Un Rudeus diferente - Capítulo 267
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 267: Adultez
—Oye papá, ¿qué me vas a regalar? —me dijo Chris con unai90 sonrisa, mientras sentado en la sala leía un libro que Nana había invocado de nuestro mundo anterior, era invierno y la chimenea estaba prendida.
—No puedo decírtelo, hija, se supone que es una sorpresa. —respondí .
—¿Y qué te regalaron los abuelitos a ti cuando cumpliste 5 años? —preguntó Chris.
—Pues, si te digo eso te llevarías un spoiler, porque los regalos suelen ser similares, amor.
¿Ummm, va a venir Sariel, papá? —preguntó Chris.
Claro que sí, es tu hermana, y nacieron casi al mismo tiempo. Además, ella no estaba muy contenta en su cumpleaños, con tanta fanfarria y esos estirados. — le expliqué .
—Sí, fue aburrido, aunque muy elegante. Todo lucía muy bonito, y tu y el abuelito vestían muy elegantes. —comentó Chris.
—Sí, odio vestirme así. —le dije.
—Oye papá, pero van a haber cosas ricas, ¿cierto? —dijo Chris.
—Claro que sí: pasteles, helado, chocolate caliente para mis niñas. —respondí.
—Eso es delicioso, me encanta. —dijo Lily qué juba sentada en la alfombra desarmando un juguete.
—¡Ya vengan a entrenar! —dijo de pronto Eris, que entró molesta al salón, haciendo que las niñas se sobresaltaran.
—¡No quiero! —le gritó Chris—. Yo voy a ser una dama, no me gusta la esgrima, ¡es estúpido!
—¿Qué dijiste? —dijo Eris, que venía hacia ella con los ojos inyectados en sangre.
—Ya te lo dije: es estúpido andar atacándose unos a otras y golpeándose como trogloditas. Lo odio, la esgrima es estúpida; la gente debe resolver sus problemas hablando, no como los salvajes. —dijo Chris.
¡Mira niña, ven ahora o te voy a buscar yo! —dijo Eris, que estaba muy enojada y con los ojos inyectado en sangre. A tal punto que Lily ya había tomado su espada y entrenaba en el patio.
¡Qué no! —le dijo Chris, mirando a Eris con la misma intensidad que tenía mi esposo cuando era joven. De hecho, me la recordó bastante y hasta sentí ese escalofrío de miedo en mi espina dorsal, el mismo que sentía cuando niño, cuando veía a Eris perder sus casillas. .
¡Tú lo quisiste , anda preparando tus trasero. —le decía Eris mientras se sobaba las manos.
—¡No te tengo miedo! . —le decía Chris qué la miraba con la misma intensidad.
—¡Ya basta las dos! . Escucha, Chris: debes entrenar y obedecer a tu madre. —le dije a mi pequeña pelirroja que se subió en mis brazos.
—¡Pero es que ella es una bruta, papá! . —replicó Chris.
—¿Cómo me llamaste? —dijo Eris, que venía hacia nosotros, mientras la detenía con una seña de mi mano.
—¡No llames así a mamá Roja ni a ninguna de tus madres! , escúchame con atención, Chris. Si vuelves a hacerlo, ¡el que te va a castigar soy yo! ¿Entendiste? . —le dije con seriedad.
¿Pero papito? Porqjne me lo dices tan brusco —preguntó Chris .
—Escucha: con tu mamá Roja, cuando éramos un poco mayores que tú, fuimos secuestrados, y solo pudimos huir porque ella sabía esgrima y yo magia. El mundo es peligroso ahí afuera, ¿entiendes? . —le dije.
Pero siempre estoy con Leo o alguna de mis mamás. —me dijo Chris.
—Pero no estaremos siempre contigo, sobre todo cuando vayas a la universidad. Así que debes entrenar en magia y esgrima, ¿entiendes? .
—Pero no me gusta. —dijo Chris.
—A mí tampoco me gusta regañarte, pero si no obedeces me veré en la necesidad de castigarte, Chris. Y ahora ve a entrenar y quiero que le pidas disculpas a Eris. ¿Está claro? .
Sí, lo siento, mamá Roja. —dijo Christina mirando a Eris y tomando su espada, mientras corría al patio para ir a entrenar.
—No seas tan dura con ella. —le dije a Eris.
—Uuum, es una holgazana. Salió como tú cuando eras niño: solo le gustan cosas tontas, se la lleva con Silphy cocinando o tejiendo. —me dijo Eris.
—Esas no son cosas tontas, y no me digas holgazan. Cuando era niño entrenaba, después debía enseñarte y por las noches preparaba las clases del día siguiente, para ti cabeza dura. Además, Christina es igual a ti: ¿no viste cómo se enfrenta a ti sin ningún miedo? La diferencia es que a ella no le gusta la espada ni la magia. —le dije.
—Aun así debe aprender. Ummm, tal vez no fue buena idea hacerla mientras estábamos con Silphy Roxy y Nana al mismo tiempo; tal vez algo de Silphy se le pegó a Christina cuando la concebimos. —dijo Eris.
—Eris, eso es imposible, así no funciona la biología y la reproducción. Te lo he explicado varias veces ya —le Dije.
¡Ya cállate! —me dijo enojada y se fue.
—¡Oye, espera! —la llamé.
—¿Qué quieres? —preguntó ella volteando se y mirándome de mala gana con sus afilados ojos.
—¡Deja de hablarme así! —le dije enojado.
—Lo siento, Rudeus. ¿Qué quieres?.
—No seas dura con Chris. — solo tenle más paciencia.
—Con todas soy igual, no te preocupes. —dijo e+Eris saliendo a entrenar.
—Tienes razón: Chris es igual que Eris de enojona cuando algo le parece mal . La diferencia es que tienen otros gustos, pero ambas son altivas. —me dijo de pronto una hermosa voz. Al voltear era Nanahoshi, que vestía un pantalón negro y un chaleco de lana blanca; se veía hermosa.
—Hola mi amorcito de oriente . ¿Qué haces? —le pregunté.
Nada, vengo de la ciudad: fui con Aisha a comprar unos regalos para la niñas. —respondió ella llegando a mi lado.
Ya veo. —dije abrazándola y besándolo la y de paso agarrándole las nalgas .
—¿Qué te pasa? ¿Por qué tan cariñoso? —preguntó Nanahoshi.
—No, nada, es solo que nuestros niños están tan grandes, ya.
—Sí, así es la vida, amor; es inevitable. —dijo Nana.
—Lo sé. —dije mirando hacia el patio, donde Eris entrenaba a las niñas menores.
—Sí, como sea. Voy mañana voy a viajar, regresaré en unos cinco días,— le dije.
—¿Qué? Falta solo una semana para el cumpleaños de las niñas y te vas a ir.
—Sí, tranquila. Llegaré unos días antes. Además, ya les compré sus regalos y todo para la fiesta está listo, llegare con tiempo para ayudar a adornar la casa.
—Pero ¿irás solo? ¿No irás con Eris o alguna de nosotras? Me preguntó Nana.
—Eeeh… prefiero que no,— le dije .
—¿Qué me estás ocultando Rudy?
—Nada, ¿por qué piensas eso? —le dije.
—Porque casi nunca vas solo a misiones ahora. Por lo general, Eris, yo o Silphy incluso Lucy o tu padre vamos contigo. Además, es peligroso, Que vaya Eris, —me dijo.
—No, ella debe entrenar a los niños. Ya relájate, nada me pasará, le dije, mientras Nana me miraba con una mezcla de sospecha y preocupación .
Y así me despedí de Nana y mis otras esposas y me fui a una misión a la mañana siguiente.
Esa noche, las chicas hablaron entre ellas:
—¿Dónde fue Rudy? —dijo Eris.
—A una misión, según el —dijo Nana.
—¿Y fue solo?
—Sí, Eris. Le dije que si lo acompañaba, pero no quiso, dijo Nana.
—¿No tendrá otra mujer? —dijo Silphy—. O ¿habrá ido a ver a Ariel?
—Nos lo habría dicho. Después de todo, Ariel es su esposa en secreto, ya están casados, porque nos ocultaria qué va a Ars. Así que Dudo que fuera a Asúra —dijo Roxy.
—Ummm… ¿habrá ido a buscar a Sara y llegará con ella como nueva esposa? —dijo Silphy.
—¡De ninguna manera! No permitiré que traiga a esa mujer —dijo Eris molesta.
—Ahora que lo dices, Rudy me pidió que ordenara la habitación de invitados, dijo Silphy.
—¿Será que en verdad fue a buscar a Sara? —dijo Nanahoshi.
—¡Voy a matarlo si llega con esa mujer! —dijo Eris.
—¿Por qué la odias tanto? —preguntó Silphy—. A mí me agrada.
—A ti te agrada todo el mundo, Silphy. No la odio, pero no la trago. Me dijo cosas cuando la vi una vez hace años en Hammerpolka, —Dijo Eris .
—Bueno, ella fue novia de Rudy en los tiempos en que estaba en Basherant. Tal vez Rudy le habló de ti, —dijo Silphy.
—Ummm… no, Rudy me contó que le habló de mí una vez que fueron a una misión contigo y Roxy.
—Aaah, sí, recuerdo —dijo Silphy.
—Tal vez la fue a buscar para trabajar con los mercenarios, como ese tal Soldat, a quien Rudy le dio trabajo hace no mucho. El otro día ese tipo, junto con Rudy, Paul, Zanoba y Alek, fueron a beber unos tragos, según me contó Aisha, dijo Silphy.
—Sí, ese tipo tampoco te agrada, Eris, y creo que tampoco tú le agradas a él —le dijo Roxy.
—No me llevo bien con él, además ese sujeto no me tiene estima —dijo Eris, recordando una discusión que tuvo con el mercenario.
—Sí, como sea. Tal vez Sara le pidió trabajo y Rudy la fue a buscar, es eso lo eso, —dijo Nana.
—¿Y la va a meter en esta casa? —dijo Eris molesta.
—No creo. Sara vive en Roa y estamos en invierno. Rudy llevaba ropa ligera y sus armas; si fuera a Roa no iría tan equipado con sus armas —dijo Nana.
—Uf, dejémonos de pensar estupideces. Tal vez sí fue a una misión. Será mejor planear el cumpleaños de las niñas. Por cierto, ¿Ariel vendrá el mismo día o llegará unos días antes? Dijo Roxy.
—A mí me dijo que llegaría unos días antes, quiere estar aquí. Además vendrán Luke, Tris, Elmore y sus hijos a la fiesta, dijo Silphy.
Tres días antes de la fiesta, y mientras las chicas preparaban la casa, llegaron Ariel y sus hijos, un día por la tarde.
—Bien, en que puedo ayudar, —dijo Ariel luego de ponerse ropa cómoda de plebeya y matarse el cabello.
—Pues ya está todo listo, no hay mucho que hacer, dijo Silphy.
—Ya veo. ¿Y Rudy?
—Salió hace unos días, aún no ha llegado —dijo Silphy.
—¿Está bien?
—Sí, solo fue a una misión.
—Espero que llegue. Sariel salió corriendo a buscarlo, esa niña solo quiere estar en brazos de Rudy.
—La sangre atrae, —majestad.
—No empieces, Silphy, dijo Ariel, quien se sentó a al lado de Silphy a darle teta a Kael.
Esa noche, mientras todos cenaba tranquilamente, de pronto abrieron la puerta y se escuchaba a Rudy hablar con alguien y el paso de otras dos personas.
—¿Esa es una voz de mujer? ¡Si es Sara te juro que mataré a Rúdeus! —dijo Eris.
—Esa voz me suena familiar —dijo Roxy.
Cuando Rúdeus apareció, dijo sonrió cuando vio que lo miraban con sorpresa.
—¿Y tú dónde demonios estabas, idiota? —dijo Eris.
—Pues fui a buscar a unas personas, —le dije.
—¿A quién? ¿A Sara? —dijo Silphy con una falsa sonrisa.
—¿Sara? ¿De qué rayos hablas? ¿Porque iría a buscar a Sara?
—Silphy y Eris creen que fuiste por otra esposa —me dijo Nana.
—¿Perdieron la cabeza? ¿Por qué me casaria con Sara?, ni que el idiota que escribe este fanfic estuviera haciendo un what if.
—¿De que rayos hablas? ¿Y a qué fuiste entonces? Dijo Eris molesta.
—Bueno, estos días será un día especial y quise que unas personas vinieran a conocer a su familia, —les dije . —Rowin, Rokary, vengan —dijo Rudy en lengua demoníaca, haciendo que Roxy casi se ahogue con el agua que bebía.
—Abuelitos —gritó Lara, quien se puso de pie y corrió hacia sus abuelos y los abrazaba. Curiosamente, solo se quedaron mirando mientras uno la abrazaba y el otro le acariciaba el cabello. Quién sabe qué demonios se habrán dicho teleparicamente.
—¡Papá, mamá! , ¿qué hacen aquí? —les dijo Roxy, que estaba muy nerviosa, tan nerviosa Qué les habló en lengua humana.
—No he entendido, Roxy querida —le dijo Rokari.
—Quiero decir, ¿qué hacen aquí?
—Oh, tu esposo nos fue a buscar. Nos dijo que tuvieron otra hija y nos trajo para conocerla y estar en su cumpleaños número 5. ¿Acaso te molesta, querida?
—No, claro que no, mamá. Es que Rudy no me dijo nada, dijo Roxy qué no sabía como reaccionar.
—Es que era una sorpresa, Roxy,— le dije .
—Vaya, ¿esos son tus papás, mami azul? —le dijo Christina.
—Sí, hija.
—¿Y por qué la abuelita azul y el abuelito azul se ven tan jóvenes? Pensé que se verían más viejitos, así como el abuelito Paul.
—Porque somos migurd, amor; no envejecemos hasta los 150 años.
—Wow.
—Familia, ellos son los padres de Roxy. Bueno, Eris ya los conocía. Hijos, Roxy, vengan para que los presente —dije.
En ese momento, Eris llegó a mi lado.
—¿Se acuerdan de mí? —les dijo Eris con una sonrisa y en perfecta lengua demonio.
—Eeeeh, sí. Eres cara conocida, querida —le dijo Rokari.
—Sí. Cuando era niña estuve ahí con Ruidjerd y Rúdeus, ustedes nos dieron una espada.
—¡Claro! La niña humana. Vaya que has crecido —le dijo Rowin.
—Así es. Y ustedes se ven iguales.
—Sí. Eeeh, papá, mamá, estos son mis hijos —les decía Roxy nerviosa interrumpiendo a Eris .
—Wow, hija, tuviste tantos.
—Bueno, solo di a luz a dos, pero aquí en casa todas somos madres y los criamos entre todos, le explico Roxy.
—Ya veo, igual que el anciano de la aldea, él tiene cinco esposas —dijo Rowin—. Entonces, Rúdeus, ¿tú eres el líder de este lugar?
—No, para nada. En realidad es algo común en humanos quienes no profesamos la fe de Milis.
—Oh, ya veo. Sí bueno, sería raro estar casado con un demonio siendo Milis —dijo Rowin.
—¿Y si les dijera que Ruidjerd se hizo Milis, me creería? —Les dije
—¡Debe ser una broma! .
—No lo es, después les cuento —les dije—. Vamos, familia, vengan a presentarse —les dije mientras mis esposas llegaban a nuestro lado, y los padres de Roxy se veían sorprendidos por la numerosa familia.
—¿Y cómo se porta Roxy como esposa? —preguntó Rokari.
—Pues muy bien. Ella es profesora, de hecho es la subdirectora de la universidad —le dije con orgullo.
—Roxy cariño, ¿en serio?
—Sí, mamá —me dijo Roxy, aun algo sobresaltada y mirándome de reojo.
Así que les presenté a cada uno de nuestros hijos y a nuestras esposas, incluida Ariel, quien no dijo que era la reina, por cierto; solo dijo que era mi esposa.
Si bien tenía algo de temor por la reacción de mis suegros, de qué pensarían al saber que estoy con su hija y cuatro mujeres más, además de tener nueve hijos, la verdad lo tomaron bien. Y la verdad, desde que llegamos, les llamaba más la atención la nieve y la ciudad de Sharia. De hecho, habíamos llegado hace varias horas, pero cualquier cosa distraía a mis suegros, así que nos demoramos en llegar a casa mientras yo les explicaba la dinámica familiar y decía solo cosas positivas de mi Roxy. Tenía pensado presentarlos a mis padres primero, pero la verdad se nos había hecho tarde. Mientras pensaba en ellos, me percaté de que Lily no estaba por ningún lado.
—Chicas, ¿y Lily?
—No lo sé, estaba con nosotras —dijo Roxy.
—Creo que está perdida. Y eeeh, hay libros, unas espadas y una cosa rara colgada en la pared —me dijo Rowin.
—Ya sé dónde está perdida. Debe estar en mi despacho. Vengo enseguida —les dije.
Una vez llegué a mi despacho, Lily estaba leyendo mis libros.
—¿Qué haces aquí, mini Roxy?
—No me digas así, papi, odio que me digas así.
—Lo siento, cariño, pero ven, hay una persona que quiere conocerte.
—¿Es quien me habló por mi mente?
—Así es, ven, vamos —le dije, tomándola en brazos. Cuando llegué a la sala, todos estaban alrededor de mis suegros, mientras Roxy les traducía a sus padres, y más allá Silphy nos servía comida caliente.
—Ella es —me dijo Rowin, que rápidamente estiró los brazos.
—Así es, ella es Lily —dijo Roxy en lengua demoníaca.
Rowin y Rokary se quedaron mirando a Lily con una sonrisa; quién sabe qué demonios se estaban diciendo.
En ese momento, Chris se subió a mis brazos, seguida por Sariel. Cuando Lily vio esto, también saltó a mis brazos y casi se forma una pelea de hermanas.
—Dime qué está pasando, Roxy —preguntó Rokary.
—Ufff, las niñas sufren de papitis crónica, y es peor cuando llega su abuelo paterno.
—Ya veo, debe quererlas mucho.
—Él nos quiere a todos igual, abuelita, pero las tres son competitivas, ya que tienen la misma edad —les dijo Lara, que había saltado a los brazos de Rowin.
—Oye, Lara, ya estás grande. Recuerda que eres mitad humana y papá apenas puede sostenerte —la regañó Roxy.
—Déjala, hija, no la veía hace años. La última vez apenas era una bebé, y además no le gustaba estar mucho en nuestros brazos—dijo el migurd con una sonrisa.
—Será mejor que pasen a la mesa, la cena está servida. Rudy, vengan por un plato de comida caliente —nos dijo Silphy. Así que me senté a la mesa con mis suegros, mientras los niños fueron a jugar al salón y mis esposas se sentaron solo para conversar y de curiosidad; pero Rowin y Rokary se veían muy amistosos.
Mientras pensaba en eso, Roxy habló a las chicas en lengua humana.
—Nada de cariño entre nosotras, solo en privado. No quiero que papá nos vea, ¿entendido? —nos advirtió Roxy.
—¿Por qué?
—¡Porque me da vergüenza!, Silphy.
—Está bien, qué mal carácter.
—¿Qué estás diciendo, cariño? —preguntó Rokary confundida.
—Oh, les está diciendo que no los agobien con preguntas, suegra —le dije.
—Oh, no me molesta —dijo mi suegra con su amable sonrisa—, pero me gustaría conocer a sus padres Rúdeus.
—Mañana, suegra, se hizo tarde y…
Pero de e pronto abrieron la puerta y escuché como Siegh decía:
—¡Tío Alek, tía Aisha! .
Justo en ese momento llegaron los tortolitos a la cocina , los calientes de mierda, abrazados.
—Hola, familia. Oye, Silphy, siento llegar tarde, fuimos a una misión y… —¿quiénes son ellos? —dijo Aisha confundida mirando a los Migurd.
—Son mis padres —dijo Roxy.
—Wow, pero se ven igual que tú. Vaya, tu madre es idéntica a ti, y a Lara y a Lily.
—Majestad —dijo de pronto Rowin en lengua demoníaca, poniéndose de pie y mirando a Alek.
—No es necesario que me diga así, señor —dijo Alek.
—¿Ustedes se conocen? Dije confundido.
—Sí, hace unos años . Poco después de que se fue Roxy, el príncipe estuvo unos días en la aldea matando lobos pax, dijo Rowin.
—Espero que no te portaras como un idiota —le dije a Alek.
—Claro que no. De hecho, les dejé las pieles y eliminé los peligros; recuerda que soy un héroe.
—Sí, claro, héroe. Será mejor que vengan a comer algo caliente —les dije.
—Rúdeus, ¿cómo es que conoces al príncipe Aleksander Ryback? —me dijo Rowin con algo de temor.
—Oh, es mi cuñado. Ella es mi hermana.
—¿Qué? ¿Tu cuñado y no le tienes miedo?
—¿A Alek? Claro que no. Sabe que si le hace algo a mi hermana le patearé el trasero. Jajaja, tranquilo, trabajamos para Orsted, les dije.
—Ya relájate, Migurd. He madurado —dijo el Dios del Norte.
—Majestad, ¿puedo preguntar… y su espada?
—Oh, sí, bueno, la perdí en batalla.
—Pero ¿quién podría derrotarlo, señor?
—Pues ese sujeto —dijo Alek, apuntándome mientras comía su guiso de conejo.
—¿Qué? —dijo Rowin. Y así hubo que explicarle lo que había pasado.
Después de ello fuimos al salón y les servimos té y dulces a mis suegros, obviamente al ser Migurd los devoraron tal como Roxy y las niñas.
Lo bueno es que casi todos mis hijos hablan la lengua demoníaca que Roxy les enseña, y Edward y Sariel también, ya que Alex les enseña a ellos. Así que los bombardearon con preguntas, y mis suegros respondían con mucha amabilidad. Además, fue bueno que Alek sea tan hablador, porque hacía de intérprete para Aisha y mis esposas.
Como siempre, la que más les llamó la atención fue Nana.
Rokary pensó que Nana era mezcla de humana y demonio y la encontraban hermosa por sus rasgos; pero curiosamente Alek les explicó que ella era una invocada de otro mundo de manera muy acertada. Umm, seguramente Aisha le explicó cómo ella llegó aquí, y no quiero donde se lo habrá explicado.
Estuvimos hablando por horas. Aunque Lily, a diferencia de Lara, se veía tímida frente a sus abuelos, lo bueno fue que Rowin y Rokary no se molestaron porque los otros niños los llamaran “abuelitos”, aunque Roxy les explicó que todos los niños llaman “madre” a todas las chicas.
Esa noche, Roxy llevó a sus padres a su habitación.
—Tu casa es gigante, hija.
—Sí, bueno, somos una familia grande, mamá. Aquí está su habitación.
—Wow, pero es muy grande, hija. ¿Y dónde dormiremos?
—Pues ahí, en la cama.
—¿No dormiremos en el suelo?
—No, papá, vamos, es cómoda. Quédense aquí. El baño está abajo, y si tienen hambre a media noche pueden ir a la cocina y comer lo que quieran o pedirle algo a Anne.
—¿La mujer feral?
—No es una mujer, es un autómata, funciona con magia.
—¿No es real? Creí que era una esclava.
—No lo es. A Rudy odia la esclavitud; ella es una mujer artificial que ayuda en casa y cuida a la familia.
—Wow, increíble. Y tú pareces tan tranquila, Roxy, esto es increíble.
—Sí, es que participé en su creación con Rudy y Zanoba, papá.
—Estoy tan orgullosa de ti, querida.
—Gracias mamá. Ya descansen.
—Pero… solo hay una cama.
—Pues sí, son un matrimonio. Los humanos duermen juntos.
—Bueno, si es así, yo cuando estoy con tu madre no nos acostamos para dormir…. Cuando dormimos juntos es para tener relaciones sex…
—¡No quiero saberlo, papá! Buenas noches —dijo Roxy cerrando la puerta y caminando hacia la habitación de Rúdeus, donde este la esperaba desnudo con una barra de chocolate en la boca.
—¿Ves algo que te gusta, Roxy? —le dije, pasándome una rosa por el pecho.
—¿Por qué demonios trajiste a mis padres?
—Pues para que conozcan a Lily y a la familia, y que vean cómo estás. Pasa algo malo ¿Te enojaste?
—No, pero debiste decírmelo. Sabes cómo nos comportamos, no quiero que mis padres… bueno, ya sabes, me pongo nerviosa.
—Tranquila, ellos estaban felices de volver a verte y ver la gran familia que tienes —le dije.
—Ummm… hubiese preferido que llegaras con Sara como esposa a que trajeras a mis padres.
—¡Dios! ¿Por qué todos hablan de Sara últimamente? Y tú, aún eres una niña, Roxy. Son tus padres, por Dios, tienen derecho a conocer a sus nietos y…
—Lo sé, lo sé, es que… uuuf, sabes Rudy, no sé cómo lo haces para agradarle a todo el mundo.
—No sé, tal vez es mi encanto hispano de mi otra vida, sumado a este rostro de estrella de holliwod que tengo, hace la combinación perfecta. Además estoy en mis 30, cuando los humanos somos más guapos y más atractivos y (….) .
—¡Odio cuando te pones engreído! .
—Solo bromeo, amor. Vamos, Roxy, solo estarán una semana aquí. Muéstrales la ciudad y lo que haces, salgan a dar una vuelta con los niños. Durante el viaje preguntaban mucho por ti y se veían orgullosos; cuando veníamos hacia acá y les dije que tú eras la segunda al mando de la Universidad, estaban impresionados. Además, tus padres me caen bien y son mis únicos suegros, ya sabes lo que pasó con los padres de las demás chicas.
—Sí, lo sé, eso me hace sentir incomoda, mis aodfes aquí pueden hacer que las chicas se sientan mal al no tener a los suyos.
—No te preocupes, ellas se veían curiosas, ademas tus padres se ven muy jóvenes, son más como tus hermanos.
Ya ve a dormir, durmamos abrazados —le dije poniéndome un pantalón y una camiseta.
—¿Por qué te vestiste Rudy?
—Pues porque estabas enojada, y no te vi entusiasmada cuando entraste a la habitación y me viste desnudo.
—Ummm —dijo Roxy, acomodándose a mi lado y pasándome la mano por el pecho bajo mi camiseta—. Se te está empezando a poner el pecho peludo, Rudy.
—Bueno, sí, ya casi cumplo 30, amor, lo bueno es que al parecer no quedaré pelado.
—Jajaja eres un tonto.
Ya duérmete, Roxy —dije besándola y apagando la luz mientras por la ventana se veía la luna en menguante y la chimenea mantenía la habitación caliente .
Estuve así como 15 minutos y cuando estaba por dormirme y empezaba a cerrar los ojos , Roxy me dijo:
—Rudy, ¿estás durmiendo?
—Aaaagh, no. ¿Por qué?
—¿Quieres que hablemos un ratito?
Jajaja, claro, hablar un ratito… Lo que ella quería es que se la pusiera en su conocimiento, hicimos el amor toda la noche, hasta que Roxy cayó como pasta recocida sobre la cama y se durmió con una sonrisa y babeando en mi pecho.
Creo que ya se le quitó el enojo, pensé al verla dormida, con las sábanas tapándola hasta la cintura y mostrándome su espalda desnuda.
Esa semana celebramos el cumpleaños de las niñas.
Para variar, con la originalidad que lo caracteriza, Paul les regaló a las tres una espada y les dio un discurso sobre la espada y blablabla.
Roxy les regaló unas varitas, Sylphy unos libros de magia, Nana y yo les regalamos artefactos mágicos, y Ariel también les hizo algunos regalos, unos artefactos mágicos. Si bien a Sariel les había hecho regalos en su fiesta de realeza ahira fue algo más íntimo y ella se veía más feliz, el. Resto. D elas chivas le regalaron ropa, dagas y juguetes.
A la fiesta asistieron Luke y su familia, Ruidjerd con Norn, los hermanos de Eris con sus esposas, incluidas las esposas furras, Purcena, además de Cliff y Elinalise.
Esto sorprendió a los padres de Roxy al ver la gran variedad de razas en la familia.
Esta sentado en una mesa mirando a los niños comiendo un trozo de pastel, cuando alguien se sentó a su lado.
—Gusto en verte, Rowin, han pasado décadas —le dijo Ruidjerd.
—Pensé que Rúdeus me estaba tomando el pelo cuando me dijo que te habías casado con su hermana por una ceremonia Milis, —le dijo el Migurd.
—Sí, bueno, hay que olvidar el pasado, no todos los Milis odian a los demonios, ese sacerdote de ahí —dijo apuntando a Cliff—es pro integración, y salvo a mi pueblo de exti guiarse, así que le estoy agradecido.
—Así que al fin encontraste a los Superd.
—Así es, ahora vivimos al este de este continente.
—Ya veo, me alegro por ti.
Es sorprendente ver a tantas razas juntas y todos casados: demonios, elfos, ferales, humanos, hasta un tipo de lentes y una enana vi por ahí.
—Creo que ellos no son esposos —dijo Ruidjerd.
—Entiendo.
Veo que tuviste una hija, dijo Rowin mirando a Lucelia en brazos de Norn.
—Así es, Lucelia. Se supone que aún no debía abrir los ojos ni hablar, pero bueno, es mitad humana.
—Ya veo, me alegro por ti Ruidjerd, siempre fuiste bueno con los niños, no hay nadie mejor que tu para que sea padre .
—Gracias, —dijo el Superd con una sonrisa.
—Por cierto, ¿quién es el tipo aterrador de allá que está con casco, y solo los niños van a hablar con él?, dijo Rowin.
—Ese es Orsted, el Dios Dragón. Es un amigo de Rúdeus.
—Veo que mi yerno es alguien importante: el Dios Dragón, el Dios del Norte… muchos dioses.
—¿Jaja no te lo dijo, Rowin?
—¿Decirme qué?
—Pues tu yerno es el Dios del Cause, la sexta potencia mundial.
—¿Me está tomando el pelo?
—Claro que no —dijo Ruijerd, contándole los acontecimientos durante la guerra con Geese hace seis años.
—Hola, tío Ruidjerd —dijo de pronto Lara llegando a su lado.
—Hola, Lara —dijo Ruijerd acariciándole la cabeza.
—¿Sabías que mis abuelitos asustaron tanto a mamá azul con que Death End la mataría y se la comería si desobedecía, que hasta el día de hoy te tiene miedo?
—No, no lo sabía. Y yo no como niños —dijo Ruidjerd mirando a Rowin, quien desvió la mirada.
—No deberías asustar a los niños así.
—Ya no lo hago y fue antes de conocerte. Además, no vi a Roxy asustada cuando te ve.
—Ahora, porque cuando recién Rúdeus la presentó, la pobre chica casi se murió de susto.
—Creo que deberé disculparme por ello.
¿Y te acostumbras a vivir lejos del continente demoníaco Ruidjerd?
—Pues hace frío, pero al menos ya nadie nos persigue. Además estamos protegidos por el Dios Dragón, y las tierras son más fértiles. También estamos cerca de la costa y tenemos acceso a pescado fresco.
—Eso suena bien, dijo Rowin quien seguía hablando con el demonio.
Mientras los demonios hablaban, los niños jugaban en el salón más grande ante la mirada de sus padres.
Mientras tanto yo estaba ahí sentado al lado de Sylphy.
—¿Todo bien, Rudy?..
—Sí, creo que sí.
—¿Te preocupa algo?
—No, nada. ¿Por qué Clive se la lleva con Lucy?
—No empieces, cambia de tema.
—Ummm, como sea. ¿Y qué te han parecido los padres de Roxy?
—Pues muy agradables. Su madre es muy simpática, y se parece mucho a Roxy. Lo bueno es que Anne nos ayuda a comunicarnos; Rokary es una mujer muy agradable, me recuerda a mamá.
No sé por qué Roxy se siente incómoda con ellos.
—Pues porque no puede usar telepatía, por eso ellos se la pasan en silencio con Lara y Lily. Y mamá, por cierto… El otro día estaban sentados con ella y se reían, quién sabe qué demonios les dijo mi mama , de mí, o de Roxy, o de nosotros.
—Dios espero que tu madre no le dijera las cosas que hacemos.
—No lo creo, no los vi enojados —dije.
—¿De qué tanto murmuran? Escuché mi nombre —dijo Roxy llegando a nuestro lado con un trozo de pastel.
—Nada, amor. Decimos que tus padres son agradables.
—Sylphy, no me digas amor, por favor, mis padres pueden escucharte.
—Pero si no hablan humano.
—Lo se, pero no quiero que sepan de eeeh, nuestro modo de vida, por favor.
—Ya tranquila, yo los veo muy entretenidos. Mira, tu padre está con Ruidjerd y tu madre se la lleva con nuestra suegra y los niños.
—Dios espero que lady Zenith sea discreta —dijo Roxy.
—Ya relájate, mujer. Disfruta a tus padres. Estos días llévalos a la universidad, iré a ayudar a Nana y los llevaremos para que vean la universidad.
—Mira, Rudy, te recuerdo que en la universidad soy tu superior. Eres un profesor de medio tiempo pero aun soy tu jefa en la. Universidad, y también tuya, Sylphy.
—Lo sé, eres mía —le dijo Sylphy, guiñando un ojo.
—Deja de decir eso delante de mis padres, no es gracioso.
—Ya cálmate. Pero ellos están felices de conocer a su familia, además nunca habían salido del continente demoníaco. Ya relájate, además los niños están felices, le dije.
—Sí, aunque aún están confundidos porque todos los llaman abuelitos —dijo Roxy—, aunque se lo han tomado bien.
—Ves, fue buena idea enseñarles lengua demoníaca a los niños —dije.
En ese momento llegó Ariel a nuestro lado, mientras sostenía a Kael y le daba teta.
—Debo decir que tu madre es adorable, Roxy, y se ve muy joven.
—Sí, todos dicen lo mismo —dijo Roxy—. Por cierto, Rudy, ¿anoche a dónde llevaste a papá? Mamá estaba muy preocupada porque no llegaban.
—Fuimos a beber al cuartel de mercenarios, con los chicos.
—¿Cuáles chicos?
—Pues papá, Cliff, Zanoba, Alek, Ruidjerd, Soldat, los hermanos de Eris y yo.
—¡Llegó ebrio! , mamá me fue a despertar para curarlo y estaba asustada. No puedo creer que llegaras borracho con mi padre.
—Sí, bueno, es un clásico emborracharse con el suegro amor, ademas no bebió tanto, solo bebió unas cervezas de más y después licor dulce y (…).
—Mamá dijo que nunca lo había visto así, le agarraba el trasero y le decía obsenidades al oído ¡de que demonios estuvieron hablando con tu padre, tus amigotes y tus cuñados ! .
—Bueno, ya sabes, de de la vida, de existencialismo, y poesía.
—¡No te creo Rudeuns Greyrat!, me dijo Ariel sonriendo.
— Ya relájate, él la pasó bien. Además sé que ustedes también tuvieron su reunión de chicas aquí y estaban bien ebrias, Nanahoshi me lo contó todo.
—¡Maldita bocona! —dijo Sylphy(…..) pero me hubiera gustado ver a tu padre ebrio Roxy jejejeje.
—Ya, relájate, Roxy. Ha sido una hermosa fiesta —dije, mirando a los niños.
—Sí, las niñas están felices. Y se viene el cumpleaños número 10 de Lara el próximo año —me dijo Sylphy.
—Dios, qué rápido crece todos, dije.
—¿Qué te pasa? De pronto te pusiste serio, Rudy —me dijo Ariel.
—Nada, pensé en el futuro y desearía vivir más para poder protegerlos cuando llegue Laplace.
—No pienses en eso. Cuando eso llegue, ya habrás dejado a los chicos y al ejército de Orsted en una posición privilegiada. Laplace no podrá hacer tanto daño como hace 400 años, por lo mismo has trabajado tanto, amor, me dijo Ariel.
—Lo sé. Supongo que mi madre de mi vida anterior tenía razón. Ella me decía que siempre seríamos sus niños, aunque estuviéramos viejos, gordos y calvos, y me pasa lo mismo con los niños, ellos siempre serán niños para mi.
—Sé a lo que te refieres —me dijo Sylphy, quien me abrazó mientras mirábamos a los chicos reír y jugar . Curiosamente algunos jugaban con Orsted; de hecho, Sariel y Christina le pasaban un peine por el cabello al Dios Dragón. Jaja, es una imagen muy rara ver a Orsted así, considerando lo solitario que ha sido en todos sus bucles.
Así terminó el cumpleaños de mis tres princesas, las cuales se durmieron temprano. Esa noche los invitados se fueron a sus casas y en la mía solo quedamos mi familia, incluida Ariel y los padres de Roxy, mis padres, además de Norn y Aisha con sus parejas…
—Fue una hermosa fiesta, hijo —me dijo papá.
—Sí, bueno… ya llevas muchas espadas regaladas, viejo, vas a quedar en la ruina.
—Sí, y aún me faltan Lucelia y el hijo de Aisha. Por cierto, Aisha, ¿cuándo tendrás un bebé?
—¡Aún no! , papá, y no me gusta que me apresuren.
—Lo siento, solo decía.
—Lucelia usará su cola para entrenar —dijo Ruijerd.
—Sí, pero antes que se le caiga la cola no estaría mal que sepa usar una espada —dijo Paul, quien tomó a su nieta menor en brazos. — por cierto ¿Dónde se fue Orsted? —preguntó papá.
—Se fue hace un rato, no quería incomodar. Recuerda que, aunque use el casco, incomoda a las personas.
—¿Si derrota al Hombre-Dios en el futuro se acabará esa maldición?— Preguntó papá.
—No sé, papá, quién sabe. Solo sé que tendrá muchos amigos, aunque la maldición no se acabe.
Durante esa semana aprovechamos para mostrarle a los padres de Roxy la ciudad, la universidad, e incluso los llevamos para que conocieran a Ars, les encantó la capital de Asúra y sobre todos los dulces, de hecho les compramos una gran dotación para ellos y la tribu migurd.
Pero lamentablemente debían regresar, así que después de despedirse de mis esposas mis padres y sus nietos, con Roxy los llevamos al Continente Demoníaco.
Antes de irse, Lara les dijo que se volverían a ver en unos años.
Roxy les prometió visitarlos más seguido ahora que había un círculo más cerca de la aldea migurd.
Mientras regresaba con Roxy una vez dejamos a sus padres en la aldea, nos quedamos cerca del círculo mirando el Continente Demoníaco al atardecer.
—¿Qué miras tanto, Rudy?, te vez melancólico.
—Si te dijera que este continente me ha hecho muy feliz, ¿me creerías?
—No mucho. A mí no me trae buenos recuerdos.
—Pues a mí sí. Conocí a Ruidjerd, a tus padres, me reencontré contigo, te di mi primer beso, pasé de niño a adolescente aquí con Eris, tú naciste aquí… Además tiene su encanto, las noches eran hermosas y estrelladas y los atardeceres también era lindos de color naranja.
—Bueno, si dejas de lado que está lleno de monstruos, si es bonito—me dijo Roxy.
—Será mejor regresar, amor —le dije mientras la abrazaba.
Y así pasaron varios años. Las niñas menores entraron a la universidad, los chicos entrenaban y estudiaban como siempre . Ars se escribía mucho con Jill Britts cuando estaba en casa e iba 2 meses al año a entrenar a la tierra santa de la Espada . Sieghart se hizo amigo de Pax Jr., quien quedó a cargo de Zanoba, ya que su madre lo envió para que estudiara. Lucy ya no entrena tanto, pero se la lleva mucho con Clive, para mi pesar.
Edward viene seguido a casa, a veces solo. y Ariel… bueno, que puedo decirles nuestra relación está muy buena, mejor que nunca, creo que ya la perdoné por lo que paso en el pasado, y además, bueno, ¿como se los digo? Ariel quedó embarazada de nuestra cuarta hija, a quien llamamos Amanda. Sí, quedó embarazada justo cuando Kael cumplió 1 año, ¿pueden creerlo? Y se parece mucho a Sieghart, salvo que es rubia y de ojos azules; de hecho, parece una versión femenina de mí.
Ariel quedó embarazada poco tiempo después de celebrar el cumpleaños número 10 de Lara, al cual por cierto, volví a traer a mis suegros.
Lara se ha vuelto una niña demasiado traviesa, que ya roza lo psicópata, y sus víctimas preferidas somos Alek, Orsted y yo. También Eris, pero Lara aguanta las nalgadas como una campeona, y es increíble cómo hace que Eris al poco tiempo le perdone sus locuras.
Sariel y Christina son unas señoritas, ambas son muy parecidas en su forma de ser, y siempre son muy apegadas a mí, odian la esgrima pero aun así Eris e Isolte las ascendieron a intermedias.
Lily, es un caso aparte, es una genio pero , se pierde constantemente en la universidad y Sieghart es el que se hace cargo de ella.
Llegó así el cumpleaños número 10 de Ars, donde papá le regaló una espada adulta, y celebramos entre todos. También el cumpleaños número 10 de Edward, donde se lo coronó como príncipe heredero al trono y papá, para variar, le dio otra espada.
Ese año Lucy se graduó de la universidad y empezó a acompañarme en misiones. Aunque se estancó en avanzada en los tres estilos, aunque ya es una maga santa de agua.
La vida era tranquila y hermosa.
Un día, cuando Ars ya tenía 12 años y estábamos en el Palacio de Plata, sentado en el césped con Ariel y jugando con Kael y Amanda, mientras veía a Edward y Sariel practicar magia, Ars qué estaba con ellos se me acercó.
—Papá, ¿podemos hablar?
—Claro, hijo —dije, mientras la bebé Amanda pedía estar en brazos de su hermano mayor, y Kael se subía a mis hombros. Ars miraba a su hermana y le hacía caras.
—Los dejaré solos —dijo Ariel, quien tomó a la bebé y a Kael de la mano.
—No es necesario, majestad —dijo Ars—, no es nada grave.
—Claro que no, pero es obvio que es una conversación entre padre e hijo. Vengan niños, su papá debe hablar con su hermano mayor —dijo Ariel, quien me guiñó un ojo y nos dejó solos, yéndose a sentar en una banca un poco más allá.
—Kael y Amanda han crecido, papá.
—Así es, hijo—dije mirando lo alto que estaba y dándome cuenta que se está empezando a convertir en un hombre —. Es como si fuera ayer que Eris estaba con vómitos y la llevé al médico, y nos dijo que tú llegarías a nuestras vidas, estábamos tan felices ese día .
—¿Estás llorando, papá?
—No, me entró una basura a un ojo.
—Oye papá, quería preguntarte algo.
—¿Te pasa algo?
—No, no es eso. Oye papá, ¿cuándo te enamoraste de mamá?..
—¿Cuál?
—Mamá roja.
—Ja, te lo he dicho varias veces.
—Sí, lo sé, pero mamá decía que ella era una idiota contigo, pero ¿ ella te gustó desde que la conociste? …
—Bueno, Eris era una niña rica golpeadora y caprichosa, no me agradaba al principio; me golpeaba sin motivo y me gritaba.
—Puedo entenderlo.
—Pero, al poco tiempo ella me mostró su verdadero ser. Eris era en el fondo una chica tierna, dulce y valiente.
—¿Tierna?
—Jaja sé que cuesta creerlo, pero sé que has visto sus momentos. Ella los quiere mucho a todos, pero no es buena mostrándolo. Solo sé que Eris daría su vida por nosotros.
—Ya veo. ¿Y la amas?
—Mucho, hijo. De hecho, creo que Eris me ama tanto que me siento mal por no tener más amor para darle; nos van a faltar vidas para amar a Eris con la intensidad que ella nos ama.
—Jeje , se nota que la amas mucho, papá.
—Y a todas por igual, hijo, aunque mamá roja es especial.
—Oye papá, ¿y si el abuelo Phillip se hubiera negado a que te casaras con ella?
—Lo dudo, hijo. Tu abuelo Phillip sí quería que me casara con ella.
—Sí, lo sé, pero ¿qué hubieras hecho si él se hubiera negado y tú hubieras amado a mamá roja como la amas ahora?
—No sé qué decirte, porque tu abuelo y tu bisabuelo realmente querían que me casara con Eris y (…)
—Pero imagina que tú la amabas como la amas ahora y te hubieran dicho que no, que ella no era para ti, y que mamá roja te amara y te dijera que no quiere vivir sin ti, que también te ama, ¿que habrías hecho papá?.
—Hijo, ¿por qué me preguntas esto?
—Bueno, cosas que me imagino, papá. ¿Qué hubieras hecho?
—¿Hay algo que quieras decirme Ars ?
—No, papá, solo pensaba en ello, ya sabes, quería saber mejor tu historia.
—Ya veo… Bueno, si tu abuelo y Sauros me hubieran prohibido estar con Eris, y ella me hubiese amado, y como sé que me ama —ya que ella renunció a ser una Boreas—, bueno, habría huido con ella lejos de todos, hijo. Pero ¿Por qué me preguntas esto?
—Nada, solo quería saber qué habrías hecho en una situación así.
—¿Estás enamorado de alguien, hijo? ¿Una compañera de universidad? No me digas que te vas a ir al Gran Bosque a raptar a Tona o Tersena? Jajajaja, ¿cierto?
—Jajaja no, papá, tranquilo, solo quería saber.
—Aaah, bueno eso, hijo. Pero como sabes, nuestra historia con tus madres nunca fue así.
—Lo sé… (…) Edward ha mejorado mucho en magia, ¿no crees?, dijo Ars cambiando de tema.
—Así es.
—Y es bastante bueno en Dios del Norte y Dios del Cauce. Creo que salió más a ti, papá, y yo salí a mamá roja.
—Bueno, tú te pareces mucho a Eris, hijo. Aunque a veces me recuerdas a papá y a tu abuelo Phillip, y eso me preocupa.
—¿Por qué?
—Phillip era listo y papá actúa sin pensar, es impetuoso ; esa no es buena combinación.
—No te preocupes, papá.
—Bien confío en ti —dije, mientras Kael corría hacia mí y saltaba en mis brazos.
—Llévame en hombros, papi.
—Claro, mi niño.
—Ven, vamos con Ariel. A Amanda le gusta que la sostengas en brazos. Tal vez deberías ser el padrino, hijo.
—¿Cómo puedo ser el padrino de mi hermana, papá?
—Sí podrías. Oye Ars, quiero que siempre cuides a tus hermanas menores, ¿está bien?
—¿También a Lara?
—Sobre todo a Lara.
—Jaja está bien, papá —dijo Ars, quien tenía una mueca de risa complicada en su rostro.
Una vez regresamos a casa, nos esperaban Aisha, Alek y toda la familia.
—¿Qué pasó? —dije confundido, subiendo a la sala desde el sótano con Ars.
—Bueno, tu hermana, tiene algo importante que informales —nos dijo papá, quien tomó de la mano a Lilia, la cual estaba llorando.
—¿Pasó algo malo? —dije preocupado.
—No, hermano. Vas a ser tío, estoy embarazada, tengo dos meses —dijo Aisha tomando de la mano a Alek.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com