Una cabeza piensa mejor… sino tiene cuerpo - Capítulo 1
- Inicio
- Todas las novelas
- Una cabeza piensa mejor… sino tiene cuerpo
- Capítulo 1 - 1 Prologo
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
1: Prologo 1: Prologo Debería estar muerto Eso fue lo primero que me dije en el momento en que abrí los ojos.
Todo era confuso, borroso y extraño… demasiado extraño.
Estaba oscuro.
Demasiado oscuro para distinguir cualquier cosa.¿Dónde estaba?
—¡Holaaa!
¡Holaaa!—Grité, pero mis palabras eran ahogadas por la misma oscuridad, aumentando mi incertidumbre.
Intenté mover los brazos, pero no pude.
En realidad, no podía mover nada de mi cuerpo.
Solo era capaz de mover los ojos y la cabeza.
¿Qué pasa?
Tal vez era la cuarta o quinta vez que me hacía esa pregunta.
Forzando la memoria, lo único que vino a mi mente fue el fuerte sonido de un claxon, seguido del chirrido de unas llantas… y luego, dolor.
¡Cielos, me han atropellado!
Un miedo intenso comenzó a abrumarme.
¿Será por eso que no puedo mover mi cuerpo?
¿Por el accidente?
Si es así, prefiero morir antes de seguir viviendo como un cuadripléjico.
No será un estorbo para nadie.
Ni para mi familia.
No sentí dolor, pero… ¿por qué no podía ver nada?
¿Acaso el accidente también me dejó ciego?
Mientras más pensaba, más sombría se volvía mi situación.
Entonces, la tierra tembló.
En lo alto, una grieta se abrió y los molestos rayos del sol entraron de golpe, cegándome.
Tardé varios minutos en adaptarme.
Ahora podía ver con claridad mi entorno… y lo que vi me aterrorizó.Me asustó mucho.
¿Qué carajos…?
A mi alrededor había cadáveres.
Muchos cadáveres, apilados unos sobre otros, formando una pequeña montaña.
Y yo estaba en el centro de ella.
La sensación era asfixiante, claustrofóbica.
No quería quedarme ahí.
Quería salir.
Hice todo lo posible por levantarme y, a diferencia de las veces anteriores… lo estaba logrando.
¡No!
No me estaba levantando.
Estaba flotando.
Me elevaba lentamente hacia aquella abertura.
No me importaba la razón.
Solo quería salir de ahí, escapar de esa pesadilla.
Minutos después, lo había logrado.
Realmente lo logré.Soy libre.
Salí de ese infierno.
El calor del sol, la frescura del viento y la belleza del cielo se sintieron tan bien que tuve ganas de llorar.
Y lo hice.
Sentí cómo mis lágrimas mojaban mis mejillas.
Quise tocarlas… pero no pude.
Extrañado, bajé la mirada.
Nada.
Miré de derecha a izquierda, de arriba hacia abajo.
Nada.
Absolutamente nada.
Entonces comprendí el horror.
No tenía cuerpo.
Solo era una cabeza flotante.
El impacto fue tan grande que me quedó paralizado.
¿Qué demonios estaba pasando?¿Por qué yo?
Las preguntas se amontonaban como una avalancha, provocándome una punzada en la cabeza.
por el rabillo del ojo vi a una especie de lagartija perdiéndose en la niebla.
Fue así como descubrí que ya no estaba en casa.
Había reencarnado en otro mundo.
No como un humano.
No como un animal.
Ni siquiera como un objeto.
Sino como…una maldita cabeza flotante.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com