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Vegetta777 - Saga de Planeta Vegetta - Capítulo 7

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  4. Capítulo 7 - 7 ENREDADERA
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7: ENREDADERA 7: ENREDADERA HAZTE EL BOBO: Vegetta corre lo más rápido que puede.

Y logra llegar a una cueva; aquella donde se encuentra Cries.

—Este lugar… Es exactamente como lo describió ese Ilusionista de cuarta.

Antes de entrar ve algo que se dirige hacia él, como si lo hubieran lanzado, pero, ¿quién se lo lanzaría?, es claro que fue Cries, pues está por aquí.

Vegetta tocaría esa cosa que le lanzaron.

Al parecer es una especie de lechuga, y por la forma de esta, parece una pistola.

¡Algo como un pequeño Peashooter!

—Ese idiota seguro está destruyendo la flora local.

¡Cries!

—gritaría Vegetta mientras corre dentro de la gran cueva.

Una vez dentro de la cueva, Vegetta se daría cuenta de la verdad.

Cries está siendo atacado por una especie de enredadera viviente.

—Pero, ¿¡qué es esto!?

Al poco tiempo Cries se percataría de su presencia.

«¿Acaso es él?, ¿sigue vivo?».

Cries está es shock, deteniéndose por un segundo; que no sería desaprovechado por Enredadera que mandaría a sus lechugas atacarlo con pequeñas bolitas.

—Que bobo… —dice Vegetta, saltando en frente de Cries con el traje de lobo nocturno para cortar aquellos disparos— ¡Oye, Cries!, reacciona.

Estamos en una batalla.

—S-Sí —Dice Cries, mientras piensa cómo se liberó, o si sabe que es algún traidor.

Vegetta se percataría de este comportamiento, así que decidiría… Hacerse el bobo y que no sabe nada.

—O-Oye Cries, guarrillo.

¿Cómo sobreviviste al ataque de cabeza de ese Ilusionista de cuarta?

—Mientras Vegetta dijo esto, ambos esquivarían y cortarían más ataques— Además de venir en esta misión solo.

¡Qué valiente!, aunque no te preocupes.

Hasta yo me daba por muerto.

Cries no sabe a lo que se refiere.

Pero le es difícil pensar que el gran Vegetta, aquel que venció a Wolf King y al guardián no se diera cuenta de sus intenciones.

—¡Vamos, Cries!, no te hagas el bobo.

Cuando salí de mi prisión psíquica y liberé a Ángel, ambos fuimos a por el Ilusionista; luego este nos atacó con un potente ataque que nos dejó por mucho tiempo con un fuerte dolor de cabeza.

Imagino que tú también lo recibiste.

—C-Claro —Dijo Cries, esquivando un ataque logrando acercarse a Enredadera y encestarle un arañazo que partiría una parte de su gran cabello de enredaderas.

—¡Ya basta!, ¿acaso su reencuentro es más importante que sus vidas?, no quería recurrir a esto —gritó Enredadera—.

Vayan mis cebollas voladoras.

Lo que parecían unas cebollas con hélices aparecieron a lo largo de la gran cueva; que aún no lo menciono, pero está llena de vegetación.

Vegetta sabía que tarde o temprano, Cries se daría cuenta de todo, a fin de cuentas, no está con Ángel y eso es muy sospechoso… No estar con Ángel… ¡No está Ángel!, podría usar esa carta en su baraja.

Antes de que él dijera alguna palabra.

Una cebolla voladora le lanzaría una bolita que al impactar liberaría un gas olorosamente apestoso.

Esto limitaría su movilidad.

Ese olor si es fuerte.

—Oye Cries… —Antes de que Vegetta continúe, observaría como Cries en su intento de esquivar el ataque apestoso terminaría cerca de una de esas cebollas voladoras.

En eso, aquella cebolla atraparía a Cries con sus raíces, ¿¡de dónde salieron!?; y poco a poco Cries se vería más cansado.

¡Su energía está siendo absorbida!

Vegetta se lanzaría contra aquella cebolla partiéndola por la mitad, rescatando a Cries.

—G-Gracias V-Vegetta —Oye Cries, no te vayas a morir.

No quiero que muera otro compañero en estas repugnantes misiones.

—¿Eh?, ¿a qué te refieres?

—Al parecer no lo sabes, pero, en nuestra última misión, después de que sobreviva al dolor de cabeza.

Vi a Ángel muerto… No podía hacer mucho.

No pudo resistir a ese ataque.

Cuando no te vi con nosotros, supuse que ganaste la batalla y te fuiste pensando que habíamos muerto… No te guardo rencor, solo que quiero que sepas algo; apenas terminemos con esta misión… ¡yo voy a renunciar!, no quiero ver a otro compañero morir en batalla —Mientras Vegetta diría eso, este se moría de risa internamente.

Esta vez lo está haciendo perfecto.

Engañagetta le llamaban.

—Perdón Vegetta, pero cuando los vi, les tomé el pulso.

Pensé que no latía más y me fui.

Debí llevármelos por sea caso…

Pero eso no arreglará el pasado.

¡Vamos a por esa enredadera!

—dijo Cries destruyendo un par de vegetales.

EL SOL DE LA OSCURIDAD: —Bueno, bueno, no me hagan reír.

¡Más plantas!

Salieron un montón de lechugas y cebollas; la batalla es muy complicada.

Vegetta se vería acorralado; eso lo obligó a salir de la cueva, donde su traje se desvaneció, revelando un par de armas bajo su traje.

—No puedo creer que justo este día haga mucho sol.

¿Acaso ya es verano?

Vegetta lanzaría una flecha clavando una cebolla afuera de la cueva.

Esto le daría una oportunidad para poder entrar de nuevo.

¡Su traje volvió!, ahora evitaría perderlo con la luz del sol.

—Oye, tú, chico que acaba de venir de afuera, entre tanta conversación pude ver que te llamas Vegetta, ¿me equivoco?

—Sí, ¿y eso qué?

—Pues, ¡muchas gracias por la información, Vegetta!

—Diría Enredadera con un gesto algo nerviosa.

—Q-Qué… En eso Enredadera empezaría a concentrarse demasiado.

Mientras que todas las plantas, tanto lechugas como cebollas se posicionarían cerca de ella evitando que Vegetta y Cries se acerquen.

—Vegetta, ¿qué hiciste?

—No lo sé; y ojalá no haga lo que estoy pensando que va a hacer.

¡Solo ayúdame a detenerla!

Cries y Vegetta intentarían atacar, pero apenas llegaban, las lechugas y la cebolla se interpondrían evitando esto.

Además de que aquellas cebollas intentaban tomarlos por sus raíces, pero lo intentaban esquivar y cortarlas.

Al parecer, ¡se están sacrificando para que su creadora termine aquel raro experimento!

—¡EASTAR-2M!

—gritó Enredadera.

En eso, lanzaría lo que parece ser algo muy brillante.

¡Cómo si hubiera creado un sol artificial!

—Me lo imaginaba —dijo Vegetta mientras tanto su traje como el de Cries se desaparecían, ese calor y esa luz son como aquellas de afuera—, pero observa también.

La flora de esta cueva también está palideciendo.

No nos preocuparemos más por la cebolla y la lechuga de nuevo.

—V-Vegetta, ¡idiota!

Mira al frente tuyo.

Aunque toda la vegetación se está marchitando por el exceso de calor y luz.

Enredadera se agrandaba cada vez más, al parecer se hacía mucho más fuerte.

—Bueno, sino hay otra opción.

¡Toma, Cries!

—¿Eh?, no me digas que… —Sí, ¡lucharemos a espada, arco y escudo!

Ambos se lanzarían contra aquella enredadera.

¡Es tiempo se acabar con esta batalla!

¡ES TIEMPO DE ACABAR CON ESTA BATALLA!

—Aunque esa enredadera se ha hecho mucho más grande y fuerte, se ha hecho más lenta; además nosotros somos dos —dijo Vegetta luego de un pequeño análisis.

—¡Ja!, una gran proeza de las caricaturas, lo grande siempre es más lento, ¡esa es la ley!

En eso, Enredadera le encadenaría un puñetazo muy fuerte a Cries que casi lo noquea de un solo ataque.

—Vaya, vaya, ¿eso les parece lento?

Tal vez soy una criminal después de todo por romper su regla absurda.

—V-Vegetta ese “pequeño análisis”, acaso… —Perdón, Cries… Es que pensé que sería el caso, ¡vaya equivocación!, jijiji —Pues no te vez muy arrepentido… Cries se levantaría con algo de dificultad, la cuestión es acabar con ese sol falso, pero, ¿cómo?

Ambos esquivarían con mucha dificultad alguno de sus ataques; los otros si les dieron a ambos.

—E-Es muy rápida, fuerte y gigante, ¿cómo se vence a esa cosa?

¿cómo desaparecemos ese sol?

—pregunta un Cries algo débil.

En eso, Vegetta se percataría de algo en las hojas de Enredadera, se… se… ¡se están marchitando!

—Al parecer, el exceso de sol está quemando sus hojas, eso explica su gesto nervioso al enterarse de la debilidad del sol.

Su arma es… —En eso un puño gigante de enredaderas le pegarían a Vegetta.

—No hace falta terminarlo, esa arma de doble filo le costará muy caro —Cries en eso se saltaría lo más cerca a la parte superior de la cueva— ¡Dispárame una flecha!

Vegetta en eso le dispararía una flecha a Cries, Enredadera estaría muy confundida «¿Acaso ellos se están peleando?

No, seguro es otra razón».

Una vez que Enredadera se diera la vuelta, vería a Cries que ha usado la flecha como un soporte para mantenerse en el techo «Un momento, ¿cómo la fecha pudo penetrar profundamente la roca sólida de la cueva?» —Oye, Enredadera, ¿me vas a atacar o te quedarás mirando?, si te preguntas por lo que pasó allá arriba, ¿por qué mejor no le das un vistazo mejor?

En eso, un líquido rojo aterrizaría sobre ella «¿Sangre?, ¿acaso él?».

Al fijarse mejor, vería la verdad, ¡una mano de Cries está clavada con la flecha!, pero… ¿qué es eso?

—¡Estás en una batalla, no te distraigas!

—gritaría Vegetta mientras enviste con todas sus fuerzas a esa bestia de plantas, pero por hacerlo, Enredadera tomaría a Vegetta con su mano gigante e intentaría aplastarlo.

—Y-Ya falta po-poco, ¡vamos Cries, tú puedes!, Vegetta ya fue capturado… —Se dijo Cries mientras seguía rompiendo parte de la roca con su mano que aún seguía libre.

Enredadera no entendía nada, ¿cómo es posible que aquellos fueran tan ineptos para ser capturados de esa forma?, a menos que… ¡ese sea su plan!

En eso olería algo inusual… ¡fuego!, ¿¡es fuego!?, ¡y está saliendo de su mano!

¡justo en la mano donde está aplastando a Vegetta!

Enredadera abriría su mano viendo su mano quemándose, y… ¿una zona negra con gris desaparecía del cuerpo de Vegetta?

—Un momento, ¿acaso usaste mi mano como una zona para activar el poder de lobo?

—Y justo antes de terminar su frase se escucharía un estruendo arriba suyo, ¡Cries había roto la parte superior de la cueva!

Ahora el sol veraniego junto al fuego acelera el marchitamiento de sus hojas— un momento, en la mano de Cries hay una garra, ¿acaso se dejó disparar en la mano para clavarse en el techo y usar su sombra para activar su poder?

—Vaya, vaya, Enredadera —dijo Vegetta algo cansado—, veo que si captas muy rápido.

Cries caería y estaría muy malherido, pero sabría cuál es su deber.

Mientras tanto, Enredadera yacía parada, sin moverse.

«Perdón, Wolf King.

Nunca pude decirles la verdad, ellos siempre vivirán con remordimiento, perdón, de nuevo…».

Mientras decía esto, Enredadera se encogía, hasta finalmente caer desmayada, con la mitad de su cuerpo quemándose.

—¡Agua!

—Vegetta le lanzó una botella de agua a Enredadera para evitar que muera—.

Disculpa, no quisiera que murieras ahora.

—Sí, sí.

Ten —dijo Enredadera dándole la última piedra preciosa—.

Al final mi muerte es segura ahora que estoy como en prisión.

—¿A qué te refie…?

—Antes de terminar esa frase, Vegetta bloquearía un ataque de Cries con su espada—.

¡Con que sí eras un traidor!

—Y tú lo sabías todo, mentiroso de mier… —¡Cries, quedas detenido por todo lo que hiciste!

—gritó alguien de afuera, y ¡es Wolf King!, está junto a Ángel, el oso, el resto de lobos y… ¡Ilusionador y Guardían!

—Justo a tiempo… Este es tu fin, Cries.

Cries no parecía asustado, más bien, parecía como si siempre se hubiera preparado para este momento en específico.

¡Comienza la batalla contra Cries!

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Sthefano_Ascate Si que me demoré…

Espero les guste.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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