Una vez más: No se permiten errores - Capítulo 18
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18: Capítulo 18.
18: Capítulo 18.
Todos descendieron por las escaleras de la torre en silencio.
El ambiente era pesado, como si el aire mismo cargara con el peso de lo ocurrido.
El sonido de los pasos retumbaba en las paredes mientras la tensión aún no desaparecía.
Al llegar a la base, Astlas se detuvo.
[Astlas: Aurora…] Ella levantó la mirada lentamente, con una expresión apagada.
[Astlas: Tú mataste a diez guardias con tus haces de luz.
Heriste gravemente a nuestro capitán… y dañaste mentalmente a varios más.
¿Qué tienes para decir?] El silencio se volvió denso.
Aurora bajó la cabeza, sus manos temblaban ligeramente.
[Aurora: Sé que unas disculpas no arreglarán nada… pero de verdad lo siento.] Hizo una pausa, apretando los puños.
[Aurora: Estoy dispuesta a aceptar cualquier castigo que me imponga… amo.] Astlas soltó un suspiro largo.
Antes de que pudiera responder, una voz interrumpió.
[Capitán: Astlas… chicos… regresaron.] Todos giraron.
El capitán, aún inestable, se sostenía apenas de pie.
Su estado era evidente, pero seguía firme.
Astlas asintió levemente.
[Miku: Fue más difícil de lo que esperábamos.] Los presentes mostraban signos claros de agotamiento.
Solo Astlas y Aurora parecían mantenerse en pie sin problemas.
Aurora dio un paso al frente.
[Aurora: Señor… le pido mis más sinceras disculpas.] El capitán la observó confundido.
[Capitán: ¿A esta qué le pasó?] Astlas soltó una pequeña risa.
[Astlas: La derroté en un duelo… y ahora me considera su amo.] Aurora asintió sin dudar.
Sin decir más, levantó ambas manos.
Un círculo mágico de color verde comenzó a formarse entre sus palmas.
[Aurora: Sanador.] La energía se expandió como una onda suave que atravesó a todos los presentes.
Las heridas comenzaron a cerrarse.
El dolor desaparecía poco a poco.
El agotamiento se disipaba.
[Astlas: Guau…] Aurora sonrió levemente.
[Aurora: Te sorprendes por cualquier cosa, amo.] Astlas respondió con una sonrisa ligera.
Pasaron unos minutos mientras Aurora terminaba de sanar completamente a todos.
El ambiente, aunque más tranquilo, seguía cargado de emociones.
[Aurora: De nuevo… lo siento.] Astlas tosió suavemente, recuperando la compostura.
[Astlas: Bien… es hora de regresar a la capital.] El grupo salió de la torre.
El cielo comenzaba a oscurecerse, tiñendo el desierto de tonos rojizos.
El viento levantaba arena a su paso.
Aurora observó el entorno.
[Aurora: Es mejor quedarnos.
De noche salen monstruos mucho más peligrosos.] Miró a los demás.
[Aurora: Para mí no son problema… pero para ustedes sí.] Astlas la observó fijamente.
[Astlas: No tardaremos nada.] Los demás se acercaron, cada uno tocando el hombro de Astlas.
Aurora frunció el ceño.
[Aurora: No entiendo…] Astlas tomó su mano.
[Astlas: Ya lo verás.] Una leve sonrisa apareció en su rostro.
[Astlas: ¡Teletransportación!] Un rayo púrpura descendió del cielo, envolviéndolos por completo.
En un instante… desaparecieron.
El mismo rayo cayó en el castillo de la capital.
[Rey: ¿Eh?] Los guardias reaccionaron al instante, desenvainando sus espadas.
El humo cubrió el lugar.
[Miku: Eso fue… increíble.] Cuando el humo se disipó, todos pudieron verlos claramente.
[Rey: Astlas…] Los guardias bajaron sus armas.
Astlas caminó unos pasos al frente… y bajó la mirada.
[Astlas: Rey…] El rey lo observó con seriedad.
[Rey: Astlas… ya veo…] Hizo una pausa.
[Rey: ¿Cuántos murieron?] El silencio volvió.
Astlas apretó los puños.
[Astlas: Diez… no pude hacer nada.] En ese momento, Aurora fue derribada al suelo por los guardias y amarrada.
[Aurora: Amo…] Intentó hablar, pero las palabras no salían.
[Rey: Alto.] Todos se detuvieron.
[Rey: Es propiedad de Astlas.
Él pagó por ella.] Los guardias dudaron, pero finalmente la soltaron.
Aurora se levantó lentamente.
[Rey: Es lamentable la pérdida… pero mira el lado positivo.
No fueron todos.] El capitán dio un paso al frente, aún debilitado.
[Capitán: Majestad.] El rey lo miró con sorpresa.
[Rey: Capitán… sigues en pie.] [Capitán: Las pérdidas no fueron culpa de Astlas.
Era mi responsabilidad.] Bajó la cabeza.
[Capitán: Aceptaré cualquier castigo.] El rey negó con la cabeza.
[Rey: En una misión… siempre hay pérdidas.] El ambiente se volvió solemne.
Más tarde… En la plaza de la capital.
Una multitud se había reunido.
[Guardia: ¡Ciudadanos!
¡Demos la bienvenida a los guerreros que regresan de su misión!] Astlas observaba en silencio.
[Astlas: Nos tomó un día llegar… y otro completar la misión…] El cielo ya comenzaba a oscurecer.
[Guardia: ¡La fugitiva Aurora ha sido capturada!] Murmullos recorrieron la multitud.
[Guardia: ¡De los 30 guardias enviados… solo 20 regresaron!] El ambiente cambió.
El dolor se sintió en el aire.
[Guardia: ¡A continuación… sus nombres!] Uno a uno, los nombres fueron mencionados.
Los gritos comenzaron.
Madres, padres, familias enteras rompieron en llanto.
Algunos caían al suelo.
Otros gritaban con rabia.
La escena era caótica.
[Guardia: ¡Silencio!] Poco a poco, el ruido bajó.
[Guardia: ¡Los representantes de la misión!] Astlas, Miku, Akaju y el capitán avanzaron.
[Mujer: ¡¿Representantes?!] Todos voltearon.
[Mujer: ¡Si fueran tan buenos, mi hijo no estaría muerto!] La multitud comenzó a agitarse.
[Guardia: ¡Silencio!] Pero ya era tarde.
El resentimiento estaba desatado.
Aurora y Felicia avanzaron.
[Felicia: Yo soy Felicia… hermana de Aurora.] [Aurora: ¡No—!
Yo soy Aurora… la responsable.] Las miradas de odio cayeron sobre ella.
Un tomate impactó su rostro.
Luego otro.
Y otro más.
En segundos… todo se volvió una lluvia de objetos.
[Astlas: ¡Oigan!] Pero nadie escuchaba.
Felicia dio un paso adelante.
[Felicia: Yo me quedaré contigo.] Aurora temblaba.
[Aurora: Yo…] Una explosión de energía detuvo todo.
[Astlas: ¡BASTA!] Un relámpago brillaba en su mano.
El silencio cayó de golpe.
[Astlas: No permitiré esto.] Se colocó frente a ellas.
[Astlas: Son parte de mi gremio.] [Mujer: ¡¿Entonces tú también eres un villano?!] Los objetos volaron hacia él.
Pero fueron destruidos antes de alcanzarlo.
Guardias, Aurora y Felicia lo protegieron.
El rey se levantó.
[Rey: ¡Basta!] Todos se detuvieron.
[Rey: No apoyamos villanos… apoyamos a quienes protegerán este reino.] El silencio volvió.
[Mujer: Ese chico es peligroso.] Astlas lanzó una manzana.
[Astlas: Cállate.] Mostró su perfil.
[Astlas: No puedo subir mis stats.] Guardó el panel.
[Astlas: Pero sí puedo luchar.] Miró a todos.
[Astlas: Mi objetivo es uno solo… matar al señor oscuro.] El silencio se volvió absoluto.
[Hombre: ¿De verdad…?] [Astlas: Sí.] Las personas comenzaron a acercarse.
Esperanza… mezclada con miedo.
Pero la misma mujer habló otra vez.
[Mujer: ¡No pudiste salvar a diez!] Astlas se quedó callado.
[Mujer: ¡¿Y salvarás el mundo?!] El silencio pesó.
Entonces… Una nueva voz rompió el ambiente.
[???: Eso es porque son débiles.] Todos giraron.
Una figura apareció entre la multitud.
Vestía como un doctor de la plaga… con una enorme hoz apoyada en su hombro.
[???: Oh… ¿interrumpo algo?] Levantó la mano con tranquilidad.
[???: Hola.] El ambiente… cambió por completo.