Una vez más: No se permiten errores - Capítulo 23
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23: capítulo 23.
23: capítulo 23.
Felicia caminaba lentamente por aquel vacío blanco e infinito.
No había cielo.
No había suelo.
No existía sonido alguno aparte de sus propios pasos.
[Felicia: Es increíble este lugar…] Miró hacia arriba, pero solo encontró más vacío.
[Felicia: Debo encontrar al amo Astlas y a Aurora rápido.] Una voz femenina resonó detrás de ella.
[La-Entidad: ¿Por qué caminas en el mismo lugar?] Felicia reaccionó de inmediato, sacando sus garras.
[Felicia: ¿Quién eres?] Frente a ella apareció una mujer cubierta parcialmente por sombras negras.
Sus ojos brillaban tenuemente entre la oscuridad.
[La-Entidad: No importa.
Solo soy alguien a quien enviaron.] Felicia entrecerró los ojos y comenzó a acercarse lentamente.
[Felicia: ¿Quién te envió y para qué?] [La-Entidad: Para colocarte una prueba.] La mujer soltó un pequeño bostezo, claramente aburrida.
[Felicia: ¿Estás cansada?] La-Entidad suspiró.
[La-Entidad: La verdad… tengo pereza.] Felicia ladeó un poco la cabeza.
[Felicia: Tengo preguntas.] [La-Entidad: Pues se quedarán dentro de tu cabeza porque no responderé nada.] Felicia frunció el ceño.
[Felicia: ¿Por qué?] La-Entidad levantó una mano y una enorme puerta blanca apareció detrás de ella.
[La-Entidad: Solo supera la prueba.
Sé que todo cambió demasiado rápido y estás confundida… pero así soy yo.
Me gusta que las cosas pasen rápido.] Felicia observó la puerta.
[Felicia: ¿Y por qué debería entrar?] La expresión de La-Entidad se volvió molesta.
[La-Entidad: Ya basta de preguntas.
Si completas la prueba sin morir, responderé todo lo que quieras.] Felicia dudó unos segundos.
[Felicia: Está bien… pero quiero ver a Astlas.] Al escuchar ese nombre, el cuerpo de La-Entidad tembló levemente.
Sus ojos reflejaron miedo.
Un miedo auténtico.
[Felicia: ¿Estás bien?] La mujer permaneció unos segundos en silencio, como si acabara de presenciar algo horrible.
[La-Entidad: No es nada que te importe.] Sus ojos seguían inquietos.
[La-Entidad: Ese tal Astlas está aquí.
Todos tus amigos también están realizando pruebas.] Luego comenzó a susurrar algo casi inaudible.
Felicia entrecerró los ojos.
[Felicia: ¿Qué dijo…?] Observó el movimiento de sus labios.
[Pelea… peligro… alguien peligroso…] Felicia abrió los ojos de golpe.
[Felicia: ¡¿Hay alguien peligroso aquí?!] La-Entidad pareció volver en sí.
[La-Entidad: Uno de tus amigos está con la original.
Ella vio algo… y todas nosotras sentimos lo mismo.] [Felicia: ¿Nosotras?
¿Original?] La mujer se quedó callada por un instante.
[La-Entidad: Hablé de más.] Sin previo aviso, empujó a Felicia dentro de la puerta blanca.
[Felicia: ¡AHHHHH!] Pero no cayó.
Al abrir los ojos descubrió que estaba de pie en un lugar completamente negro.
[Felicia: ¿Eh…?] La voz de La-Entidad resonó por todo el espacio.
[La-Entidad: Bienvenida a la prueba.] Varias luces comenzaron a encenderse lentamente.
[La-Entidad: Ahora enfrentarás un obstáculo que jamás imaginaste volver a ver.] Frente a Felicia apareció una pequeña casa.
Y dentro de ella… Una bebé descansaba en una cuna junto a una pareja cubierta por sombras.
[Felicia: ¿Quiénes son ellos?] Se acercó lentamente.
[Hombre: Qué linda es nuestra hija.] [Mujer: Sí… somos muy afortunados.] Felicia observó mejor a la bebé.
Tenía orejas felinas.
Y una marca extraña en la frente.
[Felicia: Esa marca…] [Hombre: Tiene la Marca Patriarcal.] La-Entidad apareció parcialmente desde una sombra cercana.
[La-Entidad: La Marca Patriarcal representa un estatus absoluto entre los semi humanos.
Quien nazca con ella está destinado a convertirse en líder de su clan.] Felicia abrió los ojos sorprendida.
[Felicia: ¿Esa bebé… soy yo?] [La-Entidad: Correcto.
Tenías tres días de nacida.] Felicia sonrió levemente.
[Felicia: Je… era una bebé linda.] Alguien tocó la puerta.
Un semi humano gordo, con una sonrisa enorme y otra Marca Patriarcal en el cuello, entró a la casa.
[Felicia: Él también tiene la marca.] [Hombre: ¡Gran Patriarca!
Nuestra hija…] [Mujer: ¡Nuestra pequeña nació con la marca!] El anciano abrió los ojos con emoción y corrió hacia la cuna.
[Gran Patriarca: La elegida…] La pareja sonrió llena de orgullo.
[Mujer: ¿Qué sucederá con ella?] El Gran Patriarca tomó una daga y un báculo al mismo tiempo.
[Gran Patriarca: ¿Combate físico o magia?] Felicia se asustó.
[Felicia: ¡¿Qué clase de pregunta es esa para una bebé?!] [Gran Patriarca: Puede convertirse en cualquier cosa.
Para la futura líder nada será imposible.] Luego sonrió ampliamente.
[Gran Patriarca: Cuídenla bien.
Quiero verla fuerte cuando aprenda a caminar.] El anciano salió emocionado de la casa.
La-Entidad observó a Felicia.
[La-Entidad: Qué sorpresa.
No estás llorando.] Felicia cruzó los brazos.
[Felicia: Mi maestro decía que de pequeña era tranquila.
Aurora también lo era.] La madre tomó a la bebé en brazos.
[Mujer: Vamos, pequeña Rosa.
Debemos prepararte para la ceremonia.] Felicia se congeló.
[Felicia: ¿Rosa…?] Miró a La-Entidad.
[Felicia: Yo me llamo Felicia.] [La-Entidad: Felicia fue el nombre que te dio tu maestro.] La sonrisa de la mujer desapareció.
[La-Entidad: Pero tu verdadero nombre es…] [Hombre: Estamos orgullosos de ti, Rosa Matademonios.] Felicia quedó completamente inmóvil.
[Felicia: ¡¿Matademonios?!] La-Entidad comenzó a reírse.
[La-Entidad: Admito que el apellido da un poco de risa.] Felicia infló las mejillas, molesta.
[Felicia: ¡No te burles!] La-Entidad chasqueó los dedos.
El tiempo avanzó de golpe.
Ahora la pequeña Rosa corría alegremente por una enorme sala decorada para una ceremonia.
[La-Entidad: Los semi humanos realmente crecen rápido.] Felicia asintió.
[Felicia: Somos mitad bestias.
Aprendemos antes que los humanos.] Varias mujeres semi humanas observaban a la niña con ternura.
[Gran Patriarca: ¿Cómo te la estás pasando, pequeña Rosa?] [Felicia pequeña: ¡Muy bien!
¡Me encanta mi vestido!] La Felicia actual comenzó a llorar en silencio.
[La-Entidad: ¿Por qué lloras?] Felicia se limpió las lágrimas.
[Felicia: Porque… era feliz.] Su voz tembló.
[Felicia: Me da tristeza recordar que alguna vez sonreí tanto.] El Gran Patriarca acarició la cabeza de la niña.
[Gran Patriarca: Hoy serás presentada como la futura líder del clan de los mitad felinos.] La pequeña Rosa sonrió emocionada y salió corriendo.
[Felicia pequeña: ¡Esto es divertido!] La-Entidad volvió a chasquear los dedos.
La noche llegó.
Los invitados comenzaron a entrar.
Felicia observó cómo varios humanos eran recibidos dentro del pueblo.
[Felicia: Humanos…] [La-Entidad: ¿Sucede algo?] [Felicia: Mi maestro decía que los humanos odiaban a los semi humanos.] La-Entidad cerró los ojos lentamente.
[La-Entidad: La mayoría de humanos son estúpidos.] Un hombre elegante se acercó a Rosa.
[Humano: Así que esta es la futura líder.] Se inclinó y besó la mano de la niña.
[Humano: Mucho gusto, pequeña Rosa.] La Felicia actual sintió rechazo inmediato.
Algo dentro de ella odiaba esa sonrisa falsa.
[Felicia pequeña: No me agrada ese hombre.] Su padre soltó una pequeña risa.
[Hombre: No digas eso.
Él ha ayudado mucho al clan.] La Felicia actual apretó los puños.
[Felicia: Yo tenía razón…] Las luces del escenario se encendieron.
El padre de Rosa subió a la tarima.
[Hombre: ¡Gracias a todos por asistir hoy!] Los aplausos llenaron el lugar.
[Hombre: ¡Comencemos la ceremonia!] Sin embargo… El Gran Patriarca no aparecía.
La tensión comenzó a crecer.
Entonces el humano sonrió y subió lentamente a la tarima.
[Humano: Qué hermoso es este lugar.] Los semi humanos lo escuchaban atentos.
[Humano: Me conmueve ver tantas sonrisas…] Su expresión cambió por completo.
[Humano: Aunque es una pena que el Gran Patriarca esté enterrado bajo tierra con el pecho atravesado.] El silencio fue absoluto.
El padre de Rosa abrió los ojos horrorizado.
[Humano: Así que decidí darles un regalo.] Sonrió ampliamente.
[Humano: ¡Una muerte hermosa a manos de mis hombres!] De repente… Decenas de humanos armados comenzaron a invadir el pueblo.
Los gritos llenaron el lugar.
La sangre salpicó el suelo.
[Humano: ¡Feliz día, Rosa Matademonios!] [Mujer: ¡¿Qué está pasando?!] La madre de Rosa observaba el caos con terror mientras los gritos y el sonido de espadas llenaban el lugar.
Los semi humanos corrían desesperados intentando escapar de la masacre.
[Mujer: ¡Rosa, vámonos ahora!] Tomó con fuerza la mano de la pequeña y comenzó a correr entre la multitud.
[Hombre: ¡Cariño, rápido!
¡No hay tiempo!] El padre de Rosa apareció cubierto de sangre ajena mientras apartaba a varios humanos con sus garras.
Los tres comenzaron a correr juntos atravesando el pueblo en llamas.
El humo cubría el cielo.
Las casas ardían.
Los gritos de dolor parecían no terminar nunca.
[Felicia actual: …] La Felicia del presente observaba todo con el cuerpo temblando.
Aunque sabía que era un recuerdo… Seguía doliendo.
[Humano: ¡¿A dónde creen que van?!] La voz de Evil resonó detrás de ellos.
El padre de Rosa se detuvo bruscamente y giró lleno de rabia.
Sus pelos estaban completamente erizados.
[Hombre: ¡Maldito bastardo!] Evil soltó una pequeña risa mientras caminaba lentamente hacia ellos.
[Humano: ¿Por qué tanto odio?] [Hombre: ¡¿Todavía preguntas eso?!] Evil sonrió aún más.
De un instante a otro se lanzó hacia él con su espada.
[Felicia pequeña: ¡Papá!] La hoja iba directamente hacia la garganta del hombre.
Pero antes de impactar— [Gran Patriarca: ¡Dragón de Fuego!] Un enorme dragón hecho de llamas apareció de golpe y chocó contra Evil, obligándolo a retroceder.
[Humano: ¡¿Sigues vivo?!] El Gran Patriarca apareció cubierto de heridas graves.
Tenía sangre bajando por el pecho y la espalda, pero aun así sostenía su báculo con firmeza.
[Gran Patriarca: Soy uno de los hechiceros más poderosos del continente.] El dragón de fuego rugió ferozmente.
[Gran Patriarca: No moriré tan fácilmente… y mucho menos contra un idiota como tú.] El calor de las llamas hizo temblar el suelo.
Evil sonrió emocionado.
[Humano: Entonces demuéstralo.] Corrió nuevamente hacia él.
[Gran Patriarca: ¡Corran!
¡Yo lo distraeré!] El anciano bloqueó el ataque de Evil usando el báculo y luego lanzó al dragón de fuego directamente contra él.
La explosión iluminó toda la zona.
[Gran Patriarca: ¡Jamás me derrotarás!] Por un momento pareció que Evil iba a morir.
Pero entonces— [Humano: ¡Qué poder tan increíble!] Con un solo corte destruyó la cabeza del dragón de fuego.
Las llamas explotaron alrededor.
[Evil: ¡Ayuda!] Varios humanos armados aparecieron corriendo desde diferentes direcciones.
[Gran Patriarca: ¡Cobarde!
¡¿Dónde quedó el uno contra uno?!] Aun rodeado, el anciano esquivó múltiples ataques mientras lanzaba hechizos de fuego.
Pero Evil sonrió.
[Humano: Esa es tu debilidad.] En un movimiento rápido, cortó el brazo donde el Gran Patriarca sostenía el báculo.
[Gran Patriarca: ¡AAAHHH!] El brazo cayó al suelo junto con el báculo.
Y antes de que pudiera reaccionar… Los demás humanos lo atravesaron repetidas veces con sus espadas.
[Humano: ¡¿Qué pasó?!] Evil se inclinó frente al anciano agonizante.
[Humano: ¿No dijiste que sería difícil matarte?] El Gran Patriarca, aún escupiendo sangre, levantó la cabeza lentamente… Y le escupió sangre directamente en el rostro.
La expresión de Evil se deformó de ira.
Y en ese instante… El recuerdo permitió revelar completamente el rostro del humano.
[La-Entidad: ¡Imposible…!] Incluso ella parecía sorprendida.
[Humano: ¡MUERE!] Evil atravesó el pecho del Gran Patriarca con una estocada final.
El anciano murió de pie.
Mientras tanto… La familia de Rosa seguía corriendo hacia la zona costera del pueblo.
[Hombre: ¡Allí está el mar!] Abajo, varias balsas flotaban junto a los acantilados.
[Hombre: ¡Si bajamos por las escaleras de cuerda podremos escapar!] Pero al acercarse… Los tres se congelaron.
Las escaleras habían sido cortadas.
Y debajo de ellas había cuerpos.
Semi humanos muertos flotando sobre el agua teñida de rojo.
[Hombre: …Hijos de perra.] El padre de Rosa liberó sus garras y mató rápidamente a varios humanos que se acercaban.
La sangre salpicó su rostro.
[Hombre: ¡Rápido, busquen una salida!] Miró desesperadamente hacia abajo.
Entonces vio una pequeña balsa aún intacta cerca de las rocas.
Sus ojos brillaron de esperanza.
[Hombre: ¡Allí!] Se acercó rápidamente al borde del acantilado.
[Hombre: Rosa, escucha con atención.] La niña estaba llorando.
[Hombre: No tengas miedo.] Intentó sonreírle.
[Hombre: Te lanzaré hacia la balsa.
Luego mamá y yo iremos contigo.] La pequeña Rosa asintió temblando.
[Felicia pequeña: O-okay…] El padre tomó aire.
[Hombre: Bien… aho—] De repente… Una espada atravesó tanto el pecho del padre como el de la madre al mismo tiempo.
[Felicia pequeña: ¡MAMÁ!
¡PAPÁ!] Detrás de ellos estaba Evil, sonriendo tranquilamente.
[Humano: Maldición.] Miró su espada con decepción.
[Humano: Quería atravesarlos a los tres de una vez.] Sacó lentamente la espada de sus cuerpos.
La sangre cayó sobre el suelo.
La madre de Rosa apenas podía mantenerse consciente.
[Mujer: Rosa…] Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
[Mujer: No importa lo que pase…] Tosió sangre.
[Mujer: Debes sobrevivir.] Con las pocas fuerzas que le quedaban… Empujó a Rosa hacia el vacío.
[Felicia pequeña: ¡NOOOOO!] La niña cayó hacia el mar mientras veía a sus padres alejarse lentamente.
Sus manos intentaban alcanzarla.
Pero ya era demasiado tarde.
Y lo último que vio antes de caer… Fue a Evil sonriendo entre la sangre y las llamas.