Vegetta777 - Saga de Planeta Vegetta - Capítulo 10
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- Capítulo 10 - 10 POR MI FAMILIA
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10: POR MI FAMILIA 10: POR MI FAMILIA POR MI ESPOSA: —¿Aceptas a Ángel como tu querido esposo?
—preguntó el sacerdote a una bella mujer que yacía frente a un joven Ángel.
—Acepto —contestó la mujer sin mucho ánimo.
—Y tú Ángel, ¿la aceptas como tu querida esposa?
—Yo también acepto… —dijo sin refunfuñar.
—Por ello, los declaro como marido y mujer.
Una vez pronunciado estas últimas palabras el público frente a ellos festejó de sobremanera.
Unos hombres, muy bien vestidos, en el fondo del escenario; se estrecharon la mano, como si hubieran terminado de cumplir un tratado o pacto.
—Ahora, puedes besar a la novia —dijo finalmente el sacerdote.
Ángel dio un beso rápido hacia la chica delante que ahora sería su esposa.
—Bueno, espero dar lo mejor de mí para poder mantener a nuestra futura familia, M… —No digas mi nombre… Aunque nuestro inicio haya sido espantoso, intenté que logres sentir algo por mí.
Durante la luna de miel: —Mira estas grandes cataratas, ¿a qué no te gustan?
El sonido es muy relajante —dijo Ángel mientras cerraba los ojos para sentir la suave brisa del viento y al mismo tiempo oía los reconfortantes sonidos del agua desplazándose al fondo del río.
Aquella chica solo miró aquel escenario en silencio.
Levantaba la vista a ver la catarata, e inmediatamente; posaba su vista sobre su marido.
Esa misma tarde en una feria —Ven, ya es nuestro turno —decía emocionado Ángel con dos boletos en la mano— más te vale no vomitar o marearte mucho, jajaja.
Tanto Ángel como la mujer se subieron a una montaña rusa.
Aunque la inicio, la chica se mantenía seria, no pudo evitar reír con la cara que ponía Ángel mientras el vagón de la montaña rusa seguía y seguía subiendo.
—Jaja, ¿acaso te da miedo?
—¿E-Eh?
B-Bueno, a veces los ho-hombres pueden sentir miedo de vez en cuan… ¡Ahhhhhhh!
—gritó Ángel cuando el vagón aumentó de golpe la velocidad debido a que estaba de bajada.
Justo en ese punto, les tomaron una foto a todos aquellos que estaban en el vehículo de feria.
Después de que terminaran las dos vueltas restantes.
La chica pidió una copia de la foto tomada en la primera vuelta.
—¡Jajajajaja!
N-No puedo con tu cara.
En eso sale Ángel del baño.
—¡Ay mi cabeza!
—Encima no hiciste a tu propia advertencia de no vomita, jijiji —dijo un poco más animada—.
Eso merece un castigo.
Ángel, pensando en el peor de los castigos que podría recibir.
Se quedó asombrado con lo que le dijo su esposa.
—¡Llévame a un restaurante!
—dijo apasionadamente.
Ángel, sonrió un poco, como si ya se hubiera preparado para esa petición; aunque no pensaba esa noche hacerla decidió llevarla a un restaurante cercano.
Cambio de escena esa misma noche La pareja, ya en el restaurante, esperaban a que el mozo venga.
Ángel estaba muy contento de que su esposa por fin logre demostrar un poco de su personalidad frente a él.
Pero, en un momento, Ángel notaba algo en la mirada de su esposa que la inquietaba.
La mirada hacia abajo, los suspiros y su falta de contacto visual con él.
¿¡Volvió estar fría frente a este!?
Ángel decidió por el bien de su matrimonio.
Huir.
Cambio de escena de vuelta al presente La gran manada de lobos nocturnos, antes con un gran ejército de pie y completamente sanos; en poco tiempo se volvió una manada completamente destrozada.
La sangre teñía el pasto, las rocas, la tierra… Pero nada del dolor física se comparaba al dolor mental que todos sufrían en ese momento.
—Mierda… Alguien que esté de pie.
Por favor ayúdelo —gritaba Wolf King.
Muchos lobos nocturnos por la zona intentaban hacer algo, pero sus muy graves heridas no les dejaban avanzar mucho.
La mayoría apartaba la mirada de lo que veían.
—No mires atrás, no mires atrás, no mires atrás no mires atrás —se decía Abeel con los ojos llorosos— solo corre a ayudar a Vegetta, solo corre a ayudar a Vegetta, ¡solo corre a ayudar a Vegetta!… En ello, cinco Guardianes corrían a detener a Cries.
Este último, lanzaría un ataque a distancia, que provocaría que cuatro de estos Guardianes desapareciera como por arte de una ilusión.
En ello, se lanzaría a atacar a Cries con su gran hacha.
Y un muy agotado Cries, en vez de lanzar un ataque, agarraría a alguien que estaba frente a este, y lo pondría de escudo.
El ilusionista lanzaría una flecha de salto desde su ballesta para que el Guardian salga volando para evitar golpear a Ángel.
Un muy malherido Ángel, apenas se le podía notar el traje de lobo nocturno que tenía, y tenía por todos lados un montón de moretones.
«Esa maldita elección que hice, me jugó mucho en contra.
Posiblemente no sobreviva a esto… Pero, pero debo hacerlo… Por ellos…» Cambio de escena de vuelta al pasado, en las afueras del restaurante —¡Q-Qué pasó!, ¿Por qué huiste?
—preguntó la chica muy confundida.
—Y-Yo, pe-perdón.
No soy suficiente para ti.
Perdón, acabaré con todo de una vez.
Pediré el div… —¡No lo hagas!
—gritó la chica—.
Yo te debo pedir perdón.
Nunca supe cómo tratar a un hombre.
Y tú no sabes cómo tratar a una dama.
O bueno… a mí.
—¿A-A que te refieres?
—A mí no me gusta nada de esas cosas tan “de gente rica”.
Solamente quiero cosas sencillas.
Por eso no me gustó ir a ese lugar tan famoso, pero costoso de las cataratas o al restaurante… Y-Yo, no pensé que… —¡Por qué no lo dijiste antes!
—dijo Ángel aliviado—, me hubiera ahorrado mucho dinero.
—¿Cuánto gastaste?
—Aproximadamente más de mil euros.
—¿Qué?, amor, no es necesario hacerme estas… —¿Cómo me llamaste?
Ante tal respuesta, la mujer quedó totalmente avergonzada y miró hacia abajo.
—B-Bueno, no importa, ¿por qué no lo dijiste antes?
—La-La verdad, nunca pensé que alguien me entendería.
Cada chico de nuestro estatus al que le decía eso, terminaba riéndose o decepcionándose mucho de mí… Creo que perdí la confianza de abrirme con eso.
—dijo la chica levantando la cabeza.
En ello, Ángel se le ocurrió un nuevo lugar en donde tener una cita.
—Dime, ¿mañana quieres tener una cita aquí por el parque?, después podemos ir a caminar a la plaza.
Empecemos de nuevo.
—Me gustaría, pero te falto decir mi nombre —dijo la chica guiñando el ojo.
—Claro, dime, ¿te gustaría una cita conmigo Mercy?
Cambio de escena de vuelta al presente —Lo debo hacer por Mercy… POR MI HIJO: Después de varios años, un bebé lloraba a lo largo del cuarto de urgencias.
Era un pequeño varoncito.
—Mira, que bonito —dijo Ángel viendo al bebe— mi propio hijo.
—Sí, mira que lindo es… —¿Ya sabes que nombre ponerle?
—Sí, siempre quise llamar a mi hijo “Piety”.
Ángel soltó una pequeña sonrisa que resaltaba su inmensa alegría.
No sé cuánto tiempo pasó.
Solo recuerdo bellos momentos junto a ellos.
—… ¡Ohhhh!
Mercy, ven rápido, ¡trae la cámara!, Piety está dando sus primeros pasos… —…Vamos Piety, di papá: «b-b-p-a-pa-pa»… —…Ven, Piety, vamos a una salida familiar al parque…
—…No puedo creerlo, ¡su primer día en la escuela…!
—…Colgaré este certificado en la pared: «Graduado de la primaria» Cambio de escena de vuelta al presente Cries solo se limitaba a lanzar simples zarpazos, apenas podía mantener su forma de lobo nocturno.
Mientras tanto, en una cueva un poco lejos de la zona de combate.
“Sana, sana, cauda ranae.
Si hodie non sanatur, paulo post sanatur.” En ello, un destello de luz rodeó a Vegetta, pero no surtió efecto.
«Tal vez solo tenga que pasar un tiempo.
Debo ir a ayudarlo… —se repetía Abeel una y otra vez».
—N-No.
No funcionará —dijo Enredadera mientras seguía en el suelo después de perder contra Cries y Vegetta—.
Ese hechizo solo va a funcionar si el usuario está en oscuridad y consciente.
—Y-Y tú, ¿quién eres?
—dijo Abeel, pero inmediatamente se acercó a ella— dime una cosa, ¿sabes cómo puedo reanimarlo?
—S-Sí, tengo una hierba especial que sirve para eso… En eso, inmediatamente Abeel se acercó y recitó el mismo hechizo para Enredadera.
“Sana, sana, cauda ranae.
Si hodie non sanatur, paulo post sanatur.” En ello, la Enredadera quedó completamente curada.
Pero inmediatamente, una extremidad le fue arrebata, más en específico un brazo.
Abeel, quedó atónito, pero inmediatamente otro brazo fue reconstruido de puras hiervas.
—No preguntes —dijo Enredadera—.
Justo en ese momento estaría preparando un ataque para despertar a Vegetta.
Mientras tanto en el campo de batalla.
Cries seguía arañando y arañando a Ángel en todo su cuerpo desnudo.
Poco a poco, el color rojo de la sangre era mucho más notable y abundante que el color del traje de lobo nocturno e incluso de su piel misma.
Ángel solo podía pensar en una cosa… «Hazlo por Piety» TODO FUE POR ÉL: —¡Estás despedido!
—le gritó su jefe a Ángel.
Hubo una gran crisis monetaria.
El recorte de personal fue excesivo.
Y yo fui uno de los que cayeron.
Hasta mi propia familia y la familia de mi esposa estaban empezando a faltarle el dinero.
—¿Cómo?
—preguntó Ángel a su padre—, ¿hasta tuviste que vender el “Factor de Spawn” para obtener un poco más de dinero?
—Perdón, pero, era la única opción… Estoy desesperado por trabajo, tuvieron que vender uno de los objetos más importantes que teníamos ambas familias.
Esta crisis es peor de lo que pensaba.
En eso me lo encontré a él… Nunca supe su nombre, pero desearía nunca habérmelo topado.
—Dime, ¿buscas algún empleo?
—preguntó aquel tipo misterioso, y al ver la inmediata afirmación del hombre desesperado frente a este, le contestó—.
Y, ¿sabes conducir?
Acepté.
Y no debí aceptar.
Esperé en una zona en concreto en medio de la nada.
No debí esperar.
Cuando se subieron al carro, asumí que había comenzado mi trabajo como colectivo de estos tipos.
Hasta que vi el retrovisor.
¿Por qué tienen muchas bolsas?, ¿por qué hay un símbolo de dinero en esas bolsas?
¿¡Por qué nos está siguiendo la policía!?
En ese momento solo se me ocurrió una sola forma de salvarme.
Me solté el cinturón disimuladamente.
Me preparé mentalmente.
Y… Salté del camión.
Ese día, unos hombres encapuchados murieron debido a que el camión se estampó y cayó hacia un largo rio.
Los policías solo atraparon a un sospechoso.
A mí.
—Yo no tuve nada que ver —dijo Ángel mientras intentaba explicar su versión de la historia.
Sobre los tipos.
Sobre todos ellos.
Por desgracia, nadie me hacía caso.
Pasé dos meses ahí.
Mi esposa me visitaba muy decepcionada.
Mi hijo no me veía.
Y menos mi padre.
Si esto hubiera pasado antes de la crisis.
Sin duda, me habrían liberado.
Pero no fue así.
Logré salir… Y desearía no haberlo hecho.
Mi casa.
La casa de mis padres.
Todo estaba lleno de sangre.
Solo había una carta que decía.
“No te metas con nosotros Firmado secta A.L.”.
—Mierda.
Mierda.
¡Mierdaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Soy un maldito imbécil.
Volví a huir.
Volví a huir —se gritaba el desdichado hombre mientras su frente sangraba de tantos golpes que se daba en contra de la pared— ¡Mierdaaaaaaaa!
Intenté contactar con la policía.
Pero, solo terminé por empeorar las cosas.
“No existe ninguna secta A.L.” decían.
“¿No habrás sido tú?” decían.
“¿Acaso estar encerrado dos meses no fue suficiente?” decían.
Logre escapar.
Pero, ¿para qué?
No podía descansar.
Cada vez que cerraba los ojos sus siluetas se me aparecían.
—Exactamente, ¿cuál era tu plan?
—preguntaba Mercy, su esposa.
—¿Solo nos querías muerto, papá?
—preguntaba Piety, su hijo.
—Te dije que nunca harías las cosas bien —decía Arcángel, su padre.
Nunca me dijeron algo así.
Pero, siempre se repetía eso en mi mente.
¿Por qué?, ¿Por qué?
«Mierda.
Mierda.
¡Mierdaaaaaaaaaaaaaaaaa!».
Ya casi muerto.
Logré, por una vez, dormir.
Al levantarme, estaba en otra cueva.
Wolf King yacía delante de mí.
—Dime, ¿también te hizo daño la secta A.L.?
—preguntó Wolf King, mientras un Ángel muy decaído y afligido comenzaba a desprender gotas por sus ojos—.
Ya veo.
Algunos de los nuestros mientras exploraban la cueva te oían gritar su nombre mientras golpeabas el suelo rocoso de la cueva.
Ángel, inmediatamente, comenzaría a ver sus manos.
Estaban completamente ensangrentadas.
Lo único que pudo decir antes de volver a desmayarse fue… «Esos hijos de puta».
—Pobre niño… —se lamentaba Wolf King, antes de que el hombre frente a él cayera rendido.
Cambio de escena de vuelta al presente Ángel seguía recibiendo ataques.
Intentaba dar unos puñetazos.
Pero no lograba dar ninguno.
Y los pocos que daba, apenas hacían algo a Cries.
—¿Por qué?, se supone que entrené día con día para derrotar a la secta —gritó Ángel a Cries.
Recordando que, justamente una semana después de que entre a los lobos nocturnos.
Vino un chico llamado Cries.
Tenía una historia similar, solo que involucraba a su hermano.
Su única familia.
— ¡Yo me hice más fuerte para vengar todo lo que los dos sufrimos!
—siguió recalcando Ángel mientras recordaba que una noche, se escabulló a su pueblo para atacar a todos esos idiotas que le quitaron todo lo suyo— Acaso te olvidaste que esa noche que fui solo, ¿me ayudaste por qué estaba a punto de morir por tantos enemigos?
¡Logramos derrotarlos a todos, pero los dos sabíamos que era solo el inicio!
¡Te veía como mi hermano de guerra!
¿Cómo te dejaste controlar, Cries?
Cries dejó de golpearlo.
Ahí Ángel aprovechó para darle golpes y arañazos con sus dedos.
Mientras tanto, en una cueva cercana, Vegetta ya se despertó.
—C-Chicos, ¿Qué pasó?
Cries se empezó a sentir cada vez más y más cansado.
«¡Me estoy esforzando demasiado!
—se decía mientras se tambaleaba».
En eso, Wolf King y el resto de la manada, junto a Guardian e Ilusionista, se quedaron impactados.
Una luz grande sabía de las garras de Cries.
“Forgive Light”.
Una luz cegadora hizo que Ángel se detuviera un poco, pero igual siguió con su ráfaga de ataques.
—¡Mierda!, ¡ya recordé que pasó!
—gritó Wolf King poniendo su brazo por encima de su cabeza, mientras se le aparecían flashbacks sobre cómo Cries le aplicó lo mismo a él— ¡Todos escuchen, ese ataque hace borrar recuerdos específicos, ayúdenlo antes de que pierda todos!
Muchos lobos intentaron atacar, incluso Guardián e Ilusionista, pero en eso un ataque los hizo retroceder.
— “Sonic Howl” —gritó Cries, mientras al mismo tiempo lanzaba una ráfada de ataques que hacían olvidar— “Forgive Light”., “Forgive Light”, “Forgive Light”.
Ángel seguía atacando, sus puños se hacían cada vez más rojos, al igual que sus oídos por el ataque de “Socic Howl”.
Él solo decía dos palabras: “Mercy, Piety, Mercy, Piety, Mercy, Piety, Mercy, Piety, Mercy, Piety, Mercy, Piety, Mercy, Piety, …” —¿Ahora pides misericordia y piedad en inglés?
—se burló Cries, pero los ataques de Ángel no se detenían, aunque seguía lanzando “Forgive Light”—.
¡Ya me tienes harto!
En ello un gran rayo de luz apareció.
Este rayo se hacía cada vez más y más grande.
—¡Ayúdenlo!
—imploraba Wolf King.
Guardián e Ilusionista se lanzaron, incluso una sombra a lo lejos, pero ya era demasiado tarde.
Un gran ataque fue disparado a Ángel.
Cries, habiendo terminado su trabajo, estaba a punto atacar a Guardián e Ilusionista, pero en ello, un nuevo lobo nocturno se lanzó a salvarlos.
—Perdón Ángel, esa elección que hice al despertar me la jugó en contra —dijo Vegetta muy triste, y luego se volteó a ver a Cries— ¡t-tú!, ¿por qué te desquitaste con Ángel?
Hoy, Ángel, perdió por completo sus memorias.
El único recuerdo que tenía de Mercy y Piety.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Sthefano_Ascate Perdón, Ángel
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