Un sinfín de mimos solo para ti - Capítulo 231
- Inicio
- Todas las novelas
- Un sinfín de mimos solo para ti
- Capítulo 231 - 231 Capítulo 231 – Mu Xiaoxiao Estaba Enojada
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
231: Capítulo 231 – Mu Xiaoxiao Estaba Enojada 231: Capítulo 231 – Mu Xiaoxiao Estaba Enojada Editor: Nyoi-Bo Studio Inesperadamente, Lu Yichen no había regresado al hospital.
Mu Xiaoxiao golpeó los nudillos en su cabeza y dijo llena de arrepentimiento: —Debí haberlo llamado primero.
Yin Shaojie la miró cuando estaba desesperanzada y le dijo: —Le preguntaré al doctor acerca de su estado.
Espérame aquí y no te escapes, ¿escuchaste?
—Está bien, ¡sólo apúrate!
—respondió Mu Xiaoxiao.
De todos modos, aunque ella no se escapó, había alguien más dando vueltas cerca y esa persona fue directo hacia ella.
—¡Mu Xiaoxiao!
—furiosa, Bai Meijiao se acercó a ella rápidamenteen el momento en que la vio.
Mu Xiaoxiao estaba sorprendida, no esperaba verla aparecer tan de repente.
Saltó de miedo y retrocedió un paso.
—¿Bai Meijiao?
¿Por qué estás aquí?
Luego se dio cuenta de los vendajes en el rostro de BaiMeijiao, los que la dejaban casi irreconocible.
De pronto recordó, oh, sí, Bai Meijiao estaba en el hospital por tratamiento para la piel, ya que su rostro que había sido herido.
Ella nunca pensó que, coincidentemente, estaría en el mismo hospital en el que estaba Lu Yichen.
Aunque, siendo sinceros, no era una coincidencia tan grande.
Éste era el hospital más cercano a Shangde y además tenía una gran reputación en la Ciudad A.
Bai Meijiao se veía tan salvaje como una lunática mientras apuntaba a Mu Xiaoxiao y gritaba: —¡Eres tú!
¡Mu Xiaoxiao!
¡es tú culpa que mi rostro esté así!, cómo tú me desfiguraste, ¡deberías morir!
Ella transformó sus puños en garras y se lanzó contra Mu Xiaoxiao como si fuera un fantasma, tratando de arañar el rostro de Mu Xiaoxiao.
Mu Xiaoxiao la esquivó rápidamente, asustada por la aterradora imagen.
A Bai Meijiao le gustaba hacerse las uñas, lo que hacía que estas fueran más largas de lo normal.
Con todos sus dedos hechos una garra, se veía atemorizante cuando intentó atacar a Mu Xiaoxiao con ellas.
Mu Xiaoxiao estaba indignada por la acusación.
Ella era la víctima aquí, ¿entendido?
Ella era a quien la gente, misteriosamente, quería dañar.
Si no fuera por la mala suerte de BaiMeijiao, ¿hubiera sido ella quién hubiera terminado así?
Francamente hablando, ¡ella sólo podía culparse a sí misma!
Mu Xiaoxiao la miró mientras respondía: —BaiMeijiao, ¡No olvides que fuiste tú quien te causó esto!
Tú querías usar el polvo pica-pica contra mí, pero probaste tu propia medicina.
¿Por qué debería aceptar que me culpes por eso?
BaiMeijiao, quien ya la odiaba completamente, la odió aún más al escuchar el reproche.
Sus ojos estaban rojos.
—¡No me importa!
¡todo es tú culpa de todas maneras!
Si no me hubieras arrebatado al Joven Maestro Jie, ¿por qué hubiera querido herirte¡Obviamente la persona que le gusta al Joven Maestro Jie soy yo!
Mu Xiaoxiao rodó los ojos.
¿Por qué debería seguir hablando con una idiota?
¡Ella no debería seguir cruzándose en su camino!
BaiMeijiao se movió como si fuera a arañar el rostro de Mu Xiaoxiao otra vez.
Provocada por esto, la rabia de Mu Xiaoxiao incrementó a niveles inimaginables.
¿Habrá pensado que ella era alguien manipulable sólo porque no se defendió sola?
Los labios con forma de diamante de Mu Xiaoxiao se curvaron en una sonrisa.
Cuando BaiMeijiao se acercó de nuevo rápidamente y sin pensar, ella la evitó eficazmente en un movimiento rápido, se estiróy agarró a BaiMeijiao del cabello.
—AHH —chillóBaiMeijiaoagudamente.
Las personas que iban pasando, al ver que Mu Xiaoxiao estaba siendo molestada por una lunática, quisieronentrometerse desde hace rato y salvarla.
De todos modos, parecía que los papeles se habían invertido.
Las mandíbulas de los espectadores se abrieron de sorpresa.
Mu Xiaoxiao tiró de su cabello indecorosamente y resopló: —BaiMeijiao, ¡no exageres!
Te he tolerado todo éste tiempo, aun cuando has sido tan arrogante.
Jie quería transferirte a la clase F, pero lo dejé pasar y permití que te quedaras en la clase S con la condición de que no me provocaras más porque sentí lástima por ti.
Estás sufriendo por tus propias acciones esta vez, así que ¿qué derecho tienes a culparme por ello?
¿te pedí que me hicieras daño?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com