Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Un Pobre llegando al poder - Capítulo 19

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Un Pobre llegando al poder
  4. Capítulo 19 - 19 Capítulo 19
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

19: Capítulo 19 19: Capítulo 19 Han pasado 3 días y aún no tenemos información de Javier, ayer encontraron los cuerpos sin vida de sus guardaespaldas, estaban flotando en la playa yo en estos momentos me encuentro en casa, Gustavo aumentó la seguridad y tengo a 4 escoltas, adicional se compraron algunos vehículo porque no quieren que usemos un servicio público.

―Sra.

Alessandra hemos encontrado una pista.

―Que encontraron Gustavo.

―Tenemos una foto del conductor.

―Y ya han podido identificarlo.

―Estamos en eso con la policía, pero puede tomar tiempo.

―Sabes que tiempo es lo que no tenemos.

Suena el teléfono de Gustavo, tardó unos minutos y luego continúo conmigo.

―Me acaban de informar ya lo identificaron.

―Y ¿quién es?

―Trabaja para una banda de secuestradores profesionales, según me dice la policía ellos no hacen contacto hasta el sexto día.

―3 días sin saber de Javier.

―Estamos investigando a toda la banda para dar con el paradero.

―Están tardando demasiado sí.

―Tenemos a muchas personas trabajando sin cesar, revisamos cada cámara que localizamos y aún no hemos obtenido alguna pista.

―Revisen establecimientos vacíos, lugares abandonados, si está en la ciudad lo encontraremos quiero que contrates a todas las agencias de seguridad posible.

―Eso implicará mucho dinero sí.

―Si es por dinero no te preocupes, lo importante es encontrar con vida a Javier.

―Lo haré de inmediato.

Siento un gran vacío no saber de ti, dónde quieras que estés vuelve conmigo no me abandones, quiero pasar el resto de mi vida contigo.

Los días fueron pasando y aún no obtenían ni una sola pista, ya llevaba secuestrado una semana, pero nadie se localizaba para pedir un rescate, hasta que sucedió un milagro.

―Sra.

Alessandra, tenemos una opción para encontrar al Sr.

Santos.

― ¿Cual?

Dímelo ya.

―El chaleco de la cuenta con un sistema de rastreo que solo se activa al presionar el botón lateral.

―Si lo recuerdo, hace unos meses yo lo presione accidentalmente.

―Tenemos a alguien que puede activar la señal sin necesidad del botón.

―Y que están esperando háganlo ya.

―Ya está trabajando está persona, pero le tomara un par de horas, mientras estamos movilizando a todos en distintas partes de la ciudad para minimizar el tiempo de respuesta.

―Perfecto, voy contigo.

Nos dirigimos hacia las oficinas, toda la operación se centraba ahí, al llegar veo a un joven de unos 22 años trabajando con una laptop y otros equipos.

― ¿Esa es la persona que lo está rastreando?

Se ve joven.

―Tiene 20 años, pero tiene una gran capacidad.

Me fui a mi oficina fueron pasando las horas y aún no había resultados.

―Gustavo, aún no lo localizan.

―No Sra.

el chaleco que tiene el Sr era uno de los más avanzados por lo que su sistema no es fácil vulnerarlo.

―Pero esto no nos asegura que esté con vida o usándolo, Sino lo hubiera activado, recuerdo que él dijo siempre lo monitorean.

―Lo hacíamos con la señal celular, pero fue lo primero que apagaron.

Se escuchó un gritó afuera.

― ¿Qué fue lo que pasó?

―Parece que ya lo consiguió.

― ¿Dónde está?

―Vayamos a ver.

Nos dirigimos donde estaba el joven.

―Dime ¿ya sabes dónde está Javier?

―En unos minutos lo sabremos ya pude activar el sistema de rastreo y no tardará en dar la ubicación.

En eso empieza, la imagen de la laptop empieza a realizar acercamiento a un punto.

―Parece que lo ha logrado.

Una vez que finalizó el acercamiento todos los quedamos sorprendidos.

―Revisa todas las cámaras de seguridad de este edificio desde hace una semana, revisa cada oficina no importa de quien sea.

Dijo Gustavo.

Según la información del mapa, el chaleco está en las oficinas de Inversiones Santos, como puede ser esto posible, en eso entra alguien con el chaleco.

―Sr.

Lo encontramos en una de las oficinas.

― ¿Cual?

―De la Sra.

Alessandra.

Gustavo solo me queda viendo, no sabía qué hacer.

―Quiero las grabaciones de seguridad de esa oficina inmediatamente.

―Sra.

Alessandra, le pido que coopere con nosotros y no abandoné está oficina por ningún motivo, adicional le pediré su teléfono celular.

―Si desconfías de mi está bien, no tengo nada que ocultar, aquí está mi teléfono, pero no soy idiota de poner el chaleco en mi oficina sabiendo que lo buscaban.

En eso estaba entrando Benito.

―Alessandra me acaban de notificar del banco que realizaste una transacción de $50 Millones a un paraíso fiscal.

―Yo de dónde, si la fundación no tiene ese fondo.

―La fundación no, pero si el dinero de Javier, dicen que estuviste hoy y realizaste esa transacción.

―Pero como puedo estar en dos sitios a la vez, si tenía a los de seguridad vigilando cada movimiento.

Agachó la cabeza sin saber que hacer, alguien quería inculparme y al parecer lo estaba logrando, cuando voy subiendo la cabeza noto algo raro debajo de la mesa, le hago señas a Gustavo que haga silencio y viniera a ver esto; Solo veo que permanece quieto y me hace señas que salga de la sala.

―Eso es un micrófono, alguien ha estado espiando desde aquí, pero ese micrófono ni tiene gran alcance a lo mucho 1 km a la redonda y por la ubicación de la oficina diría que está hacia el norte, hay menos interferencias y recibe un mejor audio.

―Quiero que sigamos actuando normal ante los demás, pero tomarás a tus mejores hombres y que busquen en esos edificios, cualquier actitud sospechosa actúas, tampoco le informaras a la policía porque no sabemos quiénes han estado involucrado, analiza todos los movimientos financieros de cada uno incluyendo los míos, no quiero que alguien me acuse de fraude.

―Entendido, ahorita mismo haré eso.

Yo regreso a la sala y cuando intento localizar el micrófono ya no estaba, que acaba de pasar si nadie más ha entrado, solo Benito y Gustavo, en eso veo que Benito intenta salir lo más rápido posible.

―Detengan a Benito ―es lo único que logró gritar ―deténganlo ya.

En eso 3 personas de seguridad se abalanzan contra él.

―Revísenlo.

Al revisar los bolsillos traseros van sacando el micrófono.

―Avisa a Gustavo tenemos al soplón, sácale la información que puedas.

―Jajaja no sacarán nada de mí, y ahora Javier es hombre muerto, mis colegas están escuchando esto y saben que tienen que hacer

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo