Vegetta777 - Saga de Planeta Vegetta - Capítulo 15
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- Capítulo 15 - 15 FARGAN
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15: FARGAN 15: FARGAN FARGAN Necesito ayuda: A la noche siguiente, Vegetta, Elyas y los noobs lograron terminar la casa.
—¡Felicidades a mí por el gran trabajo!
—dijo Vegetta con mucho gozo.
Después de una pequeña pausa, Vegetta se percató de que es de noche.
—¡Chicos!, ¡a cas…!
—antes de terminar la frase, a Vegetta se le ocurrió una idea—.
¡A cazar mobs!
Una vez dicho esto, Vegetta vería un Enderman a lo lejos.
—¿Ven ese Enderman?
—dijo Vegetta, y una vez los noobs asintieron, él replicó—.
¡Pues hay que destrozarle!
—¡Ya tengo listo mi espada!
—gritó Lexosi.
—Pero Vegetta, no intervengan ni Elyas, ni tú, esto es algo que haremos entre Lexosi, Arsilex, Herny y yo —dijo entusiamado Jessus.
—Sisisi —Vale, sois 4 tíos contra un Enderman, con esto podemos finalizar el día de hoy —dijo Vegetta mientras pensaba «Y de paso, ver su nivel de combate».
—Oh!, espera Vegetta, que Arsilex tiene poca vida —dijo Jessus justo antes de darle un espadazo a Arsilex, muriendo y soltando todas sus cosas.
Herny, que se encontraba cerca, se llevó todas las cosas de Arsilex.
—¡Ay, va!
—se lamentó Herny.
—¿Y mi experiencia?
—dijo Arsilex con un tono algo triste.
—Se lo llevaron los cabezones estos —dijo Vegetta.
—¡Yo soy el alcalde y no voy a tole…!
Justo en ese momento, el Enderman se acercó más a ellos.
—¡Ahí viene!
—Venga, ¡que te reviento!
Elyas y Vegetta quedaron atónitos ante semejante pelea.
¡Ni siquiera era una!
El Enderman solo atacaba y los noobs ni siquiera esquivaban, recibiendo todo el golpe.
Un Esqueleto apareció por detrás empezando a dispararles también.
—¿Lo matan?
—preguntó Elyas.
—A ver, tomando en cuenta que solo están lanzando ataques con la espada al azar sin tener ni siquiera algo de precisión en sus golpes y… ¡espera!
¿porqué Herny está golpeando con un trozo de piedra?, ¿y su espada?
—¡Lo matamos de a poco!
—gritaba Arsilex.
—Pero que me matan a mí —se quejó Lexosi.
—¡Eh!
¡cuidado!, es que teneís un Esqueleto detrás.
Él es el que los va a mat… Antes de terminar la frase.
Jessus había muerto por la flecha del Esqueleto, dejando sus cosas en el suelo.
—¡Sigan!
¡Sigan!
El enderman, se había quedado quieto un rato y atacó a Arsilex en su barriba, matándolo también, y dejando sus cosas en el suelo.
—¡Ay Dios!
—gritó Herny mientras intentaba escapar, en el camino se llevó algunas cosas de Jessus y Arsilex, aunque no llegó muy lejos, pues el Esqueleto lo mató también.
Elyas y Vegetta ya no podían soportar ver más esta humillada.
—¡Eh!, chicos, antes de atacar tensen bien sus dos brazos y giren un poco para ganar más fuerza.
En eso Arsilex y Jessus habían respawneado, e iban a por la segunda ronda.
Aunque Lexosi ya había muerto para este punto.
—¿Sabes, Vegetta?, desde arriba podemos verlo mejor.
—Sí, tienes razón, porque este es un show de otro nivel —dijo mientras ambos subían las escaleras al segundo piso—.
Escucha, pero sois concientes que son 4 y no lo matan.
Al subir, el Enderman se había ido a la izquierda peleando contra Arsilex, Herny y Lexosi pelearon contra el Esqueleto de antes y uno nuevo que se había unido a la batalla.
—¡Lo he matado!, ¡lo he matado!, ¡lo he matado!
—gritó Arsilex.
—¿Te dio alguna perla?
—Eh… En eso, justo a su derecha, Lexosi había muerto por el Esqueleto, y Jessus se acercó a este.
Siguiendo el consejo de Elyas, lanzó un ataque muy feroz que logró acabar con el Esqueleto que tenía.
Aunque llamó la atención de una Araña y un creeper.
—Bueno, bueno.
¡Jessus parece el alumno más avanzado!
—Pero si yo maté al Enderman… El creeper y la Araña se acercaban aún más.
Jessus les lanzaba el ataque y retrocedía para recuperarse, ese proceso le ayudó a matar a la Araña.
—¡Buena esa!
Abajo, Lexosi peleaba contra un Zombie con un trozo de tierra.
Herny lo seguía, pues ya había matado al otro Esqueleto.
—Elyas, mira a Lexosi.
—Sí, pero mira a Jessus —dijo Elyas antes de escucharse una explosión donde Jessus salió ileso al haber retrocedido.
Los mobs habían sido derrotados.
—Muy bien, Jessus.
Pasas al bando de los “No noobs”.
—¡Pero si yo maté al Enderman!
—replicó Arsilex.
—Que tú no has matado a nadie.
Ni siquiera te he visto.
Esa misma noche, Vegetta se preguntó si podría contra todo esto.
«Creo que necesitaré algo de ayuda… ¡Y no será otro que alguien que también era un novato incluso en el pvp!».
Así que sacó su teléfono y llamó a alguien.
El “sin reglas”: Al día siguiente, Vegetta fue al frente la casa con muchas vallas.
—Bueno, como no podemos sustentarnos solamente de verduras y frutas (tenían un huerto al lado de casa).
Haremos un poco de ganadería.
Elyas llévalos a que traigan animales.
Elyas junto con los noobs buscaron algunos animales logrando encontrar un pollo, una vaca, una oveja y un cerdo.
Una vez puestos dentro del corral fueron a dormir.
Aunque al día siguiente.
—¿¡Por qué se escaparon los animales!?
—Vegetta mira, hay un montículo de tierra por las vallas.
—Pero, ¿Quién ha puesto esto?
—Pero como se han podido salir con eso?
—preguntó Lexosi.
—Pues, hace más fácil saltar las vallas.
—¡Ah!, pues si fui yo.
—Pero, ¿tú eres tonto?
Así que volvieron a empezar otra vez.
—Bueno, listo, ¡y sin montículos de tierra!
—dijo con alegría Vegetta—.
Solo nos tomó… —¡2 días enteros!
—Espera, ¿ya es de noche?
—se preguntó Vegetta, y al ver la penumbra en el cielo replicó—.
Al parecer vamos viento en pop… —¡Pum!
Al voltear, se dieron cuenta que un Creeper había explotado junto en la esquina de la casa, en el lugar donde tenían los cultivos.
—.
.
.
—¡Lexosi la ha liado!
—dijo Jessus con un tono cómico.
—¡Ay va!
—gritó Herny.
—Me han atacado, yo solo me defendía —gritó Lexosi.
—Pero cabezón, si estás luchando contra esas cosas, no luches al lado de casa.
Al reconstruir la zona explotada, una nueva entidad había llegado cerca de la zona.
—¡Hombre, Fargan!
Ya tardabas —dijo Vegetta alegre.
Al entrar todos a casa, Fargan se presentó.
—¡Hola!, vengo de las tierras del norte.
Y nada, he venido de visita.
—Hombre, ¿no serás Jon Nieve, el que fuma Nie… ¡eh, nada!, escucha, jeje.
—No pero no lo fumo.
—Ejem.
Ven y ayúdame con estos gandules.
Con la afirmación de Fargan todos durmieron para el día siguiente.
Rumperta: —Fargan, ¡te presento la casa provisional de Vegetta, Elyas y los noobs!
—Whoa —Ven, te voy a dar un tour.
Primero tenemos la entrada con doble puerta, y un timbre para todo el vecindario.
—¿Cuál vecindario?
—No sé.
Todos desaparecieron cuando llegué.
Luego si vas recto, hay un montón de cofres donde guardamos nuestras cosas.
Tres a la derecha, tres a la izquierda, y en medio, dos hornos y una mesa de crafteo apilados.
Luego, la única continuación es a la derecha.
Ahí verás nuestras camas.
Una para cada uno.
Al finalizar las camas, hay unos baúles personales de cada uno.
—¡Vaya!
Y al lado de esos cobres hay una bajada.
—Sí, es simplemente un agujero pequeño.
Pero lo convertiremos en una gran mina donde saquearemos todos los minerales posibles.
Bueno, continuando con el tour.
Entre los cofres al frente de la puerta doble y las camas, está una escalera al segundo piso, donde no hay nada, solo un gran ventanal para ver el primer piso (ahí fue donde Elyas y Vegetta vieron la pelea del inicio).
—¿Tienes algo planeado para esa zona en el futuro?
—Obvio.
Pero aún falta por los alrededores.
Ahora, debajo de esa escalera está una puerta que lleva al huerto.
Tiene vayas para que no “explote” nada más.
—dijo Vegetta viendo a Lexosi a lo lejos.
—¿Y esa agua estancada que está en una esquina del huerto?
—¡Ah, esa cosa…!
Es la sauna de Arsilex.
Cuando construimos el huerto, el lo único que se empeño es en hacer su sauna.
—¡Bua, Vegetta!, pero si ellos saben hacer varias cosas… —De hecho, yo les enseñe todo desde cero.
Ellos solamente hicieron lo que se les plazca con esa información, y este es un ejemplo de ello.
De vuelta a la casa, Vegetta subió solo al segundo piso, Jessus lo seguía.
—¡Vegetta!, ¡Vegetta!, mira, acabo de ver un truco de cómo picar más rápido… —¡Chicos!, esperad un momento Jessus —dijo Vegetta viendo a una bruja que se había colado en el segundo piso.
—¡Ay!, como pude equivocarme con el hechizo de teletransporte.
Y ahora, ¿Dónde estoy?
—dijo la bruja.
—Chicos, ¡tenemos despedida de soltero!
Todos se impresionaron, incluso Jessus que vió como Vegetta se fue de la casa dejándolo solo con la bruja.
—¡Jessus, tu nueva novia!
Todos los presentes se empezaron a reír mientras veían por la ventana.
—¡Venga máquina!, frase de ligoteo —¡Eh!, ¡eh!, ¡eh!
—pensaba Jessus nervioso—.
Un bombón como tú, se derrite en la calle con este calor.
—¡Madre mía!, jaja —se rió Herny.
—Jessus exsoltero, 30 años… En eso, un hechizo, mató a Jessus.
—Listo, ¿y ahora dónde estoy?
—dijo la bruja acercándose a la ventana, pero como era algo alta, quiso ganar un poco de altura subiéndose a la cama más cercana a esta.
Al aparecer en su cama, Jessus se dio cuenta que la bruja también estaba ahí.
—¡Ajaja!
—Jessus, mira que todavía quiere, ¡qué te la llevaste a la cama!
La has conquistado Jessus.
—Ajaja —Eh, nuestro noobs se ha hecho mayor.
—replicó Elyas.
—¡Vamos Jessus lo que te enseñamos!, ¡Camasutra!, ¡Camasutra!
Ajaja.
—Va a salir un hijo guapísimo, entre una bruja y un tonto, ¿Qué saldrá?
—¡Lexosi!
—replicó Lexosi.
—Escucha, vamos a matar a esa bruja y… —¡No, no!, no me pega, me quiere.
—¿E-Eh?, n-no es lo que parece, solo quiero hacer un hechizo para regresar a la bas… ¡Ay!, casi digo algo.
En eso, la puerta se abrió de un portazo.
¡Fargán entró a la casa!
—¡Uy!, Fargan bucaque.
—Yo también quiero.
Yo también quiero.
En eso, Arsilex preguntó algo inesperado.
—Oigan, ¿Quiénes son estos?
En ese momento, aparecieron una armada de pillagers.
Todos voltearon a ver a los pillagers.
Además, tanto Fargan como Jessus habían salido de la casa.
—Estos son… —¿Los conoces, Vegetta?
—preguntó Elyas.
—No.
Pero escuchaba por la TV sobre ellos.
Ellos son los que atacan y esclavizan pueblos.
¡Debemos acabarlos!
—Pero, yo no soy un pueblo.
Soy un monumento —dijo Arsilex.
En ellos, los Pillagers con sus ballestan lanzaron muchos proyectiles que le dieron tanto a Vegetta, Elyas y Fargan.
Los noobs se lanzaron en contra de ellos.
Aunque no era tan efectivo los ataques.
—¡Parad!, que morimos todos.
Salid de ahí —gritó Vegetta.
—¡No, No!
Sí podemos —decían los noobs.
—¡Paliza!
—gritó Fargan —¡Toma!
—dijo Lexosi lanzando ataques de espada Los pillagers había muerto, pero al igual que con ellos.
También habían desaparecido, dejando solo lo que tenían encima, sus ballestas.
—Al parecer también ellos tienen esa capacidad.
—Chicos… ¡Mi novia ya no está!
—gritó Jessus triste.
—Acaso eran… ¿cómplices?
¿Y tú?: Una noche después, todos se separaron.
Vegetta, Arsilex y Elyas fueron a por llamas para aumentar la variedad de animales.
Lexosi y Herny se quedaron en casa alimentando a los animales y Fargan y Jessus se quedaron en el huerto a cultivar.
Al regresar, Vegetta recibe un llamado del “equipo ganado”.
¡Unos creepers habían invadido la zona!
—Pero, ¿cómo?
—No sé.
Pero mira el lado bueno.
Ningún animal se escapó o murió.
—Aún… —dijo Vegetta sacando su ballesta—.
—¡Vamos, tú puedes papa!
—gritó Jessus.
—¿eh?
Además, pueden hacer algo más que mirarme —en ese instante, Vegetta voltea y observa a alguien rondando por la casa.
Es un aldeano completamente vestido de azul y con una capucha y bufanda, con dos llamas atadas a dos cuerdas—.
¿Y ese quién es?
—¿Queeee?
—se preguntó Jessus.
—¡Bueno!
—dijo Elyas —¡Ay va!
—dijo Herny.
—Parad, parad, parad, encerrarle —dijo Vegetta.
—¿Encerrarme?
—dijo el comerciante— ¿A dónde vine a parar?
—Eh, rápido hacerle una casa.
En ello, los 7 intentaron encerrarlo por medio de agujeros lo más rápido posible para encerrarlo.
Lograron hacerlo luego de 20 minutos de puro ajetreo.
—Pero, vamos a ver, ¿os quereis quitar de ahí?, ya lo hemos encerrado, decía Vegetta sobre una de las columnas de tierra, mientras veía a Fargan, Arsilex y Jessus adentro del agujero viendo lo que el comerciante daba.
—Espera, ¿cómo se salía?
—preguntó Fargan.
—Pero, te juro que necesito algo para esta serie.
Al final de todo, apareceré calvo.
Al oír lo dicho, Arsilex y Fargan se fueron, pero dejaron a Jessus atrás.
—Jessus, ¿qué haces ahí colega?
—Pero, ¿cómo se sale?
—Mira, mueves esta piedra —dijo mientras intentaba quitar la piedra con ayuda de Elyas— ¡ya!, ahora pon bloque para que no se salga… ¡Y!, ¡Listo!
—Bien, ¿qué es lo que tradeas?
—Pero si no nos ha hecho nada, ¿por qué lo encerramos?
—preguntó Fargan.
—En eso, Jessus se volvió a caer al agujero.
—Pero Jessus, ¿tú eres tonto?
—¡Ay!, me caí —replicó Lexosi que fue con Jessus también para salir.
Cuando casi logran salir.
Arsilex se cae y fue corriendo para escapar aprovechando que la piedra ya había sido movida.
—¡Ay!
Espérenme, espérenme, espérenme.
Pero Arsilex no fue el único que aprovechó que la piedra no estaba tapando la salida.
—¡Que sale!
¡No podeís ser más tontos!
El comerciante intentó escapar, aún con el forzejeo de Vegetta, el comerciante logró salir.
—¡Matadle!, ¡Matadle!
—gritó Fargan —Fargan, no —gritó Vegetta.
—¡Qué no llame al resto!
¡qué no llame al restooo!
—gritó Fargan —¡No, pero ¿Qué haceís?
—¡Corran, Creeper!
—gritó Elyas antes de que el Creeper explotara la misma zona que explotó la última vez en el huerto.
—¡No!
—gritó Vegetta.
—¡Qué no llame al resto!
—gritó Fargan —¡Parad!, que las llamas nos la quedamos, ¡Que se va con las llamas!, pero ¿qué estáis haciendo?
—Ajajajaajaja —Lexosi se reía poniendo su cara de tomate roja cada vez más roja.
Una de las dos llamas del comerciante empezó a escupir a Vegetta.
—¡Qué me está escupiendo!, ¡Qué me escupe la llama esta!, ¿¡me vas a escupir a mí, asquero!?
—gritó muy enojado Vegetta apaleando a la llama.
—Ajajajaja —¡A tomar por saco!
¡Quiero las cuerdas de este hombre!
Ha venido a nuestra casa y nos vacila.
—¡Matarlo!, ¡matarlo!
—dijo Lexosi algo más calmado.
Lograron matar al comerciante, aunque igualmente solo desapareció y dejó sus cuerdas.
—¡Ya está!, tenemos cuerdas para las llamas.
Arsilex con un espadazo mató a Herny por error.
—¡Qué no os mateís entre vosotros!
Y… ¡No, la llama no!
—¡Venga ya!
—dijo Fargan satisfecho.
—Pero que esa no escupía.
—A tomar por saco, ahora que venga el siguiente —replicó desafiante Fargan.
Arsilex notando el estrés de Vegetta le dio un poco de cuero.
—Toma la llama, es lo que queda de ella.
—Ajajaja.
—Toma Vegetta, las otras riendas —dijo Herny—.
Nunca te riendas, Vegetta —.
.
.
Saben que, vamos a por más animales.
—Me voy a la sauna —dijo Arsilex antes de irse.
¡Diamantes!: Ese mismo día, todos fueron a por animales, menos Elyas, Vegetta y Jessus que fueron a la aldea a “pedir prestadas” algunas cosas.
—Ok, esta vez solo hay pan, trigo y un poco de semillas… —Papa, mira lo que encontré papa.
—A ver Jesuss… Antes de darse cuenta Jessus tenía un diamante en su mano.
Y por la impresión no se dio cuenta que Jessus se había ido.
—¡¿Eh?!, ¿Jessus?
—Se fue, dijo que haría algo muy impresionante con los diamantes.
—Ah, ok.
—¿Apuestas que hace una azada?
—¡No!, una azada no.
¡Jessus suelta esos diamantes!
Vegetta fue corriendo a la casa, pero solo encontró un Jessus durmiendo en su cama y por la puerta encontró un diamante entero y una azada… de diamante.
—No me lo creo… Eso era un pico de diamante… —¡Una azada de diamante, ya teniendo eso, te pasaste toda la serie, ¿no?
—dijo Fargan a torno de burla.
—Solo… Dormid… Mañana haremos un establo en el otro lado de la casa… —Verdad, yo mañana regreso a Karmaland.
Pero creo que Alexby también vendrá.
—Bueno… —Para la próxima me das un mechero, pues.
—No vas a tener un mechero en toda tu vida.
Dicho esto, se acabó el día.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Sthefano_Ascate ¡Pobre Vegetta!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com