Una Aventura Erótica con esta Autoproclamada Diosa! - Capítulo 30
- Inicio
- Una Aventura Erótica con esta Autoproclamada Diosa!
- Capítulo 30 - 30 ¡Un baño para estas tres idiotas!
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
30: ¡Un baño para estas tres idiotas!
(1) 30: ¡Un baño para estas tres idiotas!
(1) La diosa seguía algo agitada tras el candente cruce que acababa de tener con el paladín.
Por lo que decidió tomarse uno momentos antes de continuar avanzando hacia la entrada de la mansión.
Necesitaba calmarse.
Procesar todo lo que acababa de pasar.
No podía permitir que sus compañeros la vieran en ese estado.
—Ese paladín idiota…
¿como se le ocurre tocarme así?
Por su culpa ahora estoy toda…
De solo recordar el toque de Kaizer sobre su piel tersa y delicada.
El gusto de aquel beso impertinente, todavía fresco en sus labios, hizo que Aqua se estremeciera.
Otra vez volvía a respirar de forma agitada.
Con el corazón latiéndole a mil.
Acompañado de un calor intenso entre las piernas.
Echó la cabeza hacia atrás y respiró profundamente.
La brisa nocturna se sintió refrescante en sus acaloradas mejillas y hasta hizo que se le sacudieran algunos mechones de cabello azul.
No era una noche particularmente calurosa pero aún sentía como si su cuerpo estuviese en llamas.
En especial ahí abajo.
La verdad es que a Aqua le había costado un montón rechazar la propuesta de Kaizer.
Si hubiese sido por ella con gusto lo habría llevado a su habitación para que el paladín le diera toda la atención que su coño divino ansiaba y pedía a gritos.
Pero era algo que simplemente no se podía permitir.
Sí.
Descubrir el sexo había estado genial, pero primero estaban sus responsabilidades como diosa.
Kaizer Prester era un reencarnado que ella misma había enviado a ese mundo.
Y ahora que ella misma se encontraba allí (todo por la culpa del tonto de Kazuma Sato) sentía que era su deber velar por él.
Las largas maratones de sexo que solían tener juntos, por lo general dejaban muy cansado al paladín.
Por más que el mismo no se diera cuenta.
Es más, de no haber estado follando durante todo el día anterior, Aqua estaba convencida de que Kaizer hubiese derrotado al tipo de la espada mágica sin problemas.
Katsuragi.
O como sea que se llamara.
Sin embargo, la misión de mañana no era una más del montón.
¡El futuro de la ciudad de Axel estaba en juego!
O algo así.
Por lo que necesitaba que Kaizer estuviera en óptimas condiciones.
Algo que claramente no iba a suceder si se lo llevaba a la cama.
—¡Aaaaah!
¡Pero ahora la que está caliente soy yo!
—gritó Aqua revolviéndose el cabello con exasperación— Si no me hubiese estado tocando de esa forma…no estaría en este estado, ¿que se supone que voy a hacer ahora?
Oh, vamos Aqua, se dijo así misma, sabes perfectamente lo que vas a hacer.
Sí.
Ahora mismo iba a entrar, saludaría a sus compañeros y se iría derechito al baño.
Se quitaría esa ropa sucia (después de todo ese sapo gigante la había baboseado toda) prepararía la tina con agua caliente y se metería en ella para finalmente comenzar a tocarse.
Introduciría los dedos bien hasta el fondo de su coño y no pararía hasta acabar por lo menos unas tres veces.
Luego iría a su cuarto, descorcharía un buen vino y bebería hasta quedarse dormida.
—Jeje, de esta forma puedo tener una noche de placer y procurar que Kaizer no gaste energía, ¡Aqua, eres brillante!
Ahora un poco más calmada, puso la mano en el picaporte de la puerta y lo hizo girar.
—¡MÁS FUERTE!
¡QUIERO QUE ME LO HAGAS MÁS FUERTE!
—¡Y-Ya te dije que esto es lo más fuerte que puedo hacerlo!
Al entrar, la diosa del agua se topó con una escena que la dejó boquiabierta.
—¡Kazuma!
¡Dile que lo haga con más fuerza!
—¡A mí no me metan en sus cosas raras!
Darkness se encontraba tumbada en el piso, boca abajo.
Y por alguna razón, Megumin estaba parada sobre su espalda.
—¡A-Aqua!
—dijo la archi maga cuando la vio entrar por la puerta— ¡Por favor!
¡Dile a Darkness que ya no quiero seguir con esto!
—¡No, Megumin!
¡No!
—gritó la crusader entre gemidos de…¿dolor?
No, no.
Más bien eran gemidos de placer— ¡T-Tienes que continuar, por favor!
¡Tienes que pisarme con más fuerza!
¡Solo así sabré si mi cuerpo será capaz de resistir los poderosos pisotones del Destroyer!
Así que…jeje…¡Te lo suplico!
¡Písame más fuerte!
No,no…jeje, pensándolo bien…¡Salta encima mío!
¡Dame patadas!
¡PISOTEA MI CUERPO HASTA QUE YA NO PUEDA LEVANTARME, POR FAVOOOOR!
—¡A-Aqua!
—la llamó de nuevo Megumin, esta vez con un tono suplicante— Dile a Darkness que pare, ¡M-me está incomodando!
—¿Aqua?
—Kazuma se volvió hacia ella.
Estaba sentado en el sillón contemplando lo que sea que estuviesen haciendo las otras dos— Es raro que te pierdas la cena.
¡Espera!
No me digas que otra vez has estado bebiendo y cargando todo a mí cuenta.
—¿Qué?
¡Por supuesto que no!
¿Por quién me tomas?
—Pues no sería la primera vez que te endeudas por una botella de vino.
¡Espera!
No habrás estado pidiéndole dinero prestado a esos tipos turbios de la otra vez, ¿verdad?
—¡T-Tampoco!
—negó la diosa con enfado.
¿Por qué será que Kazuma siempre tenía que estar pensando lo peor de ella?
—¿De verdad?
—el chico la miró con desconfianza— ¿Y entonces que has estado haciendo?
—Pues para tu información, nini desconsiderado, esta diosa responsable se ha pasado los últimos días trabajando muy duro.
Completando todo tipo de misiones de nivel alto, y así ganar un poco de dinero extra.
¿Y sabes qué?
Cuando salga de mis deudas, no pienso invitarte a comer ni aunque te pongas de rodilla, mientras me pides perdón y remarcas lo hermosa que soy.
—Como si estuviese loco para hacer algo así.
Además, se trata de las deudas en donde tu solita te metiste, diosa derrochadora.
—¿QUÉ DIJSTÉEE?
—el hikikomori ya había conseguido sacarla de sus casillas— ¡Atrévete a repetir eso!
¡Te daré un escarmiento divino!
—O-Oye Kazuma…—interrumpió Darkness, quien seguía debajo de Megumin.
Tenía las mejillas sonrosadas y la voz quebrada de la emoción— Si tanto quieres humillar a alguien, ¿por qué mejor no te subes arriba de mi espalda?
Quizás, si me pisan los dos pueda lograr una sensación de dolor mucho más cercana a la que pueda causarme la fortaleza andante…
—¿¡Qué¡?
¡Ni loco hago eso!
Aaaaarrhh, ¡¿POR QUÉ NO PUEDO TENER COMPAÑERAS NORMALES?!
—Bueno, iré a darme un baño —dijo Aqua con voz cansada— estoy toda cubierta de baba de sapo.
—¡A-Aqua!
—la llamó Darkness— ¿E-En verdad fuiste a que unos sapos gigantes te llenen de baba y te manoseen en lugares indecentes con esa lengua tan…grande y viscosa?
Aaaaaah….que envidia….
—¿Qué?
No, no…claro que no.
Quiero decir, no fui para eso.
Fui a…bueno, no importa…me iré bañar.
Nos vemos.
—¡Espera!
—insistió la crusader, quien al parecer hoy tenía muchas ganas de hablar.
Mientras que el hormigueo y la calentura que Aqua estaba sintiendo allí abajo era tal, que no veía la hora de meterse en el agua caliente y empezar a…
Aaaah…quizás sí tendría que habérmelo follado, después de todo.
—¿Vas a bañarte?
En ese caso, ¿por qué no nos bañamos juntas?
—sugirió Darkness.
—¿Eeeh?
¿A-Ahora?
¿Y…y tu entrenamiento?
—Creo que tuve suficiente por hoy.
Además, parece que Megumin no tiene muchas ganas de ayudarme.
—¡Es que sencillamente no estoy hecha para esto!
—protestó la archi maga— Si tanto quieres probar tu resistencia puedo lazarte mi magia explosiva.
—Mmm, ahora que lo mencionas eso no suena tan mal —dijo la rubia, llevándose la mano al mentón en un gesto pensativo.
Como si realmente estuviese considerando la idea de recibir una explosión directo en el cuerpo.
—Disculpen que me meta en su conversación —dijo de pronto la voz de Kazuma Sato.
Quien ahora estaba recostado a lo largo del sofá, con la cabeza apoyada en la mano— pero…Megumin, quiero creer que no estarás pensando en lanzar tu magia explosiva aquí dentro de la casa, ¿verdad?
—¡O-Obivamente que no!
—se apresuró a negar la joven— ¿Por quién me tomas?
Sin embargo, a juzgar por lo roja que se había puesto, Aqua supo que las suposiciones de Kazuma estaban en lo cierto.
Pero optó por no decir más nada.
Estaba muy cansada.
O mejor dicho, muy caliente.
Por lo que empezó a caminar hacia el baño.
—¡A-Aqua!
Espera, iré contigo.
—¿De verdad quieres que nos bañemos juntas?
—Claro, ¿no crees que es una buena oportunidad para que estrechemos nuestro vínculo como compañeras?
—S-Sí…supongo…
—¡Genial!
¡V-vamos de una vez entonces!
Aqua no sabía bien por qué, pero tenía el presentimiento de que Darkness nos buscaba simplemente “fortalecer el vínculo”.
De hecho, desde hace un par de días Aqua sentía que la crusader la miraba de forma rara.
Como si quisiera decirle, o más bien preguntarle algo.
Sin terminar de reunir el valor para hacerlo.
¿Será que estaba esperando a que estuvieran solas?
Darkness…en serio, no me caes mal, ni nada por el estilo…pero hoy ¡Definitivamente no es un buen momentooo!
—¡Oigan!
—gritó una voz enérgica y aniñada— ¡Si ustedes van a compartir un baño juntas, yo también quiero!
—¿¿M-Megumin??
—dijeron al unísono Aqua y Darkness.
—Si van a hacer eso de estrechar el vínculo, yo también quiero participar.
—E-Entiendo— dijo Darkness con un poco decepción.
Parece que al final si buscaba quedarse a solas con Aqua— supongo que no está mal que nos bañemos las tres juntas, ¿verdad Aqua?
—Mjm…—murmuró la diosa con resignación.
—Oigan, ¿de verdad van a bañarse las tres juntas?
—preguntó Kazuma, su cabeza ahora se asomaba por el respaldo del sofá.
—Sí, ¿qué tiene?
—la archi maga lo miró con desconfianza.
—N-Nada…
es solo que creo que eso me pone un poco horney.
¿Puedo bañarme con ustedes también?
—Por supuesto que no —respondió Megumin.
—A-A mí no me importaría —admitió Darkness poniendo su cara de pervertida.
Sin embargo, al ver las expresiones de sus dos compañeras añadió: —B-Bueno…quizás en otra ocasión.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com