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Un Nuevo Mundo - Por Alaris - Capítulo 44

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Capítulo 44: Volumen 3 – Capítulo 1 – Rumbo a la Academia Mágica – Parte 2

Volumen 3 – Capítulo 1 – Rumbo a la Academia Mágica – Parte 2

Un día más tarde.

La tarde y la noche pasó rápidamente, ya había pasado un día desde que partieron de Ciudad Espada, el grupo había llegado a la frontera con el reino elfo, no habían tenido ningún tipo de problema, en especial, por que gracias a Envy lo habían logrado en tiempo record.

Normalmente tardarían algunas cuantas semanas en llegar a pie o en carreta y más cuando estaban a la otra punta del reino como lo era ciudad espada, por lo que se mostraron emocionados por la vista de este lugar, aunque habían bajado para descansar a su base durante la noche, el moreno tenía que decir que volar por el cielo encima de un dragón era bastante cómodo, ahora entendía de mejor manera porque las personas de la tierra amaban viajar en avión.

En la mente de Hilda cada uno de los fragmentos decían que este lugar era hermoso, pues la naturaleza estaba en todos lados, diferente a lo que habían visto a través de los recuerdos de la vida humana de Etto.

Hilda asintió pues sabía de parte de su madre, que el reino élfico era un lugar hermoso en cuanto a la naturaleza se refería, sin embargo Iria decía que se veía bastante similar a como se miraba el viejo mundo de “Gaia”.

Recordó que por culpa del Juego de los Dioses, la tierra había terminado de la forma que ellas recordaban…

Ikal que ahora se encontraba más cerca de Hilda, sonrió al ver el cielo de la mañana, era una vista hermosa tan diferente a lo que recordaba de la tierra… Envy con telepatía asentía a lo que su maestro dijo, era realmente hermoso ver el mundo desde acá arriba.

El moreno observando todo le agradeció por traerlos hasta aquí, aunque pronto tendrían que bajar para empezar utilizar la carreta y moverse hacia la capital.

Por un lado Vex había registrado todo lo que había visto durante la tarde y noche de ayer actualizando la información de este lugar guardada en su núcleo, en este momento, el mapa del sistema se actualizaba con aquella información mostrando puntos de interés.

Dentro del mapa podía ver el símbolo del guardián que había dejado en ciudad espada a cuidar a las chicas, mientras él estuviera allí, sabía que estarían a salvo.

Notando en el mapa, aún no estaban cerca de la zona de la montaña, aquella a la que habían llegado a través de la grieta, pero tampoco estaba tan lejos, tal vez incluso hubieran podido moverse a través de esa grieta y llegar más rápido.

Sintiendo el clima de este lugar, se podía observar que este lugar era una zona más cálida, al menos más que en las ciudades del norte en la que habían estado, sin poder evitarlo la media-elfa y el moreno chocaron entre sí haciendo que estos dos se rieran mientras el moreno se sonrojaba por la cercanía.

Fein por su lado miraba la interacción que tenían sus dos compañeros en este momento, Hilda sin moverse de su lado, parecía que se encontraba recargada en Ikal mientras este estaba de alguna manera acariciando la cabeza de la media-elfa.

Como si dos amantes a pesar de pasar por varias vidas volvieran a unirse nuevamente…

Sin embargo, aunque Hilda estaba tranquila en su cabeza algo estaba pasando, algo que no debería pasar.

Plano mental de Hilda.

— Es divertido que… Cuando ves a una parte de mi feliz intentas arruinarlo Madre. — dijo Iria la cual observó dentro de aquel plano mental, levantando su mano hizo que la conversación que estaba teniendo quedará oculta para Hilda.

La Diosa humana caminó lentamente observando hacia un punto en concreto.

Tanto Atla como Alnea se quedaron en silencio al escuchar aquellas palabras saliendo de la boca de la primera de sus vidas.

Una risa se escuchó como eco en su mente, la antigua “Diosa del amor” se fastidió de esto por lo que tomó la palabra nuevamente.

— Sal de allí Diosa Del Universo. — comentó Iria enfadada.

Una risa sonó por todo el plano mental aún más fuerte que antes.

La presión invadió todo este lugar, Iria sintió el poder de su propia madre después de tanto tiempo, aunque habían pasado solo algunos años mortales en este mundo allá fuera debió de pasar mucho tiempo.

Era cierto que ella no debía estar aquí, pero era la misma Diosa del universo, el poder irregular de Ikal que compartía con el cuerpo de Hilda se activó como si de una especie de barrera se tratara.

Todo se oscureció de golpe, una distorsión empezó a deformar todo esté lugar enfrente de Iria empezó a aparecer una figura femenina con 12 pares de alas blancas… Su cabello era blanco y los ojos eran de un color brillante plateados con tonos dorados en ellos.

Eran tan brillantes y llamativos que cualquiera se quedaría observando a aquel ser, su cuerpo era tan hermoso, las ropas que portaban tenían un aire de divinidad en todo el sentido de la palabra, diversos símbolos aparecieron por su cuerpo mientras ella se encontraba riendo viendo este “paisaje” mental donde la conciencia de su hija se encontraba.

— Iria… Hija mía… No tienes que ser así con tu madre… Estaba preocupada después de todo, te perdí el rastro durante varios años luego de tu pequeño “arrebato” en el reino divino… Realmente me alegra que ahora puedes estar con Ikal, incluso si ya no es el mismo de antes. — dijo la Diosa sonriente.

Iria la observó mientras sus contrapartes estaban sintiendo aquella presión en todo su cuerpo, Alnea que siempre estaba tranquila tenía un rostro de furia incontenible, esa era la maldita que había hecho que todo lo que amaba desapareciera.

La Diosa del todo observó al fragmento del tigre, sonriendo le miró para tomar la palabra.

— No tienes que ser así de fría con la persona que te dio la vida, en especial porque eras la diosa perfecta, mi mayor creación en este universo… Sabes que actuar de esta manera es algo muy feo… Aun así sabes que mentirle a tu esposo también es algo malo… ¿No le has dicho acaso acerca de lo que pasó antes y después de tu muerte?… Ni siquiera parece que le hayas explicado los motivos de tu llegada a este mundo… Ni cómo lograste acabar con el resto de tus hermanos ¿Verdad?… En fin… Aún así no pudiste derrotar al resto de ellos, creeme que si ellos supieran donde te encuentras harían que todos sus representantes vinieran a por ustedes. — dijo la deidad con veneno en su boca.

— Eres un maldito monstruo… — dijo Alnea molesta al verla, sus memorias fluían sin detenerse, sus manos se formaron hasta formar garras de energía y esta estaba apunto de atacar, sin embargo Iria la detuvo.

— Él no necesita saberlo aún, no te metas con estas cosas madre. — comentó la peliblanca con su voz llena de odio pero calmada.

Si las miradas mataran, la Diosa habría muerto en más de una ocasión.

Iria se colocó cerca de su madre, aunque era una proyección de esta, cualquiera que mirara a ambas se parecían con la diferencia de la altura los ojos y aquellas orejas de elfo que había desarrollado al nacer como Hilda.

Aun así el cabello junto a algunos rasgos faciales así como el cuerpo eran muy similares, como si la misma Diosa hubiera creado alguna especie de clon más joven.

Aunque a diferencia de ella, Iria no portaba esos símbolos y los rasgos de Iria eran más humanos debido a que su conciencia actual era el de una diosa transformada en mortal.

La Diosa caminando cerca de ella le miró de arriba abajo.

— A un cuerpo como ese le falta bastante belleza… Realmente es una creación lamentable… Incluso mantienes esas orejas puntiagudas aparte de tus rasgos humanos, es una tristeza ver que tu conciencia ahora luzca de esta manera… Mi única hija, aquella que tiene el don de la creación… Si tú hubieras seguido con tus hermanos no tendría que haberte pasado esto, no tendrías que haber perdido tu cuerpo de Diosa… — comentó la Diosa del todo.

Iria al escuchar esto reía como si le hubieran contado un chiste.

— ¿De qué hablas Diosa del Universo? Yo solo he tenido dos madres y ellas fueron mortales, mantengo estos rasgos porque esto es lo que decidí ser, una Diosa humana, por que decidi ser Donaji de Hedeon, tú solo usaste el enlace que tengo con Ikal para manipularlo y que él siguiera un camino donde él solo te entretuviera… — dijo Iria haciendo que la Diosa le observe seriamente.

— Querías que él volviera a estar completo, que la otra mitad que había perdido volvieran a ser una, por que necesitas su alma para tu objetivo. — dijo Iria dando una pausa.

La diosa observó esto enfadada.

— Pero te salió mal… Porque no solo al nacer en este mundo obtuvo su otra mitad, si no también por qué no esperabas que yo siguiera con vida, pensaste que el poder de “Synapsis” sobre el control de los avatares negaría mi capacidad para reencarnar, pero gracias a eso yo me transforme en mortal y en diosa a la vez y ahora estoy aquí… Así que en mi opinión parece que la “Diosa del Universo” no es más que una niña que quiere quitarle sus cosas a los demás cuando su plan no sale como quiere, como una mujer humana que quiere quitarle el marido a otra porque no puede ser feliz con todo lo que tiene. — comentó Iria burlonamente pero la Diosa le miró fijamente.

— No seas así de fría hija… Guarda el veneno que esas provocaciones que aprendiste de tu vida mortal, esas cosas no sirven conmigo, es cierto que ahora eres mitad humana, pero yo te cree, no olvides lo que eres Iría… Eres una Diosa… Aquella que se enamoró del Hijo de Gaia, un “animal” guardián de ese mundo tan primitivo… Un idiota que quiso proteger a su madre de nosotros… Aun no puedo creer que decidiste sacrificar aquella belleza y poder divino del que estabas tan orgullosa… Todo para vivir una vida como una simple humana y seguirlo a él. — comentó la Diosa mientras Iria le miraba fríamente.

— Es una pena… Mi hija… La más bella, la más poderosa sacrificando todo para amar a un mortal solo un “poco” más especial que el resto… Tomar un cuerpo humano como avatar que no tenía el poder ni la belleza de la que tanto presumías, Iria no eres más que una sombra de lo que solías ser, incluso ahora mantienes esos rasgos humanos y la de los estúpidos Elfiens solo porque la madre que dio vida a ese cuerpo tuyo es una Elfien. — dijo la Diosa dando una pausa mientras su hija le miraba fijamente.

— Te volviste una tonta luego de que él muriera en aquella ocasión en la tierra, tomaste un cuerpo humano para buscarlo cuando supiste algo de él debido a Gaia y años después se volvieron a conocer como humanos… Tuvieron hijos y luego él volvió a morir cuando el juego terminó, mató a todos los avatares de tus hermanos a cambio de su propia vida todo para acabar el “juego” y darles una oportunidad a esta raza… Justo como el papel que tenía hace miles de años… Como el campeón del juego… Sin embargo… Cuando te enteraste de su segunda muerte fue cuando el infierno llegó a la tierra verdad Iria… Dime… ¿Qué fue lo que hiciste Iria?… Así es… Traicionar a todos tus hermanos, a los Dioses de todos los rangos, luchaste contra tu propia especie solo por un mortal y al recibir un ataque fatal rompiste todas las reglas… Usaste la capacidad de reencarnar a un representante en ti misma, para llegar a ese mundo, pero también abandonaste a tus hijos ¿Verdad? Luego de que uno de ellos fuera atacado por… — dijo la Diosa pero fue interrumpida por una Iria que le miró con ojos inyectados en sangre.

— ¡Cállate! ¡Tú no entiendes nada de esto! ¡Mis deseos no son tan egoístas como los tuyos!… ¡Ni siquiera entiendes lo que es el amor y la promesa de una madre de cuidar a sus hijos!… — dijo Donaji mientras la diosa le miraba seriamente y al cabo de unos segundos sonrió.

— Ya veo… Debió ser duro ver cómo tu pequeña niña moría a manos de tus hermanos ¿No?… También me pregunto… ¿Qué le habrá pasado a ese niño que quedó solo? Acaso habrá muerto también… — lo dicho por la Diosa hizo enfurecer a Iria mientras su rostro se afiló con la suficiente intención asesina en ella.

Alnea y Atla sintieron lo mismo, al escuchar aquella historia, en especial Alnea la cual quería destruir a esa maldita.

— ¡Te matare maldita psicópata!… ¡Juro que te mataré! — dijo Iria enfadada a lo que la Diosa empezó a reír.

— Jajaja… Vamos Iria… Después de todo siempre puedes crear otro mocoso es fácil, al final del día eran solo unos “errores” que no pudieron hacer nada en contra de los Dioses por que su madre los crió como simples humanos. — dijo la Diosa burlonamente.

Iria con su rostro enfadado apareció delante de ella y su mano cubriéndose de aura blanca cortó en dos a la Diosa.

Sin embargo una segunda Diosa apareció mientras se reía.

— ¡Oh! Parece que la pequeña niña está realmente contagiada de esos pensamientos humanos… Pero dime una cosa Iria… ¿No puedo sentirme también yo enojada?… Mataste a tu hermanos… Incluso degollaste a tus propios guardianes y mataste a gran parte del reino divino solo por tu venganza, es una tristeza que sólo sobrevivieron algunos de tus hermanos como Dioses superiores… Mira que muchos me caían bien y pensaba hacer que en el próximo reinicio siguieran conmigo… Es una lástima que quisieron confiar en ti y lo único que recibieron fue tu guadaña en sus cuellos… De todos los dioses de alto rango, solo 14 Dioses del juego original sobrevivieron, dejaste solo a 14 de tus hermanos vivos… — dijo la Diosa dando una pausa a sus palabras observando el rostro de su hija.

— ¿Pero sabes algo?… Créeme que tus hermanos buscan venganza y esperan el día en el que se encuentren con Ikal Hedeon para matarlo, ellos saben que está vivo en este lugar, si ellos supieran que su amada hermana también ha reencarnado como una mortal…Tienen suerte de que este mundo tenga sus propias reglas. — comentó la Diosa con un rostro serio, Iria mirándola con su rostro enfadado se calmó y habló.

— Mi nombre es Donaji, Donaji de Hedeon, el nombre de Iría lo abandoné hace mucho tiempo… Es cierto que este fragmento sigue siendo mis recuerdos como Diosa… Pero yo abandoné ese nombre cuando decidí cambiar mi camino, mis manos se llenaron con la sangre de todos esos estúpidos Dioses asesinos… Si no hubiera sido por la estúpida de Afrodita y el desgraciado de Ares creeme que uno de tus hijos más problemáticos que tomó el nombre de Zeus en ese mundo estaría muerto en este momento, el bastardo pervertido corrió con suerte, aunque Afrodita ha muerto, eso me deja con libertad para encargarme de los últimos 14 de ellos. — dijo la llamada Donaji cansada.

La Diosa mortal miró a su madre en silencio, de igual manera parecía que aquella conversación la había cansado.

— Si mi memoria no me falla, solo queda Wukong, el Emperador de jade, Anubis, Ra, Deus, Amaterasu, Tsukuyomi, Odin, Shiva, Zeus, Hades, Poseidón y la maldita traidora de Itzpapálotl… Es una lastima que solo queden ellos debí haberlos matado a todos. — dijo Donaji riendo a lo que la Diosa miró sonriendo a su hija.

— Dime madre… ¿Acaso me odias? ¿Por que si fuera tu claro que me odiaría por meterme en tu objetivo? — comentó Donaji riendo, pero la Diosa empezó a reír.

— ¿Odiarte?… Claro que no… Yo nunca te odiaría hija mía, incluso aunque los matarás a todos… Jamás podría odiarte… Después de todo eres mi mayor creación en los nueve universos que he creado… Incluso aun con una forma tan imperfecta como esta eres la que más se parece a mi, tienes convicción, buscas el tenerlo todo junto a un poder que nadie lo superé, no solo eres terca si no que también quieres hacer lo que quieras, justo como yo… Por eso eres mi favorita, incluso aunque tomes esa forma “mortal” que degrada tu belleza, sigues siendo mi amada hija. — comentó la Diosa mientras Donaji le miró riendo.

— ¿Disculpa?… Solo hice mejoras, que por cierto a él le gustaron… Y por favor no me mires así, tú también has cambiado un poco tu forma para él y eso realmente me enfada, no sabía que serías una madre que le gustará su propio yerno… Vuelve a tu forma de energía, no quiero que sus ojos vuelvan a verte de esa manera, maldita pervertida. — el comentario de Donaji hizo enfadar a la Diosa la cual después de eso dio un gritó en rabia.

— ¡Mocosa estúpida!… ¡Mi belleza es perfecta! ¡No tiene ninguna pizca de humanidad como la tuya!… ¡Soy la Diosa creadora de todo el universo! ¡No necesitó de un cuerpo humano como tu para gustarle a un mortal tan simple como ese! — comentó la Diosa mientras Donaji se colocó frente a ella.

— Bueno eso no me importa… De todo formas me alegro que no me odies madre Ekko, sería triste que la Diosa del universo me odiase por seguir lo que “representó”, después de todo tu me hiciste así y yo cambie por el… — comentó Donaji mientras la Dios empezó a reír.

— ¿Ekko?… Hace mucho que no escuchaba mi propio nombre… Se nota que de todos tus hermanos eres la más rebelde de todas… Incluso como para decir el nombre de tu propia madre y romper esa regla pequeña Diosa del amor… Espero que no te arrepientas de tus acciones en el futuro, aun así estoy deseoso de verlo hasta donde podrás llegar… — comentó la Diosa del todo mientras los ojos rojos de Donaji brillaron y esta se acerco sonriendo.

— ¿Cómo me voy a arrepentir? Después de todo, mi camino es estar a lado de la persona que tiene mi corazón… ¿No se supone que ese es el deber de la Diosa del amor? Acompañar a su compañero elegido… Después de todo, odiarte tampoco es algo malo, porque en el amor también hay odio y yo los odio demasiado a todos y cada uno de ustedes. — dijo sonriendo la peliblanca haciendo que la Diosa del todo sonriera.

— Será mejor que le digas esto a todos mis lindos hermanos mayores… Cuando vuelvan a ver al Guardián de Gaia y de Reiki cuídense… Porque él los matará a todos los que quedan… Hedeon tiene el potencial para alcanzar un nivel que incluso me superé a mi… No… Incluso a ti te superara… Después de todo lo sabes ¿No?… Claro que deberías saberlo… Porque estar cerca de el nos deja a todos nosotros ciegos, es la primera vez que los Dioses que vemos un negro absoluto al intentar ver el futuro… Es por eso que si no eres capaz de controlarlo empezarás a temer lo que hace… Incluso si decidiste intervenir para que él no ganará la fuerza que temes pero fallaste… Gracias a los fragmentos de memoria de mis hermanos él pudo controlar aquellos recuerdos… Gracias a ellos logró despertar otra vez. — dijo Donaji fríamente.

— Aún no lo sabes pero estás asustada “mamá”… Asustada que poco a poco la profecía de Gaia y la de ese Dios nacido de la sangre de uno de tus hijos se cumpla… Porque él está haciendo que te quedes “ciega” y eso… Incluso a ti te da miedo de lo que un mortal como él puede hacer, porque es diferente de aquel juguete tuyo llamado Signus… Vivir como humana me ayudó a entender el alma de mi amado y gracias a estar a su lado he entendido lo que es un irregular… — comentó riendo Donaji, con sus ojos brillantes en rojo y sus colmillos de tigre/dragón empezaron a ser visibles, la diosa frunció el rostro mientras Donaji miró divertida.

La Diosa Ekko estaba en silencio mirándola mientras su rostro tenía signos de haberse enojado por lo dicho..

Aquel rostro que no debería marcar emociones Humanas estaba mostrando la furia por primera vez, la furia de un Dios.

— Puedes sentirlo madre, él cortara tu garganta porque has hecho que su vida sea un infierno… Y pronto, muy pronto… Te darás cuenta del error que has cometido al intentar controlarlo, al mentirle sobre todo esto, tu primer y más grande error Diosa del todo… Porque Ikal Hedeon no es Signus para que tu puedas manipularlo…. No… Tú morirás hincada frente a él. — comentó riendo Donaji mientras la Diosa se levanto de su asiento para caminar lejos de ella.

En segundos la Diosa del universo había desaparecido de allí y Donaji se había quedado sola junto a Alnea y Atla.

— Cobarde. — dijo Donaji sonriendo.

— Tic tac, tic tac… — dijo Donaji mirando hacia un lado.

El sonido de su boca imitando el sonido de un reloj sonó por todo el espacio mental, aquella sonrisa que se miraba en sus labios parecía no abandonarla, para los Dioses el futuro era como un reloj y poco a poco llegaba la hora final.

Mientras tanto – Horas después – Ciudad espada – Gremio de aventureros.

Las cosas luego de que Ikal se había ido estaban tranquilas, aunque había pasado apenas un día, los aventureros de rango alto ya extrañaban su presencia, en especial porque era bastante amigable, durante los días que descanso llegó a entrenar con varios de ellos.

Sin embargo, cabía decir que los aventureros estaban aún impresionados de todo lo que había pasado, en especial porque la escena de la batalla contra Draken aun seguía impregnada en su memoria.

Recordaban con exactitud aquella pelea, aunque habían participado no eran lo suficientemente fuertes para enfrentar a un monstruo de ese nivel, después de todo ni los maestro de los gremios de esta ciudad podrían enfrentarlo solo.

Sin embargo lo más impresionante de la semana fue ver llegar al maestro del gremio con un extraño brazo de metal… A simple vista parecía que utilizaba el mana de su cuerpo para funcionar, era diferente a las prótesis que ellos conocían ya que no era solo un objeto básico, esto era algo funcional, algo que ninguno de los miembros del gremio conocía pero que a simple vista parecía un brazo completamente normal con la diferencia que era en extremo duro y de un extraño color.

Este brazo era lo suficientemente bueno para que un aventurero y maestro de gremio de rango Oricalco lo usara al menos en lo que a diseño y materiales se tratara.

Los aventureros que lo miraban pensaba que aquel brazo debería ser demasiado costoso fabricado por un gran herrero y creador de objetos mágicos.

Aunque esto estaba más lejos de ser así, en realidad esta prótesis había sido una invención de Ikal, gracias a las clases en la capital había podido aprender a realizar lo básico de los objetos mágicos junto a la herrería, por lo que crear objetos no era algo que se le daba mal.

Utilizando una parte de los recuerdos de la tierra y de la información de ese mundo junto a la ayuda de la misma Vex, Ikal había sido capaz de crear un brazo funcional incluso si era solo un prototipo…

Pero eso a Ragnae no le importaba, se le podía ver feliz con su nuevo brazo el cual para el se sentía incluso como el suyo propio, era cierto que tal vez el tacto se sentía diferente, pero era capaz de tocar y manejar cosas con él, incluso al mismo tiempo este brazo era también un arma para el.

Cada aventurero celebraba que su maestro no se retiraba, cuando lo habían visto lastimado de verdad pensaba que este hombre se retirara, en especial por haber pedido uno de sus brazos y el ser un aventurero de clase defensa y también era un luchador, pues de por sí era complicado encontrar aventureros de su nivel y su clasificación al ser un rango oricalco.

Sin embargo, al verlo felizmente tomado del brazo por su maestra y compañera de equipo, celebraban por esto, aquella que había llegado al rango esmeralda y era una de las hechiceras más fuertes de este gremio estaba feliz que Ragnae estuviera aún con vida.

Pero estaba aún más feliz porque después de tantos años al parecer ellos dos al fin habían dado el paso para estar juntos y con ello habían aceptado su amor el uno por el otro.

Horas más tarde – Ubicación desconocida – Ciudad Espada.

Luego de varias horas, el trabajó para restaurar la seguridad de la ciudad era la prioridad, en especial luego de lo ocurrido contra el dragón de las tormentas Draken, aquella batalla había sido contada por todos los que la habían visto por lo que rápidamente los rumores sobre una aventurera de ojos bicolor que había derrotado al gran dragón se hizo popular.

Gracias a Ikali, los Black Cats habían quedado como los héroes de la ciudad, por lo que a pesar de todo la ciudad estaba tranquila porque había aventureros en la ciudad que darían su vida por ellos.

Después de la partida de Atla como señora de la ciudad, uno de los nobles de este reino había quedado como el señor de la ciudad, el cual estaba interesado en aquella historia.

Por lo que con una orden dada, los jefes de cada gremio en la ciudad se juntaban ahora para discutir las cosas con el nuevo señor de la ciudad.

Cada maestro llevaba a un acompañante junto a ellos, sin decir mucho estos fueron guiados hacia la sala del señor de la ciudad.

Tanto Ragnae como su ahora pareja, recordaban lo que había sido la batalla de Ikali Hedeon en contra el dragón de las tormentas Draken, había sido una batalla donde todo el grupo había evolucionado pero también donde la reencarnación de la antigua heroína había logrado avanzar en gran medida, con ayuda de su técnica original sabía que ella se volvería más fuerte.

Luego de minutos caminando por el patio de la mansión, llegaron al hogar del nuevo jefe de la ciudad, miraban a todos los sirvientes que se encontraban en aquella casa dándoles el paso, hasta una gran sala donde se encontraba aquel hombre.

— Señor Ragnae, Señor Raimundo, Señorita Brei y por su puesto honorable Señor Yair… Espero que se encuentren bien después de los terribles sucesos que azotaron nuestra ciudad y que hicieron que nuestra antigua sacerdotisa tuviera que dejar el cargo. — comentó un hombre con rostro viejo y cuerpo algo regordete.

Era un noble, uno de los nobles de más alto rango que vivía en esta ciudad.

Ragnae miro a todos sus compañeros maestros de cada uno de los 4 gremios que también habían llegado junto a ellos, el primero de ellos era Raimundo Opheran, era un hombre humano entre los 30 a 45 años de edad con una estatura de 1.88m de altura, su capucha que normalmente lo cubría por esta ocasión estaba debajo.

Su bigote y barba era visible, tenía una complexión ancha como la del mismo Ragnae, su piel era aperlada, tal vez un poco más que la mayoría de los humanos de este reino, de cabello negro y ojos del mismo color, aquel hombre era el jefe del gremio de médicos de esta ciudad, uno de los santos más hábiles de la época.

Por otro lado, la única mujer del grupo miraba hacia los lados con su espada enfundada, aquella que portaba el nombre de Brei Yandrei, una mercenaria de los más altos rangos del gremio de mercenarios, aquella que se había vuelto maestra del gremio desde hacía ya unos años como la maestra más joven de todas.

A simple vista era una mujer que se encontraba en sus 28 años de edad, era humana y con un físico bastante atractivo al igual que bastante delgada, tenía una gran cicatriz cercana a su ojo derecho, de una altura de 1.73m de alto, de piel aperlada con cicatrices en varias partes de su cuerpo inferior.

Portaba una armadura que cubría su cuerpo, a simple vista su cabello estaba recogido en una “cebolla” evitando que cayera de su casco que en este momento lo sostenía con una mano, mientras observaba al noble.

Por último Yair Kambria, un maestro de gremio del círculo nivel 9, un hombre algo joven aparentemente de en sus 30 años, de piel blanca y cabello castaño, sus ojos eran verdes y tenía una altura de 1.75m.

Su cuerpo estaba formado con músculos definidos pero no era físicamente fuerte como los otros dos hombres que estaban allí, pero para todos los presentes el nivel mágico de este sujeto era enorme.

No por nada era el maestro del gremio de magos de la ciudad.

Cada ciudad importante tenía uno de los cuatro gremios, solo así podrías ser considerada una ciudad.

Tener al menos uno de estos gremios era importante para el desarrollo de una ciudad, pues brindaban protección y movían la economía de la región.

Eran una fuerza importante a tomar en cuenta pues a diferencia del ejército de cada reino, los gremios eran independientes, una fuerza guardiana que permitía que todo lo que creciera a su alrededor floreciera.

Los cuatro allí presentes eran demasiado poderosos para el estándar humano actual, eran parte de la élite, incluso si estaban en el rango más bajo de la élite , el rango S+, incluso con eso tenían habilidades únicas que los hacía superiores al resto de personas.

Cada gremio manejaba sus niveles los cuales eran:

El gremio de aventureros que iban desde el rango madera hasta el rango adamantita.

El gremio de mercenarios que iban desde el rango novato nivel 5 hasta el rango maestro de nivel 1.

El gremio de médicos que iban desde el rango Santo Nivel 1 hasta Santo Nivel 7.

Y por último el gremio de Magos que iban desde el círculo de nivel 1 hasta el círculo de nivel 12.

Cada gremio tenía sus propios sistemas de niveles pero todos estaban regulados en las habilidades e historias de la fundación de cada gremio aunque la mayoría de ellos habían sido creados en épocas diferentes, siendo el gremio de aventureros uno de los más antiguos desde la existencia de los campeones.

Cada gremio tenía un “rango especial” uno que era titulado como “Maestro” aunque el maestro existía en el gremio de mercenarios, el título era diferente, al ser un maestro era un título que permite que a partir de cierto rango podrías optar por participar en la prueba y poder formar tu propio gremio o en algunos casos heredar el gremio de otro maestro.

Aunque cada gremio usaba el mismo sistema en lo que a registros y comunicaciones se trataba, de allí la importancia del clan de los elfos de la capital humana, por eso era común que algunos aventureros llegarán a trabajar también como mercenarios o que algunos magos durante sus tiempos libres fueran aventureros o médicos, todo esto era posible gracias al sistema que te permite registrarte en más de un gremio sin perder tu avance en el otro.

Aún así era raro tener tiempo de trabajar en más de un gremio, en especial cuando llegabas a un rango más alto todo se volvía más complicado…

El noble observando espero la respuesta de los presentes, cada maestro de gremio se miraron a lo que uno de estos hablo.

— No se preocupe señor Nahum, gracias por su preocupación pero creo que hablo por todos los aquí presentes qué estas felicitaciones se deben a la señorita Ikali, fue aquella chica quien dio la oportunidad para ganar a aquel dragón. — comentó Yair sonreído al hombre.

Ragnae y el resto de maestros junto a sus acompañantes asintieron.

Antes de poder decir algo, el noble miro aquel brazo que el maestro del gremio de aventureros portaba.

— Vaya nunca había visto algo como esto…. Dime Ragnae… ¿Es acaso una tecnología Enana? — comentó el viejo hombre a lo que Ragnae negó.

El maestro del gremio de magos sonrió al verlo.

— Vaya… Utiliza conexiones mágicas en cada zona del brazo simulando las extensiones del brazo mismo, como si se tratara de los nervios y conexiones de una persona normal y parece que su material es muy resistente… ¿Acaso puedes usar magia con ese brazo también?… Bueno pero eso no importa ahora, disculpa Ragnae. — comentó Yair apenado y emocionado de ver aquel brazo y Ragnae lo sacudió alejando a ambos hombres.

— Lo hizo un conocido, pero creo que esto no tiene nada que ver por la razón que nos tiene aquí o me equivoco, señor Nahum. — comentó Ragnae mientras el hombre viejo asintió.

— Perdona, perdona… Tienes razón Ragnae, creo que es importante que ustedes lo sepan porque hasta el momento es un secreto, pero… El campeón de los humanos ha aparecido… Despertó en el cuerpo del hijo mayor de uno de los tres grandes duques del reino, su nombre era Rox Volheim, el tercer hijo de la familia Volheim, aunque ahora se llama así mismo con otro nombre pero está aquí ha llegado a nuestra humilde ciudad. — comentó sonriente el viejo mientras todos lo miraban.

La cara de dudas de todos los presentes fue visiblemente notoria, sin embargo para Ragnae era imposible… Él había conocido al campeón humano y ahora mismo había dejado el pueblo junto a su grupo.

— Llegó a nuestra ciudad hace un día, la verdad es un tipo algo raro pero es normal, ya que parece tener conocimientos de otro mundo, desde que despertó como campeón salió de su hogar con rumbo a la capital pero algo hizo que decidiera llegar a esta ciudad antes de continuar con su camino. — comentó el regordete hombre mientras abrió la puerta de la habitación que utilizaba como sala de reuniones.

Al abrirla Ragnae y todos los presentes notaron a un joven sentado en el mueble, tenía el cabello castaño con mechones grisáceos como si su cabello estuviera cambiando de color poco a poco, piel blanca aperlada con un físico definido y un aire que mostraba nobleza, varios mayordomos y sirvientas se encontraban sirviendo el té y las galletas mientras cada uno parecía tener el sello de la familia VolHeim.

La presión mágica hacía sentir intranquilos a todos, era demasiado fuerte incluso si su nivel actual parecía rondar el rango S+…

— ¡Les presentó al campeón de los humanos Teotl Rox VolHeim el Héroe de otro mundo! — dijo Nahum mientras todos, incluido él, palidecieron al sentir esa aura.

Un aura plateada y grisácea los envolvió y de golpe paró cuando vio al viejo Nahum caer al suelo.

Los mayordomos y sirvientas solo pudieron reír al ver al pobre noble de esta región caer de nalgas al suelo.

— ¡Oh!… Perdone señor Nahum, fue mi culpa, estaba entrenando de manera mental jaja… — comentó el chico dando una sonrisa.

Ragnae estaba sorprendido, era tal vez igual de fuerte que Ikal, si pudiera sentir mejor su aura podría decir que tal vez era un poco más fuerte aunque no lo sabría con sinceridad…

Sin embargo, su poder no era una mentira, él era un campeón, era capaz de sentir esa diferencia en su aura, pero sabía que a la vez era diferente a Ikal e Ikali de cierta manera…

El color de su aura era completamente plateado, le recordaba demasiado al aura que lograba percibir de la media elfa, sin embargo aquellos ojos que el llamado Teotl tenía eran del mismo color que su poder, él era un Campeón no tenía duda de eso, pero la pregunta era porqué estaba aquí si ya estaba Ikal.

Sabía que su campeón era Ikal no tenía duda de eso… Después de todo aquella forma femenina que presentaba era tan similar a la que según las historias del pasado contaban como la apariencia de la campeona, la única diferencia era que Kali Hedeon era una semi-humana.

Ragnae no dudaba de esto, después de todo su actual pareja provenía del continente que la adoraba como una especie de Dios.

Nerea al verlo sintió escalofríos, por alguna razón algo no lo cuadraba, intentó advertirle a Ragnae pero los maestros tenían que ser cordiales y brindar sus respetos después de todo también era el hijo de un duque.

Cada uno de los maestros de la ciudad se presentaron, incluso el mismo Ragnae lo hizo y cuando él lo hizo el campeón le miró con una mirada un tanto con duda.

Finalmente Teotl miraba el brazo que Ikal le había hecho y dió una sonrisa como si reconociera quien había construido ese brazo, sabía que no había otra forma, esto había sido construido por su viejo amigo.

— Lamento no haber llegado antes señor Ragnae… Parece que le dejé una tarea muy complicada que enfrentar ¿No es así? — comentó Teotl levantándose.

— No tienes que preocuparte muchacho, estoy bien, tuvimos el apoyo de los otros gremios así que pudimos derrotar a ese monstruo. — la respuesta fue honesta pero Teotl tomó el brazo lentamente.

— Increíble, es una prótesis mecánica impresionante, quién fuera el fabricante de esto de verdad que es muy inteligente… No daño lo que quedaba del brazo, solo reemplazo la parte perdida, debe ser un buen constructor y tener conocimientos sobre robótica o al menos debe de conocer lo básico, dígame señor Ragnae quien fue el… Cómo se le dice aquí… Ah sí… El artífice de semejante obra. — comentó Teotl aunque nadie del lugar entendió lo que había dicho.

— Joven campeón Teotl… ¿Usted conoce de dónde proviene está tecnología? — dijo en tono de pregunta Yair.

El Campeón sonrió.

— Puedo darme una idea, la tecnología aunque no es mi campo de desarrollo se nota que es más avanzada, sin embargo sé identificar cuando es una buena prótesis… Es similar a las de mi mundo, parece que el tipo que la hizo es alguien muy bueno, es interesante… Se necesita de conocimientos médicos para llegar a este nivel… — comentó sonriendo Teotl.

El hada que le acompañaba miro esto, usando su habilidad de análisis le entregó los datos a Teotl.

— Prototipo Desconocido – Rango de fabricación: S, es un prototipo único en su tipo, fue creado con dedicación, tiene aleación de adamantita y acero mágico, parece que fue creado con conocimientos de otro mundo. —

La voz robótica del sistema dejo de sonar en su cabeza, Vei se colocó en su hombro mientras analizaba a todos los presentes, sus niveles de poder no parecían ser un problema, pero sin lugar a duda el más peligroso era ese hombre, incluso si el resto eran maestros, su campeón debería ser capaz de matar a cada uno de ellos.

— Parece que la semi-humana está nerviosa, deberías calmarte Teotl. — dijo Vei suspirando.

— No puedo calmarme… De solo pensar que esta raza quiera usar a mi mejor amigo… Me da rabia. — dijo mentalmente Teotl.

El ser artificial miro esto preocupada, sabía que las cosas aquí se pondrían complicadas si esto seguía así.

Dando un respiro el campeón miro hacia un lado y respondió.

— Sin embargo si es capaz de hacer esto él debería ser capaz de crear armas… Aun así parece que no usa su conocimiento para cosas malas de momento… Así que todo está bien. — dijo Teotl volteandose en dirección a sus sirvientes y volvió a hablar.

— La verdad es que vine a hablar con ustedes y quiero comentarles algo muy importante, algo que cambiará las cosas en este reino completamente… — comentó Teotl acercándose al grupo.

— Como saben, los campeones han “revivido” y con ello la estabilidad de los reinos pende de un hilo… Necesito mejorar mi fuerza, necesito volverme más fuerte, aún más de lo que ya soy… En seis años un “monstruo” de gran poder aparecerá en este mundo y buscará destruirlo todo… La Diosa nos dio esta misión, nos comentó que teníamos el objetivo de proteger este mundo… Esa es la razón por la que yo he llegado… No se que clase de monstruo será el que aparecerá, sin embargo hay dos enemigos que buscan llevar a la humanidad al borde de la perdición y todos aquí los conocen muy bien… — comentó el hombre mientras todos miraban en shock a Teotl.

Ragnae y Nerea pensaron que se refería a las calamidades selladas, pero de un momento a otro la mitad de Teotl hizo que Nerea sintiera miedo, un miedo diferente al que había sentido de Draken, como si todo lo que Teotl pudiera transmitir fuera odio.

—Señor Teotl… ¿De verdad cree que podremos ser de ayuda?… La humanidad ahora está sola luego de lo que pasó hace años, el reino se ha dividido e incluso el gobierno actual de nuestro rey es un caos… Aunque si es usted podríamos unir a todas las razas de nuevo y poder proteger a los humanos. — comentó Nahum pero fue callado por Teotl.

Una risa fue lo único que sonó en aquel lugar al escuchar “unir a todas las razas”.

— Lo siento es solo que es gracioso… No por ustedes, ustedes son los representantes de esta ciudad, sin embargo hay algo que no entienden, yo soy el campeón de los humanos.— comentó el hombre a lo que todos al verlo se miraron con dudas, no entendía porque lo repetía pero un click pareció hacerse notar en la mente de Nerea, sabía que esto era peligroso.

Esto no pasó desapercibido por Ragnae, pues por algún motivo que desconocía noto como Teotl miró a su pareja del hombre con desdén.

El campeón miró hacia un lado y habló.

— Saben… Una cosa, en este mundo existen tres razas que han cometido actos de traición hacia mi antecesor, aquellos que cambiaron la historia y se aprovecharon de todo lo que formó… Incluso hicieron que ella cambiara su raza para su conveniencia… Estos enemigos los conocemos muy bien… Tanto que incluso algunos viven con nosotros en este territorio… — comentó Teotl y todos se miraron confundidos.

Ragnae no sabía que estaba pasando, no sabía porque aquel campeón estaba diciendo esas cosas… Sin embargo todos se dieron cuenta de la situación cuando aquel joven miró a la Semi-humana.

Nerea miraba tímidamente al sujeto frente a ella, sentía que ese chico le estaba mirando con mucha intensidad y un odio visible.

Su mano estaba tan cerca de su arma enfundada, que el mismo Ragnae intentó meterse pero la voz de Teotl se mostró enfadada, el joven recordó aquel mensaje de la Diosa y antes de que pudiera actuar hizo hincar a Ragnae por su aura liberada.

— Teotl, los Semi-humanos, las Bestias espirituales y los Draconianos son la raza que se revelaran como en el pasado, son aquellos que llevarán a Ikal a volverse el monstruo que destruirá el mundo al igual que hace tres mil años cuando la heroína humana anterior se sacrifico para sellar a las pesadillas… Si quieres ayudarlo tienes que salvar a la humanidad y acabar con esos sujetos, tienes que volverte el verdadero campeón de los humanos y acabar con aquellos que quieren destruir el mundo y usar a Ikal Hedeon. —

— ¡Los traidores de la humanidad!… ¡Aquellos enemigos son estás Bestias inmundas… ¡Ellos son los que traicionaron la confianza de la antigua campeona!. — comentó Teotl recordando aquellas palabras y Nerea se alejaba intentando escapar del lugar por el miedo que sintió al sentir el aura grisácea presionar su corazón.

Todos los demás se sorprendieron de lo dicho por el héroe.

El aura de Ragnae se mostró liberando el 100% de su poder base, aquel hombre intentó tomar a Teotl pero sin siquiera poder hacer mucho más algo paso.

Una habilidad se activó en el cuerpo del castaño.

— Habilidad: Presión del Dominante. — La magia y aura de Teotl se activó haciendo caer a Ragnae de nueva cuenta contra el suelo.

A la vez sostuvo con una mano a Nerea del cuello, pues desplazándose rápidamente no la dejaría escapar, para salvar a Ikal tendría acabar con estas personas, él había visto todo lo que hizo luego de que el murió, se encargó de su asesino y de las personas que lo mataron solo para después salvar el mundo.

Enfadado la levanto mientras la apretaba con su mano en la garganta la azotó contra la pared mientras reía al verla patalear.

— Los semi-humanos, las bestias espirituales y los draconianos son la peor escoria de este mundo… Mezclados con nosotros y corrompiendo a nuestra gente… Ellos son los que traicionaron a los humanos en el pasado, porque creen que se quedaron con los dos territorios más extensos de este mundo… Aún que les dimos la mano, la antigua campeona los cuido y aceptó como y mordieron la mano que les daba de comer… Ustedes no son de fiar… Quieren llevar a este mundo a la desgracia completa… — y antes de poder acabar, Teotl sintió como un golpe a su rostro lo envió lejos.

— ¡Hey imbécil! ¡Deja a mi esposa en paz! — con enfado en sus palabras el golpe había sido aterrador para todos.

Los mayordomos intentaron tomar sus armas pero para Teotl su habilidad de regeneración lo curó en un instante.

— Lo admito… Me lastimaste como para hacer que mi cuerpo se regenerará, no por nada eres un aventurero de rango Oricalco y maestro de este gremio. — dijo el joven noble sonriendo.

Ragnae luego de ese golpe se dio cuenta de todo en solo instantes, de todos los enemigos que él había enfrentado en toda su vida, ese sujeto parecía estar repleto de dones y habilidades extrañas, su cuerpo tembló, esa aura plateada no era normal, incluso si no quisiera admitirlo ese hombre era de verdad un campeón.

En solo un instante había usado dos habilidades que no eran una técnica mágica… Eran Dones, ventajas que el cuerpo de ese hombre tenía, similares a las habilidades únicas de los clanes de este mundo.

A simple vista tenía una regeneración similar a la de Ikal pero era diferente, la de ese sujeto era más rápida y precisa algo instantáneo, Ikal solo mantenía una regeneración acelerada lo que hacía que su cuerpo se desarrollara más rápido.

Pero ese sujeto tenía una ventaja clara, no sólo la habilidad era algo similar, si no que estas habilidades estaban “aumentadas” y al sentir aquella presión se daba cuenta que tenía más dones… Algo que no debía ocurrir, pues los humanos aunque tenían la posibilidad de nacer con un solo don no era normal tener más de uno y el número de usuarios con don era tan bajo que esto era difícil de entender cómo es que el podía tener más de uno.

Y sin que Ragnae lo supiera en una interfaz plateada podían verse un total de 7 habilidades únicas, habilidades que eran una trampa en cualquier contexto.

La lista mostró cada una:Regeneración del Dios de la guerrera, Inmortalidad de nivel Rango Alma, Presión del dominante, Aura del Dios de la guerra, Contrato de semidiós, Ojos del Dios de la guerra, Manipulador de Mana.

Habilidades que por sí solas son capaces de romper las leyendas de este mundo sobre el poder de los dones, sin embargo Ragnae sabía que todos los campeones tenían al menos 5 dones y está era una de las razones por las ellos eran tan fuertes.

Sin embargo, el poder que Teotl mostraba era diferente… Eran más las habilidades que podrías esperar de alguna especie de Dios de la batalla que las de un guerrero mortal.

— Es una pena señor Ragnae, te dejaría mantener tu puesto como maestro de gremio después de todo pero debido a que estás con una traidora y mientras sigas con ella entonces eres un enemigo de la humanidad pero si quieres vivir entonces matala… — sin dejarlo terminar Ragnae corrió tomando a su pareja mientras se movía a velocidades increíbles colocando toda su magia en sus piernas.

Todos miraron en dudas lo ocurrido, pensaron que Ragnae lucharía debido a su forma de ser pero en cambio al momento que Teotl estaba hablando corrió junto a su pareja y escaparon.

Si no estuviera en esta situación, definitivamente lo haría pero sabía que esto era una batalla que no ganaría… Luchar contra alguien que tenía la misma fuerza de un campeón y que aparte tenía un montón de habilidades únicas era algo que no haría sabiendo lo mucho que tenía para perder ahora, si fuera el viejo Ragnae tal vez… Pero en ese momento él tenía que proteger a alguien.

Y sin decir nada a nadie el viejo iría al gremio, tenía que avisar a todos los semi-humanos, necesitaban empacar sus cosas, tenían que huir de este lugar por qué si ese falso campeón intentaba hacerles algo o ganar poder sobre la realeza todo se iría al carajo…

Estaba seguro que este reino entraría en conflicto pronto, era claro que con la llegada de ese sujeto este reino se dividiría en dos, en especial donde la leyenda del campeón de los humanos estaba mucho más viva que en el centro del reino.

El reino humano cambiaría en gran medida y el no podía quedarse aquí…

De vuelta con Teotl.

El castaño suspiro, no gastaría su energía en algo como esto, era una pérdida de tiempo.

— ¡Señor Teotl por qué hizo eso! Los Semi-humanos, las Bestias Espirituales y los Draconianos son nuestros camaradas desde tiempos remotos… Incluso ellos fueron los que más… — comentó Nahum tímidamente pero el joven peli castaño habló dejando a todos en el suelo hincados.

— No… Te equivocas señor Nahum, las visiones del futuro y los culpables de la extinción humana son ellos, ellos traicionaron a la antigua campeona por mucho que se auto mientan, ellos serán los causantes de que este mundo entre en caos otra vez, evitaré la caída de la humanidad y derrotare a su “falso campeon” pase lo que pase, por qué todos los humanos que quedan también son importantes para mí, por favor no me vean mal, yo solo quiero lo mejor para los humanos… Sé que entenderán todo esto por el destino del mundo. — comentó Teotl mientras todos lo miraron.

— Si quieren ver el monstruo que atacará y nacerá en seis años por culpa de esas razas se los mostraré, no sólo a la humanidad si no a todas las demás razas de este mundo y el mismo universo correrá peligro. — comentó el hombre mientras compartía su visión, todos los presentes miraron el “futuro” que los esperaba notando como un monstruo enorme y un sujeto se encontraba encima de la criatura sosteniendo una extraña arma mientras destruyen todo a su paso.

Teotl había recibido esa misión de la Diosa y ahora compartía esta información, cada uno de ellos estaban aterrados….

El no dejaría que ese futuro apocalíptico pasara, si no detenía a ese monstruo, la tierra, su mundo y todo lo que conocía sería destruida… Todo por lo que se había sacrificado por nueve años, todo por lo que su mejor amigo murió en su vida pasada sería destruido.

Necesitaba poder y eso es lo que haría, su papel como campeón se cumpliría y guiaría a los humanos a aliarse con las otras razas junto a los demás campeones y en un futuro, la guerra contra las tres razas malditas ocurriría, si peleaban solos perderían… Pero para vencer a un enemigo tan grande tanto en terreno y poder necesitaban tiempo.

Todos en ese momento compartían su visión y cada uno de ellos estaba de acuerdo, sin embargo el mago… Lo miro.

— Esto tiene que ser un error… Todos en este reino hemos crecido con semi-humanos maldita sea, no podemos eliminar a tres razas solo por esto… Lo siento pero yo no participaré en esto. — dijo el mago sin poder creer lo que le habían mostrado.

Antes de que si quiera pudiera reaccionar, Teotl había clavado una daga en el cuello del hombre, ni siquiera había dado tiempo de reaccionar el mago sintió como su defensa mágica había sido rota.

— Es una pena perder a un mago tan habilidoso, pero eres un riesgo… — dijo Teotl en voz grave mientras el hombre caía al suelo tomando el arma en su cuello, la sangre corría hacia sus pulmones mientras su vida parecía abandonarlo.

En otra parte.

El alma que empezaba a desprenderse del cuerpo del mago había sido sentida por alguien a la distancia, por lo que se acercó hacia aquel lugar buscando aquella alma que parecía cargar miedo y rencor.

Su cuerpo draconiano se volvio en sombras que se movían por toda la ciudad, aquel ser pensaba que esa alma podría ser de utilidad a su maestro por lo que en cuestión de minutos apareció delante de lo que parecía ser la casa de un noble.

Las sombra sintió el poder de alguien extremadamente fuerte alli por lo que disminuyo su poder a 0 para intentar no ser detectado, sonriendo movió su mano atrayendo aquella alma sin que nadie se diera cuenta.

Al tomar aquella alma sin color la tomó, la guardaría para después dársela a su maestro.

Con Teotl.

Los últimos dos maestros que quedaban observaron al campeón en silencio, aquel compañero con el que habían convivido por algunos años estaba muriendo frente a ellos sin poder hacer algo para salvarle.

Sin que nadie se diera cuenta una facción había nacido en ese lugar, aquella que seguirá al héroe Teotl en una revolución contra la corona, una facción en contra de los reyes actuales y las demás razas… Una que buscaba la supremacía de los humanos gobernando sobre todos para evitar aquel futuro desastroso.

Las cosas en el reino de Urie serían complicadas de ahora en adelante, los humanos poco a poco… Pronto los humanos que tenían algún rencor hacia las demás razas que viven en su Reino se revelarán.

Mientras tanto con Ikal.

Actualmente se encontraban dentro de Nueva Gaia para dormir, habían avanzado un poco en carreta pero era hora de que el grupo descansará, la sirvienta principal de la casa saludo a todos mientras el grupo se preparaba para comer.

Había sido un largo viaje y por lo menos tenían un lugar cómodo en este lugar.

Durante la comida Ikal se encontraba observando la pantalla del sistema.

Los allí presentes miraron como el rostro de su campeón se deformó en preocupación al ver un mensaje del Dragón humanoide…

Una noticia empezó a preocupar a todos, una sobre que el campeón de los humanos apareció en ciudad espada y se dirigía hacia la capital para hacer una reforma sobre esclavizar a todos los Semi-humanos, Bestias espirituales y Draconianos que viven en la región.

Ikal se quedó en silencio luego de mencionar esto, Helen miró esto aterrada en el barrio bajo aún trabajaban humanas y semi-humanas, pero si esto era cierto estaba preocupada que algo pasara.

El moreno suspiro, esto fue algo que realmente nunca pensó escuchar, en especial la noticia del campeón de los humanos, pues hasta ahora él sabía que era el campeón de los humanos.

Sin embargo, debido a esto, sabía que Urie pronto se volvería un campo de guerra… El humano de piel morena suspiro cansado.

¿Quién demonios era ese idiota y porque quería intensificar los problemas con esas razas que de por si ya eran tensas por la última guerra?

El dragón comentó que revisará e informará lo que supiera, sin embargo el moreno le pidió se comunicarán con ellos si algo pasaba y protegiera a los semi-humanos pues recordaba que también había aventureros de esas razas en ciudad espada.

Yuei habló, comentó que al ser partes de un gremio no podrías ser atacado al menos que tú atacaras a las personas, por lo que la mayoría de semi-humanos de la región deberían estar bien.

La llamada se cortó e Ikal miraba el cielo nocturno del Mictlán a través de la ventana mientras veía el progreso de la pequeña aldea que en ese momento tenían… Sonrió esperando que este problema se solucionara y controlarán a aquel demente, sin embargo en caso de alguna emergencia tendría que actuar aunque sea para salvar a los semi-humanos, draconianos o bestias espirituales del reino.

Por hoy, lo mejor que podía hacer era dormir, necesitaba descansar y pensar en que podía hacer si las cosas se volvieran aún peor.

Era tiempo de descansar, mañana sería un largo día… En especial porque Liren ya se encontraba cerca, por lo que esperaban que todo saliera bien.

10 de Mayo del año 3098 – 5 am – Carretera rumbo a la capital de los elfos Liren.

Habían pasado dos días de viaje, en unas horas más el grupo estaría llegando a Liren, el territorio principal del reino elfo, por lo que estaban felices de llegar pronto a su destino.

Ikal miraba hacia un lado de la carretera, mirando aburrido el paisaje tan tranquilo… Durante su viaje no había pasado nada interesante en estos últimos dos días, aunque habían entrenado un rato, no era suficiente.

Hilda sonreía viendo el paisaje mientras se sentaba al lado de Ikal recargando su cabeza en él y ella sonrió al ver que el pobre estaba aburrido, por lo que decidió decir algo que pensaba.

— Parece que esperabas que pasara algo interesante como en los animes que no contabas ¿No? — comentó la chica recargada junto a él mientras el moreno se sonrojo.

— Bueno… No exactamente… Aunque no te mentiré que esta región es mucho más tranquila que el reino humano… Me cuesta creer que en este mundo aunque sea muy peligroso pero también hay mucha paz, incluso si nací aquí había vivido una vida horrible en el orfanato así que es normal que me pierda en los recuerdos de mi vida pasada… — comentó Ikal a lo que Hilda asintió.

Lo normal era que los ladrones solo atacaran caravanas donde se pudiera obtener ganancias, caravanas de comerciantes por ejemplo, su carruaje era obvio que no sería un objetivo al ser todos ellos aventureros, por lo que simplemente se rio preguntando en qué pensaba.

Por lo que si al ojo público no eras una persona rica realmente no tenías nada que preocuparte en la gran mayoría de los casos.

El mundo real era diferente a la fantasía, por lo que realmente el camino era simplemente relajante y normal incluso en un mundo como este.

Sin embargo, el grupo se puso alerta al escuchar el sonido de lo que parecían ser bandidos atacando a un carruaje a la distancia.

— Parece que deseaste tanto algo de acción que se hizo realidad… — dijo Hilda sentada mientras sintieron como el poder mágico de algunos caballeros bajaba debido al daño que estaban sufriendo.

Ikal solo suspiro por su mala suerte, parecía que la escena típica de los animes estaba ocurriendo justo ahora.

El grupo noto mientras se acercaban lo que parecía ser un carruaje que lucía bastante caro e importante, a simple vista era protegido por varias personas a caballos sosteniendo espadas y otros tipos de armas.

Sintiendo su aura no eran tan fuertes si a nivel de un aventurero tuvieran que ponerlos, estaba seguro que al menos eran de rango plata u oro al menos de rango C y C+ o rozando el rango B-.

Antes de hacer algo Vex apareció delante de ellos.

— Compañero recomiendo que actúes, parece que hay alguien interesante en ese lugar, podría serte de utilidad. — comentó Vex a lo que Ikal usando su don “ojos del alma” noto como había solo algunas energías femeninas dentro del vehículo y solo un soldado restante intentando protegerlas.

— No se que tienes planeado Vex… Pero no me gusta nada. — dijo Ikal con un suspiro, Hilda miró a Ikal mientras la pelinegra y el resto ordenó a los caballos mitad dragón acercarse a toda velocidad.

En segundos el carro del grupo se acercó y ordenó a los sobrevivientes que se movieran hacia un lado, pues el grupo estampó con su carruaje a los sujetos enviandolos al suelo.

Aquellos sujetos vestidos de asesinos estaban en el suelo adoloridos por el golpe del carruaje sobre ellos.

Tomaron sus armas y se arrastraron mientras notaron como el moreno bajaba con una daga negra junto a una chica pelinegra, una mujer de cabello rubio castaño que parecía una media elfa, un hobgoblin, un humano de piel blanca y una semi-humana con sangre de demonio.

Cada uno de ellos portaba la placa de rango que se colocaba en el cuello, el color dorado brillaba por lo que los asesinos se pusieron nerviosos.

— Vaya, vaya… Espero hayan anotado las matrículas del carro que los golpeó, estoy casi seguro que eso tuvo que doler ¿No lo creen? — dijo Ikal en tono burlón al grupo.

El caballero que sostenía su espada miró a aquel gigante oscuro junto al resto de jóvenes, que habían llegado, el aventurero delante de ellos era grande con músculos bastante grandes y definidos, su altura era más grande que el humano promedio por lo que lucía intimidante casi como un ogro.

La chica elfa en cambio era hermosa y pequeña, tenía rasgos humanos y elfos que le hacían mirar como una belleza, a simple vista se miraba como una princesa y aquel cabello rubio castaño le hacía lucir como una noble de este reino, sin embargo la parte inferior de la chica era fuerte, pues los músculos de sus piernas estaban formados y eran bastantes grandes.

La humana pelinegra lucía fuerte y tenía más un estilo algo masculino pero era hermosa, la semi-humana mitad sucubo sonreía al ver que tendrían algo de acción después de un tiempo.

Yuei y Josh de la misma forma se preparaban para atacar a aquellos hombres.

— ¡Malditos no se metan en nuestro camino! — los asesinos se levantaron y el joven hombre rio.

Antes de que pudiera decir algo más, diferentes ataques de magia de agua, similar a esferas de agua, explotaron frente a los asesinos, estos cayeron lastimados al suelo.

— ¡Uff eso tuve que doler! Vamos no se enojen fue un buen chiste, al menos ríanse un poco. — comentó el moreno y la elfa a su lado sonrió burlonamente a lo que los otros sujetos se movieron de manera veloz contra ellos.

Un zumbido fue todo lo que escucharon al ver cómo el grupo de asesinos elfos se habían vuelto a lanzar en contra del extraño hombre a sus vistas.

— ¡Maldición aunque sea fuerte no esquivara un ataque a esa velocidad! — comentó el caballero mientras noto cómo el hombre movió su mano con tres movimientos rápidos.

La daga del hombre chocó con las armas de cada uno mientras la sonrisa no la abandonó y sin decir nada más dio dos cortes preciosos en cada uno de los hombres.

El sonido del corte de la carne contra el cuerpo fue visible y el cuerpo de dos de los elfos fueron cortados como si del corte de una espada extremadamente filosa los golpeara.

Los elfos intentaron levantarse y atacar con magia pero rápidamente fueron callados por un ataque de la pelinegra que gracias al guante mejorado un ataque de viento los golpeó y acabó con ellos.

Iriel, Yuei y Josh miraron a su capitán aburridos, esos tres se habían llevado la diversión.

Fein estaba orgullosa mientras todos notaron como solo quedaba un elfo más chico que los demás temblando de miedo.

Ikal al verlo se acercó.

— ¡Oye mocoso! Enserio no estás hecho para ser un asesino jaja… Levántate y toma las cosas de valor de tus ex-compañeros, no se estudia haz algo de provecho con tu vida, tal vez así vivas una buena vida… Así que ahora vete. — comentó el moreno a lo que el asesino restante temblaba de sus piernas y este miraba a sus compañeros muertos, notando la cortada y herida en su brazo no era nada comparado con la que ellos recibieron.

Ese grupo de aventureros habían acabado con los asesinos, los aniquilaron en un rápido movimiento que no había sido previsto por los presentes.

Para Ikal esto no era algo muy sorprendente, al menos un solo aventurero de rango oro debería ser capaz de acabar con ellos con su respectiva facilidad… En especial si utilizaban sus movimientos de manera correcta.

La diferencia de fuerza entre aquellos que entrenaban y pertenecían a uno de los 4 gremios era visible con aquellos que solo eran ladrones de poca monta, aun así que estuvieran en el rango C+ con un promedio de 1500 NEV por lo que era algo interesante.

El caballero de bajo rango restante estaba impresionado de la fuerza de ese grupo y al ver sus placas de rango oro noto que eran muy fuertes incluso para estar en ese rango.

El moreno suspiró, esperaba encontrar gente fuerte en la academia por lo menos así tendría la oportunidad de volverse aún más fuerte, estaba algo decepcionado del poder de los caballeros, incluso si eran de bajo rango C+ en un caballero era algo lamentable… Sin embargo salió de sus pensamientos al escuchar la voz de lo que para él era un niño.

— ¿Por qué me dejaste con vida?… — comentó el niño a lo que el moreno lo miró.

— ¿No es obvio mocoso? Somos aventureros, no matamos niños ni personas inocentes, solo criminales de poca monta. — dijo riendo la elfa rubia.

El niño se sonrojo al verla.

— Mi compañera tiene razón, tu energía no transmite maldad y la gente mala tienen una alma negativa y más oscura, también lo se por que fallaste el corte a tus objetivos a propósito, por lo que solo perforaste zonas no mortales, hasta para un novato debería ser fácil identificar que tu no eres alguien malo solo un niño tonto… — dijo Ikal sonriendo.

— Lo mejor es que hagas caso y te vayas. — dijo Donaji mientras se alejó de Ikal y colocó su mano en el cuerpo lastimado del chico usando “curación” sin palabras sanando las heridas del chico.

Ikal, Fein y el grupo por su lado hicieron lo mismo con los sobrevivientes del ataque y sin decir nada el moreno tomó las almas de los elfos asesinados y los volvió sus soldados.

Sin embargo el sistema mostró que los elfos se habían vuelto sombras élficas por lo que tenían la misma forma pero pertenecían a la clase de Pride, una sombra.

El caballero miró al chico que fue curado por Donaji el cual junto el dinero de sus compañeros, el soldado aprovechó a moverse e intentar clavar la espada en él niño.

El moreno miró esto y detuvo la espada en el momento justo rompiéndola con la palma de sus manos sorprendiendo a todos.

— ¡Basta!… He decidido dejar libre a este niño, no es un mal sujeto, seguro alguien le obligó a esto. — comentó Ikal a lo que el chico se alejó mientras temblaba.

— ¡Imbécil! ¡Esos sujetos atacaron a la princesa Kaiza! ¡Su castigo es la muerte! — comentó el hombre mientras Ikal movió sus manos en negación.

— Salvé sus vidas y acabé con los asesinos de su princesa, con eso debería ser suficiente para que me hagas caso ¿No?… — comentó Ikal colocándose enfrente del hombre.

— Ese niño no tiene los ojos de un asesino… Si no de preocupación, seguramente debe ocupar dinero para su familia y fue engañado por unos idiotas, incluso no es menos fuerte que un bicho, para que participará en esto es por necesidad… Gente como ustedes no saben lo que es tener que aceptar estás cosas para solo conseguir un poco de comida en la boca… No apruebo estas acciones pero incluso yo sé cuando un niño está asustado, arrepentido y preocupado… Si el no lastimo a nadie realmente su pena no debería ser la muerte en cambio debería ser útil a la ciudad, tiene capacidades para ser un buen soldado con el entrenamiento adecuado el se volverá más fuerte. — comentó la elfa rubia mientras el caballero se quedó en silencio.

— Niño no se que necesitas, pero estaré viviendo en la capital un tiempo… Si necesitas mi ayuda, ve a la plaza de la capital el día de mañana yo te encontraré allá. — comentó Ikal y el niño asintió.

El elfo de repente noto como una pequeña bolsa con monedas de oro le cayó aún lado.

Él la tomó y no dijo nada solo se fue corriendo y tomó uno de los caballos de los asesinos y se fue asintiendo a las palabras del chico.

— No vas a encontrarlo, los de su clase nunca cumplen una palabra… — comentó el caballero enfadado pero Ikal rio.

— Él estará allí… Pero incluso si no apareciera podría encontrarle en cualquier parte… Incluso si estuviera en la capital en este momento, no sabes con quien estas hablando, yo soy un experto en el rastreo. — comentó riendo el moreno mientras sus ojos brillaban en aquellas tonalidades bicolor.

Ikal guardo su daga mientras se volvió a subir en su carrosa y el caballero lo miro abrumado, noto como en la ventana del carruaje una chica elfa de cabellos anaranjados y ojos amarillos los miraba, Hilda al notarlo se pegó más a Ikal sacando una mirada de duda del moreno.

Y con eso el grupo se despidió con la mano, para terminar lanzando fuego en los cuerpos de los asesinos.

Con la Princesa Elfa.

— Eso fue magia sin casteo ese chico es increíble… No… Todos son sorprendentes… Aunque se ven Jóvenes son bastante habilidosos…— dijo Kaiza tímidamente mientras su cuerpo se emocionó, al ver lo que ellos podían hacer.

Al verlos partir noto como ellos estaban portaban una placa de aventurero de color dorado, por lo que para su mala suerte seguramente nunca se volverían a encontrar.

Suspirando, sus sirvientes se miraron al unísono, esto tendría que ser informado al rey…

Con Ikal.

— Así que una princesa… Esa es tu mayor conexión… Maldición si que eres molesta. — comentó el moreno y Hilda miró molesta a Vex por intentar juntarlos con una princesa.

— Conocer a gente importante puede serte de provecho en el futuro, recuerda que estás fuera del reino humano, aquí todo será más difícil. — comentó Vex riendo.

Hilda solo suspiro más fuerte, parecía estar celosa y Fein se reía al ver esto, con eso hecho el grupo siguió su camino hacía la capital.

El viaje fue tranquilo mientras miro la entrada de la capital, miro que el lugar era bastante verde, justamente como pensaron, los elfos su capital estaba entre una zona boscosa de gran tamaño y carreteras bastante bonitas.

El reino estaba rodeado por una enorme muralla que rodeaba todo el terreno importante del gran bosque junto a edificios, casas y otras construcciones podrían verse allí, un enorme rio pasaba por toda la capital y este mismo parecía que seguía más allá de lo que se podía ver a la distancia.

La entrada era resguardada por un grupo de guardias elfos, los cuales eran bastantes atractivos físicamente, pero su físico era mayormente delgado, tenían aparecía humanoide pero sus orejas alargadas y sus ojos de colores brillantes junto a esos cabellos de tonalidades claras junto a una belleza fuera del estándar humano eran muy notorias.

Incluso entre los elfos más normales, ellos parecían ser bellos por naturaleza.

Al llegar su turno de chequeo mostró la tarjeta de aventurero y se presentaron como los Black cats, por lo que al decir la razón de su viaje no hubo ningún tipo de problema.

Gracias a que las tarjetas de aventureros no son falsificables, los dejaron entrar sin muchos problemas.

Las calles de la capital eran hermosas, la belleza de la ciudad le recordaban a aquellas ciudades de mundos de fantasía que miraba en videojuegos pero para su sorpresa eran incluso más hermosas y normales que en esos mundos, el rio principal de este reino pasaba por toda la gran ciudad lo que era de cierta manera bonito.

Los elfos iban y venían por todos lados, también había diversos aventureros y comerciantes humanos e incluso de otras especies humanoides cercanas como demonios, ángeles o ángeles caídos.

Sin embargo su objetivo no estaba cerca de la capital si no que estaba más alejada cerca de las afueras del reino, sin embargo tenías que pasar por la capital si querías llegar, pues el camino del bosque era complicado y más tardado si no seguías el camino adecuado.

Aquella escuela de magia e investigaciones se encontraba en el lado noreste de la capital mientras que el gremio se podía ver en el centro de la ciudad como el resto de los cuatro gremios.

Los elfos miraron a Ikal siendo llevado por sus caballos, sin decir nada este solo siguió su camino hacia la gran escuela.

Luego de una hora lograron llegar a la escuela y estaba impresionado de ver lo qué era un edificio enorme, había mucho patio al igual que un gran árbol de color verde donde se podía observar diferentes flores en el.

Era una construcción similar a un castillo hecho de materiales preciosos y elegantes que resaltaba mucho a la vista, parecía que los elfos eran expertos en la construcción de la belleza.

Las puertas de la escuela estaban abiertas por lo que empezó a traspasar el portón de la misma con su carruaje.

Podía notar como había más carruajes como el que esa princesa portaba y a simple vista eran de mejor calidad que el de ellos, suponía que eran los carruajes de los niños ricos de este reino.

— Esto será difícil… — con ese comentario el moreno vio la entrada del enorme edificio observó cómo los estudiantes entraban al ser recibidos por varios de los profesores, parecía que esto era la regla al comenzar un nuevo ciclo.

Ikal sonrió recordando su vieja vida en la tierra y como había hecho de todo para estudiar en aquella universidad, eran buenos tiempos antes de la guerra.

A partir de ahora tendría un propósito en este lugar y ese era volverse más fuerte a partir de todo lo que aprendiera en este lugar.

Fin del Volumen 3 – Capitulo 1 – Parte 2.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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