Un Pobre llegando al poder - Capítulo 56
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
56: Capítulo 56 56: Capítulo 56 Han transcurrido los dos días pero aún no podemos volver, hay una gran tormenta y eso no permite que el helicóptero se acerque, he puesto en marcha el motor pero el GPS está dando falla.
¿Es seguro este yate?
—Me dijeron que si, solo debemos refugiarnos.
—Vente entonces que tengo miedo.
—Ya voy para adentro.
En eso vinieron varias olas gigantes, llegamos a pensar que nos daríamos vueltas pero no pasó eso, en eso escuchamos que algo se caía, salí a inspeccionar y eran las antenas, se habían dañado, estábamos en la nada sin GPS, ni radio y con una gran tormenta.
—Que pasa allá arriba.
—Se dañaron las antenas, estamos incomunicados.
Yo recuerdo que cuando rente el yate me mencionaron algo que tenía que hacer si llegase a pasar esta situación pero no lo recuerdo, bajo dónde Valentina.
—Que haremos.
—Me habían dados ciertas indicaciones pero no recuerdo, toda embarcación debe de tener bengalas busquémosla, tu quédate aquí y yo buscaré arriba.
—Está bien, con cuidado.
Subí nuevamente y empecé a buscar el kit de las bengalas, buscaba en cada estante hasta que encontré un maletín que decía “Solo emergencia” y esto lo es, lo llevo dónde Valentina.
—Encontré esto.
¿Que es?
—No lo se, hasta ahorita lo revisaré.
Empiezo abrir el maletín y contenía un pequeño maletín con 2 pistolas de bengalas y una radio.
—Esto era lo que me dijeron, solo tengo que conectar y encender, en pocos segundos estará funcionando.
La radio empezó a funcionar y tenía puesto el canal 16 VHF.
—Mayday, Mayday, Mayday.
Aquí la embarcación Felicidad 2, solicito su apoyo hemos perdido la antenas y no tenemos radio principal ni GPS, repito aquí la embarcación Felicidad.
Espere unos minutos y nadie respondía, verifique que todo estuviera correctamente y volví a repetir el mensaje —Mayday, Mayday, Mayday.
Aquí la embarcación Felicidad 2, solicito su apoyo hemos perdido la antenas y no tenemos radio principal ni GPS, repito aquí la embarcación Felicidad 2.
—Aquí el guardacostas, cuál es su situación actual.
—Hemos perdido comunicación, solo estamos mi esposa y yo.
¿Y el capitán del barco?
—No había capitán, rentamos el yate y permanecería en un punto fijo, el GPS estuvo dando fallas antes de perder la antena.
—Busque una bengala y la lanza para tratar de dar con una mejor ubicación.
Busco la bengala y lanzó la primera, espero que los guardacostas me den alguna indicación —Embarcación Felicidad 2 hemos visto la bengala a unas 16 millas de la costa.
—Aquí la embarcación Falcón 4 tengo a la vista a la embarcación Felicidad 2, Procederé a acercarme, me copian.
—Copiado Falcón 4, acercarse con precaución y notificar si se requiere apoyo aéreo.
A lo lejos vemos que un barco pesquero se va acercando hasta que se ubica a la par de nosotros y una persona procede a abordar.
—Buenas noches señores mi nombre es Rafael y seré su capitán, antes notificaremos a la guardia costera.
—Aquí habla el capitán del Halcón 4 abordó del Felicidad 2, la tripulación se encuentra bien y la embarcación no presenta daño físico visible más que las antenas, procederemos a remolcar con precaución.
—Copiado Halcón 4, los tenemos localizado en el radar y le daremos seguimiento.
—Copiado.
—Antes de irnos haremos una inspección rápida— dijo el capitán.
Empezó a recorrer todo el yate y todo estaba en orden.
—Primero procederemos a elevar el ancla.
—Con razón cuando intenté arrancar no pude.
—Error que pasa, que hacen en alta mar sin un capitán.
—Estábamos en luna de miel, hoy se suponía que venían con nosotros pero las lluvias impidieron que el helicóptero llegará.
—Recién casados, felicidades a los dos.
—Gracias —Mi Embarcación será nuestro GPS.
El capitán llama por radio a la otra embarcación.
—Aquí Felicidad 2 al Halcón 4 me copia.
—Le copiamos capitán.
—Procedamos a remolcar, ustedes serán nuestros ojos.
—Copiado, tomaremos posición para empezar a remolcar.
Ambas embarcaciones empezaron a andar, a pesar de la tormenta el yate seguía su marcha sin tanta complicaciones.
—Pensábamos que se daría vuelta.
—Primera vez en el mar ¿verdad?
—Si.
—Está preciosidad no se daría vuelta fácilmente pero todo dependerá de la pericia del capitán —Entiendo.
—Saben, siempre quise andar en uno de estos pero a pesar de toda su belleza nunca lo cambiaría por mi nave, esa pequeña cosita ha pasado por muchas tormentas y ninguna la ha detenido Después de pasar navegando por más de 40 minutos la tormenta se calma y pudimos ver la costa.
—Bueno Señores en 15 minutos estaremos en costa, ya lo peor ha pasado.
Se escucha un mensaje en la radio.
—Mayday, Mayday, Mayday nos hundimos capitán, nos estamos llenando de agua rápidamente.
—Como pasó eso.
—No lo sabemos.
—Me pondré adelante y lo conectaremos al yate, así evitaremos perder al Halcón 4 y que la tripulación se pase al yate.
—Copiado capitán.
El busca como adelantar al barco pesquero, luego con unos grandes cuerdas amarran al Halcón 4 en el felicidad 2 y la tripulación procede a abordar el yate, el capitán se dirige hacia el Halcón 4 y manda a su segundo al mando.
—El capitán estará dirigiendo su barco y yo lo apoyaré desde aquí, les pido que tomen asiento porque iremos rápido.
—Ambos procedimos a sentarnos mientras la tripulación hacia lo posible para evitar que se hundiera.
—Aquí Felicidad 2 a la guardia costera, me escuchan.
—Le copiamos Felicidad 2.
—Pedimos socorro, el Halcón 4 se está hundiendo y requerimos de remolcadores para llevarlo a costa, ahorita está amarrado al Felicidad.
—Copiado Felicidad 2, estamos enviando a los remolcadores en estos momentos estarán ahí en un par de minutos.
Pasaron los minutos y se acercaron 2 botes más pequeños al Halcón 4, posicionándose a los costados.
—Aquí el Halcón 4 a Felicidad 2 puede seguir avanzando con velocidad media.
—Arrancamos nuevamente y en 20 minutos estuvimos en la costa, nosotros llegamos al muelle pero el Halcón 4 fue directo a costa.
En la bahía se encontraba el Helicóptero junto con el capitán del yate esperando que pasará la tormenta pero al escuchar que ya estábamos de regreso se quedaron esperando, nosotros esperamos que el capitán se bajara de su barco.
—Lamentamos muchos los daños capitán.
—Parece que al fin el Halcón 4 está pidiendo descansar, los daños son graves.
—Deme su número para contactarme con usted, quiero darle un reconocimiento, lo haría ahorita pero no lleve nada.
—No es necesario, entre navegantes nos cuidamos.
—Por favor insisto.
—Está bien.
Nos dio su tarjeta y nosotros nos marchamos en el helicóptero.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com