Vegetta777 - Saga de Planeta Vegetta - Capítulo 5
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- Capítulo 5 - 5 LA SALIDA
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5: LA SALIDA 5: LA SALIDA SIN SALIDA: —¡Qué guapo están las construcciones!
—dijo Vegetta— E-En serio, ¿yo las hice?
—¿Cómo?, ¿No lo recuerdas?
—le preguntó Willy mientras se acomodaba su casco de hierro—.
Si tú fuiste quien nos instruyó.
—Willy, que el muchacho se fue apenas iniciaste de hablar.
¿Por lo que estabas en- tabla- ndo una conversación tú solo?
—dijo Fargan a carcajadas.
Vegetta admira las construcciones.
De pronto, se encontró con una puerta misteriosa.
«¿Se puede saber si yo mandé a construir una puerta aquí?, está mal ubicada».
Vegetta intentaría remover la puerta, pero en eso Willy y Fargan lo detuvieron.
Dijeron que es una forma de tapar una parte sin terminar por falta de materiales; además Vegetta mismo dijo que nadie, ni siquiera él, entre hasta que terminen la construcción actual.
—Entiendo… —En eso Vegetta mira a otro lado— ¿Esa es la construcción actual?
—Exacto, es un proyecto muy ambicioso por tu parte.
Nos está tomando mucho tiempo.
Pero sé que valdrá la pena.
La mansión más grande de todas.
Y encima sobre las nubes —Y cómo buena mansión, Vegetta; se supone que debería haber fantasmas aquí, pero ni eso.
Vamos por mal camino, ya.
Mjmj Vegetta admira la grandeza de la mansión.
Decidido a terminarla.
—Démonos prisa.
Más construcciones simétricas nos esperan.
Mientras tanto con Ángel: Ángel está rodeado de sombras oscuras.
Paralizado.
No sabe qué hacer.
—Exactamente, ¿cuál era tu plan?
—¿Solo nos querías muerto, papá?
—Te dije que nunca harías las cosas bien.
Ángel no podía mantenerse de pie.
Ya sin darse cuenta.
Ha perdido toda noción de la realidad.
En eso, el ilusionista despierta, está atado.
Además, sus manos están completamente inmovilizadas.
No podía defenderse.
—¿Q-Qué quie-?
—Solo quiero que digas en donde está la tercera gema.
Lo custodia tu amiga enredadera, ¿verdad?
—C-Cómo sabe- —¿Qué, cómo sé?, Protector de la segunda gema.
Yo sé muchas cosas.
En especial gracias a ustedes cuatro.
Ahora dime, ¿En dónde está?
¿ES ESTO REAL?: Vegetta se nota muy feliz en su vida de ensueño.
«Nuca pensé poder hacer todo esto.
Logré graduarme… Willy y Fargan son mis ayudantes…».
Vegetta se puso a pensar muy seriamente de lo que está pasando.
«Pero esa pelea si fue real —pensaba—.
Mi mal desempeño después de eso también fue real.
Pero lo que más me asusta».
En eso, en voz alta le preguntaría a Fargan: «Fargan, soy un poco cabezón, ¿recuerdas el nombre de la universidad que nos graduamos?» … «La UAH, gracias».
En su mente rondaba muchas memorias.
Pero en ninguna coincidía haberse graduado exactamente de eso, y menos junto a ellos.
«Después de ese incidente.
Desee nunca tener sueños así con esa extraña materia».
Rápidamente, se sentó en un sillón, pensativo, pero con la excusa de estar pensando ideas para la mansión para que no lo interrumpan.
En eso, Willy le pediría que le pase una cinta métrica.
Pero Vegetta está tan pesativo que Willy al final se le acercó y la tomó.
«E-Está muy cerca».
Luego de que Willy se vaya, Vegetta quedó en shock.
«O vi mal, o, ¿Willy estaba pixeleado?».
Al fin lo comprendió, no es un sueño.
¡Está atrapado en una ilusión!, seguramente esa puerta sea la clave.
Apenas pensó esto.
Vegetta sin decir nada ni ver a nadie.
Sale corriendo a la puerta.
—Aquí está —Abriría la puerta inmediatamente, pero vería una pared de mármol sin más— ¿Ah?
—Vegetta, ¿qué parte de que nadie lo viera no entendiste?
—preguntó Willy.
—¿Acaso crees que el líder puede desobedecer al líder?
Vegetta está rodeado, ya no confía en nadie.
Debe hacer algo.
«¡Toma!», rápidamente atacaría la pared.
En eso la ilusión del mármol desapareció.
Queda solo un montón de rocas y piedras hechas por el golpe.
—Con que las ilusiones se rompen al hacer daño a las superficies en donde están adheridas —se dijo Vegetta—.
Aunque también me duele el torso.
Seguro es por el esfuerzo que estoy haciendo después de hacer aterrizado en los pinchos.
—Lo tuviste todo, Vegetta… —¡Cállense todos!, ¡ninguno se compara a mis compañeros de verdad!
Dicho esto, se abalanzaría a atacarles, evitando pisar los pinchos.
Pues aún seguía en aquel acantilado.
ADIÓS ILUSIONES: Vegetta atacaría los pies de sus supuestos trabajadores para desaparecerlos.
Mientras esquivaba sus ataques, que al parecer le afectaban.
Gracias a la batalla, se activaron unas trampas, que, en conjunto con las ilusiones, se le dificultaba salir.
—Así que por eso me dolía cuando me pegaban.
Justo me daba muchas rocas como medida de defensa.
Debo seguir corriendo.
Vegetta llegaría a una pared.
Que rápidamente golpea, descubriendo así la forma de desaparecer las flechas de ilusiones.
—¡Alto!, ¡Deténganlo!
—gritó Willy ilusión.
—T-Tú no eres Willy —En eso Vegetta lanzaría una roca y continuaría escalando.
Esa roca caería sobre las ilusiones de Willy y Fargan, provocando una rotura en el piso de la cueva.
Y, por ende, su desaparición.
—Ustedes definitivamente no son como esos gandules.
Vegetta al salir, vería una esfera morada brillante en su izquierda.
«Seguramente sea Ángel».
Así que salió a ayudarle.
Ángel seguía sin poder hacer nada.
Su cabeza está cabizbaja e intentaba no entrar en la desesperación más profunda.
En eso desaparecería poco a poco las personas que lo atormentaban.
«¿V-Vegetta?».
¿EN CONTRA DEL ILUSIONISTA?: —¡Ángel!, ¿estás bien?
—Sí, ya estoy mejor, gracias.
¿Cómo los eliminaste?
—Solo hay que romper las paredes, techo e incluso el piso.
Solo eso.
—¡Oh!, qué fácil, para ser sincero.
—¿Ah que sí?, venga, este jefe ya está pasado.
¡Vamos!
Mientras tanto con Cries y el ilusionador: —¡Ilusionador inútil!, pensé que los matarías.
Al menos sé de utilidad.
—P-Por favor, y-ya déjame… Si quieres que te deje.
Haz esta iluisión.
Vegetta y Ángel verían al frente suyo a lo lejos un gigante de plasma morado.
—¿V-Vegue?, ¿también lo ves?
—No temas, Ángel, seguro es una ilusión.
Ya sabes qquéhacer.
Ambos correrían en dirección al gigante.
Y cuando se disponían a atacar.
Vegetta daría un zarpazo al piso que… —¡Ilusionista!
—dijeron ambos.
El ilusionista está demacrado y malherido.
Apenas podía mantenerse consiente.
—Sé que eres un enemigo, pero… ¿Quién te-?
—C-Cuidado a-atrás… Antes que terminase de hablar.
Se escuchó un gran estruendo.
Cuando el ilusionista bajó su mirada, Vegetta y Ángel yacían en el piso.
El ilusionista se desmayó.
Luego de un rato, cuando volvió en sí.
Vio cómo Cries se alejaba.
Al mirar a sus costados vería tanto a Vegetta como a Ángel atados junto a él.
Pero ahora están atados a una estalactita.
—Solo una.
Y por fin podré ser libre.
Gracias por tu colaboración, Cries.
—dijo para sí mismo Cries.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Sthefano_Ascate ¿Cómo que Cries colaboró con Cries?, o, ¿Alguien más lo dijo?
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