Una aventura erótica con esta autoproclamada Diosa - Vol 1 - Capítulo 22
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- Capítulo 22 - 22 Epílogo
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22: Epílogo 22: Epílogo Una semana después de mi batalla contra el demonio de los colmillos me levanté de la cama y salí a caminar por las calles de Axel.
Si bien con Aqua seguíamos tomando misiones, de momento no estábamos dando con ninguna que ofreciera una buena recompensa.
Tanto la ciudad como los alrededores parecían estar bastante tranquilos.
Por lo que ese día, decidí dar un pequeño paseo y quizás comer algo en algún restaurante.
Hoy la diosa problemática no estaba conmigo.
Según ella, ya había hecho planes con su equipo para ir a no sé dónde.
“Kaizer, entiendo que ames tener a una diosa hermosa como yo de niñera, pero no puedo estar cuidándote todo el día.
Yo también tengo mis obligaciones como aventureras, ¿sabes?
Así que procura no extrañarme tanto, jeje.” La muy imbécil.
Decirme algo así.
¿Quién se cree que es?
¡Le demostraré que puedo arreglármelas perfectamente sin ella!
¡Eso es!
Iré a llenarme la panza al restaurante más caro que encuentre.
¡Hoy comeré como un rey!
Al ser un lugar frecuentado comúnmente por aventureros principiantes, la estructura de la ciudad estaba ideada para que estos pudiesen costear los gastos más básicos sin problemas.
Por lo que la comida solía ser bastante accesible, siempre y cuando uno no vaya a los distritos en donde vivía la gente adinerada.
Con esto en mente seguí caminando hasta encontrar un restaurante con un letrero en la puerta que, al leerlo, hizo que se me hiciera agua la boca.
SOLO POR HOY: ¡¡¡CARNE DE SAPO GIGANTE AL 50% DE DESCUENTO!!!
Una de las cosas más extravagantes de este mundo es que la carne de sapo gigante está considerada uno de los manjares más exquisitos.
Y al ser un ingrediente difícil de conseguir, dependiendo la temporada, todos los negocios suelen venderla a precios realmente elevados.
Habiéndola probado varias veces puedo dar fé de que la carne de sapo en este lugar por alguna razón era estúpidamente deliciosa.
Mucho más deliciosa que la carne de cerdo o incluso la de vaca.
Por lo que al toparme con semejante oferta ni siquiera lo dudé y abrí la puerta, entrando a grandes zancadas.
Una vez que me senté en una de las mesas, no pasó ni un minuto que la mesera se acerca para tomarme la orden.
—Muy buenos días, señor —dijo en un tono amable— ¿Qué es lo que desea comer?
—Buenos días, quisiera probar la carne de sapo gigante.
Entiendo que hoy está a cincuenta por ciento de descuento, ¿verdad?
Teniendo en cuenta el letrero de la entrada, me sentí un poco estúpido haciendo esa pregunta, pero bueno, en este mundo uno nunca sabe.
—Eso es correcto, señor —confirmó la chica— Entonces va querer un plato de carne de sapo gigante —y comenzó a tomar nota de mi pedido.
—Sí, por favor.
—¿Y para tomar?
—Bueno, supongo que agu– —¡Oh!
¡Es usted!
—dijo de pronto una voz.
—¿Eh?
Al darme la vuelta me encontré con un señor.
Digamos de unos cincuenta años, vistiendo un elegante traje color gris.
El cual hacía juego con las canas de su cabello.
—Disculpe señor, ¿pero me está hablando a mí?
—pregunté con algo de temor.
Después de todo, las cosas me venían saliendo tan mal últimamente, que lo último que necesitaba eran más problemas.
—Sí, ¡Por supuesto que le estoy hablando a usted!
—dijo el hombre juntando las palmas— Puede que usted joven no sepa quien soy yo, pero yo sé perfectamente quien es usted.
—Ah…ok, y eso es…
¿Bueno?
—¡Realmente lo es!
—confirmó el señor— Al menos lo es para mí, ¿Sabe quién soy?
—No tengo ni la menor idea.
Por alguna razón, la mesera en lugar de irse con mi orden simplemente se quedó ahí parada con una sonrisa en su rostro.
Viendo el pequeño intercambio entre el hombre yo.
—Yo soy el padre de una de las jovencitas secuestradas por el demonio de los colmillos.
No me gusta hacia dónde va esto.
—A-Ah…
¿sí?
El hombre asintió.
—Así es.
Y a menos que me equivoque, usted fue el hombre que las rescató, ¿no es así?
Tal y como lo suponía: Más problemas.
Si bien es cierto que pude completar la misión, derrotando a Demian y salvando a todas las niñas que había secuestrado (porque el muy degenerado quería armar un harem) el gremio consideró que mi accionar había sido muy violento y poco eficaz, considerando que había menores presentes.
Por lo que determinaron que debía pagarles un tratamiento psicológico a todas las jóvenes involucradas.
Sin contar la demanda millonaria que me había hecho Tia Lyamnsen.
La hija del noble que me contrató y que acabó siendo un evasor de impuestos.
Y abandonó la ciudad poco antes de que Aqua y yo regresáramos.
Por lo que le tuve que decirle adiós a mi recompensa.
Y ahora tenía en frente mío ni más ni menos que al padre de otra de las niñas.
Quien de seguro venía a exigirme algún tipo de compensación extra.
Di un largo suspiro antes de volver a hablar.
—Sí es por lo del tratamiento de su hija, el gremio me dijo que aún tenía tiempo para juntar el dinero —empecé explicar.
No obstante, el hombre me lanzó una mirada apologética y levantó una mano.
—Joven, disculpe que lo interrumpa, pero tal y como ya le expliqué a la gente del gremio, yo no quiero ningún tratamiento para mi hija.
—¿Cómo dice?
—Tal y como escuchó, joven.
Tras haberme devuelto sana y salva a mi pequeña Kala, lo único que puedo querer de usted es que me permita darle mi más profundo agradecimiento.
Kala.
El nombre me sonaba.
Si no me equivoco se trataba de la más pequeña de las niñas.
Así que este nombre es su padre…
Al escucharlo, sonreí cortésmente e hice una profunda referencia.
—Entiendo lo que dice.
Pero no tiene por qué agradecérmelo.
Después de todo solo he hecho mi trabajo como aventurero, señor.
—Aún así debo insistir.
Además, quiero que sepa que me parece una injusticia terrible lo que el gremio ha hecho con usted.
Deberían premiarlo, no castigarlo.
Bueno, deberías ir y decírselos a ellos.
Volví a sonreír.
Esta vez de una manera un tanto más forzada.
La verdad si bien era gratificante que reconocieran el trabajo de uno, todo lo que quería hacer ahora era sentarme a comer mi carne con cincuenta por ciento de descuento.
Y ahora que me lo pongo a pensar, la bendita mesera seguía parada ahí.
Sonriendo como una idiota en lugar de ir a traerme mi comida.
—Le agradezco sus palabras, señor.
Es usted muy amable.
¡Y ahora váyase, por favor!
¡Que tengo hambre!
El hombre sonrió una vez más.
—Por favor, joven.
Es lo menos que puedo hacer.
Bueno…ahora que lo pienso…quizás haya algo más.
—¿A qué se refiere?
—Verá…no solo soy el padre de Kala, sino que da la casualidad que también soy el dueño de este restaurante.
Es por eso que hoy la casa invita.
Pidió carne de sapo gigante, ¿no es así?
Una elección digna del más fino paladar, si me lo pregunta.
Bueno, hoy podrá comer todo lo que quiera, absolutamente gratis.
—¿L-Lo dice en serio?
No lo puedo creer.
Finalmente, algo de esperanza en medio de tanta tempestad.
¿Sera este un milagro de los dioses?
—¡Ya oyó, jovencita!
¡Un plato y todos los que quiera para nuestro invitado de honor!
Al escuchar a su jefe, la mesera asintió con entusiasmo y comenzó a caminar rumbo a la cocina.
—Señor, ¿eso quiere decir que puedo regresar a la noche y comer gratis también?
—¡Por supuesto, por supuesto!
—Y si…quisiera…digamos, ¿Invitar a alguien?
—¿Oh?
¿Será que estamos hablando de alguien especial?
Jo, jo, jo, ¡Esta juventud!
No se preocupe, joven.
Es libre de invitar a quien quiera.
Tras informarme que hoy podría comer cuanto quisiera y gratis, el dueño del restaurante me saludó gentilmente, diciéndome “buen apetito” y luego se marchó.
En cuanto a por qué le pregunté si podía invitar a alguien, bueno…me da un poco de pena decirlo, pero me pareció una oportunidad perfecta para invitar a Aqua a cenar y compartir una velada juntos.
Después de todo, lo único que hacíamos desde que habíamos forjado esta alianza era completar misiones y.… bueno, coger.
Por lo no que no estaría mal contar con una ocasión para conocerla más.
¡N-No es que ella me guste ni nada!
Quiero decir, definitivamente disfruto el sexo con ella más que cualquier otra cosa en este mundo, pero…
¿Qué es lo que somos exactamente?
No sabría ni como empezar a describir nuestra relación.
Lo único que si tenía en claro es que, a pesar de lo caprichosa, torpe, irritante, problemática, orgullosa, soberbia y borracha que era…disfrutaba de su compañía.
Y hoy que no la tenía a mi lado, por más que me costara admitirlo…
la extrañaba.
Así que estaba decidido, ¡Hoy tendría una velada romántica con esta diosa del agua!
Justo cuando pensaba en eso la mesera se acerca a mí mesa para traerme la comida.
La carne se veía realmente jugosa.
A punto.
Y emanaba un aroma exquisito.
—¡Que disfrute su comida, señor!
—¡Oh!
¡Créeme que lo haré!
¡Ah!
¡Finalmente las cosas comienzan a tomar un rumbo positivo en mi vida como aventurero!
Hundí mi tenedor en la tierna y suave carne de sapo gigante, para posteriormente cortar un buen pedazo de esta y comenzar a llevármela a la boca.
La cual ya estaba chorreando saliva por las comisuras.
¡Definitivamente hoy va a ser un día espectacular!
En ese momento una voz fuerte y clara resonó por los altavoces de la ciudad.
¡AVISO A TODOS LOS AVENTUREROS!
¡AVISO A TODOS LOS AVENTUREROS!
¡ESTA ES UNA MISIÓN DE EMERGENCIA!
¡SE SOLICITA LA PRESENCIA DE TODOS LOS AVENTUREROS EN EL GREMIO!
¡LA FORTALEZA ANDANTE DESTROYER ESTÁ EN CAMINO!
Dejé caer mi tenedor en el plato.
—Maldita sea…
FIN DEL VOLUMEN 1
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