Una aventura erótica con esta autoproclamada Diosa - Vol 1 - Capítulo 21
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- Capítulo 21 - Capítulo 21: ¡Bendita sea esta poción de lujuria!
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Capítulo 21: ¡Bendita sea esta poción de lujuria!
Ni bien el paladín se fue dentro de ella, todo lo que pudo hacer Aqua para no gritar y que la escuchara el gremio entero fue aferrarse a las sábanas como si su vida dependiera de ello. Con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos.
Este idiota. ¿Como se le ocurre meterla así, tan repentinamente?
Aún así, no iba negar lo bien que se había sentido.
Como si una explosión del más puro placer hubiese tenido lugar en el interior de su cuerpo.
Algo muy parecido a lo que seguramente debía sentir Megumin cada vez que lanzaba su magia explosiva, se imaginó la diosa.
La comparación casi la hace reír.
Ah… Y lo grande y dura que se había le había puesto. Ahora mismo Aqua podía sentirla latir y moverse dentro suyo, cada vez que el joven paladín la embestía.
Con movimientos suaves y lentos al principio, pero que gradualmente fueron aumentando hasta alcanzar un ritmo frenético. Casi hipnótico.
¡PLAP! ¡PLAP! ¡PLAP! ¡PLAP!
Quería esto…realmente lo ansiaba… Cada vez que me golpea con su pene… ¡Mi coño se siente tan bien que pienso que me volveré loca!
Pensó Aqua al tiempo que vergonzosos gemidos comenzaban a escapar de su boca.
—¡AH–❤! ¡AH–❤! ¡AH–❤!
Era como si el paladín supiera la ubicación exacta de cada uno de sus puntos sensibles. Puntos que hasta hace no mucho, ella misma desconocía que tenía.
Y parecía que el joven sabía dónde golpearla para hacerla gritar como una puta.
He sido profanada por este hombre…una y otra vez…pero no me importa…esto…esto… ¡Se siente demasiado bieeen—❤!
A Aqua ya no le importaba nada. Ni que la misión haya fracaso estrepitosamente. Ni que Kazuma y los demás seguramente seguían abajo preguntándose donde rayos se había metido. Joder, ya ni siquiera le importaba el hecho de que lo más probable es que no le permitieran regresar al Reino Celestial. Incluso si derrotaban al Rey Demonio.
Es decir, ¿Tener relaciones con un humano? ¿En que estaba pensando? ¿Será que realmente se había vuelto loca?
Sí…me he vuelto loca…, pensó Aqua entre gritos de placer. Y es todo culpa tuya, Kaizer. Tuya y de tu estúpido pito de hikikomori virgen…
Lo único que le importaba a la diosa del agua era que se la siguieran cogiendo. A tal punto de que se encontró así misma levantando las caderas, en un acto de completo sometimiento, para brindarle mayor acceso a su coño. El cual estaba empapado con sus jugos y el líquido preseminal de Kaizer. Generando un sonido acuoso cada vez que este se le sacaba y la volvía a meter.
Finalmente, el cuerpo de Aqua se tensó de placer y su mente pasó a quedar en blanco, cuando el joven se alivió dentro de ella.
Ella se dejó caer en la cama y por unos instantes no hizo otra cosa más que permanecer allí. Intentando recuperar el aliento mientras sentía como el semen tibio de Kaizer continuaba fluyendo por sus paredes vaginales, las cuales no paraban de palpitar.
Otra vez…otra vez he sido profanada…
Pensó Aqua con la cabeza sobre la almohada y la lengua hacia afuera.
Por un momento, no pudo evitar imaginar lo que dirían de ella en el Reino Celestial si la vieran en aquel estado tan lamentable. Incluso se llevó una sorpresa cuando se le vino a la mente la imagen de Eris, su kohai. Y lo que pensaría esta al ver a su senpai totalmente sometida por el pene de un humano. ¡Qué vergüenza!
Sin embargo, pensar en eso ahora no tenía ningún sentido.
Más ahora, cuando lo mejor estaba por venir.
Había pasado un buen rato desde que se lo había tomado, por lo que su cuerpo ya estaba empezando a sentir los efectos.
Siendo la prueba de esto la sensación de acaloramiento que le invadió todo el cuerpo, acompañado de un incesante hormigueo en el coño. El cual parecía pedir a gritos ¡Quiero más!
Sintiéndose más sucia y pervertida que nunca, los labios de la diosa Aqua se curvaron en una astuta sonrisa.
***
Tras correrme solté un profundo jadeo de placer, al tiempo que sacaba la verga (todavía hinchada y dura) del coño de Aqua. El cual de inmediato comenzó a chorrear semen por los bordes. Al igual que la punta. Por lo que no pude evitar abrir mis ojos en señal de desconcierto.
¿Aún sigue saliendo? Wow, se ve que estaba con ganas. No cabe duda de que el coño de Aqua es lo mejor de lo mejor. Justo lo que esperarías de una diosa.
A pesar de que no había pasado mucho tiempo desde la última vez que lo hicimos, ni bien la vi quitarse la ropa frente a mí hasta desnudarse por completo y mostrarme su carnoso trasero, mi reacción fue casi instantánea. Todas las frustraciones que me dejaron la misión desaparecieron en una nube de humo y en seguida me lancé hacia ella como una bestia hambrienta.
Y aún quería más. Lo sabía yo. Y también mi cuerpo. Puesto que a pesar de que acababa de aliviarme, al ver a Aqua desplomada en la cama, con el trasero aún levantado, pude sentir como la verga se me empezaba a poner dura de nuevo.
Pero bueno, tampoco quería abusar. Ya que al parecer me la había cogido con tantas ganas que ahora la pobre era incapaz de moverse.
—¿Aqua? ¿Estás bien? —le pregunté. Su espalda, que ahora brillaba con una leve capa de sudor, subía y bajaba de forma acelerada con cada respiración que daba.
Al no obtener una respuesta me acerqué hacia ella, doblándome por la cintura y apoyando una mano sobre su nalga derecha.
—Aqua…eso estuvo realmente espectacular, ¿sabes? —acaricié su largo cabello azul, todo alborotado— Claramente todavía tengo intenciones de seguir, pero como no soy tan desalmado te dejaré descansar un rato. Ufff, y si tengo que ser honesto, yo mismo creo que necesitaré unos minutos antes de continuar. Por lo que, ¿qué te parece si comemos algo primero? Yo invito. Me pondré algo de ropa y bajaré ahora mismo. Tu espera aquí, ¿está bien?
Justo cuando estaba a punto de darme la vuelta para buscar mis pantalones, Aqua giró su cuerpo hacia un lado, y ahora me miraba desde la cama, apoyándose en sus codos.
—Kaizer…
—Lo sé, lo sé…también te compraré un vino, ¿ok? Solo deja que encuentre mi rop–¿AH?
No pude terminar la fase. De pronto, las piernas desnudas de Aqua salieron disparadas hacia mí, envolviéndome por la cintura.
—¿Aqua que estás…?
La diosa esbozó una sonrisita maliciosa y traviesa.
—¿Descansar? —preguntó— ¿Quién necesita descansar?
Y entonces empujando sus pies contra mis nalgas, jaló de mí, haciéndome caer sobre ella.
—¿Querías follar? Pues aquí me tienes —dijo. Estábamos tan cerca que podía sentir el olor a la cerveza saliendo de su boca— Tú y ese pito duro que tienes no irán a ninguna parte hasta dejarme completamente satisfecha ❤
Vaya, nunca había visto a Aqua así de demandante.
Admito que el descanso me hubiese venido bien, pero la verdad es que al verla en aquel estado de éxtasis puro, donde prácticamente me estaba ordenando a follarla, en lo único que podía pensar era en complacerla.
Más vale no hacer enojar a esta diosa.
Por lo que, así como estaba, abrí sus piernas y vi que su coño seguía chorreando. Generando un sonido acuoso y escurridizo.
Tomé mi erecto pene, que para ese entonces ya había recuperado todo su vigor, y lo introduje una vez más en su vagina. La cual, al estar ya lo suficientemente lubricada, se deslizó hasta el fondo sin problemas.
—Jeje, está bien adentro…puedo sentirla —dijo Aqua, dejando escapar una sonrisita llena de satisfacción, con sus ojos color océano brillando con deseo.
Enseguida empecé a moverme dentro de ella. De arriba hacia abajo, y de abajo hacia arriba, como si estuviese haciendo una serie de lagartijas.
—Mmm…¡Que bien se siente! —gritó entre gemidos la diosa del agua— ¡No pares, Kaizer! ¡Ni se te ocurra parar! Mmmm—❤
—Haaa…Aqua… ¿Es idea mía u hoy estás particularmente zorra?
La verdad es que el placer era tan intenso, la sensación de sus muros vaginales apretujándome el pene con cada estocada era tan reconfortante, que yo mismo apenas podía hablar.
Ante mi pregunta, la diosa me lanzó una mirada de reproche y luego me envolvió con sus piernas, apretando sus pies contra mi espalda en un gesto posesivo.
—¿A quien…le dices…zorra? —demandó— ¿Eh? Mmmh—❤ Tendré que darte un castigo divno…
—¿Ah sí? ¿Y qué es lo que piensas hacer? —me arrimé hacia ella y empecé a llenarle el cuello con besos sucios y apasionados.
Para luego proceder a cogérmela con más fuerza.
—¡AH! ¡AH! ¡NO TE DENTENGAS, KAIZER! ¡NO TE DETENGAS! ¡AAAAH! ¡ESTO ES…ESTO ES…!
Mis caderas estaban como locas, mientras que el rostro de Aqua era una máscara de éxtasis desenfrenado.
Ella quería hablar, quería responderme, pero todo lo que salía de su boca eran gemidos. No. Gritos de placer. Los cuales llenaban la habitación junto al calor que expulsaban nuestros cuerpos embriagados en lujuria.
—¡Ah! ¿Q-Que haces? —preguntó ella, al ver que en pleno acto tomaba sus piernas y las colocaba sobre mis hombros. No es que no me gustara la sensación de sus pies contra mi espalda. Al contrario, me estaba volviendo loco. El problema es que, si continuaba ejerciendo aquella presión, no tardaría en acabar.
Aqua pareció entender esto de inmediato, así que aprovechó esta nueva posición para abrir más sus piernas, dándome un mejor acceso a su vagina.
¡PLAP! ¡PLAP! ¡PLAP!
El ruido de la carne golpeando contra la carne era algo casi melódico. Se sentía tan bien que yo mismo comenzaba a sentir la mente en blanco. Por lo que todo lo que fui capaz de hacer fue continuar embistiéndola, tirando mi cuerpo hacia adelante.
Quería ver su rostro, sus ojos, y la hermosa expresión que probablemente haría cuando me liberara una vez más dentro de ella.
—Aqua, estoy a punto de correrme —anuncié.
—¡Y-Yo también–❤!
Al ver que los dos estábamos a punto de llegar al clímax, la sujeté fuertemente de los pies y tiré hacia arriba, haciendo deslizar el cuerpo de Aqua hacia mí. Parte de las sábanas terminaron en el suelo.
Se la metí con tanta fuerza que pude sentir como el interior de su coño se retorcía alrededor de mi pene. Como si intentara absorber hasta la última gota de mi semen.
Aqua echó la cabeza hacia atrás, aullando de placer al tiempo que hundía las uñas en la almohada.
—¡UAAAAAAH—❤!
El rostro se le había puesto rojo como un tomate, tenía los ojos vidriosos y el pecho no le paraba de subir y bajar a un ritmo acelerado.
¡Ah! ¡Que hermosa vista!
Yo mismo me encontraba agotado, por lo que en seguida me dejé caer sobre la cama. Giré hacia un costado, quedando pegado al cuerpo de Aqua. Podía sentir el brazo resbaloso contra el de ella a causa del sudor de nuestros cuerpos.
—¿Nos damos un baño? —le pregunté con la mirada puesta en el techo.
Aqua se volvió hacia a mí.
—¿Ahora?
—Bueno, es cierto que el gremio debe seguir abarrotado de gente. Te preocupa que los miembros de tu grupo nos descubran, ¿no es así? En ese caso ¿Qué te parece después?
La diosa se levantó, apoyando la espalda en el respaldo de la cama.
—No me refería a eso —dijo.
—¿Huh?
—A lo que me refiero es que…—Aqua sonrió con astucia y un instante después la tenía sentada arriba mío, con sus rodillas alrededor de mi cintura— ¿Te parece bien que nos demos un baño justo ahora cuando recién estamos empezando? Jujuju.
¡¿QUÉ?!
No puede ser. Esta mujer no podía estar hablando en serio, ¿verdad? ¡Pero si acabamos de hacerlos! ¡Dos veces!
—Esteee, Aqua…a ver, ¿cómo te lo explico? No es que no quiera hacerlo, ¿Pero no crees que deberíamos tomarnos un descanso primero? Porque mejor no…
Pero mis palabras quedaron a medio a terminar cuando Aqua tomó mi pene entre sus dedos. Cálidos y húmedos, producto de su propia transpiración.
—¿Como puedes decir eso cuando todavía la tienes así de dura? ¡Kusukusukusuk! Kaizer, eres un pervertido…Pero está bien…si aún no estás del todo satisfecho…puedes seguir usando el cuerpo de esta diosa todo lo que quieras —declaró en un tono dulce y juguetón.
Por un instante me quedé observándola desde la cama. Una gota de sudor se escurría por la blanca superficie de su pecho izquierdo al tiempo que ella me devolvía la mirada desde lo alto, lamiéndose los labios con anticipación. Sus ojos azules ardían con deseo.
Y lo peor es que tenía razón. Estaba exhausto, pero así y todo el pene se me había endurecido de nuevo. ¡Y ni siquiera me había dado cuenta!
Aun estando encima mío, Aqua levantó levemente sus caderas, lo suficiente como para poder introducir mi miembro dentro de su vagina.
¡CHUIK!
Y empezó a moverse.
—Aaaah…❤ ¡Esta posición es genial! —exclamó con regocijo— Mmm…❤ ¡Está bien adentro! Siempre eres tú el que está arriba, pero ahora…haremos las cosas a mi manera…¡Haré que te sometas completamente a los encantos de esta diosa! ❤
Tras semejante declaración, Aqua continuó balanceando sus caderas de un lado a otro. Proporcionándome inconmensurables dosis de placer.
Yo me dejé caer en la cama, extendiendo mis brazos hacia los costados. Totalmente rendido a las demandas de esta diosa viciosa.
***
—Oigan, ¿No creen que Aqua ya se tardó demasiado? —preguntó Darkness con cierta preocupación.
Sin embargo, sus dos compañeros parecían estar demasiado absortos en lo que sea que estuviesen hablando.
—¿Escucharon eso? Parece que el Destroyer se está acercando cada vez más a la ciudad. ¡No puedo esperar a lanzar mi magia explosiva contra él! —los ojos carmesíes de Megumin brillaban con un rojo intenso.
—Por enésima vez, ¡¿Que demonios es el Destroyer?! —se quejó Kazuma. Pero la archi maga estaba tan emocionada que lo ignoró por completo. Aferrando sus pequeñas manos a su bastón, con tanta determinación que por un momento Darkness pensó lanzaría su Explosión allí mismo.
La fortaleza andante conocida como Destroyer.
Definitivamente la idea de enfrentarlo era algo que atraía a Darkness. Y no solo eso. El hecho de imaginar ser pisoteada a más no poder por aquella bestia mecánica gigante, hacía que todo su cuerpo temblara de emoción.
Pero bueno, primero lo primero.
—¿Aqua? —preguntó Kazuma, volviéndose hacia ella. El joven se encogió de hombros—. No lo sé. Supongo que debe andar bebiendo por ahí. Ya sabes como es.
—Pero Kazuma— insistió la crusader, aprovechando que por lo menos uno de sus compañeros le estaba prestando atención— ¿Acaso no te preocupa que le haya pasado algo?
—¿De que estás hablando? ¿Que podría pasarle dentro del gremio?
—No lo sé…Podría haberse cruzado con algún aventurero degenerado que la haya invitado a beber unos tragos para emborracharla y…¡Y luego llevársela a algún lugar deshabitado para practicar todo tipo de actos pervertidos con ella!
Darkness no se dio cuenta, pero mientras decía eso, el corazón le había empezado a latir con fuerza, al tiempo que un calor intenso se expandía por todo su lascivo cuerpo.
¿Se estaba excitando?
Kazuma se la quedó observando fijamente.
—¿No serán tus propios deseos? —dijo. Fue más una afirmación que una pregunta.
El silencio la delató.
—Lo sabía, ¡Eres una pervertida sin remedio!
—¡N-No lo soy! —protestó Darkness. Intentando convencer al joven y de paso a ella misma.
—Además —continuó Kazuma— En el hipotético caso de que le haya sucedido algo, quiero que sepas no pienso involucrarme en nada que sea peligroso. ¿Desde cuándo soy el niñero de esa diosa inútil?
—¡K-Kazuma! —Darkness se quedó pasmada en su silla.
A veces a la joven se le olvidaba lo cruel que podía ser el líder del grupo. Lo que hacía sentir a Darkness…
¡Ah! ¡¿Por qué no me tratará así a mi también?! Aaaah…
Envidia.
El rubor de sus mejillas no tardó mucho en volver a delatarla, ya que en seguida Kazuma le lanzó otra mirada inquisitiva.
—¿Mmm? ¿Que sucede? No me digas que ya estás pensando en cosas pervertidas de nuevo.
—¡C-Claro que no! —mintió.
—Kazuma en verdad eres todo un experto cuando se trata de humillar mujeres, ¿lo sabías? —intervino Megumin.
—¿Qué? ¡¿Ahora resulta que el pervertido soy yo?!
Finalmente, Darkness se levantó de la silla.
—¿A dónde vas?
—Iré a buscar a Aqua. Es bastante tarde, ¿no lo creen? Conociéndola es capaz de perderse si toma demasiado.
Sus dos compañeros intercambiaron miradas, pero más allá de eso no hicieron nada por detenerla.
Darkness comenzó a caminar por el gremio en dirección a las escaleras que conducían a las habitaciones.
Ella no había dicho nada, pero había visto a Aqua subir hacia los cuartos en compañía de un joven.
Al principio la situación le había parecido bastante sospechosa. Pero luego la crusader recordó que su compañera estaba tomando misiones de alto nivel junto a un joven aventurero (un paladín supuestamente) a fin de conseguir el dinero para pagar su enorme deuda.
Por lo que quizás se trataba de la misma persona. Quizás necesitaban planificar bien la siguiente misión y por eso decidieron irse a hablar a un lugar más tranquilo.
Al ser una noble, Lalatin–No, Darkness, por supuesto no tenía intención de espiar su conversación ya que eso habría sido muy grosero de su parte. Simplemente llamaría a la puerta y le avisaría a Aqua que volverían a la mansión.
El problema es que no tenía forma de saber en cual de todas las habitaciones podían estar los dos aventureros.
Justo cuando pensaba aquello, un ruido llamó su atención.
—¿Mm? ¿Qué es eso?
Ah…ah….ah…….ah….
Sonaba como si alguien se estuviera quejando.
No. Más que quejidos, parecían ser… ¿gemidos?
Y lo más inquietante es que la voz le resultaba extrañamente familiar a Darkness.
¿Qué estaba pasando?
La joven comenzó a caminar por el estrecho pasillo, moviendo la cabeza de un lado a otro, intentando ubicar la fuente de esos gemidos.
Caminó un poco más, hasta quedar frente a una de las habitaciones. La número 2. Desde donde indudablemente los gritos de placer se escuchaban con mucha más fuerza.
Sabía que espiar estaba mal, pero necesitaba sacarse las dudas. Por lo que (con un poco de vergüenza) Darkness se inclinó hacia la puerta, apoyando suavemente la cabeza contra la madera.
Y entonces lo oyó bien claro:
—¡AH! ¡AH! ¡AH! ¡ASÍ! ¡ASÍ! ¡FOLLAME MÁS! ¡FOLLA MI COÑO!
—No puede ser… ¿Aqua?
Con mucho cuidado, la crusader tomó el picaporte y entreabrió la puerta.
Su corazón dio un vuelco.
En el interior de la habitación, una joven totalmente desnuda se hallaba sobre el cuerpo de un hombre. Con las piernas alrededor de su cintura, como si lo estuviese montando.
Si bien la susodicha se encontraba de espaldas, Darkness supo reconocer al instante aquella larga cabellera azul. La cual no paraba de agitarse con cada salto que daba sobre el pene de su pareja. Quien la sujetaba de la cintura, acompañando cada uno de sus movimientos.
La rubia se llevó una mano a la boca y rapidamente tuvo que desviar la mirada. Incapaz de procesar lo que estaba aconteciendo delante de sus ojos.
Aqua teniendo sexo.
De las tres, la archi sacerdotisa siempre le había parecido la menos desinteresada en todas esas cuestiones. Pero se ve que de alguna forma aquel hombre la había convencido para llevársela a la cama.
¿Y si la estaba obligando? ¿Y si la estaba forzando?
Sintiendo una vergüenza terrible, Darkness volvió a mirar hacia el interior de la habitación y en seguida descartó la idea.
Ya que si bien no podía verle la cara, todo lo que tenía que hacer uno era escuchar aquellos jadeos indecentes, esos gritos de placer que llegaban hasta el pasillo, para darse cuenta de lo bien que se lo estaba pasando su compañera.
Era innegable que los dos le estaban poniendo bastante empeño y más también. Sobre todo Aqua. Darkness no podía creer lo desvergonzada que estaba siendo la archi sacerdotisa. Quien, a juzgar por la posición en la que se encontraban, claramente era la que tenía el control absoluto del acto.
Y pensar que hasta ahora creí que la pervertida era yo…
Si bien bastaba con que alguno de los dos mirara hacia la puerta para que la descubrieran, Darkness no podía dejar de observar. Se le empezaron a poner las mejillas coloradas, mientras el corazón le latía a una velocidad que no había alcanzado ni siquiera cuando la golpeaban grandes grupos de enemigos.
Y sonreía.
Sin embargo, estaba tan concentrada en lo que estaba viendo, que no se dio cuenta de que otra vez sus labios se habían curvado en aquella sonrisa puerca y pervertida que hacía cada vez que se calentaba.
A todo esto, los gritos de placer de su compañera eran cada vez más intensos.
—¡Ah! ¡Mmmmh! ¡Ah—!
Esto es demasiado… ¿Q-Que hago? ¿Debería entrar? ¿Les pregunto si me dejan unirme a ellos? ¡No, no! ¡¿En que estoy pensando?! ¡Lalatina, controlate!
—Ah, d-debería regresar…Aunque, por otro lado, tal vez debería quedarme un rato más, solo para asegurarme de que Aqua esté bien y que ese tipo no la esté sometiendo con su enorme pen…—no pudo terminar de pronunciar aquella palabra. Era demasiado indecente para ella.
Volvió a apartar la vista y se llevó las dos manos a la cara en señal de vergüenza.
—Tengo que regresar —decidió finalmente. Le costó bastante recuperar la compostura.
Mientras bajaba las escaleras su mente parecía estar llena de pensamientos conflictuados.
Ah, Diosa Eris… ¡Por favor! ¡Te ruego que perdones a esta cierva por haber tenido aquellos pensamientos tan indebidos!
Al volver con Kazuma y Megumin, los tres decidieron regresar a la mansión.
Darkness no les dijo ni una palabra de lo que había visto.
Pasó el resto de la noche encerrada en su cuarto, dándose placer con los dedos. Sintiendo una profunda (pero sana) envidia por su compañera.
***
—¡Mnngh! ¡Me corro! ¡Me corro de nuevo—❤! —anunció la diosa. Sentada sobre mí, con una expresión de puro placer y las mejillas bien rojas.
Sabiendo que yo mismo había acabado, Aqua comenzó a acomodarse arriba mío. Moviéndose sus caderas hacia los costados. Debo admitir que la muy zorra ya sabía cómo y donde moverse, a efectos de sacarme hasta el último suspiro de satisfacción.
Con mi pene aún dentro de su vagina, Aqua me observaba desde arriba. Sus carnosos labios parecían dibujar una sonrisa astuta.
Era como si el hecho de verme en este estado, luchando por recobrar el aliento tras nuestra intensa jornada de pasión, le produjera una cuota extra a su orgullo como diosa.
Entonces lentamente comenzó a inclinarse hacia a mí.
Sentí sus suaves y calientes pechos volcarse sobre mi torso desnudo.
Me pasó la lengua por la cara.
—¿Que sucede? —preguntó— No me digas que ya te cansaste.
—¿Hablas en serio? Lo hemos estado haciendo durante horas.
—¿Y? No le veo el problema. Además, todavía no la has sacado y ya puedo sentirla poniéndose dura de nuevo. Eres un goloso.
Tragué.
Era verdad.
No sé qué mierda le pasaba a Aqua hoy, pero su coño estaba insaciable. No importaba cuantas veces me la follara. Quería más, más y más.
¿Acaso la stamina de esta diosa pervertida era ilimitada?
Lo peor es que no importaba lo cansado que estuviera, mi erección sencillamente no bajaba. Como si se tratara de alguna reacción sobrenatural de mi pene, producida por el aura divina del coño de Aqua.
—Entonces… ¿continuamos?
Ella comenzó a darse la vuelta. Sin sacar mi miembro de su interior. Por lo que cada uno de sus movimientos suponía una sacudida de placer a mi cuerpo.
—Ugh… ¿puedo saber qué haces? —le pregunté.
Aqua, sentada ahora de espaldas hacia mí, me miró por sobre encima del hombro y volvió a sonreir.
—Aplastaré tu apestoso pene entre mis perfectas nalgas de diosa —declaró—. Más vale que me lo agradezcas, Kaizer. ¡Mas vale que me lo agradezcas! Jujuju— se llevó una mano a la boca y con una voz dulce añadió: —Esta noche pienso enviarte al paraíso.
La verdad es que ya era casi de mañana, pero al tener ese hermoso culo delante mío, lo último que se me pasó por la cabeza fue contradecirla.
Así que, en lugar de eso, estiré mis brazos y la sujeté del trasero. Tenía la piel húmeda y resbaladiza de tanto follar.
—Muy bien, en ese caso veamos que es lo que tienes, diosa del sexo.
Dije eso, pero la verdad es que ya no daba más. Aún así, me acomodé en la cama, preparándome para lo que se venía.
Aqua comenzó a sacudir sus voluptuosas nalgas de arriba abajo, enredando y estrujando mi pene con cada sentón que daba.
—Aaaaah… ¡Esto es increíble! ¡Puedo sentir como tu vagina se cierra alrededor de mi verga! ¡Es como si…es como si me succionara! ¡Nnhguuuo!
La piel de su trasero estaba tan transpirada que los dedos se me resbalaban. Por lo que me resultaba difícil acompañar sus movimientos.
—¡Kusukusukusuk! Es demasiado tarde para impresionarse, Kaizer. ¡Ríndete! ¡Ríndete ante mi técnica divina y únete al culto de Axis!
¡PLAP! ¡PLAP! ¡PLAP! ¡PLAP!
La carne de sus nalgas no paraba de chocar contra mi entrepierna a un ritmo frenético y vicioso. Haciendo que cada sentón que daba resultara en un critical hit de placer que me volvía loco.
Si sigo así, no pasará mucho tiempo hasta que Aqua me termine partiendo la verga en dos. ¡Pero a quien le importa!
—¿Y bien, señor paladín? —se burló ella, mirándome por sobre el hombro— ¿Se rinde de una vez? Sí es así, déjalo salir todo. ¡No te contengas más y córrete por tu diosa!
La vagina divina de Aqua me estaba cogiendo de una manera tan sabrosa que tuve que hacer acopio de toda mi fuerza de voluntad para no responderle y decirle que, de seguir así, no solo me uniría a su estúpido culto sino que estaba dispuesto a llamarla “Aqua-sama” hasta el día que me muera.
Bueno, técnicamente yo ya me había muerto una vez. Por lo que sería mi segunda muerte. Si es que eso llegaba a ocurrir algún día.
No queriendo ser menos que mi compañera, me levanté de la cama y la tomé por detrás, hundiendo mis manos en la piel de sus ricas tetas.
—¡WAAH! —gritó Aqua. Quien claramente no se esperaba esta reacción de mi parte.
Entonces tiré de ella y los dos caímos en la cama.
Con ella encima mío, y mis manos en sus tetas, comencé a follarla con más urgencia.
—¡K-Kaizer—❤! ¡E-esp—❤! ¡AAAH–❤! ¡AH! ¡AH! ¡AH!
—¿Te gusta así? ¿O más duro? ¿Eh? ¡Diosa pervertida!
—¡M-Más duro! ¡FOLLAME MÁS DURO! —ordenó la diosa del agua.
Así que seguí moviendo mis caderas con más y más fuerza hasta que los gemidos calientes de Aqua se convirtieron en un coro de placer y lujuria.
—¡Aaah! ¡Kaizeeer—❤! ¡Se siente estupendamente bien cuando me golpeas allí! ¡No te detengas! ¡No vayas a hacerlo! ¡Si lo haces, juro que haré que el peor de los castigos caiga sobre ti!
—¡Aqua! ¡Ya no puedo más! ¡Me voy a venir de nuevo! —le dije. Sintiendo el orgasmo cada vez más cerca.
Con la última estocada Aqua se tuvo que sujetar de la cama con tanta fuerza que terminó rasgando las sábanas.
—¡AAAAAAAAAAH—-❤!
…
…
…
Para cuando me desperté, lo primero que pensé fue que había muerto. Que Aqua y su culo realmente habían conseguido enviarme al paraíso a punta de sentones.
Y si bien la idea no me hubiese resultado del todo desagradable (ya que, seamos sinceros, existen formas mucho peores de morir que teniendo sexo con una hermosa diosa) si me hubiera dado vergüenza que la empleada del gremio encontrara mi cuerpo desnudo en una cama toda revuelta, y las sábanas manchadas con mi semen y los jugos de Aqua.
No obstante, me llevé una grata sorpresa al ver que no había muerto, sino que simplemente me había quedado dormido.
Al volverme hacia la cama, pude ver a la corrompida y profanada diosa, durmiendo plácidamente con el cuerpo desnudo mirando hacia la ventana.
Tenía la piel algo pegoteada a causa del sudor que se había secado en su cuerpo, pero más allá de eso Aqua se veía en perfectas condiciones. Roncando como un oso y con una sonrisa llena de satisfacción en su angelical rostro.
Había perdido la cuenta de todas las veces que lo hicimos, pero a juzgar por la forma en la que su coño seguía goteando restos de semen, diría que lo hicimos bastante.
Al mirar hacia la ventana la luz del sol me dio de lleno en la cara, por lo que tuve que alzar una mano para cubrirme.
Aún sintiéndome exhausto, solté un largo bostezo y cubriéndome con una sábana empecé a caminar hacia la ventana.
Al mirar hacia abajo, noté que varios aventureros ya comenzaban a circular por las calles de Axel. Listos para un nuevo día cargado de retos y peligros.
No podía decir que hora era con exactitud, pero a juzgar por el intenso sol, diría que ya era pasado mediodía.
—Aqua si que estuvo intensa ayer…—dije— Me preguntó qué demonios fue lo que la puso así. Bueno, no es como si me quejara. Considerando que anoche me la cogí como nunca. Pero, ¡Wow! Por un momento realmente llegué a pensar que podía morir. Definitivamente no hay que subestimar a una diosa cuando se trata de brindar placer…
—Kaisheeer…
—Oh, veo que ya estás despierta —le dije, como si yo mismo no acabara de levantarme. Si les soy honesto, apenas podía mantenerme en pie.
Al verla así, desparramada en la cama, de manera tan provocativa y con su voluptuoso cuerpo desnudo frente a mí, lo primero que pensé fue en arrojarme sobre ella y comenzar a cogérmela de nuevo ahí mismo.
Pero bueno, no todo puede ser sexo en este mundo. Por más que estemos hablando de uno tan loco y absurdo como este.
—Kaisheeeer…—volvió a llamarme mi compañera— Me muero de hambre…Mmm…hace un momento prometiste que me invitarías a cenar… ¿No crees que es un buen momento para cumplir con tu promesa?
—¿Hace un momento? —repetí con un hilo de incredulidad— ¿Acaso eres idiota? Por si no aún te enteraste, la noche acabó hace horas.
—¿Mmm? —la diosa se frotó un ojo— ¿A qué te refieres?
—Ya es pasado mediodía.
—¡¿Eeeeeh?!
—No me vengas con “Eeeeh” ¿quieres? Es hora de levantarnos. Debemos salir a completar algunas misiones si es que queremos pagar nuestras deudas.
—Kaizer…—comenzó a decir Aqua y por alguna razón sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas— eres muy cruel. Anoche estuviste usando mi cuerpo una y otra vez para saciar tu apetito sexual…y ahora…sniff…y ahora…ni bien abro un ojo lo primero que quieres hacer es poner mi cuerpo a trabajar de nuevo. Solo que esta vez luchando contra monstruos. Eres…¡Eres un abusador! ¡Como diosa que soy, exijo que se me trate con más respeto!
Sí quieres que te respeten como diosa no deberías haber estado aullando como perra en celo anoche, pensé.
—Está bien, está bien. Aún es muy temprano para cenar, pero te invitaré a desayunar, ¿ok? Pero vístete primero, por favor.
Comencé a levantar la ropa de Aqua, la cual estaba desparramada por el suelo. ¿No se supone que este era su atuendo sagrado de diosa o no sé que mierda? ¡Dios! ¡Qué mujer más irresponsable!
Entonces, al levantar su chaleco azul, un pequeño frasco vacío cayó del interior.
Lo tomé del piso y comencé a inspeccionarlo para ver de que se trataba. Por alguna razón el recipiente me resultaba extrañamente familiar.
—¿Esto es…?
Lo giré entre mis dedos y entonces lo vi claramente.
Una etiqueta blanca con letras muy pequeñas.
POCIÓN DE MANÁ LUJURIOSA
Tras beberla el usuario recuperará todos sus puntos de maná. Sin embargo, esto incrementará significativamente su apetito sexual. Convirtiéndolo de esta manera en una bestia de placer insaciable. Se recomienda absoluta discreción al usarla. Ya que, si la pareja del usuario no cuenta con la suficiente vitalidad, esta podría morir en pleno acto.
(NOTA: PARA LOS QUE NO LO RECUERDAN O NO LO LEYERON, ESTA ES UNA DE LAS POCIONES QUE APARECEN EN LA TIENDA DE WIZ, DURANTE EL CAPÍTULO 13)
Abrí los ojos como platos y dejé caer el pequeño recipiente, que terminó haciéndose añicos contra el suelo.
No puede ser… Aqua… ¿¡Se había tomado esto!? ¿Esta era la razón por la que anoche había estado hecha una bestia hambrienta de placer insaciable?
Y yo estuve a punto de…
Tragué.
—Ey, Kaizer —dijo Aqua desde la cama— si vamos a salir a hacer misiones, quisiera pasar por la tienda de Wiz a comprar algunas pociones.
—¡¡¿¿ACASO QUIERES MATARME???!!
Una semana después de mi batalla contra el demonio de los colmillos me levanté de la cama y salí a caminar por las calles de Axel.
Si bien con Aqua seguíamos tomando misiones, de momento no estábamos dando con ninguna que ofreciera una buena recompensa.
Tanto la ciudad como los alrededores parecían estar bastante tranquilos. Por lo que ese día, decidí dar un pequeño paseo y quizás comer algo en algún restaurante.
Hoy la diosa problemática no estaba conmigo. Según ella, ya había hecho planes con su equipo para ir a no sé dónde.
“Kaizer, entiendo que ames tener a una diosa hermosa como yo de niñera, pero no puedo estar cuidándote todo el día. Yo también tengo mis obligaciones como aventureras, ¿sabes? Así que procura no extrañarme tanto, jeje.”
La muy imbécil. Decirme algo así. ¿Quién se cree que es?
¡Le demostraré que puedo arreglármelas perfectamente sin ella!
¡Eso es! Iré a llenarme la panza al restaurante más caro que encuentre. ¡Hoy comeré como un rey!
Al ser un lugar frecuentado comúnmente por aventureros principiantes, la estructura de la ciudad estaba ideada para que estos pudiesen costear los gastos más básicos sin problemas.
Por lo que la comida solía ser bastante accesible, siempre y cuando uno no vaya a los distritos en donde vivía la gente adinerada.
Con esto en mente seguí caminando hasta encontrar un restaurante con un letrero en la puerta que, al leerlo, hizo que se me hiciera agua la boca.
SOLO POR HOY: ¡¡¡CARNE DE SAPO GIGANTE AL 50% DE DESCUENTO!!!
Una de las cosas más extravagantes de este mundo es que la carne de sapo gigante está considerada uno de los manjares más exquisitos. Y al ser un ingrediente difícil de conseguir, dependiendo la temporada, todos los negocios suelen venderla a precios realmente elevados.
Habiéndola probado varias veces puedo dar fé de que la carne de sapo en este lugar por alguna razón era estúpidamente deliciosa. Mucho más deliciosa que la carne de cerdo o incluso la de vaca.
Por lo que al toparme con semejante oferta ni siquiera lo dudé y abrí la puerta, entrando a grandes zancadas.
Una vez que me senté en una de las mesas, no pasó ni un minuto que la mesera se acerca para tomarme la orden.
—Muy buenos días, señor —dijo en un tono amable— ¿Qué es lo que desea comer?
—Buenos días, quisiera probar la carne de sapo gigante. Entiendo que hoy está a cincuenta por ciento de descuento, ¿verdad?
Teniendo en cuenta el letrero de la entrada, me sentí un poco estúpido haciendo esa pregunta, pero bueno, en este mundo uno nunca sabe.
—Eso es correcto, señor —confirmó la chica— Entonces va querer un plato de carne de sapo gigante —y comenzó a tomar nota de mi pedido.
—Sí, por favor.
—¿Y para tomar?
—Bueno, supongo que agu–
—¡Oh! ¡Es usted! —dijo de pronto una voz.
—¿Eh?
Al darme la vuelta me encontré con un señor. Digamos de unos cincuenta años, vistiendo un elegante traje color gris. El cual hacía juego con las canas de su cabello.
—Disculpe señor, ¿pero me está hablando a mí? —pregunté con algo de temor. Después de todo, las cosas me venían saliendo tan mal últimamente, que lo último que necesitaba eran más problemas.
—Sí, ¡Por supuesto que le estoy hablando a usted! —dijo el hombre juntando las palmas— Puede que usted joven no sepa quien soy yo, pero yo sé perfectamente quien es usted.
—Ah…ok, y eso es… ¿Bueno?
—¡Realmente lo es! —confirmó el señor— Al menos lo es para mí, ¿Sabe quién soy?
—No tengo ni la menor idea.
Por alguna razón, la mesera en lugar de irse con mi orden simplemente se quedó ahí parada con una sonrisa en su rostro. Viendo el pequeño intercambio entre el hombre yo.
—Yo soy el padre de una de las jovencitas secuestradas por el demonio de los colmillos.
No me gusta hacia dónde va esto.
—A-Ah… ¿sí?
El hombre asintió.
—Así es. Y a menos que me equivoque, usted fue el hombre que las rescató, ¿no es así?
Tal y como lo suponía: Más problemas.
Si bien es cierto que pude completar la misión, derrotando a Demian y salvando a todas las niñas que había secuestrado (porque el muy degenerado quería armar un harem) el gremio consideró que mi accionar había sido muy violento y poco eficaz, considerando que había menores presentes.
Por lo que determinaron que debía pagarles un tratamiento psicológico a todas las jóvenes involucradas. Sin contar la demanda millonaria que me había hecho Tia Lyamnsen. La hija del noble que me contrató y que acabó siendo un evasor de impuestos.
Y abandonó la ciudad poco antes de que Aqua y yo regresáramos. Por lo que le tuve que decirle adiós a mi recompensa.
Y ahora tenía en frente mío ni más ni menos que al padre de otra de las niñas. Quien de seguro venía a exigirme algún tipo de compensación extra.
Di un largo suspiro antes de volver a hablar.
—Sí es por lo del tratamiento de su hija, el gremio me dijo que aún tenía tiempo para juntar el dinero —empecé explicar.
No obstante, el hombre me lanzó una mirada apologética y levantó una mano.
—Joven, disculpe que lo interrumpa, pero tal y como ya le expliqué a la gente del gremio, yo no quiero ningún tratamiento para mi hija.
—¿Cómo dice?
—Tal y como escuchó, joven. Tras haberme devuelto sana y salva a mi pequeña Kala, lo único que puedo querer de usted es que me permita darle mi más profundo agradecimiento.
Kala. El nombre me sonaba. Si no me equivoco se trataba de la más pequeña de las niñas.
Así que este nombre es su padre…
Al escucharlo, sonreí cortésmente e hice una profunda referencia.
—Entiendo lo que dice. Pero no tiene por qué agradecérmelo. Después de todo solo he hecho mi trabajo como aventurero, señor.
—Aún así debo insistir. Además, quiero que sepa que me parece una injusticia terrible lo que el gremio ha hecho con usted. Deberían premiarlo, no castigarlo.
Bueno, deberías ir y decírselos a ellos.
Volví a sonreír. Esta vez de una manera un tanto más forzada. La verdad si bien era gratificante que reconocieran el trabajo de uno, todo lo que quería hacer ahora era sentarme a comer mi carne con cincuenta por ciento de descuento.
Y ahora que me lo pongo a pensar, la bendita mesera seguía parada ahí. Sonriendo como una idiota en lugar de ir a traerme mi comida.
—Le agradezco sus palabras, señor. Es usted muy amable.
¡Y ahora váyase, por favor! ¡Que tengo hambre!
El hombre sonrió una vez más.
—Por favor, joven. Es lo menos que puedo hacer. Bueno…ahora que lo pienso…quizás haya algo más.
—¿A qué se refiere?
—Verá…no solo soy el padre de Kala, sino que da la casualidad que también soy el dueño de este restaurante. Es por eso que hoy la casa invita. Pidió carne de sapo gigante, ¿no es así? Una elección digna del más fino paladar, si me lo pregunta. Bueno, hoy podrá comer todo lo que quiera, absolutamente gratis.
—¿L-Lo dice en serio?
No lo puedo creer. Finalmente, algo de esperanza en medio de tanta tempestad. ¿Sera este un milagro de los dioses?
—¡Ya oyó, jovencita! ¡Un plato y todos los que quiera para nuestro invitado de honor!
Al escuchar a su jefe, la mesera asintió con entusiasmo y comenzó a caminar rumbo a la cocina.
—Señor, ¿eso quiere decir que puedo regresar a la noche y comer gratis también?
—¡Por supuesto, por supuesto!
—Y si…quisiera…digamos, ¿Invitar a alguien?
—¿Oh? ¿Será que estamos hablando de alguien especial? Jo, jo, jo, ¡Esta juventud! No se preocupe, joven. Es libre de invitar a quien quiera.
Tras informarme que hoy podría comer cuanto quisiera y gratis, el dueño del restaurante me saludó gentilmente, diciéndome “buen apetito” y luego se marchó.
En cuanto a por qué le pregunté si podía invitar a alguien, bueno…me da un poco de pena decirlo, pero me pareció una oportunidad perfecta para invitar a Aqua a cenar y compartir una velada juntos.
Después de todo, lo único que hacíamos desde que habíamos forjado esta alianza era completar misiones y.… bueno, coger.
Por lo no que no estaría mal contar con una ocasión para conocerla más.
¡N-No es que ella me guste ni nada!
Quiero decir, definitivamente disfruto el sexo con ella más que cualquier otra cosa en este mundo, pero… ¿Qué es lo que somos exactamente?
No sabría ni como empezar a describir nuestra relación. Lo único que si tenía en claro es que, a pesar de lo caprichosa, torpe, irritante, problemática, orgullosa, soberbia y borracha que era…disfrutaba de su compañía.
Y hoy que no la tenía a mi lado, por más que me costara admitirlo… la extrañaba.
Así que estaba decidido, ¡Hoy tendría una velada romántica con esta diosa del agua!
Justo cuando pensaba en eso la mesera se acerca a mí mesa para traerme la comida.
La carne se veía realmente jugosa. A punto. Y emanaba un aroma exquisito.
—¡Que disfrute su comida, señor!
—¡Oh! ¡Créeme que lo haré!
¡Ah! ¡Finalmente las cosas comienzan a tomar un rumbo positivo en mi vida como aventurero!
Hundí mi tenedor en la tierna y suave carne de sapo gigante, para posteriormente cortar un buen pedazo de esta y comenzar a llevármela a la boca. La cual ya estaba chorreando saliva por las comisuras.
¡Definitivamente hoy va a ser un día espectacular!
En ese momento una voz fuerte y clara resonó por los altavoces de la ciudad.
¡AVISO A TODOS LOS AVENTUREROS! ¡AVISO A TODOS LOS AVENTUREROS!
¡ESTA ES UNA MISIÓN DE EMERGENCIA!
¡SE SOLICITA LA PRESENCIA DE TODOS LOS AVENTUREROS EN EL GREMIO!
¡LA FORTALEZA ANDANTE DESTROYER ESTÁ EN CAMINO!
Dejé caer mi tenedor en el plato.
—Maldita sea…
FIN DEL VOLUMEN 1
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