Vegetta777 - Saga de Planeta Vegetta - Capítulo 18
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- Capítulo 18 - 18 ¡ALCALDE ARSILEX!
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18: ¡ALCALDE ARSILEX!
18: ¡ALCALDE ARSILEX!
QUEREMOS VOTACIONES: Vegetta, pensativo, observaba la pequeña “granja” improvisada por el segundo piso de su casa.
Un pequeño suspiro es suficiente para que logre volver en sí.
—Vaya… Solo nos llevó casi 2 semanas enteras, ¡2 semanas!
Conseguir 4 animales pochos —dijo con un tono bastante decepcionado de sí mismo mientras bajaba al primer piso—.
Pero, al menos, conseguí a Vicente… En ello, vio a Arsilex tomar un estandarte muy inusual; a su derecha se encontraba Jessus y a su izquierda, Lexosi con unas herramientas en ambas manos.
—Eres un grande, ¿no, Vegetta?
—¿Por qué tienen todos ustedes armas?
Vamos a ver.
—Es solo estética.
A fin de cuentas, es de noche —le respondió Jessus.
—Bu-bueno… Me alegra que se tomen esto de la defensa más en serio.
Suban conmigo al segundo piso.
Una vez arriba, Vegetta se puso en el mismo lugar que al principio.
—Después de todo lo que hemos pasado, y de las tantas ilegalidades que han cometido, he decidido (junto con Elyas) hacer unas normativas y, por ende, ¡una cárcel!
Dicho esto, quiero que me ayu… —Al girar para terminar su frase.
Vio cómo los tres noobs se acercaban hacia él muy despacio.
Además, los tres tenían armas en sus dos manos.
Vegetta se quedó mirándolos confundido.
—Ajajaja —se rio Lexosi.
—Es que, no que vayan a hacer hoy… —¡Vegetta!, ¡Vegetta!, nosotros tenemos un líder —replicó orgulloso Lexosi —¡Hoy no se trabaja!
—sumó Jessus —¡Exacto!, que hoy es viernes —dijo finalmente Lexosi, poniendo en frente de todos los presentes el mismo estandarte que Arsilex había recogido hace unos instantes—.
¡Queremos votaciones para alcalde!
Los tres noobs alzaron sus armas mientras empezaban a rodear el estandarte, gritando los tres en coro: «¡Manifestación!
¡Manifestación!, ¡Hoy no se trabaja!
¡Arsilex alcalde!
¡Arsilex alcalde!
¡Arsilex, alcalde!» Vegetta con un espadazo tacleó a Lexosi, logrando que caiga por las escaleras.
Antes de caer, Lexosi le asestó un golpe a Vegetta con su hacha.
Este último se protegió con su escudo.
—¡Ah!, que se resiste —gritó Jessus aterrado mientras bajaba las escaleras para apoyar a Lexosi.
—Mjmjmj —Vegetta intentaba no reírse—.
Vamos a ver, ¿qué está pasando aquí?
—un sonido de zombie es lo siguiente que escuchó Vegetta.
¡Los noobs habían abierto la puerta!
Vegetta corrió abajo acabar con él.
—¡Manifestación!
¡Manifestación!
¡Arsilex alcalde!
¡Arsilex, alcalde!
—Pero no abran la puerta, cabezones… —dijo Vegetta mientras pensaba en sí «Tal vez solo estén cansados y quieren distraerse, veré qué hacen si les sigo la corriente»—.
A ver, Arsilex, sí, eres alcalde, ¿qué haces?
—Lo primero que vamos a hacel… ¡Es mejor la sauna!
—¡Bravoooooo!
Ajajaja —Primera medida alcalde, ¿Qué es lo que quiere?
—¿Para la sauna?
Vegetta miraría detrás de él, y vería cómo se le acercaba un mutante explosivo —Como buen alcalde, ¿qué harás contra un Ricuardou?
Por curiosidad Arsilex sin pensarlo se lanzaría sobre él, pateándolo, logrando alejarlo ellos, pero acercándolo a un tesoro mucho más preciado… —¡No!
¡No!
—¡No!
¡A los cofres no!
—gritó Vegetta y le lanzaría un flechazo al Creeper—.
Ay, no puede ser… —se decía Vegetta.
—¡Wow!, tengo polvo negro —se intrigó Jessus.
TONTITOS: Vegetta regresaría del segundo piso, después de una pequeña pausa con lo pasado anteriormente.
—Entonces, chicos, denme sus cosas, por favor… —¡Uy!, ¡Uy!, ¡Uy!
—dijeron Jessus y Lexosi mientras retrocedían.
Vegetta poseía una armadura completa de hierro sólido y dos espadas, una de este mismo material y otra de piedra.
—A veeeer.
Tengamos la fiesta en paz.
Os estáis poniendo muy tontitos.
—¡Oye!
—dijo Arsilex poniéndose un paso al frente—.
Ten cuidado que llamo a mis amigos del pueblo, ¡eh!, que te revientan.
Que yo soy un monumento y tú no.
—Ajajaja —.
.
.
—Tú verá —Hagamos una cosa, Arsilex alcalde, ¡lucha a muerte!
El que gane será alcalde.
—No, no, no, no —Alcalde, yo.
—¡Exacto!, ¡democracia!
—¡Democracia!
—Vamos a ver… Esto es la dictadura de Vegetta.
Esto es, se hace lo que yo diga.
—Al salir, Vegetta vio un creeper cerca de los cultivos, por lo que solo se alejó.
«Las vallas lo mantendrán lejos —pensó—.
Solo no debo acercarme mucho».
Arsilex salió de la casa siguiente a Vegetta.
—Mi primera ley será que las dictadu… —¡Alcalde, sal de ahí!
—gritó Vegetta mientras veía cómo el Creeper se acercaba más y más a Arsilex—.
¡Quítate de ahí, cabezón!
Vegetta corrió y empujó a Arsilex lejos del Creeper.
Lexosi y Jessus vieron el empuje que Vegetta hizo, así que fueron a defender a su alcalde.
—¡Eh!
Tú que le empujas —Que te reventamos Ambos empujaron a Vegetta cerca de la valla, acercándolo demasiado al Creeper.
—¡No!
¡PUM!
—No se puede ser más tonto… Otra vez se rompió nuestra zona y cultivo… Además, el agua de los cultivos se está derramando… —¡Nueva sauna, alcalde!
—¡Yeiiiii!
Tenemos una mejora, bien.
—.
.
.
UN TRATO PARA LA CÁRCEL: —Ustedes seguid con la tontería —dijo Vegetta mientras hacía unos baldes.
—Ten cuidado, ¡eh!
—dijo Arsilex—.
Que yo estoy muy loco.
Ten cuidado.
—Ajaja.
—Uff, pero qué paciencia —pensó para luego proponerle a Arsilex un trato—.
Mira, Arsilex, voy por agua y peces para tu sauna… —Ajam… —… Y hacemos la cárcel.
—Vale —dijo Jessu y Lexosi —No, no, no, no —Có… —Vas a por agua y peces… Y hacemos la cárcel.
Ahora sí.
—Pe… —Lo he dicho yo.
Yo soy el alcalde.
—Pero qué paciencia… —se decía Vegetta—.
Hoy se levantaron subnormales o qué.
Así que Vegetta fue a buscar agua y peces cerca del río donde encontró a Vicente.
Arsilex se fue a mejorar su sauna, dejando a Lexosi y Jessus a merced de Vegetta.
CONSTRUCCIÓN INEFICIENTE: Después de unas pequeñas matanzas que Vegetta les hizo a esos dos por hacerle perder parte de su mañana.
Vegetta los llevó encima de una pequeña colina al lado de la casa.
—¡Ya, chicos!
¿De qué hago el piso de la cárcel?
—Vegetta voltearía a ver un árbol cercano—.
Ya, de madera.
—No, de madera no queda… —¡Sí, de madera!
Así podemos quemarla y huir —dijo orgulloso Lexosi.
—.
.
.
—Después de un momento de reflexión replicó—.
Están prohibidos los mecheros desde hoy.
Mientras iban recolectando madera, se les hizo de noche.
Vegetta aprovecharía la ocasión para ver cómo mejoraron su forma de batallar, «especialmente que ya les di unos buenos azotes.
Veré si mis indirectas lecciones de batallas han servido para algo —pensó.» Lexosi se acercaría a pegarle con el hacha a un Creeper cercano y retrocedería, así evitando la explosión.
Él repetiría el proceso hasta matar al Creeper.
—Muy buena, Lexosi.
—Aún recuerdo que dijiste algo de “pegar y alejar” Vegetta observaría un Enderman de lejos.
—¡Chicos!, llegó nuestro momento, no se preocupen.
Les ayudaré.
Los tres se abalanzaron contra el Enderman; este último solo se empeñó en atacar a Jessus.
—¿Por qué viene hacia mí?
¡Ah!
—No, no.
Te protejo.
—dijo Vegetta mientras intentaba dar unos golpes.
—Que no tengo vida.
—Lexosi y Vegetta atacarían al Enderman, pero se acercó a Jessus.
Este último, lanzó un ataque con su hacha que logró acabar con el Enderman.
Al parecer Vegetta y Lexosi lo habían dejado a nada de vida.
—¡Bien, Jessus!
Te dio su ojo.
Dámela.
Dámela —Tírala, tírala —dijo Lexosi.
—No, no dámela A Jessus se le cayó el ojo y se teletransportó un centímetro en frente de él.
—¡Pero Jessus!
Eres muy tonto, Jessus, eres muy tonto, hijo —dijo lanzándole un espadazo que lo mataría de un solo ataque.
—Noooo —¿Por qué lo mataste?
—Por ser tonto, ¿por qué más?
—¿Por qué?
—Vamos a ver… Conseguimos el primer ojo.
Tíramela.
¡No, tírala!
Y lo tira.
Era que me lo dé.
—Pero que te lo ha tirado.
—.
.
.
—¡Te lo ha tirado!
Al día siguiente Continuarían con la cárcel.
—¡Sabes qué se me ocurrió!, Si alguien comete un crimen muy grave… —Que se suicide tirándose.
—No.
Miren, déjenme hacer una pasarela.
La llamaré “La pasarela de la vergüenza”.
—Vegetta, las escaleras para subir, ¿por dónde empiezo?
—Espera, déjame terminar con esto.
—Sigue, Vegetta —¿Te parece bien, Lexosi?
—Sisi.
Cómo es de la vergüenza, y como no tengo, vengo por aquí.
Jessus los seguiría lanzando a Lexosi por la pasarela aún no terminada, como si se tratase de la borda de un barco.
—¡Ahhh!
—Noooo —gritó Jessus.
—Encima Jessus se cae con él… Y Jacis… ¡Jachís!
Esa cosa es lo que necesito para aguantarlos todos los días.
Jachís de bueno… Por favor… Vegetta continuaría con su expansión.
3 prisiones normales, pero una, que está conectada con una pasarela, que es una zona completamente desigual y con muchos huecos.
Si te cayeras en alguno de estos huecos, te caerías en un barranco.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Sthefano_Ascate ¡Alcalde!
¡Alcalde!
¡Alcalde!
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