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Una aventura erótica con esta autoproclamada Diosa - Vol 1 - Capítulo 13

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  4. Capítulo 13 - 13 ¡Bendita sea esta misteriosa aventurera!
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13: ¡Bendita sea esta misteriosa aventurera!

13: ¡Bendita sea esta misteriosa aventurera!

—Más vale que el té sea de mi agrado o esta vez si te voy a purificar, ¿me has escuchado, No Muerta?

—dijo la diosa sentada desde la mesa, con sus largas y elegantes piernas cruzadas.

—¡Kya!

¡Es usted muy cruel señorita Aqua!

—¿Podrías dejar de amenazarla?

Suficiente con que casi la haces desaparecer.

—¡Combatir a los no-muertos es parte de mi deber como diosa!

—Nuevamente me disculpo por los pésimos modales de mi compañera —le dije a la dueña de la tienda, dedicándole una leve reverencia.

—¡Ey!

¿¡Puedo saber quién te dio permiso para que te disculpes en mi nombre!?

¡Discúlpate ahora mismo por disculparte en mi lugar!

Hoy Aqua parecía estar más chillona que de costumbre.

Así que por mi propio bien decidí ignorarla.

—¿Dijiste que tu nombre era Wiz?

—Así es —respondió la comerciante— Pero no hace falta que se disculpe, señor Kaizer.

Después de todo…sí soy una no muerta… Su voz todavía se escuchaba algo temblorosa.

Y no era para menos.

Después de todo, Aqua realmente había estado a punto de purificarla.

Aún así, la idea de que una jovencita tan hermosa y agradable fuese una reina de los no-muertos, me resultaba difícil de creer.

Y más aún, el hecho de que tomara la decisión de convertirse en lich por voluntad propia.

Supongo que en este absurdo mundo todo era posible.

Aparentemente, hace un tiempo, el grupo de Aqua la había conocido durante una misión que llevaron a cabo en un cementerio.

Algo sobre matar a un zombie maker o algo así.

¿En serio?

¿Qué clase de nombre ridículo era ese?

Y no solo eso, sino que además resulta que Wiz es ni más ni menos que una antigua general del rey de demonio.

Sin embargo, al llevar un buen tiempo inactiva, digamos que hoy por hoy se limita a llevar una vida normal.

O al menos lo que podría considerarse como normal para una lich.

Lo importante es que Wiz no tenía ningún interés en atacar a los humanos o hacer cosas malas.

Así que nadie la consideraba una amenaza una amenaza.

Bueno.

Nadie a excepción de Aqua.

Quien al tratarse de una no-muerta, no perdía la oportunidad para intentar purificarla cada vez que se la cruzaba.

—Ahora que lo pienso, es extraño verla sin sus compañeros, señora Aqua —señaló Wiz.

Llevaba una bandeja con una taza de té en las manos— ¿sucedió algo?

Aqua tomó la taza de té y le dio un sorbo.

—Supongo que para ser una lich, este té no está tan mal —declaró— así que hoy no te purificaré.

—¡M-Muchas gracias!

—respondió la dueña de la tienda con un tono alegre.

Feliz de que iba a vivir, por lo menos un día más.

—Y con respecto a tu pregunta, lo que sucede es que me tomo mi vida como aventurera tan en serio que ahora estoy en dos grupos —la diosa sacó pecho, haciéndose la importante— Después de todo, como diosa que soy, depende de mí velar por la paz de esta ciudad.

Pero qué mujer tan descarada.

¿Por qué no decirle simplemente que está tomando misiones conmigo para juntar el dinero que necesita para salir de aquella deuda absurda en la que se había metido?

—V-Vaya…eso es realmente admirable, señora Aqua.

Las palabras de Wiz no habían hecho otra cosa más que inflar aún más el ego de esta diosa engreída.

—¡Je,je!

Bueno, poniéndolo de esa manera, es lógico que una no muerta como tú, que se la pasa holgazaneando todo el día, se sorprenda por tan poca cosa.

En mi caso, una archi sacerdotisa responsable y de alto nivel, levantarse a primera hora luz del día es algo perfectamente normal.

—¡Wah!

¡Es usted muy mala conmigo, señora Aqua!

Yo también me levanto muy temprano.

Lo que sucede es que, por alguna razón, cuanto más trabajo más pobre me hago.

—¿Quieres dejar de atormentarla?

—intervine yo— Además, ¿Qué es esa estupidez de levantarse a primera luz del día?

Hoy estuviste durmiendo hasta el mediodía y por culpa tuya ya estamos—¡AUCH!

“Atrasados” es lo que iba a decir, pero la palabra se me quedó atorada en la garganta tras sentir un fuerte dolor en el pie que me hizo gritar.

—Me pisaste.

—gruñí, lanzándole una mirada a mi compañera.

Esta sonrió gentilmente e inclinando la cabeza hacia un lado simplemente dijo: —No, no lo hice.

—Sí lo hiciste.

—Te digo que no.

Mmm…¿será que recibiste otro castigo divino por mancillar de nuevo la imagen de una diosa hermosa y benevolente?

Entre lo que me había hecho anoche, la patada que me había dado durante el desayuno y el pisotón que acaba de darme, realmente tenía ganas de estrangular a Aqua.

Pero me contuve.

Puesto que lo último que quería era causar un alboroto en la tienda de Wiz.

Ya suficiente tenía la pobre con soportar los constantes ataques de mi insufrible compañera y administrar una tienda que, según ella, estaba en números rojos.

Y ahora que me ponía a pensarlo, no había visto entrar ni a una sola persona desde que llegamos.

Pobre Wiz…quizás debería comprar algo después de todo.

Aunque sea por lastima, pensé.

—Entonces, señor Kaizer, ¿usted y la seño Aqua están saliendo de aventuras juntos?

—preguntó la gentil comerciante.

Un largo mechón de pelo castaño le cubría completamente el ojo derecho.

Lo que le otorgaba un aspecto despistado y adorable a la vez.

Sin embargo, el punto más fuerte de esta lich se encontraba un poco más abajo.

¿Cómo decirlo?

Incluso en mi antiguo mundo siempre me pareció descortés el hecho de quedarme observando los pechos de una mujer.

Sin importar lo grandes que estos fueran.

Sin embargo, en este caso debo decir que lograr tal hazaña resultaba una tarea casi imposible.

Puesto que solo bastaba con que me volteara a verla para que mis ojos salieran disparados hacia abajo.

Como si sus pechos tuviesen alguna especie de imán.

Y por si eso fuera poco, la manera sutil y sensual en la rebotaban debajo de esa túnica purpura, cada vez que la joven hacía el mínimo movimiento, tampoco ayudaba demasiado.

Lo que voy a decir puede que suene hasta absurdo, considerando su esbelta figura, pero hasta la mismísima diosa del agua parecía una mujer de pechos planos al lado de Wiz.

—Sí, actualmente estoy buscando volverme más fuerte para derrotar al rey demonio —expliqué, intentando desviar la mirada de la zona de peligro— Y como se podría decir que nuestros objetivos están de alguna manera alineados, Aqua y yo hemos decidido colaborar temporalmente.

La diosa sonrió de manera traviesa.

—Oh, ¿sabes una cosa, Kaizer?

No creo que sea buena idea que le cuentes nuestros planes a una lich.

—¿A qué te refieres?

—Después de todo, ella solía ser una general del rey demonio.

¿Quién nos asegura que no filtre la información a alguno de sus ex camaradas?

Yo pienso que deberíamos deshacernos de ella ahora para ahorrarnos problemas a futuro, ¿no te parece?

—¡P-Pero ya les expliqué a usted y a sus amigos que lo único que hago es mantener parte de la barrera del catillo!

¡No represento una amenaza en lo absoluto!

—aseguró la no muerta.

Quien empezaba a ponerse más y más nerviosa ante la perspectiva de que la diosa del agua, cambie de opinión y la purifique.

—Puede ser —concedió Aqua con una sonrisita en el rostro y sus hermosos ojos color de mar brillando con anticipación— Pero Kaizer no te conoce.

Además, es un paladín.

Matar criaturas oscuras y sin corazón es prácticamente su trabajo.

—¡Kyaa!

¡Pero qué cosas más horribles y despiadadas dice señora Aqua!

—Ya deja de atormentarla, ¿quieres?

Además, yo confío en Wiz.

—Es un usted muy amable, señor Kaizer —dijo la comerciante con una profunda gratitud.

Inmediatamente mis ojos pasaron de Wiz hacia Aqua.

Cuya atención había regresado a su taza de té y a la porción de pastel que la dueña de la tienda le había servido (gratis, claramente) como si nada hubiese pasado.

Empiezo a dudar de quien es realmente la criatura oscura y sin corazón aquí, pensé yo.

Dando un largo y prolongado suspiro.

*** Una vez calmadas las cosas (o por lo menos cerciorarme de que mi compañera archi sacerdotisa no intentaría purificar a Wiz ni bien me diera la vuelta) decidí ponerme a inspeccionar un poco los productos de esta tienda.

Los mismos estaban acomodados en unos estantes de madera.

Cada uno con una pequeña etiqueta que indicaba por un lado el nombre del brebaje y por el otro sus propiedades.

Eran pociones que nunca había visto en ningún otro lugar.

Algo que no me sorprendió para nada, si tenía en cuenta lo absurdo de sus descripciones… —Esto tiene que ser una broma —murmuré al tiempo que inspeccionaba un frasquito con un extraño liquido rojo dentro.

POCIÓN DE MEJORA PARA HABILIDADES Viéndolo de esa manera el nombre no sonaba nada mal.

De hecho, hasta parecía ser un ítem bastante beneficioso.

El problema estaba en la descripción.

La cuál, en la mayoría de los casos, se hallaba en la parte de atrás.

En el caso de la poción de mejora para habilidades, la descripción decía lo siguiente.

“Brebaje mágico que incrementa la eficacia de habilidades que producen los siguientes estados: Paralasis, Quemadura, Congelamiento, Bottomless Swamp.

Sin embargo, una vez realizado, el usuario quedará afectado por el mismo estado.” —¡Pero que estupidez!

¿Qué sentido tendría usar una opción como esta si yo también quedaría afectado?

Sin importar cuanto buscara, no parecía haber una sola poción normal en la tienda.

Ya que todos los frasquitos, viales y botellas contenían mas o menos lo mismo.

Sustancias que por un lado le otorgaban una ventaja al usuario, pero que por el otro, lo perjudicaban enormemente.

POCIÓN DE ATRACCIÓN DE MONSTRUOS Tras beberla, esta poción atraerá a un monstruo poderoso y sediento de sangre que comenzará a atacar al usuario.

POCIÓN DE AMNESIA Una poción que te hará perder la memoria temporalmente.

POCIÓN “TODO O NADA” Brebaje misterioso con un 50% de probabilidad de volver invencible al usuario durante un día.

Ideal para todos aquellos que quieran completar una misión de nivel alto que implique luchar con un enemigo poderoso.

La única desventaja es que si no funciona el usuario sufrirá una muerte aterradora.

POCIÓN DE MANÁ LUJURIOSA Tras beberla el usuario recuperará todos sus puntos de maná.

Sin embargo, esto incrementará significativamente su apetito sexual.

Convirtiéndolo de esta manera en una bestia de placer insaciable.

Se recomienda absoluta discreción al usarla.

Ya que, si la pareja del usuario no cuenta con la suficiente vitalidad, esta podría morir en pleno acto.

¿Qué?

¿Esto es en serio?

¿Una poción que te mata instantáneamente si no sacas el otro 50%?

Además, ¿¡cien mil eris!?

¿¡Quien sería lo suficientemente idiota para gastar el dinero en algo así cuando las probabilidades de morir son tan altas!?

De verdad que este mundo iba perdiendo más sentido con cada día que pasaba.

En cuanto a la última poción… “Tras beberla el usuario recuperará todos sus puntos de maná.

Sin embargo, esto incrementará significativamente su apetito sexual…” No niego que la idea en sí sonaba lo suficientemente tentadora como para que alguien quisiera probarla.

Pero por el otro lado… eso de tener sexo hasta morir…la verdad que no me agradaba en lo absoluto.

Aunque pensándolo bien la etiqueta decía que “podría” morir.

Tampoco era algo seguro.

Por lo que tal vez…si mejoraba mi stamina… ¡No, no!

¿¡En que mierda estoy pensando!?

Comencé a sacudir mi cabeza con vehemencia de un lado a otro, en un afán de alejar esas ideas peligrosas lo más rápido posible.

—¡Arrrgh!

¡Estúpido mundo de mierda!

—maldije entre medio de los estantes.

—¡AAH!

De pronto escucho a alguien gritar muy cerca de donde me encontraba.

E inmediatamente después de eso, algo que caía contra el piso y se rompía en pedazos.

Vidrio aparentemente.

Preso del susto, lo primero que hice fue abrir bien grande los ojos mirando hacia el frente.

Como si me hubieran lanzado un conjuro de petrificación.

Estaba aterrado.

No por el grito en sí, sino por el temor de haber tirado por accidente alguno de los frascos que se encontraban en la estantería.

Los cuales, si bien la mayoría eran completamente inservibles y nadie en su sano juicio los compraría, eso no quitaba el hecho de que muchas de estas pociones costaban una fortuna.

¿De donde iba a sacar cien mil eris yo (o más) para pagar una poción que encima, por lo que venía viendo hasta ahora, me podía terminar matando?

¡O algo peor!

—¡AAAAH!

¿¡Que Caraj–!?

Esta vez, quien gritó fui yo.

Puesto que justo delante de mí, ahora tenía un par de ojos que brillaban con un rojo intenso desde las sombras.

Y me observaban.

Mi primera reacción fue llevarme la mano a la empuñadora de mi espada.

Sin embargo, al ver detenidamente comprobé que se trataba de…¿una niña?

—D-Disculpa, te asusté, ¿verdad?

—dijo una voz suave y tímida.

Apenas audible, que llegaba a mis oídos a través del estante que tenía en frente.

—¿Ah?

Sí…eh, quiero decir no.

Estoy bien, no te preocupes —dije en un tono avergonzado.

La joven se asomó por uno de los costados del estante de madera, como si se tratara de un ratoncito saliendo de su escondite.

—Lo que sucede es que estaba viendo unas pociones, cuando de repente oí maldecir a alguien —explicó ella—.

Lo que provocó que…bueno, me asustara y se me callera una de las botellas, ¡en verdad lo siento!

Con que fue ella a quien se le cayó la botella de vidrio, ¿eh?, pensé al tiempo que una ola de alivio me recorría el cuerpo.

Feliz de que no iba a tener que gastar dinero que claramente no tenía, en una de estas ridículas pócimas.

Sin embargo, eso tampoco estaba bien.

Ya que a causa de mi imprudencia y mal temperamento ahora sería esta chica la que estaría en aprietos.

¿Y yo me hacía llamar un paladín?

Me aclaré la garganta y me dirigí nuevamente a la joven que tenía parada frente a mí.

Quien aún me miraba con aquella expresión de disculpa.

—No, está bien.

Fue mi culpa en primer lugar por haber estado maldiciendo en voz alta.

En todo caso, el que debería estar disculpándose soy yo.

Ahora que la tenía bien cerca puedo decir que se trataba de una chica muy bonita.

Con unas facciones que se asemejaban a las de una muñeca.

Si bien su mirada parecía emanar un aire de inocencia y hasta algo de ingenuidad; el rojo intenso con el brillaban sus ojos, le otorgaban a su vez un aspecto maduro, que no hacían otra cosa más que enaltecer su belleza.

Tenía el pelo marrón oscuro con dos mechones que le caían de forma elegante a los costados, cada uno atado con un lazo rojo en la punta.

—¿Estás bien?

—le pregunté.

—¿Eh?

—la joven pareció sobresaltarse.

—Recién dejaste caer un recipiente de vidrio, ¿no te lastimaste?

—¡Ah!

¡No, no!

Estoy bien.

Muchas gracias por preguntar.

De repente el ambiente se había tornado algo incómodo.

—Y…bueno… ¿has encontrado algo que te llamara la atención?

—le pregunté.

Fue lo primero que se me ocurrió.

—¡Sí!

¡Eeeh!

¡Quiero decir no!

L-La verdad es que los productos de esta tienda no son muy llamativos que digamos —dijo la chica con voz temblorosa— Así que solo vengo a pasar el rato de vez en cuando.

—¿Tú sola?

—¡N-No!

—su respuesta fue inmediata— Estoy esperando a unos amigos.

—Sí tú lo dices.

Estaba seguro de que Aqua y yo éramos los únicos que estábamos en la tienda al momento de ingresar.

Incluyendo a Wiz, por supuesto.

De todas formas, solo para estar seguro, eché un rápido vistazo hacia los alrededores.

—Estee…disculpa, pero no yo veo a nadie.

Aun en el caso de que estuviera sola (lo cual no tendría nada de malo) no dejaba de parecerme extraño que alguien eligiera un lugar como este simplemente para “pasar el rato”.

Que chica más rara, pensé.

—¡Ah!

Eso es porque…¡porque aún no han llegado!

Pero quedamos en reunirnos aquí.

Así que yo solo…estaba haciendo tiempo hasta que lleguen.

Sí, eso.

Estaba haciendo tiempo, jeje… —Ah, entiendo.

Si bien su explicación no me sonaba para nada convincente, sentí que no me correspondía cuestionarla.

Sus razones tendrían para mentir.

Fue entonces cuando lo recordé.

Claro…¿¡Cómo no me di cuenta antes!?

—¡Oye!

—la llamé de repente.

Ella se encogió de hombros y retrocedió.

Quizás mi tono fue un tanto brusco.

—¿Sí?

¿Sucede algo?

—Tu eres esa chica, ¿verdad?

La del gremio de aventureros.

—¿Eh?

Bueno, supongo.

Hay muchas chicas en el gremio.

Pero sí, he estado allí un par de veces, ¿por qué lo mencionas?

—Por nada en particular.

Es solo que, siempre me llamó la atención el hecho de que estuvieras sola, ¿también eres aventurera?

—¡N-No es que esté sola!

—se apresuró a decir la joven que claramente siempre estaba sola— e-e-es que…suelo ser la primera en llegar… Ahora que sabía de quien se trataba, estaba completamente seguro de que jamás la había visto con nadie.

¿Será que su nivel era tan bajo que ningún grupo quería tenerla en su equipo?

Mientras pensaba en ello, sin darme cuenta mis ojos comenzaron a descender hasta llegar a sus pechos.

Los mismos eran enormes y redondos como dos melones, que se asomaban por el escote de su blusa negra.

El cuál prácticamente no dejaba lugar a la imaginación.

Primero Wiz, y ahora esta chica.

¿Qué es esto?

¿Mi día predestinado en Axel para cruzarme con mujeres tetonas?

—Y-Ya veo.

Entonces, ¿acabas de llegar a la tienda y estás esperando a tus amigos?

—pregunté intentando sonar lo más natural posible.

¡No le mires las tetas!

¡No le mires las tetas!

—En realidad llevo un buen rato en la tienda.

—¿De verdad?

—Sí —respondió la joven.

Y con un poco de timidez agregó— incluso vi cuando la chica de pelo azul, esa que no paraba de gritar y amenazar, intentó purificar a la dueña de la tienda… —Ah…con que viste eso…—me llevé un dedo a la cara y comencé a rascarme la mejilla en un gesto de vergüenza.

Supongo que ya era demasiado tarde para mentirle y decir que no conocía a Aqua— Sí…bueno, ¿Cómo explicarlo?

Digamos que mi compañera se pone bastante pasional cuando se trata de no muertos.

—Ah, no te preocupes —dijo la muchacha sacudiendo ligeramente las manos— En todo caso, la culpa es mía por estar en el lugar equivocado.

Te pido que me perdones, por favor.

Yo solté dejé escapar una carcajada.

Ya no sabía si me estaba hablando en serio o no.

—¿Pero que dices?

Si nosotros ni siquiera sabíamos que estabas aquí.

—En ese caso…¡Me disculpo también por eso!

Siempre me pasa lo mismo…la gente rara vez se da cuenta de mi existencia y por culpa de eso termino ocasionando problemas.

Sinceramente no sabía que era peor.

Si el hecho de que la gente la ignorara por completo o que ella se atribuyera la culpa.

—Bueno, c-creo que voy a esperar a mis amigos afuera —dijo— Sí, ¡mis amigos!

Así que te dejaré en paz.

Aún así, f-fue m-muy agradable tener está conversación contigo.

¡Disculpa si malgasté tu tiempo contándote todas estas cosas totalmente innecesarias!

Y sin siquiera darme lugar a responderle, la misteriosa joven (quien ni siquiera había llegado a decirme su nombre) recogió los fragmentos de vidrio del suelo y salió corriendo.

En un acto de curiosidad, di la vuelta para ver que poción se había llevado.

Puesto que estaba seguro de que la ví sacar un pequeño frasco de los estantes.

Y sí, efectivamente, al observar la fila de recipientes pude notar que faltaba uno.

—Pero…que carajo… POCIÓN DE LA AMISTAD: Invoca a un peligroso demonio de las tinieblas para que se convierta en tu amigo.

¡Ideal para personas sin amigos y cuya existencia suele ser ignorada por completo!

Definitivamente es una chica rara, pensé.

*** Una vez que regresé a donde estaban Aqua y Wiz, me sentí algo aliviado al ver que la primera no estaba sobre el cuello de la otra.

En lugar de eso la diosa parecía estar disfrutando de una taza de té y unos dulces.

En cuanto a la pobre comerciante, esta se encontraba parada frente a la mesa, con una bandeja de plata redonda en las manos.

¿Acaso esta diosa de la violencia se pensaba que estaba en su confitería personal y que Wiz su mesera?

—Ey —me llamó en cuanto me vio venir— ¿Qué fue todo ese escándalo de recién?

Si rompiste algo y debes pagarlo, ni creas que te invitaré a almorzar si te quedas sin dinero.

—Pero si soy yo el que siempre te está invitando a almorzar.

—¡Jum!

Como sea, solo no olvides comportarte, ¿está bien?

Recuerda que estamos en un establecimiento.

Y me lo dice la que literalmente estuvo a punto de exorcizar a la dueña.

—Y bien, señor Kaizer ¿Pudo encontrar algo que fuera de su agrado?

—me preguntó Wiz en un tono suave y gentil.

Nada que ver con Aqua.

Yo la miré, sin saber bien que contestar.

¿Cómo podía decirle que los productos que vendía no solo eran ridículos sino también altamente peligrosos, sin herir su sensibilidad?

Era imposible.

—Eeh…digamos que algunos me llamaron la atención, pero todavía no me decido, así que quizás regresé otro día —mentí— Ah, me disculpo por el alboroto de recién.

—Oh, ¿te refieres al recipiente que se rompió?

No te preocupes, la muchacha me lo explicó todo antes de salir —dijo la comerciante, sin dejar de sonreír— Además, esa poción no era muy costosa que digamos, así que no te preocupes.

—Ah propósito, Wiz.

¿Conoces a esa chica?

Estábamos hablando lo más bien y de pronto salió corriendo.

—De seguro intentaste hacerle alguna cosa pervertida —intervino Aqua desde la mesa.

Sin apartar la mirada de su plato.

—¡Claro que no!

—Ah, esa jovencita.

Sí, ha estado visitando la tienda muy seguido últimamente —explicó Wiz—.

Es una archimaga.

Y de muy alto nivel, tengo entendido.

—¡Oh!

¿De verdad?

—Exclamé con genuino asombro— Pero si es una aventurera de alto nivel, ¿Qué hace visitando una tienda como est—¡AH!

Q-Quiero decir, ¿con que propósito viene tan seguido?

—Ah, bueno, eso es porque…al parecer se enteró de que el grupo de la señora Aqua suele visitar mi tienda con frecuencia.

—¿Ah?

¿en serio?

—preguntó la diosa con desinterés.

Tomó uno de los dulces que estaban en su plato y se lo llevó a la boca.

No parecía importarle en lo más mínimo la conversación.

—No estoy muy segura, pero creo que está interesada en encontrarse “casualmente” con uno de sus compañeros —continuó Wiz.

Aqua, por su parte, terminó de tomarse el té y como se ve que estaba algo aburrida, decidió ir a ver los estantes que estaban en la parte de atrás.

Solo espero que no vaya a romper nada.

Con que una archimaga, ¿eh?

Sí realmente estaba sola, quizás debería pedirle que se una a nuestro grupo.

Después de todo, solo estábamos Aqua y yo.

Y de hecho, Aqua ya pertenecía formalmente a un grupo.

Por lo que nuestra alianza era más bien algo temporal hasta que ella pudiera pagar sus deudas.

—Oye Wiz, ¿puedo hacerte una pregunta?

—¿Uh?

Sí, claro.

—Tu eres uno de los generales del rey demonio, ¿verdad?

—S-Sí, eso es correcto —respondió la comerciante— pero como le dije a la señora Aqua, de lo único que me ocupo es de mantener la barrera del castillo.

No estoy activa.

De hecho, oficialmente yo también soy una aventurera.

—Ya veo.

Igual, no lo decía por eso —me apresuré a decir para no hacerla sentir incómoda.

—Ah, ¿no?

Y entonces, ¿que es lo que quiere preguntarme, señor Kaizer?

—¿Conoces al Demonio de los Colmillos?

Wiz pareció considerar mi pregunta antes de finalmente contestar.

—Mm…No sé si pueda decir que lo conozca, pero sí he oído hablar de él, ¿por qué lo pregunta?

—Es que se trata de un enemigo al que debo derrotar para completar una misión de nivel alto —expliqué—.

Y no es solo eso, sino que al parecer, el sujeto secuestró a varias niñas de los alrededores.

Así que cuanto antes me ocupe de él, mejor.

La bella comerciante me miró con un gesto de preocupación.

—Entiendo…En ese caso, la verdad es que no se me ocurre otra cosa más que desearle suerte.

—¿Tan poderoso es?

Ella asintió.

—Dije que había oído hablar de él, ¿verdad?

Bueno, eso es porque el Demonio de los Colmillos originalmente era un candidato para ser uno de los generales del Rey Demonio.

Al escuchar eso, mi cuerpo se estremeció.

Abrí los ojos de par en par.

Claramente no era algo que esperara escuchar.

—¿Un candidato?

—repetí.

—Así es.

Un poderoso demonio que estuvo a punto de unirse a las filas de quien ahora es el actual rey.

Sin embargo…su solicitud fue rechazada debido a que el Rey Demonio… ¿Cómo decirlo?

No aprobaba ciertos gustos que tenía… Di un largo trago de saliva antes de poder hablar.

—¿Me estás diciendo que este tipo es tan aterrador que incluso hasta el mismísimo Rey Demonio se sentía incómodo con él?

La comerciante se ruborizó levemente al escuchar mis palabras y comenzó a rascarse una mejilla.

—Es que…como nunca llegué a conocerlo en persona, no lo puedo garantizar…pero eso fue lo que escuché durante mi tiempo en el castillo.

Además…si lo que dice usted es cierto, eso significa que no ha cambiado.

Asumí que aquello último lo decía por el secuestro de todas esas niñas.

—Bueno, supongo que para mí no hay diferencia.

Sí quiero la recompensa, tengo que derrotarlo.

Y ni hablar de que no puedo permitir que esas niñas sigan corriendo peligro.

—Ahora que lo menciona, señor Kaizer, creo haber escuchado algo acerca de la desaparición de varias niñas de la ciudad.

—Oh, ya veo.

Entonces el caso si ha llegado a oídos de los ciudadanos de Axel, a pesar de los intentos del padre por mantenerlo en secreto.

—¿El padre?

—Sí.

Una de las víctimas, Tia Lyamnsen, es hija de un señor feudal.

Pero por algún motivo, el tipo no quiso dar aviso a las autoridades.

Aquello me seguía llamando la atención.

Quizás la policía de Axel no fuese la más competente del reino, tal y como el señor feudal había mencionado, pero mejor eso antes que nada, ¿no?

Después de todo, se trataba de nada más y nada menos que su hija.

Y esta mañana…tampoco lo había visto durante el desayuno.

La mucama me dijo que había salido, pero…aún así, ¿en donde podía estar?

—Eso si que es extraño —concedió la comerciante— de todas formas, las cosas en la ciudad están tan inquietas últimamente, que dudo que la policía local, mucho menos el ejército, hubiese podido enviar ayuda.

Eso último llamó aún más mi atención.

—¿A qué te refieres con eso, Wiz?

—Aparentemente, la fortaleza andante Destroyer se acerca a la ciudad.

Por lo que el ejercito y toda la fuerza de seguridad están ocupados tratando de idear una forma de detenerla.

Es cierto que aún está a varios días de llegar a Axel, pero aún así… La comerciante fue incapaz de terminar la frase.

Se la veía realmente agobiada.

La calidez que emanaban sus ojos calor castaño junto al gesto de preocupación en el rostro, eran tan humanos, que resultaba difícil creer que fuera una reina de los no muertos.

Momento, ¿fortaleza andante Destroyer?

Eso sonaba realmente peligroso.

Pero bueno, un problema a la vez, supongo.

—Wiz, disculpa que vuelva a insistir con lo mismo, pero, ¿sabes en donde puede estar el demonio de los colmillos?

Ahora que me ponía a pensarlo, nunca se me pasó por la cabeza preguntarme en donde diablos podía encontrar al dichoso demonio ese.

Y lo más importante aún, en donde podía mantener cautivas a todas esas jovencitas.

Y algo me decía que Aqua tampoco tenía la más mínima idea.

Por lo que decidí aprovechar a Wiz y preguntarle.

—Oh, no estoy del todo segura…—comenzó a decir ella—pero si mal no recuerdo su castillo debería estar en las profundidades de un espeso bosque al que llaman… Silencio incómodo.

—¿Sí?

—El Bosque de la Perdición.

—Ah, pero que nombre más bonito para una misión —dije.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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