Un Pobre llegando al poder - Capítulo 63
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63: Capítulo 63 63: Capítulo 63 Al llegar al aeropuerto voy viendo que él avión era uno de los más caro y con todos los lujos que uno pudiera desear, adicional incluía servicio de azafata.
Isabel me vio molesta y me pidió que me tranquilizara.
El viaje fue muy incómodo ya que parecía una fiesta y si no le pegue una cachetada fue porque Isabel me detuvo, llegamos al aeropuerto y la parecer había contratado una limosina por qué nos estaban esperando.
—Javier no hay necesidad de contratar una limosina, en todo caso aquellas personas son tu equipo de seguridad y el vehículo que ocupas es brindado— dijo Isabel — ¡En serio tengo un vehículo brindado!, lo siento muchachos pero por esta ocasión me iré en mi vehículo con escolta.
Él se sube a su Jeep.
—Isabel yo me iré en otro, quiero ir a la casa a descansar que él se quede en el apartamento.
¿Lo dejaras solo?
—Mejor así antes que me arrepienta de haberme casado.
—Le diré a su escolta entonces e iré contigo.
Nos subimos al Jeep y arranca, llamo a Gustavo.
—Hola Gustavo quiero pedirte un favor.
—Diga Sra.
Valentina.
—Javier es una persona distinta ya que tiene amnesia y no recuerda los últimos 12 años así que te pediré que pongas escoltas civiles.
—Entendido.
—Yo estaré unos días por aquí pero luego tendré que irme a Starville, no dejaré mis responsabilidades por él.
—Yo me encargaré de evitar que se meta en problemas.
Se termina la llamada, al llegar a casa Valentina se quedaría un rato en casa pero en eso le llama Javier.
—Que pasa Javier.
—Quería saber cómo se llaman mis empresas.
—Dile a tu escolta que te llevé a la oficina y te llevará.
¿Yo soy el propietario total?
—Así es.
Corta la llamada inmediatamente.
—Llama a Lucía y avísale— le dije.
—Tienes razón.
Isabel llama a Lucía.
—Hola Lucía.
—Hola Isabel dime.
—Mira en estos momentos Javier va donde tú pero tuvo un accidente en otro país y le provocó amnesia, él no sabe nada de Inversiones Santos y sus asociados pero te digo está personalidad no es nada parecida a la de él, así que te pido no aceptes cosas si consideras que perjudicará a la empresa, en todo caso ya hablé con Manuel y antes que haga cualquier cosa se debe someter a votación.
—Gracias por advertirme, le avisaré a los demás.
—Está bien.
—Mantienes informado a Valentina cualquier cosa.
—Si.
Se termina la llamada.
¿Que haremos con él?
—Al momento conseguir un médico para que lo valore, le pediré a mi asistente que investigue al mejor Neurólogo y te llamaré, al momento tengo que irme.
—Gracias por toda Isabel.
**** Narra Javier **** Acabamos de llegar a Orderion, pensaba recorrer la ciudad como un hombre importante en una limosina, si antes estuvimos en un cuarto pequeño, no quiero imaginar el tipo de vehículo tenía, pero me quedé sorprendido Isabel me señaló que mi carro es un carro estilo Jeep brindado, me subí inmediatamente en el y luego sube el chófer, arrancando inmediatamente.
¿A donde vamos?
—A su apartamento Sr.
Javier.
—Llévame a comer, tengo hambre.
¿Desea que vayamos a Santos’s Home Food?
—No, vayamos a un restaurante costoso.
A los minutos llegamos a un restaurante de comida Italiana.
—Bienvenidos caballeros, tienen reservación.
—Realmente no, acabo de llegar a la ciudad tal vez puedan ayudarme con una mesa— mientras le enseño mi tarjeta.
—Sr.
Santos no sabía que era usted, aquí siempre tendremos una mesa para usted.
Me llevaron a una mesa con buena posición, al parecer era conocido por algún motivo pero atendían como si fuera un rey, llamo a Isabel para que me dijera como se llamaban mis empresas y lo único que me dijo es “dile a tu escolta que te lleve a la oficina” como si esa fuera una respuesta.
Entró al Jeep y le digo escolta que me llevará hacia la oficina, arranca el vehículo y en pocos minutos llega a un gran edificio que por fuera se podía apreciar Inversiones Santos.
¿Dónde queda la oficina de presidencia?
—Es el último piso, sigue recto y luego dobla a mano derecha.
Entró al elevador hasta el último piso y tal como me indicó llegue a un área majestuosa y afuera estaba una secretaria.
—Sr.
Santos la señorita Lucía no se encuentra en su oficina.
—Esperaré adentro dije sin detenerme.
Entró a la oficina y me quedo sorprendido, era toda una oficina de un magnate, me siento en la silla y me pongo a ver la ciudad.
A los pocos minutos entra alguien.
—Sr.
Javier que sorpresa tenerlo por estos lados.
—Vine a ver lo que es mío, y tomar posesión nuevamente de lo que me pertenece.
—A que se refiere.
—No te hagas la tonta, vengo a despedirte.
—Disculpe Sr.
Santos no puede venir y hacer eso, lo sabe muy bien y si lo olvidó puede llamar a su abogado.
—Soy el propietario y estoy en mi derecho de hacerlo.
—Si gusta llama al Sr.
Manuel y él le explicará.
Busco en mi teléfono a algún Manuel y le marco.
—Sr.
Santos, buenas tardes.
¿Tú eres mi abogado?
—Así es señor ¿En qué puedo ayudarle?
—Quiero tomar mi puesto de presidente en Inversiones Santos.
—Sr.
Santos inmediatamente no es posible, usted convirtió en socias a sus cercanos por lo tanto antes de realizar ese tipo de acciones tiene que someterlo a votación, eso incluye tanto Inversiones Santos y sus asociados.
—Inepto para nada a ti si puedo despedirte así que considéralo hecho.
Le cortó lo llamada.
—No creas que me quedaré de brazos cruzados, vengó por lo mío y no descansaré hasta conseguirlo.
Salgo del edificio y me montó al carro.
—Que otro negocio tengo.
—Está la Fundación Santos.
—Llévame entonces.
Mientras nos dirigimos a la fundación busco en internet algún buffet de abogado y encuentro uno, marcando inmediatamente.
—Buenas tardes gracias por llamar al buffet de abogados Rodríguez y Asociados.
—Quiero que envíen un abogado, el mejor que tengan a las oficinas de Fundación Santos.
—Disculpe cuál es su nombre.
—Javier Santos.
—Sr.
Santos en estos momentos contactaremos a nuestro mejor abogado y le solicitaremos que se reúna con usted
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