Un Rudeus diferente - Capítulo 262
- Inicio
- Todas las novelas
- Un Rudeus diferente
- Capítulo 262 - 262 Una cena para Nanahoshi
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
262: Una cena para Nanahoshi.
262: Una cena para Nanahoshi.
Cuando al fin regresé a casa de mi corto viaje al santuario de la espada, fui recibido en casa por Silphy, quien preparaba el desayuno esa mañana en compañia de la androide Ane, el aroma del pan horneado, y el té en remojo inundaban la cocina.
—¡Hola, Rudy!
—dijo Silphy con una gra sonrisa al verme ycorriendo hacia mí, dándome un gran beso mientras saltaba y cruzaba sus piernas en mis caderas.
—Oh, chica traviesa, me encanta que aún seas igual de intensa, dije sujetándola de las nalgas.
—Umm, todas lo somos.
¿Dormiste con Ariel anoche?
me preguntó.
—Sí, pero no hubo sexo.
En realidad, nos quedamos ayer con Alek en Ars porque estábamos celebrando a Dóga, ¡será padre!
—Sí, Eris me contó eso anoche, Isolte debe esta feliz.
Eris quiso regresó Ars anoche.
De hecho, Eris y Ars se levantaron temprano y están entrenando en el patio trasero antes de ir a la universidad.
Eris me contó que en las vacaciones se irá un mes al santuario de la espada, están seguros de so, Ars es muy pequeño aún .
—Sí, así es, irá a cambio de que Ars le enseñe a leer a Jill y Nell, los hijos de Jino y Nina, además de enseñarles magia, y no t preocupes, Ars quiere ir .
—Ummno me gusta la idea de separe de mi niño ,uuuuf en fin, tal vez Ars se enamore de esa niña como tú lo hiciste de Eris, Rudy .
—Jaja.
Lo dudo, Ars es un furro nato, de seguro ya debe tener alguna novia ferál en la universidad, dije.
—Ummm, Roxy y las niñas dicen que no.
Tienen amigos en común, pero no han visto a Ars conquistando chicas Feráles, es muy niño aun , jaja.
Además, Creo que está enamorado de Rinia, Purcena y Faria.
—Agggh, ¿te imaginas a Rinia y Purcena como nueras?
—le dije bromeando .
Pero Silphy me puso muy mala cara y me miró con reproche por esa broma.
—¡Ni siquiera lo pienses, idiota!
Mi niño no saldrá con esas furras.
Eso sería lo peor que podría hacer Ars, ¿te imaginas?
Ellas Son mayores que nosotros, podrían ser las madres de Ars.
—Ya cálmate, Ars no se va a casar con una mujer 14 años mayor que el , jajaja.
—Eso me da igual, Roxy es como 40 años mayor que tu, es que Rinia y Purcena son prácticamente como sus tías, sería como casarse con su tía, que clase de degenerada se casaría con su sobrino.
Aagh mejor cambiemos de tema, me asustaste.
¿Así que, no hiciste nada con Ariel?
—No, aún le faltan como 10 días para volver a hacerlo.
Además Nos quedamos con el bebé, y los niños.
—Ummm, hablando de eso quiero tener otro bebé, Rudy, dijo Silphy abrazándome del cuello y haciendo un puchero.
—Pues, ¿qué esperamos para hacerlo, te parece esta noche solo los dos?
—le dije besando su cuello y abrazándola por atrás.
—Aaagh, ¡qué asco, no hagan eso!
—dijo de pronto Christina, que había bajado a desayunar, y rápidamente corrió a mis brazos y le dio un suave empujoncito a Silphy—.
¡Papá es mío mami blanca, no lo toques!
—Tu papá es mi novio, así que lo beso cuando quiero —dijo Silphy sacándole la lengua.
Christina estaba roja de ira.
—Jaja, no te pongas así, mi niña, ven —dijo Silphy tomándola en brazos y haciéndole cosquillas.
Curiosamente, no reacciona mal con Silphy, y ríe, porque cuando lo hace Eris, Christina se enoja mucho.
—¿Qué nos miras tanto, Rudy?
—dijo Silphy con Chris en brazos.
—Nada, creo que nuestros hijos salieron con las personalidades de sus madres cambiadas —dije.
—Muy gracioso.
Oye, Rudy, ¿por qué no vas a ver a Nana?
Ha estado rara estos días.
—¿Porque está enferma?
Dije preocupado.
—Sí, ha estado algo decaída y ojerosa.
Ha vuelto a estar mucho tiempo en la universidad estos días que no estuviste, y a estado haciendo experimentos.
—Iré a verla —dije.
Mientras subía, venían Roxy, Lara y Lily bajando.
Las tres con los ojos cerrados y babeando parecian fotocopias .
—¡Santo dios, despiértense las tres!
—les dije.
—Papi —dijo Lily subiendo a mis brazos.
—Hola, mi pequeña genio despistada.
—No me llames así (…) ¿Cuándo me mostrarás tu mundo?
, Lara y Lucy dicen que es genial .
—Eeeh, pronto, amor, pero los lectores de este fanfic no verán eso, solo se dirá que paso, o tal vez se enfoque en otros personajes mientras eso pasa .
—¿De qué demonios hablas, Rudy?
—me dijo Roxy.
—De nada, mi hermosa demonio —dije besándola—.
Por cierto, estos días tendré una sorpresa para ustedes tres —dije subiendo al segundo piso.
—De seguro son dulces —dijo Lili con una sonrisa.
—No es eso —dijo Lara sonriendo.
—¿Qué es, hija?
—Nada mamá azul —dijo Lara con una risa de burla, mientras Roxy la miraba con los ojos entrecerrados.
Cuando llegué fuera a la habitación de Nana, golpee la puerta , pero no recibí respuesta, así que abrí la puerta y la encontré ahí durmiendo profundamente .
Se veía algo ojerosa y no se veía de buena salud, así que me senté a su lado mientras acariciaba su cabello.
De pronto, ella abrió los ojos y me dio una ligera sonrisa.
—¿Cuándo llegaste, amor?
—Acabo de llegar.
—Ummm, Eris llego sola anoche con Ars, tu te quedaste con ella, ¿cierto?
La yegua rubia esa.
—Sí, pero solo dormimos con los niños.
¿Aún la odias?
Por dios, Nana, hicimos un trío en el gran bosque con ellay varia orgias.
—Que disfrute el sexo no quiere decir que me agrade, Rudy.
—Con razón eres tan salvaje con ella, pero ella lo disfruta.
—¿Viniste a hablarme de Ariel?
Si es así, lárgate y déjame dormir.
—Ya, tranquila, vine porque Silphy está preocupada por ti.
Dice que no has descansado estos días y llegas tarde.
No te estás volviendo una chica encerrada nuevamente, ¿cierto?
—No, tranquilo, solo he estado algo estresada.
—¿Por qué?
Si es porque salgo mucho, podemos salir a dar un paseo solo los dos, una cita, ¿te gustaría?
.
—Ummm, sí, hace tiempo que no salimos solos, pero no es eso, Rudy.
—¿Qué pasa, amor?
—dije acariciando su cabello mientras me sentaba al lado de ella en la cama y ella ponía su cabeza en mi pecho.
—He estado recordando a mi familia, a papá, mamá y mi hermano.
A veces pienso que no lo voy a lograr .
—¿Qué quieres decir, amor?
—¿Y si cuando esto acabe y llegue la hora de regresar, me quedo aquí para siempre?
—Eso no va a pasar.
Hemos enviado muchas cosas con Perugius.
El círculo solo no funciona contigo, debe ser esa “miko” del recreo que lo impide.
De seguro Akito te está esperando para regresar juntos y así formaras una familia con él, le dije.
Nanahoshi se separó de mí y me miró furiosa.
—¿Qué pasa?
Le dije.
—No vuelvas a decir eso, Rudy, yo solo te amo a ti.
—Amor, yo voy a morir eventualmente, me haré viejo, ya tengo casi 30, y…
—Cállate , eso es lo que me tiene así, ese miedo a cuando tú ya no estés, me dijo .
—Nana, yo…
—No digas nada, por favor, Rudy.
—Lo siento.
—Extraño a mi familia, pero cuando regrese te extrañaré a ti.
Ya no seré la misma persona que llegó, no soy la misma Nanahoshi.
Sé hablar 3 idiomas, tengo otro sentido del humor, si hasta hago bromas subidas de tono, ya ni siquiera me reconozco.
—¿Y eso es bueno o malo?
—Disfruto como soy ahora, pero ¿cómo voy a encajar con mi vida en Japón cuando regrese?
Era una niña cuando salí de ahí y ahora soy una mujer, bueno, una mujer en el cuerpo de una joven, pero mentalmente seré más vieja que papá.
—Te acostumbrarás, sé de lo que hablo —le dije.
—No es lo mismo que tu reencarnación, Rudy.
Tú mismo has dicho que no te comportas igual que en tu otra vida.
—Lo sé.
Sabes, si me amas, hazme un favor.
—Lo que sea.
—Cuando regreses, rehace tu vida.
Nada me daría más pena que mirarte desde el otro mundo, o reencarnar nuevamente y saber que la mujer que amo no ha cumplido sus sueños —dije abrazándola—.
Si me quieres hacer feliz, vas a regresar, y quiero que rehagas tu vida, estudies lo que amas y disfrutes a tus padres.
—¿Quieres que olvide esta vida?
—¡Claro que no!
Yo tampoco olvido mi otra vida, pero aprovecha esto.
Serás una mujer experimentada y serás exitosa en Japón, lo sé.
Y aunque ya no estemos juntos, tú sabrás siempre en tu corazón que donde quiera que yo esté, te amaré por siempre, y si existe algún dios verdadero o algún destino fuerte , algún día nos reunirá a todos nuevamente y seremos felices.
Cuando dije eso, Nanahoshi lloraba en mi pecho.
—Ya no llores, mi “chinita”, auch.
—Siempre tienes que matar el momento con ese maldito chiste.
—Jajaja, te amo, mi racista japonesa hermosa —dije besando su cabello.
—Yo también te amo, mi sudaca ladrón.
—Yo no soy ladrón.
—Lo fuiste, Silphy me contó que en tu otra vida robaste naranjas y unas ollas de cobre a unos gitanos.
—Era una broma, amor.
—Ja, no te creo, cof, cof, cof.
—¿Estás bien?
—He estado enferma.
—Qué raro, ¿el collar no funciona?
Dije tomando su collar.
Cuando lo vi , el cristal que era celeste ya estaba de color azul marino.
—Santo dios, esto está lleno de maná, dije .
—Dios, ¿hay que hacer otro?
—No, Cliff me dijo que hacer si pasaba esto , espera aquí —dije mientras bajaba al sótano y le cambiaba el cristal cargado por uno nuevo.
Ese cristal qué saque del collar podría cargar la automata por décadas, así de complicada es la enfermedad de Nana.
Una vez cambié el cristal, Nanahoshi inmediatamente empezó a recuperar su salud.
—¿Estás mejor?
—Sí, mejor.
—Bien, bajemos, Silphy y Ane están haciendo el desayuno.
Por cierto, ¿y Aisha?
—Fue a pasar la noche con Alek, el llego poco después que llego Edis y Ars se fueron a una posada .
—No me digas, maldita sea, le hice una habitación más grande para que no salgan —dije.
—Déjalos, aveces los niños interrumpen golpeando la Puerta.
Ven, vamos a ducharnos juntos —me dijo Nana, que aún estaba algo melancólica, así que ese día decidí hacerle algo especial.
Con Silphy le cocinaríamos algo muy japonés, usando las cosas que invocamos y varios productos marinos que me trajo Norn en su última visita h algunas que le encargaríamos hoy, ya que nos visitarían esta noche .
Estábamos preparando todo cuando Nana se había vestido y salía con Roxy, Eris y los niños a la universidad.
—Nos vemos a la noche.
—¿Dónde crees que vas?
—le dije.
— No te importa, tú no me mandas.
Además, voy a la universidad a hacer experimentos.
Ya no me acompañas, Lucy, Lara y Ars me ayudan por las tardes en mis experimentos, le dijo Nana.
—Lo siento, amor, no quise decir eso, pero no irás —le dije.
—¿Por qué?
—Porque estás estresada, eso te va a hacer mal.
Además, te tengo una sorpresa, le dije.
—¿Qué cosa?
—preguntó curiosa.
—Pues Norn trajo muchas cosas de Biheiril la última vez: algas, soya, miso, cosas así.
Pensé que tal vez podríamos preparar una cena 100 % japonesa para ti.
A veces reconozco que somos egoístas y no cumplimos algunos caprichos tuyos.
—Yo no soy caprichosa —dijo cruzándose de brazos e inflando sus mejillas.
—Sí lo eres, ven —dijo Silphy.
—Pero a ti no te gusta nada japonés, Rudy, y no te gustan los mariscos, me dijo sentándose frente a mi .
—Pues el marisco que tienes entre tus piernas me fascina —le dije.
—Vulgar —dijo dándome un puntapié, y de paso me llego una bofetada de Silphy en la cabeza.
—¡Aucht, dios, qué les pasa!
—Realmente, heredaste el ADN de Paul, siempre dices bromas estúpidas cuando no es momento , Rudy —me dijo Nana en modo malhumorada.
—Claro, soy su hijo, ¿qué esperabas?
—No lo sé, en el otro mundo eras muy parecido —dijo Silphy.
—Ummm.
—Ya, no se enojen, ¿dónde están las niñas?
—Anne las está cuidando, solo estaremos los tres en esto —me dijo Silphy.
—La idea era complacer a Nana, no hacerla trabajar —dije.
—¿Y quién te dijo que yo haré las cosas?
Solo te diré cómo hacerlo —me Nana dijo sentada en la silla con una sonrisa.
—Está bien.
Así que empezamos a cocinar.
Silphy le había mandado un mensaje a Norm y ella lo traería a la noche pescado y mariscos frescos cuando llegara con Ruijerd, ya que en Biheiril se consiguen productos marinos de gran calidad .
Así que miétras esperábamos eso, empezamos a picar verduras y hacer las sopas para el ramen y otras cosas.
—Oye, Nanahoshi, ¿nunca pregunté por qué esto se come con palitos?dijo Silphy.
—Pues así se come, ya que la comida viene en bocados.
Eso llegó de China hace siglos.
Además, usar cuchillos y tenedores se ve violento, son muy punteagudos.
—¿Y tú, Rudy?
¿Por qué usabas cubiertos como en este mundo, Cúando estuvimos.
En tu mente ?
Me dijo Silphy —Qué sé yo, éramos más normales, ¡autch!
—dije después de un zapatazo en la cabeza—.
Dios, ¡qué puntería!
¿Mamá te enseñó a lanzar zapatos?
Le dije a Nana.
—Esta noche vas a comer sushi, Rudy.
—Jaja, claro que no.
—Si lo comes me harás muy feliz.
—Sabes que lo odio.
—¿Y qué pasará si mueres y reencarnas como japonés?
—Pues sería mejor chino, la comida china es más rica, ¡autch, deja de hacer eso!
—Deja de decir eso, idiota, ademas los chinos y coreanos comen perro, culebras insectos y otras alimañas, me dijo Nana.
—No sé por qué ustedes odian tanto a los chinos, en Ranma nadie odiaba a Shampoo, le dije .
—¿Estás haciendo una suposición geopolítica por una caricatura, Rudy?
—No —dije mirando a un lado.
—Sabes, Rudy, me desconciertas.
A veces te ves tan maduro y a veces eres el mismo idiota de 16 años que conocí hace más de 10 años atrás.
En ese tiempo te creía maduro por recordar otra vida y no eres más que un niño.
—Sí, ¿qué se siente amar a un tipo tan infantil?Le dije sonriendo.
—Supongo que me encanta —me dijo sonriendo.
—Ustedes dos, cuando hablan, me dejan sin nada que decir —nos dijo Silphy algo molesta .
—Lo siento, orejitas.
—Es que hablan de cosas que no vimos en tu mundo cuando estuve ahí, cosas que ni entiendo.
—Ya te dije, mi antiguo país y el de Nana son muy distintos Silphy .
Yo vengo de un país que fue colonia española por siglos, y Nana de un país con miles de años de historia.
Obviamente, la cultura de ella, de tradiciones y cosas así, es más rica, por lo tanto Nana tiene más tradiciones —le dije.
—No lo sé, a mí me gustó tu país, Rudy.
—Jaja, solo por la tecnología, orejitas.
Me gusta más aquí.
Si estuviéramos en mi viejo mundo, Lara se la pasaría con un celular en la mano o viendo televisión —le dije.
—Ya dejen de parlotear y cocinen —nos ordenó Nana, algo que no le causó mucha gracia a Silphy, que la miró con reproche.
—Lo siento, querida, solo estoy bromeando, le Dijo Nana .
—Tú debes estar más calmada, estos últimos días has estado muy encerrada nuevamente, la regaño Silphy .
—Sí, es que mi dispositivo se había cargado de maná.
Rudy cambió el cristal y ya me siento mejor.
—¿Y cómo rayos no nos dijiste?
—la regañó Silphy.
—No me había dado cuenta, amor.
—Ten cuidado, Nana, siempre estamos aquí, pero si no dices que te pasa , no podemos adivinar qué te pasa, ya no eres una niña.
—Lo siento, es que me obsesioné con traer cosas de nuestro mundo, y últimamente algunos miedos regresaron.
—Ya, tranquila, todo estará bien —le dije volteando y guiñando un ojo.
—¿Y qué harás si reencarnas en Japón, Rudy?
¿Cómo vas a comer?
—me dijo Nana volviendo al tema de recién —.
Allá los padres casi te obligan a comer de todo.
—No lo sé, con la suerte que tengo naceré en la India y comeré galletas navideñas hechas con las patas sucias y las aguas del río ganges.
—Aaagh, ¡qué asco!
—dijo Silphy.
—Qué racista eres, Rudy —me dijo Nana.
—Claro que no, nunca has visto la india en la TV , ¿acaso nunca viste a Anthony Bourdain?
—No veía mucha tele, ¿y quien es ese idiota?
.
—un chef famoso, le dije.
—Yo soy más de leer, Rudy, ya te lo he dicho.
—No, hablas muy poco de tu vida en Japón, solo me has hablado de tu familia y lo que te gusta comer o tus amigos muy superficialmente.
—Bueno, me gustaba más leer que ver tele, era más hogareña.
—Yo sí veía tele los fines de semana, mientras bebía una cerveza, le dije .
—Si, Su casa era muy bonita, aunque pequeña —dijo Silphy volteando a mirar a Nana.
—Creí que tenías dinero, eras ingeniero, me dijo Nana .
—No era rico como acá, era clase media.
Ser ingeniero no me hacía rico, solo trabajaba en una fábrica de alimentos.
Además, vivía solo, no necesitaba algo grande, dije .
—Umm, mi casa tampoco es tan grande en Japón, y tampoco soñaba vivir en una casa como esta —dijo Nana mirando su hogar de este mundo.
—Bien, los caldos están cocinándose, ¿ahora que hacemos su majestad?
…
—le dije a Nana con sarcasmo.
—Aaagh, deja de llamarme así, no soy Ariel.
—Deja de enojarte con ella, ya han pasado años, le dijo Silphy.
—No la odio, solo que ummm no soy tan amiga de ella.
—Salvo cuando están ebrias, en las noches de chicas, ahí se les olvida que ni se llevan, y se manosean —dijo Silphy.
—¿En serio?
—dije con una sonrisa.
—Ella me manosea a mí, dijo Nana.
—Y no veo que hagas nada por apartarte —dijo Silphy enojada.
—¿Estás celosa, Silphy?
—No dijo Silphy evidentemente celosa .
—Bien, ¿qué hago ahora, Nana?
Pregunté.
—Lava el arroz hasta que el agua salga clara, y cocínalo a partir de agua fría sin sal, y no lo frías ni le eches ajo.
—Qué malo.
—Cállate, así se come el arroz, soy japonesa, crecí con él, tu que sabes, eres occidental .
—Hay por favor, el arroz se consume en occidente desde los tiempos de los griegos, no te hagas la importante —le dije.
—¿Cómo sabes eso?
—Por un libro que leí, hace años,uno muy bueno.
—Ah, sí, ¿y de quién era?
—No recuerdo, solo recuerdo que se llamaba Arcana Aeternitatis, era muy bueno, hablaba de un romano que era salvado por una elfa germánica, y se enamoran y de alguna manera se hacía inmortal para estar con ella y recorría 2 mil años de historia humana.
—Eso suena entretenido —dijo Silphy.
—Así y estaba gratis en Webnovel y Wattpad —dije (el libro no habla de arroz es solo una promoción gratis, todos los derechos reservados).
—Bien.
Ya se está cocinando el arroz, ¿y ahora qué?
Dijo Silphy.
—Nada, va a ser medio día, ¿por qué no haces unas hamburguesas para almorzar Rudy?
—Creí que comeríamos comida japonesa, dije .
—Si, pero para la cena.
Uuum, tengo antojos de algo americano.
—Ni siquiera son de Estados Unidos, son alemanas, los gringos no saben hacer nada propio —le dije.
—Ya deja de alegar y cocínanos —dijo mientras se sentaba a conversar con Silphy,mientras yo seguía de cocinero, momento en que llegó Anne con Chris y Lily en brazos.
—¿Qué haces, papi?
—Cocinarles, amor, dije mientras la automata llegaba a mi lado y empezaba a ayudarme .
—¿Eres un sometido, papá?
—me preguntó Chris.
—¿Por qué me dices así?
—Mami Roja dice que haces todo lo que tus esposas dicen, el abuelito Paul dice que eso es ser sometido.
—¿Eso te dijo?
.
—Sí, papi, yo lo regañé.
—¿Y qué te dijo?
—Me dio un chocolate y dijo que no te dijera nada.
—Christina, no seas delatora —la regañó Silphy.
—Odio que digan eso de mi papi —dijo abrazándome.
—Esa es mi niña —dije abrazándola, provocando que Lily se pusiera a llorar, así que la tomé en brazos, provocando el llanto de Chris cuando las tomé a ambas, se pusieron a pelear, así que Silphy y Nana debieron sostener a cada una.
Finalmente estábamos ahí comiendo los 5, y yo con ambas niñas a mi lado para evitar que se pelearan.
— Si se vuelven a agarrar del pelo, quedarán castigadas —les dije.
— Papi, yo no hice nada, fue Lily la que tiro de de mi hermoso cabello.
— Ya cállate —le dijo Lily.
— Chicas, si siguen así, las delataré a mami roja, ¿está claro?
Les dije.
— Yo no le tengo miedo ¿Dónde está mami roja?
Preguntó Chris.
— En la universidad, dando clases de esgrima, llegará con mami azul y sus hermanos les dijo Nana .
— ¿Y donde Siegh?pregunté.
— Salió temprano con tu padre , deben estar entrenando —dijo Silphy.
“Oh, dios, el próximo año Siegh entra a la universidad, qué grande está”, pensé.
— ¿Qué están haciendo, mami?
—le preguntó Chris a Nana.
— Vamos a hacer una cena con comida japonesa.
— ¡Oh, qué rico, me gusta la sopita que haces!
— ¿Ves?
Nuestra hija aprecia la comida japonesa, ¿por qué tú no?
—dijo Nanahoshi.
— Crecí en Fitoa, no teníamos mar —le dije.
— Pero en tu antiguo mundo sí, ¿o acaso no comían mariscos ahí?
— Sí, pero a mí no me gustaban, le dije .
— Quisquilloso.
— Hay que comer de todo, papi —me dijo Chris.
— Ah, sí, qué bueno que lo mencionas, porque deberás comer pimientos.
— ¡O no, qué asco, no puedes darme de eso!
Mami azul los odia y yo también, dijo Lily.
— Jajajaja.
Esa tarde seguimos preparando todo, y cuando ya todos habían llegado, justo llegó Norn y Ruidjierd con pescado fresco, y empezamos a preparar el sushi.
— Aaah, ¿cómo pueden comer esto crudo?
—dije.
— Eres muy resongón con el pescado crudo, Rudy, considerando que comimos monstruos en el laberinto de Lapam, —me dijo Roxy.
— Sí, pero lo cocinaba.
— En Biheiril se come pescado fresco crudo, hermano, es rico con licor de ogro y limón —me dijo Norn con Lucelia en sus brazos.
— Sí, como sea.
Oye, Eris, qué rápida eres para cortar pescado tan delgado, le dije .
— Es pan comido, soy una emperatriz espada.
— Gracias por ese pescado, Norn —dijo Nana.
— Oh, no te preocupes, abunda el pescado de mar en Biheiril, además, como hace frío, llega fresco.
— ¿Y tú, Lucelia, cómo has estado?
—pregunté.
— Bien, tío.
— Oh, qué linda es —dije acariciando su mejilla.
— ¿Y a qué se debe la ocasión especial?
—preguntó Ruidjerd.
— Pues nada, estamos haciéndole una comida especial a Nana, últimamente ha estado estresada por el trabajo y quisimos hacerle algo lindo —dijo Silphy.
— Ya veo.
— ¿Estás bien?
—le preguntó Norn.
— Sí, he estado haciendo muchos experimentos y mi collar se había sobrecargado y la enfermedad estaba regresando, pero ya estoy mejor, Rudy lo reparó.
— Oye, debes fijarte en eso —me regañó Norn—.
— Lo siento, es que he estado ocupado.
— Deberías delegarle más trabajo a Alek.
Por cierto, ¿dónde está Aisha?
Dijo Norn.
— ¿Dónde crees?
Debe estar haciéndole un primo a Lucelia, dije .
— No es culpa de Rudy, él me consiente siempre, soy yo que tuve una pequeña crisis existencial —dijo Nana.
— ¿Está bien?
— Sí, pero ya lo hablé con Rudy, y como se ofreció a hacerme una comida rica, aquí estoy supervisándolo.
— ¿Quién diría?
—dijo Ruidjerd con una sonrisa.
— ¿Qué te da tanta gracia?
Le dijo Norn.
— Nada, te vi combatir al Dios de la Lucha, y ahora aquí te veo recibiendo órdenes de tu esposa.
— ¿Qué tiene eso de gracioso?
—le dijo Norn enojada.
— Eeeh, nada.
— Sí, no tiene nada de gracioso, es algo muy dulce, deberías aprender —le dijo Norn.
“Vaya, Ruidjerd se convirtió en un sometido”, pensé.
Así que esa noche nos juntamos a cenar toda la familia, incluidos Aisha y Alek.
Yo esa noche me senté al lado de Nana.
— ¿Solo vas a comer ramen, Rudy?
.
— Eee no, también he comido tonkatsu.
— Eso se come con arroz.
— No me gusta el arroz avinagrado.
— Vamos, Rudy, come nigiris, te van a gustar, no tienen alga nori, me dijo Nana ofreciéndome un bocado .
— Es que está crudo.
—Ya deja de ser tan remilgón, niño, y cómetelo —me dijo Paul.
—Tu no te metas en esto anciano, le dije — Más respeto, solo tengo 46 años, y ya cómetelo, está rico.
— ¡Santo dios!
—dije abriendo la boca y Nana metió un gran bocado.
— ¿Está rico, cierto?
—me dijo con una sonrisa, mientras yo trataba de no escupirlo.
— Muy rico, amor —le dije.
— Jaja, eres un mentiroso.
Así que esa noche, después de la cena donde me hicieron comer sushi, huevos de pescado, y las malditas almejas que odio con toda mi alma, decidímos ir a dar una vuelta con Nanahoshi, sí, de noche por la ciudad.
No sé por qué, pero a medio camino decidimos ir a un lugar donde estar solos, y el mejor lugar es cerca de la cabaña, nadie se acerca de noche por la maldición de Orsted, así que era un lugar seguro.
Nos sentamos en una piedra mientras mirábamos la Sharia ala distancia..
— ¿Estás mejor, mi amor?
— Sí, gracias por cocinarme y hacerme sentir mejor, me dijo Nana.
— Perdóname si te hice sentir que te dejo de lado, a veces olvido con todo esto de las misiones que no eres de este mundo y (…) — No necesito que estés conmigo todo el día, me gusta el espacio que me das, además soy feliz, lo que pasa es que me sentía enferma y no lo sé, a veces soy muy obsesiva.
Perugius me había dicho que me relajara, pero no hice caso, mi éxito en invocar cosas de mi mundo me hizo obsesionarme trayendo dulces, ropa y cosas que extraño de la tierra.
— Pronto vas a volver, le dije .
— Lo sé, pero no por ahora, soy feliz aquí.
— Lo sé —dije abrazándola por detrás y apoyando mi cabeza en su hombro—.
Has cambiado mucho, Nanahoshi.
— Ya te dije que no, yo soy así, cuando me conociste estaba deprimida, y era un dolor en el culo, una maldita arisca.
— Puedo entenderte, estabas en otro mundo sin nadie, era para volverse loco.
— Gracias por aparecer en mi vida.
— No, gracias a ti, amor —dije besando su mejilla.
— Lily se la pasa mucho conmigo, esa niña es una genio, desarma y arma cosas, el otro día la llevé al laboratorio y entendió los círculos mágicos, pero debo usar una cuerda y amarrarla a mi cintura, ya que rápidamente se pierde y llora.
— Sí, salió a Roxy en lo despistada.
— ¡Hay, por favor!
Eso lo heredó de ti.
Ariel te cogió por más de 3 años sin que te dieras cuenta.
— Dios, cuando lo dices así me haces sonar como un mequetrefe.
— Porque lo eres, Rudy.
— No sé cómo ustedes me han perdonado por Todo eso, dije .
— Uuuf, no fue tu culpa, pero no hablemos de Ariel, se que ella vendrá pronto y de seguro querrá una orgía, la maldita pervertida esa.
— Así que Lily te ayuda con experimentos, dije cambiando de tema.
— Sí, esa niña es una genio, entendió muy rápido cómo funcionan los círculos mágicos, y me pregunta todo el día sobre Japón y nuestro mundo, y se queda pensando y luego con magia de tierra trata de recrear lo que le explico.
Realmente, esa niña sacó lo mejor de ti y Roxy, y lo despistado de ambos.
— Supongo, dije sonriendo .
Nos quedamos ahí en silencio mirando las tenues luces de la Sharia esa noche.
— Silent Seven Star.
— ¿Qué?¿A que vino eso?
Dijo Nana confundida.
— Así te hacías llamar.
— Sí, significa Nanahoshi Shizuka.
— Me encanta tu nombre, Nanahoshi, le dije.
— Ese es mi apellido.
— ¿Qué?
— Sí, pensé que lo sabías Rudy .
— Pensé que Shizuka era tu apellido.
— No, es Nanahoshi, en Japón el apellido va primero.
— ¿Y por qué no me lo dijiste?, debo haber parecido un idiota —dije.
— ¿Pensé que tu novia japonesa te lo había dicho?
— No, el nombre de ella sí era Aiko, y su apellido era Tanaka.
— Umm, ella debe habértelo dicho de la manera occidental.
— Maldita sea, todos ya te llamamos Nana.
— Tranquilo, me gusta —me dijo sonriendo.
— Espera un segundo, te llamas Shizuka.
— Sí, ¿por qué te ríes, idiota?
— Te llamas Shizuka como la amiga de Nobita.
— ¡Mira, idiota, no empieces con eso, en la escuela me decían lo mismo!
— Lo siento.
— Umm, mi padre me llamo así por la caricatura, papá y mamá me tuvieron jóvenes, a los 23 años, mi padre veía esa estúpida caricatura cuando era un preadolescente.
— Jajajajja.
— ¡Cállate!
¡No te rías!
—dijo con las mejillas infladas.
— Tienes lindos nombres, amor —dije besando su mejilla—.
Mi apellido significa rata gris en inglés, en este mundo no significa nada, pero no me gusta mucho.
— Jajaja sí, curioso que Ghislaine y Elinalise llaman a tu padre maldita rata.
—Es porque El viejo si era una rata, le dije riendo .
— Es una linda noche.
— Lo sé, hay luna llena, le dije .
— Te voy a extrañar tanto cuando ya no estés, Rudy.
— Yo también.
Pero nos volveremos a reunir en alguna otra vida, pero no pienses en eso, soy joven aún, tengo solo 28 años.
— Sabes, esto de envejecer mentalmente hace que me traigas mucho a tus casi 30 años , maldita sea.
— Ya tienes casi 40, Nana.
— Solo tengo 35, no fastidies —me dijo.
— ¿Eres feliz?
— Mucho, extraño Japón, y mi vida en la Tierra, pero también amo esta vida, y será raro, pero voy a extrañar este mundo cuando deba regresar.
— Todo va a estar bien, mi amor —dije besando su mejilla.
— Me alegro de tener a nuestra familia.
— Lo sé.
— No, lo digo por esa Nanahoshi de los alternos, ¿los recuerdas?
— ¿Qué hay con ella?
— Ella está congelada con Perugius, sola, yo estuve muy cerca de ser igual que ella.
— No pienses en ello, amor.
— Pobre chica, ella sí la ha tenido difícil, yo por otro lado he recibido mucho amor de nuestra familia.
— Bueno, ese Rúdeus la quiere como a su hermana, tal vez de vez en cuando le cocina cosas ricas, además debe cocinar comida japonesa mejor que yo —le dije.
— Pero esa Silphy la odia.
— Lo sé, maldita loca —dije recordando a esa demente.
— Bien, regresemos a casa —me dijo Nana.
— Te tengo una mejor idea —le dije.
Así que esa noche la llevé a la posada más elegante de la Sharia, y nos quedamos en la mejor habitación, donde hicimos el amor toda la noche.
Cuando amanecía ella se durmió en mi pecho.
— Eso estuvo genial, Rudy.
— ¿te gustó , chinita?
— Uuum, no te diré nada porque estoy muy satisfecha.
Oye, realmente espero que en alguna vida nos encontremos nuevamente.
— ¿Por qué?
— Me gustaría tener un bebé de ti, o de la persona en que reencarnes.
— No pienses en eso, ya tienes 6 hijos que te aman.
— Lo sé —dijo mientras nos dormíamos abrazados esa noche.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com