Una vez más: No se permiten errores - Capítulo 15
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15: capítulo 15.
15: capítulo 15.
Los cuatro estaban sentados en uno de los sofás nuevos de la casa del clan.
[Andaya: ¿De verdad, Steve, no sabes quién es él?] Steve observó de arriba abajo a Parca.
[Steve: Dijiste que es de la capital, ¿no?
La verdad, no sé quién es en lo absoluto.] Andaya suspiró.
[Andaya: Astlas, ¿podemos hablar un minuto?] Ambos se pusieron de pie y se dirigieron a un lugar más privado.
[Andaya: ¿En qué estabas pensando?
¿Un villano?] Astlas no respondió.
[Andaya: ¿Por qué no un héroe?] Los reclamos de Andaya hicieron que Astlas se molestara.
[Astlas: ¡¿Por qué no un villano?!
¡¿Dime?!] Andaya guardó silencio.
[Astlas: ¡Siempre ven a los villanos como seres de destrucción!] Andaya alzó la voz.
[Andaya: ¡Eso es lo que son!
¡Son seres de oscuridad, por algo son villanos!] Astlas chasqueó los dientes.
[Astlas: ¡No todos los villanos son lo que tú crees!
Incluso los héroes, o los que se hacen llamar así, son los que más te apuñalan por la espalda.
Confío en Parca… por el momento.] Ambos estaban tensos, sudando por la discusión.
[Astlas: Seremos el primer clan donde los reclutas no sean los típicos “héroes”.] Andaya miró de reojo a Parca, que estaba sentado hablando con Steve.
[Andaya: Nos meterás en problemas… te lo digo.] Astlas suspiró.
[Astlas: No puedes estar segura de eso.
Algunos villanos no lo son porque destruyan todo, sino porque son capaces de arriesgarlo todo por salvar lo que realmente les importa.] Hubo un silencio total por unos segundos.
[Andaya: Está bien… dejaré que el clan sea lo que tú quieras.
Eres el líder, tú decides…] Astlas sonrió.
[Andaya: Pero no confío en ninguno de los que traigas.
Si caes, no caeré contigo.
Te adoro, te admiro… pero hay veces que pienso que te arriesgas demasiado.] Astlas puso su mano sobre el hombro de Andaya.
[Astlas: Me conoces.
No haría una locura sin saber las consecuencias.
Todo saldrá bien.] Andaya suspiró.
Ambos regresaron al sofá.
[Andaya: Escucha, Parca.
Aceptaré que seas parte del clan, pero si intentas algo… te mataré.] Dijo mientras sacaba su espada corta.
[Parca: Eso no pasará.
Ustedes no son personas a las que consideraría enemigas.
Seré un miembro más.] Andaya no bajó la guardia.
[Steve: Bueno, hablemos mañana.
Ahora, a dormir.] Astlas asintió.
[Astlas: Parca, habitación número 3.] Le lanzó las llaves.
Parca las atrapó y asintió.
[Andaya: Ya estás advertido.] Todos se fueron a descansar.
[Andaya: Buenos días.] Bajó las escaleras hacia donde estaba Steve.
[Steve: Buenos días.] Astlas también bajó, más despierto que Andaya.
[Astlas: Veo que madrugas mucho, Steve.] Steve rió levemente.
[Steve: Desde las 4:00 de la madrugada estoy despierto y trabajando.] Astlas chocó puños con él.
[Parca: Buen día.] Estaba sentado en el sofá, leyendo un periódico.
[Steve: Parca se levantó a las 5:00.
Habló conmigo un rato.] Astlas lo observó.
[Astlas: Bueno, como sea.
Andaya, quiero que le muestres todo el lugar a Parca.
Parca, haz todo lo que Andaya te pida y, por favor…] Los miró a ambos.
[Astlas: No quiero que Steve me dé quejas de ninguno de los dos.] Andaya alzó el pulgar, aún medio dormida.
Parca asintió.
[Andaya: Pero… ¿a dónde vas?] Astlas abrió la puerta.
[Astlas: Voy a un encargo.
Volveré en la tarde.] Andaya se puso alerta.
[Andaya: ¿Todo el día?
Iré contigo.] Astlas sonrió con pena.
[Astlas: Es muy peligroso para ti.
Debo ir a un lugar que no conozco bien, pero tiene que ver con nuevas reclutas.] Andaya alzó nuevamente el pulgar.
[Andaya: Que te vaya bien.] Astlas salió de la casa del clan y se dirigió a la capital.
Después de unos minutos.
[Astlas: Dijo que en la plaza…] Llegó a la plaza central.
Varios guardias encapuchados lo esperaban, montados en relucientes caballos blancos con armadura azul.
[Astlas: Ohh… sí que son hermosos esos caballos.] La fiscal y un guardia veterano lo esperaban.
[Astlas: Ya llegué.] Se acercó a la fiscal.
[Fiscal: Llegaste antes de lo previsto.
Me gusta eso.] Sostenía varios papeles en sus brazos.
[Astlas: ¿Y eso?] [Fiscal: Aquí están todos los gastos de la misión.] Astlas asintió, observando cómo los guardias se despedían de sus familias.
[Fiscal: Esta misión es muy arriesgada.
No se garantiza que todos regresen… ni siquiera usted, joven Astlas.] Astlas guardó silencio.
[Fiscal: Pero son los mejores.
No morirán en vano.] [Astlas: No lo dudo.] Dos aventureros llegaron.
[Fiscal: Ellos son los más fuertes del clan Susuki.] [Astlas: Un placer, soy Astlas, líder del clan Instinto.] [Miku: Soy Miku, líder del clan Susuki.] [Akaju: Akaju, segundo al mando.] [Miku: ¿Eres Astlas?
El de las estadísticas en 1…] Astlas la miró seriamente.
[Miku: Pero también el estratega del que todos hablan.] Astlas relajó la expresión.
[Astlas: Ese mismo.] [Fiscal: Es momento.] Un caballo negro con armadura roja esperaba.
[Fiscal: Ese es suyo.] Astlas se acercó, impresionado.
[Astlas: Qué caballo tan… imponente.] Intentó acariciarlo, dudando.
El caballo bajó la cabeza.
[Astlas: ¿En serio?] Lo acarició y montó.
[Miku: Motívelos.] Astlas asintió.
[Astlas: Soy Astlas, líder del clan Instinto.
Hoy lucharé en primera línea con ustedes.] Silencio.
[Astlas: Sé lo que piensan… “¿cómo alguien con estadísticas en 1 puede liderarnos?”] Miró a todos.
[Astlas: Puede que sea débil… pero también soy fuerte.
Y necesito su ayuda.] Los guardias comenzaron a animarse.
[Astlas: Son 30 personas bajo mi responsabilidad… y los mantendré a salvo.] Sonrisas aparecieron.
[Astlas: ¡Ahora… cumplamos la misión!] Todos gritaron y partieron hacia el sur.
[Miku: Iremos a una torre abandonada.] El capitán Freck se acercó.
[Freck: Mi misión es mantenerlo con vida.] [Felicia: Hola, soy Felicia.] Astlas notó sus orejas de gato.
[Astlas: ¿Eres… una medio bestia?] [Felicia: Así es.] Montaba un lobo gigante.
[Felicia: Son más ágiles que los caballos.] [Astlas: Interesante…] Llegaron al desierto.
[Freck: Ahí está la torre.] [Miku: No hay monstruos.] De pronto… Una luz blanca parpadeó.
[Astlas: ¿Qué es eso?] Otra vez.
[Freck: ¡Formación!
5… 4…] Astlas fijó la mirada.
[Astlas: Eso no es… ¡mierda!] Con una patada movió el caballo del capitán.
[Freck: ¡1!] Dos rayos de luz atravesaron a un guardia y su caballo.
[Felicia: ¡Nos atacan con haces de luz!]