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Vegetta777 - Saga de Planeta Vegetta - Capítulo 20

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  4. Capítulo 20 - 20 CÁRCEL DE LOCOS
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20: CÁRCEL DE LOCOS 20: CÁRCEL DE LOCOS ¿Y MI CÁRCEL?: —Voy a seguir con la cárcel, ustedes quiten todo lo que pusieron—dijo Vegetta mientras intentaba llegar a la zona de construcción de la cárcel.

Unos cuantos esqueletos lo atacan por abajo mientras Vegetta intenta hacer unas escaleras de piedra para subir rápidamente a la cárcel.

—Al final moriré… —Normal, no está el alcalde para salvarte el culo —la voz de Arsilex le apareció a Vegetta.

—¡Eh!, ¿quién les ha dado permiso para tocar el Factor del Spawn?

—Ajajaja —Y ahora falta que te caiga un rayo, sigue lloviendo.

—Con mi suerte, seguro me caerá, Jessus.

Vegetta, estando arriba de la cárcel, seguiría construyendo más celdas, y un garete para el carcelero.

Los noobs seguirían hablándole desde el Factor del Spawn mientras hacían algo.

—Miren, cuando estemos todos, y tengamos bien definida las normas de la sociedad, haremos unas elecciones para alcaldía… ¿Qué les parece?

—Está bien… Pero debería haber una condición para ser alcalde.

—¿Cuál?

—Tener pelo —dijeron Jessus y Lexosi al unísono.

—.

.

.

—Ajajaja —Si es por ustedes que el pelo se me cae poco a poco, gandules.

—Ajajaja —No son más tonto porque no pueden… —Ajajaja.

¡No!

—Lexosi, ¿y esa explosión?

—preguntó Jessus—.

Eso ha sonado en casa.

—Sí —dijo angustiado el tomate —Lexosi, todos los cofres afuera —Lexosi, la has liado —¿Qué hacen?, ¿qué hacen?, ¿qué hacen?

—preguntó el casi calvo mientras bajaba rápidamente de la cárcel.

—Un Roberto, ha explotado —P-Pero, me gustaría avanzar algo, ya van 3 episodios y seguimos en este arco de la cárcel… —Vegetta llegaría a la casa, viendo por la ventana—.

Los cofres están bien.

—Sí, explotó aquí afuera en el huerto, donde siempre.

—¿Y por qué me dicen en los cofres?

—Para asustarte.

—¡Sois tontísimos!, ¡me haceís bajar para nada!

Vegetta se detendría un momento para pensar el algo.

SOBORNO AL ALCALDE EN FUNCIONES: —Arsilex —¿Sí?

—Tú como alcalde, ¿puedes venir conmigo un momento para conversar algo?

—Sí.

—¿Alcalde?

—preguntó con desconfianza Jessus —Alcalde no nos traiciones, ¡eh!

Que te hemos votado —dijo Lexosi preocupado Ambos subieron a la cárcel para hablar un poco sobre cierto tema —Ahora Arsilex, estamos los dos solos en la cárcel.

He tapado el Factor del Spawn para que ellos no espíen la conversación.

—Cuéntame —Hagamos un trato, Arsilex.

—¿Cuál trato?

—Tú te quedas como alcalde.

—Obvio.

—Yo acepto la mayoría de las cosas que decidas, y tú a cambio, pones una normativa, para que te hagan caso ellos, de que no se puede hacer mechero o encendedores.

—Vale, o sea, el alcalde dice “no”.

—Exacto, “el alcalde dice no” —¡Ah!

El alcalde dice ¡Sí!

—Además, estás siendo un muy buen alcalde, porque todo buen alcalde se soborna.

—Vale.

—¿Trato hecho, Arsilex?

—Sí, no se puede hacer menchero —Ok, ahora tienes que decirle a los demás… Justo en eso, se escuchó la voz de Lexosi y Jessus —¿Todo anda bien?

—Qué suerte, justo terminamos la conversación y ellos lograron destapar el lugar donde está el Factor del Spawn —pensó Vegetta —¡Vale gente!

—¿Qué pasa?

—Comunicado del alcalde: La dinamita lo explotamos con los Ricardo o por otros medios, debido a que no se puede usar mechero ni encendedores.

—Pero, ¿sí podemos tener dinamita?

—¡No!, ¡Tampoco!

—gritó Vegetta —Sí.

—P-Pe… —No se habló nada de eso.

—Entonces, no se puede tener mechero, pero sí dinamita.

¡Muy bien negociado alcalde!

—¡No!

—¡Sí!

—¡Alcalde!, ¡alcalde!, ¡alcalde!

—dijeron los tres noobs al unísono Vegetta intenta atacar a Arsilex, pero este ya se había ido.

UN BUEN ALCALDE: —Bueno, ya qué, ellos no conocen otros medios de cómo activar los explosivos… —se dijo Vegetta para sí mismo—.

Ya me encargaré de la dinamita luego, ahora quiero terminar con esto de una vez.

—Vegetta, ¿dónde estás?

—preguntó la voz de Jessus por el Factor del Spawn —Estoy en la cárcel, Jessus, lo que se supone que debimos haber hecho desde el capítulo 18.

—¡Alcalde!, ¡alcalde!

¡Metiste a Vegetta en la cárcel por mala conducta!

—¡Sí!, estoy cumpliendo todo lo que he dicho.

—Ajajaja —Cómo buen alcalde.

—Clado, me siento orgulloso de mí mismo.

PUM Una explosión sonó cerca de casa, donde siempre.

—¡Ay Dios!

—Menudo hueco que se hizo.

—Pero, ¿por qué se empeñan en estar luchando al lado de casa?

—¡Porque hay dinamita, el alcalde ha negociado que se puede!

—Que no se puede cabezones.

Mientras Vegetta les gritaba, Jessus subía a la cárcel con un pequeño regalo en las manos.

—¡Jessus!, no pongas eso en ningún lado… Jessus se puso en la zona de la cárcel más peligrosa Vegetta trató de empujarlo, pero Jessus mantuvo el equilibrio lo mejor que pudo, y colocó ese bloque misterioso a lo largo de esa cárcel antes de caer por su propio descuido al no revisar por donde corría.

—¡Jessus!

—Y se murió… —dijo Arsilex.

—.

.

.

—¿Qué pasa, Vegetta?

—preguntó Lexosi que apenas había llegado a la zona de los hechos.

—¿De dónde ha tomado Jessus esos bloques?

—Estaba en un cofre —dijo la voz de Jessus.

—¡Pero eres tonto!, esto es para irnos a… Lo peor es que no me lo he planteado… Hasta que no ha muerto.

Después de esa tontería, Jessus y Lexosi se pusieron a picar toda esa obsidiana, tardando casi media hora en picarlo, en esa media hora, Vegetta aprovechó para avanzar más en la cárcel y terminar de cerrarlo.

—Creo que… encontré la forma de mantenerlos calmados, y así poder por fin tener paz.

HIERRO: Después de que hayan picado toda la obsidiana de la cárcel, Vegetta fue a la mina de casa para buscar hierro, y así tener barrotes de hierro para la cárcel y finalizarla de una vez.

—¡Eh!

Eso es mío —le gritó Arsilex a Vegetta después que este último le haya quitado el hierro en bruto que tenía en su mano.

—Eso no es de nadie.

—Pero era para hacelme un pico de hierro.

—No irán a hacer nada —Vegetta dijo para luego voltear e irse a la puerta de cas… —¡No te irás de aquí!

—dijo Jessus colocando más bloques de obsidiana en la puerta obstruyendo el paso a Vegetta —Pero cabezón, deja la obsidiana —dijo Vegetta eufórico mientras atacaba a Jessus con la espada, matándolo en el proceso— Pero, ¿cuánto de hierro tenías?

El alcalde Arsilex se lanzó para tomar el hierro de Jessus.

—¡Alcalde!

—¡Ahhhhh!

Arsilex ha sido víctima de Vegetta.

—Esto no estaba en el trato, ¿eh?

—Pero, ¡dejen las cosas de ahí!

Arsilex y Jessus aparecían y morían para evitar que Vegetta tome el hierro.

—Ajajaja —Que me des todo.

—Ajajaja —Y dame la obsidiana que luego me toca a mi picarla.

—Ajajaja —¡Cómo me pegues Arsilex, eres el siguiente!

—Ajajaja Arsilex y Jessus murieron.

Vegetta tomó tanto el hierro como la obsidiana.

—A ver, niños.

Ponen en la puerta bloques, roban obsidiana de los cofres —dijo Vegetta con amargura—.

Déjenme refrescarles la memoria.

Vayamos al título del capítulo: “Volumen 02 – Un viaje con noobs”.

Y luego seguido: “Cárcel de locos” —Tú estás loco, vuelve a la cárcel —le dijo Arsilex a Vegetta.

—.

.

.

—Ajajaja —Solo síganme y terminemos con esto de una vez.

¡FINALMENTE!: Luego de lograr que los noobs le hicieran caso a Vegetta, colocaría de una vez los barrotes de hierro.

Lexosi se aburrió y se fue.

PUM.

Además de terminar el garete del carcelero.

Arsilex se aburrió y se fue.

PUM.

Y lograr terminar el resto de las celdas.

Jessus se aburrió y se fue.

PUM.

Vegetta bajaría de la cárcel.

—¿Qué pasó aquí en la casa?

La escalera de la cárcel… Al frente de casa… ¡Otra vez en el huerto!

Colega… —Fue Roberto, Vegetta.

Vegetta, angustiado, se dispondría en ir a la casa para calmarse… —¡Verdad!, que aún hay obsidiana en la puerta.

—Ajajaja Los noobs fueron enviado a romper la obsiana, mientras Vegetta los miraba.

—¡Mira cómo trabajamos, Vegetta!

—.

.

.

—Exacto, somos unos trabajadores natos.

—¿En qué momento decidí aceptar esto?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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