Un Rudeus diferente - Capítulo 265
- Inicio
- Todas las novelas
- Un Rudeus diferente
- Capítulo 265 - Capítulo 265: Días de verano.
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 265: Días de verano.
—Oye papá, ¿por qué no vamos a la playa mejor?
—¿No dijiste que tenías hambre, Lara?
—Sí, pero después quiero ir al mar. Me gusta el mar, ¿recuerdas Cuando estuvimos en Milis? , estuvimos unos días en esa posada frente al mar y comimos comida del mar, muy rica.
—Sí, ¿cómo olvidarlo? —dije recordando que ahí hicimos a Kael. Uuf, qué buen recuerdo dije recordando la mega orgia.
—¿Por qué tienes esa risa aterradora, papá? —me dijo Lara sacándome de mis pensamientos.
—Por nada, hija. Es que no me gustan los crustáceos.
—Mentiroso. Nanahoshi te hizo comer camarones y pescado —me dijo Eris.
—No, me refiero a los mejillones, almejas y todo lo que venga en una concha(…) buena una concha de mar, porque la otras conchas me encantan, umm deja de mirarme así Silphy .
—Eres un mentiroso, Rudy . Cuando estuvimos en Wind Port, cuando nos reencontramos, sí comiste mariscos —me dijo Roxy.
—¿Y el hambre?, le dije.
—En realidad, Rúdeus solo comió pescado, y eso es raro. Rúdeus, nunca has sido quisquilloso con la comida, ¿por qué no comes crustáceos ni algas? Me dijo Eris, sorprendiendome qué recordará eso.
—Porque en mi vida en este mundo jamás me gustaron. Solo comía peces, camarones y en mi nueva vida tampoco me gustan , los odio.
—Los crustáceos son ricos —me dijo Ars.
—Sí, creo que soy el único en la familia que los odia —le dije.
—A mí me gustan, los comía mucho en Wind Port, en el puerto de Zant, en el Puerto Oeste y en el Este cuando era aventurera —dijo Roxy.
—Yo los probé no hace mucho, pero me fascinan las conchas, aunque le saco esos pelos que traen, me desagradan —dijo Silphy.
—No me cabe duda, y eso último no lo creo —le dije sonriendo.
—¿A dónde nos llevas, Rúdeus? —me dijo Silphy algo molesta cambiando de tema .
—A comer a un lugar que no es muy elegante, más bien es popular, pero está limpio, fresco y la comida es abundante y rica. Siempre solía venir acá, no era de comer en lugares elegantes en esta vida.
—¿Están bien, niños? Los noto muy callados —les dije a los chicos que venían por primera vez a mis recuerdos; mientras Lara y Lucy hablaban con sus madres al estar algo más acostumbradas a ver esto.
—Nada, esto es increíble, papá —me dijo Siegh.
—Ya veo (…) ¿Qué rayos estás anotando, Edward? Le pregunté.
—Las cosas que veo. Mamá me dijo que pusiera atención, así cuando sea rey podría tomar ideas de este mundo.
—Hijo, estamos en un sueño. Cuando despiertes no habrá libreta, le dije.
—Te lo dije, idiota —le dijo Sariel.
—Cállate entrometida.
—No peleen. Oye, Edward, disfruta lo que ves, no vengas a copiar nada. Te traje aquí para que te diviertas, no para que estudies.
—Pero mamá dijo(…)
—¿Está tu mamá aquí?
—No, papá.
—Serás un gran rey sin necesidad de copiar las cosas de este mundo, pero para eso faltan muchísimos años. No pienses en ello, hoy tienes libertad de ser tú mismo. Vamos, diviértete, come otro helado, le dije.
—Es que va a arruinar mi apetito.
—Estamos en un sueño, tonto, nada te va a pasar —le dijo Lucy sacando otro helado de la heladera portátil y dándoselo.
—Y tu ¿Qué miras tanto, Lily? —le dije a mi pequeña que miraba por la ventana .
—Nada. Oye, papá, me preguntaba si podría tratar de crear algo de este mundo en el nuestro.
—No sé si sea buena idea, mi bella genio.
—¿Y cómo tú creaste armaduras, armas, heladeras, lavadoras y una autómata?
—Touche, ¿Qué quieres hacer Lily?
—Puedo experimentar con los espíritus de luz y tratar de hacer un interruptor para invocarlos sin necesidad de sacar un pergamino cada rato, así como cuando enciendes la luz de tu casa.
—Eeeh, claro, amor, es una buena idea. —Ya veo, por eso estaba jugando con el interruptor de la luz, pensé, jejeje. Mi niña es una genia, de seguro salió de mí; de Roxy no creo —dije mirando a Roxy de reojo con una sonrisa, la cual me dio una mirada entrecerrando sus ojos llena de sospecha.
Mientras pensaba en ello, Lucy miraba por la ventana.
—Ummm, a Clive le hubiese encantado esto, debimos haberlo traído —dijo suspirando.
—¡Huuuuy, a Clive le hubiese encantado esto! Haaaah ¿Es tu novio? —le dijo Ars imitando su voz, provocando que Lucy saltara sobre él y casi se armara una pelea. Eris los separó y les dio un coscorrón a cada uno, y los sentó al lado de ella, mientras ellos se miraban enojados con un gran chichón cada uno.
—Si ese niño le pone un dedo encima a mi niña, lo mataré a él y a Cliff también, y a Elinalise la e cerraré en un convento —dije entre dientes.
—No digas eso, tonto, no es gracioso —me regañó Silphy.
—Solo lo dije… literalmente, Silphy.
—”Literalmente” significa que quisiste decir justamente eso, Rúdeus. Cuando lo dices sin intención de hacerlo es “metafóricamente”.
—Ya sé, por eso dije “literalmente” lo colgaré a Clive de sus orejas y lo voy a hacer parir a patadas en el culo si le toca un pelo a mi Lucy.
—Lucy ya tiene 11 años, pronto será una adulta, en algún momento se irá Rudy.
—No, porque voy a investigar una magia para dejarlos niños para siempre, dije.
—¿Estás loco? ¿Pasar tanto tiempo con Kalman III, te esta afectando el cerebro?
—Solo bromeo. Lucy está muy concentrada en la espada y la magia, será una guerrera poderosa, dije mirando hacia atrás para verla qué se miraba con ira con Ars.
—Eso espero —me dijo Silphy mirándome con un puchero.
—Bien, aquí estamos —dije entrando a un gran patio donde estaba a el lugar, mientras estaciona a el vehículo.
—Esto es bastante, eeeh, rústico, Rúdeus —dijo Roxy.
—Me encanta, es genial —dijo Eris bajando del vehículo y mirando las paredes hechas rústica ente con troncos y el piso de cemento pintado de rojo .
—Qué curioso, la única noble aquí es Eris y le encanta, y ustedes lo encuentran rústico. Creo que se han vuelto burguesas —les dije con burla, lo que provocó que Roxy me diera un golpecito en las costillas y Silphy un pisoton en el pie .
—Ya entremos —les dije.
—Ummm, huele muy bien, papi —me dijo Sariel, que subió a mis brazos, pero rápidamente Christina hizo lo mismo y casi se arma una pelea.
—Ya relájense y entremos. Eeeh, mesero, una mesa para… 1, 2, 3, 4… 12, por favor —le dije al tipo en la recepción.
Así que nos hicieron pasar a una gran mesa, donde tuve que separar a las niñas menores porque se iban a pelear para ver quién se sentaba a mi lado. Así que dejé a Sariel con Siegh, Christina con Edward y Lily con Ars.
—¿Y qué van a comer? —les pregunté.
Todos los niños pidieron pollo con papas fritas y gaseosa, no hay niño en ningún mundo que no coma eso .
—¿Por qué siempre piden lo mismo?pregunté.
—Porque es rico, papá. Me gusta el pollito —dijo Chris.
—Umm, está bien. ¿Y ustedes, chicas?Le pregunté a mis ninfas.
Silphy y Eris pidieron un filete con patatas fritas y ensaladas , y Roxy, mariscos.
—¿Y qué van a beber? —pregunté.
Roxy y Eris, jugos; y Silphy pidió vino.
—Oye, Roxy, los mariscos en este mundo se deben comer con vino blanco.
—¿Existe vino blanco?me dijo asombrada.
—Claro que sí, ¿por qué me miran tan raro?
—Rudy, jamás he visto vino blanco, ni en Ars —me dijo Silphy.
—¿Y cuando fuimos al supermercado no te fijaste en las botellas?
—Crei que era sidra de manzana. ¿Existen uvas blancas?
—Eeeh, ahora que lo pienso, jamás vi uva blanca en nuestro mundo, dije recordando.
—Sí… ¿Cómo sea, pide una botella de… eeeh, vino? Por curiosidad —me dijo Silphy.
Así que pedí vino, y además ordené mi comida favorita de este mundo, en una porción muy grande.
Así, mientras reíamos en familia y los niños observan con curiosidad, llegaron nuestros pedidos.
—¿Este es el vino blanco?me dijo Roxy decepcionada.
—Sí, Roxy.
—Pensé que sería blanco.
—Es blanco.
—Es transparente algo amarillento, Rudy. Pensé que sería blanco como la leche.
—Jajaja.
—No te burles de mí. ¿Por qué lo llaman blanco si es transparente y medio amarillento? Deberían llamarlo vino transparente.
—Deja de quejarte y come tus camarones —dije mientras sacaba una cucharada de la comida favorita de mi mundo anterior, y el aroma me traía mil recuerdos, cuando metí esa cucharada en mi boca, experimente un orgasmo en mi lengua y paladar .
—¿Estás bien, Rudy? Estás babeando, y ese plato no se ve la gran cosa, ni tiene muy lindo aspecto. Solo parece un guiso común —me dijo Silphy.
—¿Tú qué sabes? Uuum, el ingrediente principal de este plato no existe en nuestro mundo. Bueno, y una hierba que lleva y un fruto tampoco —dije comiendo un bocado.
—Uuuuum, qué rico, tal como lo recuerdo —dije comiendo otro bocado. No se que cara puse, porque rápidamente Eris lelgo a mi lado.
—Quiero probarlo —dijo Eris sacando un bocado.
—Dios mío, está muy rico, dijo Eris — esto no se parece a nada qué hubiera comido antes .
—Déjame probar también —dijo Roxy, y luego Silphy se unio. Después llegó Lara. En menos de 5 minutos , entre mis esposas y mis hijos se lo comieron todo.
—Oye, eso era mío —les dije molesto.
—Ordena otro, egoísta —me dijo Eris.
—Dame de tu filete, Eris.
—No es mío, dijo cortando su carne.
—Bueno, está bien. Así que ordené otro, pero nuevamente mis esposas y mis hijos se lo comieron.
—Maldita sea, solo le di tres bocados, les dije.
—Eso estaba muy rico, y este vino blanco está muy bueno, es algo dulzón —me dijo Roxy, media ebria—. ¿Quieres comerte mi marisco?
—Sí, pero esta noche. No lo digas delante de los niños.
—Me refiero a esta comida, tonto, me dijo Roxy enojada.
—Aaa, eh… Dame un camarón.
—Toma, prueba de mi filete, Rudeus.
—No quiero comer de esto, Silphy. Eeeh, camarero, me trae otro (…)
—Lo siento, señor, se acabaron me dijo el tipo.
—Ya veo —dije agachando la cabeza con tristeza.
—Oh, no seas llorón. Podemos venir otro día y lo pides nuevamente —me dijo Eris, que fue la que más se comió mi plato y ahora se iba por su filete.
—Se que esto es un sueño y nada pasará, pero espero que te dé diarrea, Eris —le dije mientras ella me miraba con burla.
—Ya relájate, Rudy, puedo hacerte esto cuando despertemos, me dijo orejitas .
—No lo creo, Silphy. Hay tres ingredientes en ese plato que en nuestro mundo no existen, y uno de el es el Principal .
—Oh, lo siento… Pero si te hace sentir mejor, estaba rico, umm —dijo Silphy sonriendo y dándome la mitad de su filete.
—No, come tranquila, es un sueño después de todo, le dije.
—¿Y por qué te ves molesto, papá? —me dijo Lara.
—Por nada. ¿Van a querer postre?
—¿Qué servían de postre en este mundo?pregunto Roxy con sus ojos iluminados.
—Pues pasteles, helados, frutas, postres que hacen con huevo y leche, parecidos a los que haces tú, Silphy.
—Pues yo quiero helado —dijo Eris.
—¿Aún tienes hambre considerando que te comiste 2 de mis platos y tu filete?Le dije
—Sí, ¿algún problema?
—No, ninguno, amor.
Así que mis ocho hijos pudieron postre juntos con mis esposas, mientras yo los miraba comer, sonriendo y observado cada cosa que les llamaba la atención. No pude evitar sonreír. He tenido mucha suerte, y todo esto pudo haber sido tan diferente si solo alguna pequeña cosa hubiera cambiado.
Cómo Si no hubiera habido el accidente de maná, los Boreas nunca me hubieran contratado; o si Ariel nos hubiera reclutado a Eris y a mí cuando éramos niños; o si me hubiera quedado con Sara, o si les hubiera dado a Rinia y Purcena en la universidad todos los día y todas las noches … Quién sabe, todo sería tan diferente, pensé .
Oh, tal vez sería Igual, como dijo el doctor Ian Malcolm, la vida se abre caminos. Pero debo admitir que la vida sería más difícil con Rinia y Purcena, o con Sara, aunque nunca las amé. Además, es mejor que no me quedara con ella: si me hubiera curado con Sara, de seguro Elinalise me habría violado todo el camino a Ranoa, y el reencuentro con Silphy habría sido complicado e incómodo; además, Cliff me odiaría (…)
—¿Qué piensas tanto, Rudy? —me dijo de pronto Roxy, sacándome de mis pensamientos. Cuando la miré, ya habían acabado su helado.
—No, nada, amor. Solo pensaba en lo feliz que soy con esta familia.
—Ya veo. ¿Te vas a comer tu helado?
—No, Roxy, es todo tuyo, le dije sonriendo mié tras a ella se le iluminaban los ojos.
—Gracias —me dijo sonriendo.
—Oye, papá, ¿vamos al mar? —me pidió Lara.
—Sí, ¿por qué no?
—Pero quiero ir en auto.
—Tardaríamos mucho tiempo en llegar, desperdiciaríamos mucho tiempo, le dije.
—Solo haz el viaje más corto, Rudy —me dijo Silphy.
—Bien, yo pido adelante —gritó Lara, que salió corriendo hacia el vehículo seguida de todos los niños.
Después de pagar una cuenta que casi me hace despertar delo caro que salió, salí con mis esposas para no encontrar el vehículo.
—¿Dónde está? —dije asustado, cuando miré por un camino lateral vi que Lara conducía con todos los niños a bordo.
—Tu hija me matará del corazón, Roxy —le dije a mi esposa.
—¡Claro, cuando hace algo malo es mi hija, pero cuando hace algo bien es hija de todos. Malditos hipócritas! —nos dijo Roxy enojada.
—Eso lo sacó de ti, yo era un niño muy bueno, le dije .
—Mentiroso, en esta vida eras travieso.
—Uuuf, dejen de pelear, yo iré por ellos —dijo Eris, que salió corriendo tras ellas. A los cinco minutos, llegó Eris conduciendo el vehículo que venía a saltos por el camino, dándome a entender que estaban más seguros con Lara al volante qué con Eris .
Cuando subí al vehículo mire hacia atrás donde estaba Lara.
—Estás muy castigada, ¿lo sabes cierto, Lara?
—Ars me dijo que lo hiciera, papá.
—¡Mentirosa¡ yo no he dicho nada, lo juro papá, me dijo mi hijo.
—Mentira, papá, Ars insistió: “Conduce, Lara, hazlo”, y Lucy me dijo que lo hiciera.
—¡Mentirosa! —dijo Lucy, que iba a enfrentarse a Lara, pero Siegh la detuvo.
—Basta—las regañe . ¿Christina, amor, de quoen fue la Idea de hacer esto ?
—Lo siento, papá. Mamá Roja nos enseñó que un soplón no merece respeto. Yo no delatar a nadie, mis labios son una tumba .
—Bien, están todos castigados, les dije .
—Pero papá, Lara siempre es la que hace estas cosas. ¿Por qué nos castigas a todos? Me dijo Ars.
—Porque si este fuera el mundo real, pudieron haberse matado.
—Ya basta, Rudy, déjalos, son niños. Es mejor que lo hagan acá que en el mundo real —me dijo Silphy.
—Está bien, pero no lo vuelvan a hacer, ni hagan nada de lo que vean aquí. No quiero que alguno de ustedes se le ocurra la genial idea de disfrazarse de superhéroe y salir en las noches a golpear a delincuentes. ¿Está claro?
—Sí, papá —me dijeron todos, agachando la cabeza.
—¿Me vas a acusar con mamá? —me dijo Sariel.
—No, no diré nada, ni siquiera recordaré esto. Pero aún así, portense bien. Estamos en mis recuerdos, pero este lugar se comporta como en mi otra vida. Tengan cuidado: no morirán, pero pueden pasar un mal rato.
Así que me puse a conducir en dirección a la costa. A medio camino empezaron los problemas.
—¿Falta mucho estoy aburrida ? —me dijo Lara.
—Sí, les dije que si los llevaba ahí solo cerrando los ojos, pero dijeron que querían ver el paisaje.
—Ya es aburrido. Al principio fue divertido ver autos y gente, pero ya aburre —dijo Lara
—Ya cállate, Lara. Déjame ver este mundo a mi me divierte —dijo Ars.
—Cállate, Ars.
—No me hagas callar, Lara. ¿Por qué siempre debemos hacer lo que tú y Lucy quieren?
—Deberías acostumbrarte a recibir órdenes de una mujer, hermano.
—¿A quién te refieres Lara ? —le dijo Ars.
—Pues nuestras madres te dan órdenes , y Nina Farion será tu maestra. A eso me refiero —dijo Lara con una sonrisa.
—Sí, tal vez, pero no tú, Lara.
—Serás un sometido, igual que papá, Ars.
—Oye, ¿cómo que sometido? —le dije molesto.
—Lo siento, papá.
—Dejen de llamar sometido a su padre, el cuando se enoja hasta yo lo obedezco. Como sea, aunque la verdad yo también creo que esto es aburrido. Espera, ¿qué es eso? —dijo Eris apuntando a un lugar.
—Oh, eso son balnearios. Sacan agua del río y llenan unas especies de piscinas rústicas empedradas. Solíamos venir aquí cuando éramos jóvenes en este mundo.
—Espera un segundo, ¿fue aquí donde le robaron a esa gente? —me dijo Silphy.
—Porque siempre recuerdas lo que te contaron los idiotas de tus amigos y no lo que te digo yo, Silphy.
—Quiero ir ahí es bonito, es verde y hay muchos árboles —dijo Lucy.
—Pero ¿no querían ir al mar?
—Sí, pero mira, parece una laguna y hay pequeñas islas en medio. Es hermoso y el pasto es verde, quiero ir.
—Uuuf, está bien, vamos —dije mientras pagaba la entrada, nos estacionábamos y nos poníamos trajes de baño.
—Bien, primero que nada no quiero travesuras y(….) :
—Quien llegue último está enamorado de Clive —dijo Lara, que le hizo una zancadilla a Lucy, la cual cayó al suelo mientras sus hermanos saltaban al agua.
—Eso se ve profundo, papá —me dijo Lily.
—Pero saben nadar. Es como la piscina de la casa, pero más grande.
—Me da miedo — dijo Lily.
—Ya tranquilas, irán con sus mamás. Además, no es tan profundo, le dije a mis hijas mientra se trabamos lentamente al agua.
—Esto es muy lindo, Rudy, y hay muchas chicas con ropa interior diminuta. Mira a Ars, Edward y Siegh cómo miran —me dijo Silphy enojada—. ¿Tú hacías lo mismo, cierto?
—No es momento para ponerse celosa.
—Vamos al agua —dijo Eris, que saltó como una loca cerca de los niños.
Mientras tanto, los chicos habían nadado hasta una pequeña isla en medio de la laguna.
—Esto es genial. Cuando seas rey, Edward, deberías hacer algo así, e invitamos solo a Feráles y nadamos desnudos con ellas, ¿que te parece? .
—No es mala idea, hermano —dijo Edward sonriendo.
—Y tú, Siegh, ¿te apuntas a eso?
—Claro que sí. Podríamos invitar a Pax, el sobrino del príncipe Zanoba.
—Es solo cosa de hermanos —le dijo Ars.
—En realidad, yo no soy su hermano de sangre —les dijo Edward.
—Papá dice que sí lo eres.
—No, solo Kael es hijo de papá. Yo soy su ahijado, no sé quién es mi verdadero padre.
—¿De qué demonios hablas, Edward? Es obvio que eres hijo de papá: dominas el maná, te gustan las chicas lindas, además te has mirado en un espejo —tienes los mismos ojos que la abuelita Zenith y este lunar tras tu oreja es el mismo que tiene el abuelito Paul y papá.
—Pero mamá dice que…
—¿Y quién piensas que es tu verdadero padre? ¿Luke? Jajajajaja, claro que no. Si fueras hijo de Luke, serías un completo imbécil, como lo es Armand. Aaagh, odio a ese idiota —dijo Ars.
—Ummm, sí, es algo imbécil y lameculos —dijo Edward.
—Además, si papá no fuera tu padre, ¿por qué tu mamá siempre está con él y te trae para que te entrene y te vea? Eso es sospechoso; si no fueras hijo de papá, no te traería a estar con nosotros, hermano.
—Es que mamá está muy enamorada de papá.
—Es fácil saber si eres hijo de papá o no: ¿le temes a Orsted?
—Eeeh, no… bueno, tiene ojos aterradores, pero no me da miedo.
—Listo, eres hijo de papá. Y Sariel tampoco le teme; el otro día estaba hablando con él en su oficina y le peinaba el cabello.
—Pero Lucelia tampoco le teme. No me digas que ella es hija de papá, dijo Edward.
—Claro que no, idiota. Es obvio que es de Ruidjerd: tiene cola y una gema en la frente, y papá no le haría nada a Tía Norn, de hecho nos dijo que hacer cosas entre familiares es de degenerados, y que nos patearia el culo si hacíamos algo así .
—Pero eso quiere decir que no solo los hijos de papá son inmunes a la maldición del tío Orsted, dijo Edward.
—Lucelia es solo una excepción, ya deja de pensar en eso. Y vamos a hablar con esas niñas, son lindas. Mira, esa morena con la piel como Ghislaine es mía —dijo Ars.
—Sabes que no son tales, ¿cierto? —dijo Siegh.
—Ya cállate, orejón. ¿Vienes a nadar o prefieres pensar en tu novio Pax?
—Claro que no, idiota. Prefiero pensar en Tona.
—Aléjate de ella, Siegh, ella es mía, le dijo Ars enojado.
Y así se fueron nadando hasta donde habían unas chicas de la edad de los chicos.
Mientras tanto, las niñas nadaban en otro lado.
—El agua es fría —dijo una de ellas.
—A mí me gusta —dijo Lucy.
—Es que estás acostumbrada.
—Cállate, Lara.
—Oye, Lucy, ¿te gusta Clive?
—¡Claro que no! . Es el hijo de mi bisabuela y tiene tu edad, es menor que yo.
—Y qué, papá es menor que todas nuestras madres, incluida mamá Nana y mamá Ariel.
—No llames así a su majestad, hermana,— le dijo Lucy .
—Ella no me dice nada.
—Aun así.
—Entonces te gusta Clive, ¿cierto?
—Déjame en paz.
—Ummm, en ese caso tal vez deba pedirle que sea mi novio, dijo Lara sonriendo.
—¿Qué dijiste? —dijo Lucy, roja de ira.
—Jajajajajaja, estoy bromeando. No me gusta, es un idiota milis como tú, no me gusta esa religión.
—No, pero te encanta cuando la abuelita Claire te manda dulces, ¿cierto?
—¡Oh, la abuelita me quiere mucho! —dijo Lara.
—Como sea.
—Pensé que querías ser la sucesora de papá y convertirte en una general de Orsted, pero así como vas, Ars y Siegh asumirán esa labor .
—Seré una guerrera fuerte, como papá y mamá Roja.
—Sí, claro —dijo Lara sonriendo.
—Tú sabes cosas, Lara, ¿qué ves?
—No puedo decirte.
En ese momento llegaron las niñas menores nadando, excepto Lily, que estaba en brazos de Silphy.
—¿Qué hacen ustedes aquí?
—¿Qué no podemos estar con ustedes? —le dijo Sariel.
—Estamos hablando cosas de mujeres.
—Cállate, Lara, solo tienes 9 años —le dijo Christina.
—No importa, soy mayor y ustedes y me harán caso.
—Tú a mí no me mandas —le dijo Sariel.
—¿Dónde está Lily? —preguntó Lucy.
—En brazos de mamá Blanca. Si la dejan sola se va a perder.
—¿Por qué me miras tanto, Lucy? —dijo Chris.
—Por nada —dijo, mirando a Edward de reojo.
—Oye,Christina, no saco nada con decirte esto, pero Armand, el hijo del tío Luke, es un completo imbécil.
—Ya lo sé, lo odio —dijo Chris .
Lara la miró y le acarició el cabello.
Mientras tanto, yome di un chapuzón recordando esta vida y lo mucho que me encantaba este lugar cuando vivía en este mundo. Me quedé ahí en el agua, apoyado en una roca, mientras miraba a mis hijos y a mis esposas disfrutar del día.
En ese momento llegó Eris a mi lado, me abrazó y me besó.
—¿Qué pasa, amor? Te ves feliz, le dije.
—Me encanta este lugar,¿ porque en nuestro mundo nadie hace algo así?
—No lo sé, pero no serviría en la Sharia; casi todo el año hace frío.
—En Milis quedaría perfecto o en Fitoa, dijo Eris .
—Lo sé.
—¿En qué piensas, Rúdeus?
—En nuestros hijos, ya están grandes, dije suspirando.
—Sí, Ars pronto empezará su entrenamiento con Nina, Siegh está muy avanzado. Aunque Lucy me preocupa, se ha estancado. Lily, Lara y Chris no muestran interés por la espada, aunque juro que las haré santas del filo al menos.
—Chris salió a tu madre y a la mía, es una pequeña damita, dije .
—Lo sé, me recuerda mucho a mamá —dijo Eris.
Yo se lo dije abrazando a Eris por la espalda y tocándole el culo bajo el agua.
—¿Quieres que te golpee, Rúdeus?
—Dejame, nadie nos ve.
Eris se volteó y me besó.
—Rudy, ¿eras verdulero en esta vida?
—¿De dónde sacaste eso, sabes que no? ¿Por qué lo preguntas?.
—¿Y este pepino? —dijo, agarrándome del muñeco.
—Jeje, chica traviesa.
—Oigan, dejen de hacer eso y ya vamos a la playa —nos dijo Roxy.
—Sí, tiene razón, queda poco para el amanecer en el mundo real —dije, mientras salía con mi familia y cerraba los ojos para aparecer en una ciudad costera.
Mientras tanto, en el mundo real eran cerca de las 4 de la mañana y Nanahoshi estaba dormida, pero de pronto despertó. Pensó que Ariel la estaría manoseando, pero la vio mirando serena hacia sus hijos, en especial hacia Sariel abrazada a Rúdeus, quien dormía placidamente.
—¿Qué te pasa? Estás muy seria —le dijo Nana.
—Oh, no es nada —dijo Ariel, mirándola con una sonrisa—. Solo pensaba en mis hijos.
—¿Pasa algo malo?
—No, es que Philemon, el padre de Luke, está rondando a los hijos de Luke.
—¿Y eso qué?
—Luke dice que no hay problema, pero no confío en ese hombre. Es un traidor; entregó mi cabeza cuando tuvo la oportunidad, incluso la cabeza de Luke.
—¿Y eso qué?
—Tristina dice que lo descubrió diciendo cosas a Armand y averiguando quién es el padre de Edward, Sariel y Kael. Tristina lo amenazó con matarlo y el tipo no a regresado desde entonces.
—¿Qué te asusta?
—Que conspire contra mis hijos.
—No te preocupes, sé que Rudy los matará si le hacen algo.
—Es que temo que esperen a que Rudy y yo ya no estemos en este mundo para actuar.
—Deja de preocuparte. Edward será muy poderoso cuando sea rey y tendrá el apoyo de sus hermanos y del Dios Dragón.
—Sí, tienes razón, eso me tranquiliza un poco —dijo Ariel, que se acurrucó a Nanahoshi.
En ese momento Kael despertó, así que Ariel se puso de pie, le cambió el pañal y le dio teta, mientras se sentaba al lado de Nana.
—¿Por qué me miras tanto, Lady Nanahoshi?
—Nada, solo me pregunto qué se siente hacer eso —dijo Nana.
—No es la gran cosa: duelen los pezones y goteas leche todo el tiempo.
Nana suspiró y la miró con algo de pena.
—Deja de pensar en eso, te hace mal. Además, ya tienes hijos sin necesidad de que te destruyan las tetas —le dijo Ariel.
—Supongo —dijo Nana mientras Kael volvía a dormir.
—Puedo sostenerlo —dijo Nana.
—Claro —dijo Ariel, quien se lo pasó mientras se acurrucó apoyada en Nana y se durmió.
—Uffff, bueno, algún día sabré qué se siente —pensó Nanahoshi para sí misma.
Perdón por la tardanza, pero he estado muy ocupado. Le pido disculpas de antemano y quiero asegurarle que no e abandonado mis obras y no lo haré a menos que dios no lo quiera me pase algo
PD: Visiten mi canal de YouTube, he subido pequeños cortos animados y con diálogos de este fanfic. Si pasan, le dan un like y se suscriben, me harían un gran favor, me pueden encontrar por este mimo nombre Kornet-85 y tengo la misma foto de perfil .
Un abrazo a todos, y gracias por el apoyo estos más de 2 años.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com