que la gran criatura era capaz de mostrar.

Sujetó su daga con fuerza mientras esperaba ganar esta batalla, había entrenado lo suficiente para volverse al menos un poco más fuerte que la última vez.

En el puerto.

Aquel dragón conocido por el nombre de “Draken” se encontraba observando a una sola dirección, aquel lugar donde sentía aquella presencia…

El dragón, se encontraba ignorando a los caballeros de la ciudad que intentaban hacerle daño solo podía pensar en los tontos que se veían en intentar pararlo con ese pequeño nivel de fuerza.

La enorme bestia de poco más de 70 metros, era un muro de carne que no cualquiera pudiera derrotarlo.

Cualquiera que lo mirara, era simplemente aterrador… Era casi imposible que una persona normal pudiera matar a un monstruo de ese tamaño y más si era un dragón que tenía la capacidad de pensar.

Aunque según las historias del pasado de este mundo habían habitado dragones de más 200 metros, bestias titánicas que en aquel momento llegaron a existir y ahora eran casi inexistentes, pues desde milenios no se había visto a ningún otro de este tamaño.

En la época moderna, Draken era un dragón de lo más grande, ver aquel ser era simplemente aterrador, en especial con aquella tormenta que su poder había invocado.

Los caballeros que tenían la fuerza para matar monstruos de rango B+, estaban algo asustados al sentir el terrible poder de draken aun en reposo.

Necesitaban esperar a que refuerzos llegarán, pero estaban seguros que aquel ataque había causado estragos en la ciudad, sabían que sus compañeros estarían ocupados y estaban seguros que el resto de gremios de la ciudad iban a tardar en llegar con todos esos daños causados.

Pero si ellos no luchaban por defender este pueblo, nadie más lo hará… Tomando valentía cada uno de ellos había intentado atacar a la criatura con todo lo que tenían.

Cada golpe y técnica de espada que estos lanzaron llevaba horas y horas de entrenamiento, sin embargo… La fuerza de aquella bestia era solo algo que muy pocas personas en este mundo podían manejar, no era para nada un monstruo normal, ni siquiera como monstruo de rango superior al S, esta criatura era diferente en todo aspecto.

Las espadas de los caballeros se rompieron al tocar la dura piel del monstruoso ser, este enfadado por aquellos insectos liberó su poder de rayo.

En solo un zumbido la energía eléctrica salió disparada hacia la dirección de aquellos hombres, aquel ataque los golpeó de lleno mientras la corriente eléctrica atravesaba la armadura y piel de los soldados haciéndolos estallar.

En solo segundos, aquella bestia había acabado con la vida de estas personas.

Ikali llegando miró ésto enfadada, aquella acción de la bestia había provocado la irá de la mujer.

Era impensable lo rápido que una vida podía terminar por un ataque mágico, sus memorias fluían recordando todas las veces que vio morir a personas delante de ella.

La campeona tomó su arma con furia, la daga que portaba rápidamente había cambiado tomando la forma de un bastón negro.

Sujetando el arma con fuerza, el aura mágica la envolvió y ésta creció de tamaño creando un gran bastón, similar a la de la leyenda de este mundo.

Aquello llamó la atención de todos en la ciudad pues aquella arma podía verse a lo lejos.

El dragón, al sentir la sed de sangre de la heroína se alejó hacia al mar esquivando el primero de los ataques.

La morena chasqueó por lo cometido, realmente quería golpearlo, su ataque golpeó contra el suelo y el mismo mar y esto hizo temblar todo el lugar.

Una corriente de fuerza golpeó toda la zona rompiendo parte del puerto y provocando que el agua provocará grandes olas.

El dragón miró esto más calmado, ese ataque no había sido uno cualquiera, aunque aquella humana se veía como una simple hormiga para él, sabía que ella no era alguien común…

Era fuerte, lo suficientemente fuerte para mostrar aquella aura asesina y que este tuviera que sentirse precavido.

Aquel extraño ser, tenía un aura más notoria y pura que todos aquellos con los que había peleado desde su nacimiento en este mundo… El dragón noto como el extraño metal negro se volvió a encoger tomando la forma de una especie bastón que cualquier humano con algo de practica pudiera manipular.

Aunque a simple vista noto que esté bastón era sujetado con facilidad por la mujer, incluso si aquella arma tenía la capacidad de cambiar de tamaño a su voluntad al igual que la forma.

De todos los seres que había visto en estos años, nunca antes la había visto a ella, pero sabía que era peligrosa, “la voz” en su cabeza le había dicho que ella era la que tenía que matar, ella era el objetivo de su existencia y tenía que matarla a como diera lugar.

Ella era la “jugadora” de este juego creado por los Dioses, era aquel ser que buscaba conseguir el fragmento que tenía que proteger a toda costa…

El dragón de las tormentas rugió mientras las fuerzas de la naturaleza se intensificaban, su cuerpo brillaba en pura energía, estaba listo para luchar contra aquella que buscaba reclamar el fragmento.

La morena se colocó frente a la bestia guardiana de los fragmentos, mientras notaba como varias criaturas monstruosas salían del agua.

No sabía qué demonios eran esas cosas, pero estaba segura que esto no era algo natural, estas criaturas eran demasiado extrañas… En un principio parecían ser monstruos hechos de maná físico, pero utilizando la habilidad de sus ojos pudo observar que eran seres de carne y hueso, no seres de energía mágica.

Todo el puerto había sido tomado por aquellas extrañas bestias que buscaban ir a la ciudad y atacar a las personas.

Analizándolas con ayuda de Vex, cada una parecía ser de especies diferentes, pero tenían rasgos similares a las de un dragón, como si ellas hubieran sido corrompidas por una energía externa.

Había desde pulpos gigantes hasta criaturas similares a cocodrilos, tortugas e incluso criaturas humanoides que se asemejan a tritones de la fantasía oscura.

No sabía porque habían aparecido pero tenía una idea del porqué aparecieron… Cada ser, parecían estar siendo controlados y mutados por la energía del dragón, eso era alguna especie de habilidad que ese ser tenía en su arsenal.

Recordó como el anterior guardián, aquel tigre extraño que parecía estar hecho de energía y plantas también tenía un poder similar, aunque lo había manifestado mutando monstruos de la raza plantae y algunos kobold parecía que esté ser tenía algo similar, podrían corromper o mutar usando su propia energía.

Pero aún así, la escala de esto no era nada cómo lo que ese monstruo había hecho… Pues todas estas criaturas eran bestias mágicas, animales o criaturas capaces de usar magia que por algún motivo habían sido mutados de esa manera, se preguntaba si era peligroso estar cerca de aquella presencia.

Aunque su cuerpo no se veía afectado por la presión del poder mágico del monstruo…

Vex le avisó que debía tener cuidado con esos monstruos, pues cada una de esas cosas era de al menos rango A+, o al menos tenían el poder mágico de un rango A.

Aunque para ella no era un problema real debido a su rango actual, podía notar que eran algo fuertes para los humanos promedió, incluso en manada podrían ser un problema si la agarraban distraída.

Era seguro que Ragnae y los aventureros de rango superior podrían enfrentarlos, pero estaba consciente que el límite actual para la mayoría de seres de este mundo era de rango S+, muchos aventureros y guerreros de bajo rango iban a morir si se enfrentaban contra estos monstruos …

Ellos eran lo suficientemente fuertes para que la mayoría de los aventureros de esta ciudad tuvieran dificultades, los civiles también no estarían a salvo si una gran cantidad de monstruos de alto rango los atacaran.

Tomando su arma con fuerza cerró los ojos, sintió cómo sus invocaciones seguían sus instrucciones, les había pedido ayudar a las personas sobrevivientes y recolectar las almas de los caídos, aunque podía pedirles que vinieran para luchar contra este monstruo no era el momento, aun cuando había almas y personas involucradas…

Fin Volumen 2 – Capitulo 9 – Parte 1.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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