Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Vegetta777 - Saga de Planeta Vegetta - Capítulo 19

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Vegetta777 - Saga de Planeta Vegetta
  4. Capítulo 19 - 19 REBELDÍA NOOB
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

19: REBELDÍA NOOB 19: REBELDÍA NOOB ALCALDE EN FUNCIONES: Arsilex, por fin se les volvería a unir en sus aventuras (Recién termina su sauna).

—Sabes una pequeña lección que les di a tus votantes cuando me los entregaste… Aún falta que aprendieras la tuya —dijo Vegetta desafiante—.

Sabes que eres el “alcalde en funciones”, ¿no?

—Soy el alcalde.

—En funciones.

—A L C A L D E.

—Esto es debido a que todos los integrantes aún no están, y por ello.

No puede elegir un alcalde verdadero.

—Aquí, el único buen alcalde soy yo.

—Arsilex, si aún estás vivo, es porque te estoy dejando vivir.

—Vegetta, si estás vivo tú, es polque no está hecha la cárcel —Ajajaja.

—Arsilex, estas jugando con fuego.

Aque te destroce ahora mismo.

—¡Alcalde!

¡Alcalde!

—Cuidado que llame a mis amigos.

Ya puedes correr.

—¡Eh!

¡eh!

—Uy… —dijo Vegetta disgustado, unos sonidos venían del cielo nocturno—.

Tenemos 10 segundos para disculparte.

En ello, lo que parece ser una raya voladora, atacaría a Vegetta.

—¡¿Qué?!

¡No!

—¿Qué es eso?

—¡A casa!

Cuando Willy y yo llegamos un día a isla tortuga.

Estas cosas eran un dolor de cabeza vencerles.

Casi me matan 2 veces, y eso que tenía el “Factor del Spawn”.

Vegetta se iría a casa.

Mientras que los 3 noobs se quedarían en la cárcel.

—¡Alcalde pégale!

—Sí, ahora le pego.

—Todos a casa —recalcaría Vegetta tapando la puerta para evitar que entren.

—Los matamos.

Lo hacemos.

—¡Los héroes!

¡los héroes!

—¡Oh!, lo mató el alcalde.

—¡Alcalde!, ¡alcalde!

—Vegetta ha huido y el alcalde nos ha salvado —entonó Jessus como un coro.

—Chicos, fue una trampa, nos ha tapado la puerta —dijo Lexosi.

—Ahora esta es mi casa.

Quiero oir esas disculpas… Jessus usando su hacha, rompería la puerta para poder entrar.

—Vaya…

REBELDÍA NOOB: Aunque Vegetta no obtuvo esas disculpas, aprovechó la situación de la cárcel para separarlos y mandarlos a la mina a por hierro para los barrotes.

Aunque Arsilex no quería compartir el que tenía.

Vegetta no pensaba del plan que estaban llevando entre manos.

Vegetta subiría tranquilo de la mina, pero Jessus tenía otros planes —¡Ey!, ¿por qué me pegas con el hacha?

Jessus seguiría golpeándole, pero Vegetta con solo tres espadazos acabó con Jessus.

—Sí, venga, como si tú pudieras tocarme las narices… ¡Que aprendas a golpear, Jessus!

—Aaajm —se quejaba triste Jessus—.

Alcalde, me ha matado.

—Gracias, el alcalde me ha matado, has dicho, ¿no?

Jessus apenas apareció en su cama, fue directo a golpear a Vegetta —Jessus, ¿tú eres tontito, hijo?

Vegetta mataría a Jessus fácilmente —¡Eh!

¡Eh!, ¡Eh!

—dijo Arsilex saliendo de la cueva, y comenzaría a atacar a Vegetta con una espada y un hacha—.

Fuera, fuera.

—Que me matas, ¡Que me matas, Arsilex!

—dijo Vegetta antes de perecer.

—Y me mata el asqueroso.

—¡Alcalde Arsileeeeeeeeeeeeeeeeex!

—¡No!, no te lleves todo.

Encima me mata porque el otro cabezón me dejó a nada de vida.

¿Me das mis cosas?

Al ver la negativa de Arsilex, Vegetta decidió de su cofre personal sacar solo una espada de piedra y una gorra hecha de cuero.

Este bajaría a la cueva de nuestro, pues Arsilex y Jessus habían vuelto a bajar.

—Arsilex, mira.

Vegetta viene.

—Sí, vamos a destrozarle otra vez.

—Alcalde, no te preocupes, yo te protejo, que tengo una hoz de diamante.

—Yo también ataco.

Lo matamos, lo matamos.

Vegetta esquivaría sus ataques y contraatacaría con espadazos más efectivos.

—Que nos mata, que nos ha matado —Arislex murió.

—Bueno, bueno, que me mata de nuevo —Jessus murió.

Vegetta bajaría un poco más en la cueva.

—Pero, ¿a mi por qué me pegas?

—preguntó Lexosi que no tenía nada que ver con lo pasado anteriormente.

—¡A todos!

—¿Pero a mí por qué?

—Lexosi murió.

—Por que sí, por que sois tontitos, ya está.

Ha vuelto, Vegetta —al decir esto, un trueno retumbaría el ambiente.

La tormenta comenzó tanto externa como internamente—.

¡Escuchan la tormenta!, ¿no?

Ese soy yo subiendo para la casa.

Vegetta intentaría subir, pero vio que los noobs taparon toda la entrada que conecta la casa de esa cueva.

Así que se formaría su propio camino.

—¡Chicos ya lo vi!

¿cómo salió de la cueva?

—Jessus, ¿Dónde está?

—Afuera, está intentado entrar.

—Chicoooooos.

—dijo Vegetta rompiendo la puerta—.

¡Din Don!

—Al ver la puerta tapada, decidió ir por otro camino.

—Sigan tapando —dijo Arsilex.

—Que, por aquí, está rompiendo las ventanas ¡Tapa!

¡Tapa!

—gritó Lexosi Arsilex correría y taparía todo —¡Alcalde!, ¡alcalde!

Arsilex al tapar las ventanas con muchos bloques de tierra y piedra escucharía pasos arriba de la casa.

¡Mientras estaba construyendo Vegetta había subido al segundo piso trepando!

—¡Por arriba!

¡Por arriba!

Lexosi sería el primero en subir a tapar, pero ya era tarde.

—¡Está por aquí!

¡Corred!

—gritó Lexosi intentando bajar, pero no podría debido a que Arsilex le había tapado.

—Lo siento, Lexosi, lo siento.

Lexosi murió (de nuevo).

Vegetta daría un fuerte pisotón que derrumbaría la estructura de tierra de Arsilex, embarrando todas las escaleras.

Al bajar, Jessus y Arsilex solo lanzaban bloques de tierra, piedra, arena y de lo que sea para evitar que Vegetta se les acercara.

—¡Dejen de ensuciar y poner bloques dentro de casa!

Arsilex murió dejando todo su inventario atrás.

—¡El hierro!

—Vegetta se detuvo un momento para tomar lo que necesitaba —El hierro… era mio… era mio.

Arsilex volvería rápido al lugar para recuperar el hierro, pero Vegetta lo estaría esperando con su espada de nuevo.

Jessus y Lexosi intentaría defenderlo Jessus, Lexosi y Arsilex perecieron.

—¡Paren ya!, todos.

Miren lo que hicieron a la casa.

Si son peores que un Creeper.

Vegetta se paró a reflecionar lo que pasó por la casa.

Las puertas destruidas y llenas de bloques de arena y piedra.

Algunas ventanas rotas y otros embarrados con bloques de tierra.

La entrada a la mina completamente tapada por piedra sin ningún tipo de simetría.

Y las escaleras que conectan con la parte superior de la casa complementa embarradas (Algunas llegaron de romperse por el pisotón de Vegetta).

—Pero que habéis hecho con la casa…

Esto es imposible… .

.

.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo