Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Un Pasado aclamando un futuro - Capítulo 23

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Un Pasado aclamando un futuro
  4. Capítulo 23 - 23 23- Cuando el silencio decidió responder
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

23: 23- Cuando el silencio decidió responder 23: 23- Cuando el silencio decidió responder Desde la noche en que hablamos sin escondernos más, la casa empezó a sentirse distinta.

No era solo emocional, era algo más.

Algo que no sabíamos explicar.

Como si el silencio, al romperse, hubiera despertado a algo que llevaba demasiado tiempo dormido y ahora se moviera lentamente entre nosotros, recordándonos que cada verdad tiene un precio.

Al principio fueron cosas pequeñas.

Puertas que creíamos haber cerrado y aparecían abiertas.

Pasos leves en el pasillo cuando todos estábamos en la misma habitación.

Un susurro que parecía venir de ninguna parte, como un lamento corto que desaparecía apenas intentábamos escucharlo.

Tratamos de ignorarlo, diciendo que eran nervios, tensión, imaginación.

Pero, en el fondo, sabíamos que no.

Algo nos estaba escuchando.

Algo nos estaba respondiendo.

Una noche, mientras intentaba dormir, escuché mi nombre.

No fue un grito.

Fue un susurro suave, tan cerca de mi oído que me erizó la piel.

Abrí los ojos de golpe, pero no había nadie.

La habitación estaba igual que siempre, pero el aire era diferente, frío, pesado.

Me senté en la cama con el corazón acelerado, convencida de que había soñado.

Pero entonces lo escuché otra vez.

No mi nombre.

Esta vez fue un suspiro largo.

Como si alguien estuviera cansado.

Como si alguien hubiera esperado demasiado.

A la mañana siguiente, todos estábamos extrañamente callados.

Cada uno había pasado por algo similar, pero nadie quería ser el primero en decirlo.

Hasta que por fin alguien habló y lo aceptamos: lo que estaba ocurriendo no era normal.

Era como si las paredes hubieran aprendido a repetir nuestras palabras.

Como si el pasado hubiera decidido caminar en voz alta.

Las luces empezaron a parpadear algunas noches, aunque nunca había pasado antes.

Objetos cambiaban de lugar.

Fotos viejas caían al suelo sin razón.

En una ocasión, encontré una de las cartas antiguas abierta sobre la mesa, aunque yo la había guardado bajo llave.

Nadie en la casa la había tocado.

O al menos, eso dijeron.

Y yo les creí.

Porque sentía, cada día más, que no estábamos solos.

Lo más inquietante fue el espejo del pasillo.

Siempre había estado ahí, viejo, grande, silencioso.

Pero desde que rompimos el silencio, reflejaba algo más que nuestras figuras.

A veces, al pasar, creía ver una sombra detrás de mí.

Algo que no pertenecía a este tiempo.

Algo que no quería irse.

Empecé a evitar mirarlo, pero sentía su presencia igual, como si una mirada desconocida siguiera mis pasos a cada instante.

No se trataba solo de miedo.

Se trataba de una respuesta.

Rompimos el silencio… y el silencio respondió.

Una noche, mientras todos dormían, se escuchó un golpe fuerte en la sala.

Me levanté asustada, con el corazón en la boca.

Caminé lentamente, tratando de hacer el menor ruido posible.

La casa estaba oscura, pero el camino parecía guiarme hacia algo inevitable.

Cuando llegué, vi una de las fotos antiguas en el suelo.

La del día en que todo comenzó.

Y ahí estaba su nombre escrito detrás: Eliár.

No recordaba haberlo visto antes.

Era como si la tinta hubiera aparecido recién.

Como si alguien lo hubiera escrito… ahora.

Sentí que alguien estaba conmigo.

No lo vi.

Pero lo sentí.

Ese frío que se cuela por los huesos.

Esa sensación de que el aire te observa.

Y entonces comprendí que tal vez hablar había sido correcto… pero también peligroso.

Porque la verdad no solo libera.

También llama.

Y algo había escuchado nuestro llamado.

Volví a mi cuarto con la certeza de que el pasado ya no estaba mirando desde lejos.

Ahora estaba dentro de nuestra casa.

Entre nosotros.

Caminando en silencio.

Esperando.

Y lo peor de todo era que yo sabía que esto… apenas estaba empezando.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo