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Vegetta777 - Saga de Planeta Vegetta - Capítulo 9

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  4. Capítulo 9 - 9 MASACRE
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9: MASACRE 9: MASACRE RECORDANDO ESCENAS NO CONTADAS: Vegetta, asombrado, observa a toda la multitud de lobos nocturnos alrededor de la cueva de Enredadera.

—Ya se estaban tardando, bobos —dijo Vegetta, antes de percatarse de algo en la multitud—.

¿Q-Que hace Guardián e Ilusionista ahí también?

Recordando una pequeña charla que tuvo con el ilusionista antes de llegar donde estaba: —Muy bien, ilusionista.

Tanto tú y yo iremos a detener a Cries.

Con tus ilusiones, puedes hacer que yo esté más demacrado; y dime, ¿sabes modificar la voz?, tal vez podría sonar triste o muy malherido… —Eh, bueno Vegetta.

Ilusionista… —¿Eh?, ¿qué pasa Ángel?

—Yo no puedo salir de esta cueva cuando la gema no permanece en su sitio original —dijo Ilusionista sin mucho ánimo.

—Espera, ¿qué?

—gritó Vegetta—, eso es imposible.

O sea, es como si estuvieras en una prisión.

—Sí, yo también pensé lo mismo —dijo Ángel—, la primera vez que vine junto a Cries y nos escapamos, me di cuenta que el ilusionista no nos siguió.

Para alguien que quería mucho su gema, sería muy raro que no haga todo lo posible para evitar que se lleven lo más preciado que tenía.

—Tonterías —dijo el lobo nocturno con una V en su traje, por lo que tomó a Ilusionista y quiso sacarlo a la fuerza.

—¡Espera!

—gritó el mago de cuarta— ¿cómo que mago de cuarta?

Antes de poder salir por completó.

Vegetta e Ilusionista fueron electrocutados mágicamente, mientras que una onda los empujaba hacia adentro de la cueva con mucha fuerza.

—Y-Ya veo.

—No tenías que arrastrarme así.

—Bueno, Vegetta yo me voy adelantando, ¿está bien?

—dijo Ángel mientras se iba sobre el oso.

—Sí, Ángel —dijo el lobo nocturno morado; para luego mirar al ilusionista—.

Entonces, iré solo.

—No te preocupes.

Tal vez pueda salir si logran vencerlo.

—Ejem, si tú lo dices.

Bien, ya me voy.

Ya en el presente: —Ahora que lo pienso, no veo a Ángel… En eso, antes de que Vegetta pudiera hacer o decir algo más.

Alguien le había atravesado toda su espalda baja de un gran ataque.

—M-Me c-confié —dijo, antes de caer rendido y desmayándose instantáneamente.

Wolf King, que de lejos vio lo ocurrido.

Solo salió de su boca una sola palabra: “¡Atáquenlo!”.

En eso, muchos lobos nocturnos comenzaron a atacarlo a la vez.

Algunos intentaban dar zarpazos, otros ataques a distancia, y otros cuantos, se limitaban a observar el entorno para ver si podían hacer algo.

Pero algo no andaba bien, y Wolf King lo sabía.

«¿C-Cómo se volvió más fuerte en tan poco tiempo?, si hace poco tuvo problemas para enfrentar a Guardián e Ilusionista».

Después observó lo impensable.

Tanto Guardián como Ilusionista se adelantaron, pero Cries rápidamente los detuvo.

Lanzó a Ilusionista lo más lejos que pudo, y el Guardián solo lo desplomó al suelo con todas sus fuerzas.

«P-Pero, ¿qué mierda?».

Y ahí lo vio.

Cerca de su pectoral mayor izquierda, una insignia.

“WK”.

«Son mis… ¿iniciales?».

En eso Abeel, recién llega a la batalla.

—Wolf King, ¿Qué está pasando?

—M-Mira su pecho… —¿Eh?

—se preguntó Abeel, donde una vez que lo vio; se espantó—, esa insignia, ¿usted no dijo que la había perdido?

—S-Sí, eso… supuse… LUCHA DE VOLUNTADES: —Algún día se iban a dar cuenta, niñitos —dijo Cries en son de burla—.

Nunca voy a olvidar su generosa ayuda para darme este traje.

En ello, Cries lanzaría ataques a distancia con mayor potencia.

Además, de ataques que la manada solo observó a Wolf King hacer, antes de perder la insignia.

Cries lanzaría una onda sónica a la división A; un ataque de tormenta de garras a la división B.

Una gran explosión hecho por la división C, rompería el techo de la cueva en donde estaba Cries.

Esta explosión hizo que el sol logre quitarle todo su traje.

«Vaya truco… Creo que usaré el mío».

Mientras muchos lobos nocturnos junto al Guardián intentaron usar esto a su favor.

Él usó un ataque al cielo antes que su traje desapareciera por completo.

«” Dark Day”».

—¡N-No!

—gritó Wolf King.

—¿Qué pasó?, jefe —preguntó Abeel antes de quedarse anonadado por lo que presenciaba.

El sol abrazador de ese día había desaparecido por completo.

Ahora una oscuridad tremenda invadía el lugar.

La noche había llega tan de repente.

Lo suficiente para deshacerse de todos los que querían aprovecharse la situación.

—O-Oye, Wolf King.

Cuando luchamos en contra de la secta A.L.

Tú usaste ese ataque para que el día no apareciera, ¿v-verdad?

—Sa-Sabes, estoy empezando a recodarlo.

Creo que ya sé por qué no recuerdo casi nada últimamente.

—dijo el jefe de la manada mientras corría hacia donde estaba Cries.

Wolf King encararía a Cries.

«Sabes algo, no sé qué quieres con Cries, pero has cometido muchos pecados para ser solo un simple traidor.

Eres ese tal H, ¿no?».

Antes tales palabras, Cries quedó paralizado.

«Con que sí…».

Antes de terminar la frase.

Cries le lanzó lo que parece ser una bola hecha completamente de oscuridad y sombras.

«Shadow Ball».

Ese ataque fue seguido de dos zarpazos seguidos en dirección contraria y paralela formando una “X”.

«Maldito anciano».

En eso sus ojos empezaron a brillar, lanzando unos rayos láser de oscuridad.

Dejando medio muerto al líder de la manada.

—¡Jefe!

—gritaron muchos lobos nocturnos que intentaron atacar a Cries, junto a ellos, parecían que había más lobos que de costumbre.

Algunos eran ilusiones del ilusionista.

—Mira jefecito, ¿aún recuerda tu ataque especial?

—preguntó Cries, mientras Wolf King sudaba frío— “sonic howl”.

Un gran aullido aturdió a todos los que lograron oírlo.

La fuerza sónica logró romper las máscaras de muchos lobos nocturnos, y los que no poseían máscaras, se les tiño sus oídos de sangre.

Mientras que las ilusiones desaparecían por el gran aullido.

Wolf King cayó al suelo, y junto a él, Cries se arrodilló.

—M-Mierda, a-aún n-no me a-a-acostumbro.

¿te-tenía que- s-seguir más t-tiempo e-entrenando para a-adaptarme a este tra-traje?

—se preguntó Cries, mientras trataba de mantener su respiración más estable— a-al menos, di una batalla decente por un pequeño tiempo —inmediatamente pensó—.

No sé si la venida de Vegetta fue una buena o mala suerte para mi plan.

Logró acelerar la obtención de las gemas… En eso, Cries giraría su mirada hacia Wolf King, extendería su mano para lanzarle un ataque.

«Perdón anciano, pero hoy te mueres».

Mientras más cargaba su ataque.

Cries empezaba a temblar, y no solo por el cansancio.

«Déjame en paz, bestia».

La otra mano de Cries movió a su brazo, logrando que este falle el ataque.

—C-Cries, por favor, lu- ¡lucha!

—gritó el líder de la manada a su joven cachorro.

—Mátenme.

—N-No… Yo… —Ahora que lo pienso, que Vegetta haya llegado, fue muy malo.

Ahora no solo, aún no me acostumbro al traje, si no que mi pequeño huésped casi toma el control —dijo Cries; para que luego, una bola de sombras saliera de las garras de este—.

“Shadow Ball” —dijo.

Mientras lo que parece ser, un lobo correría hacia donde estaban ellos—.

¿Qué?

— dijo con incredulidad.

Entonces, Wolf King ya no se encontraba delante suyo.

Un aún muy aturdido Abeel, vería delante suyo que alguien pondría a Wolf King delante suyo.

«Con qué si funcionó el hechizo, Ángel».

Un Ángel renovado se encontraba delante de Abeel.

—Sabes, pensé que no podrías venir.

—Abeel, ahora que estoy aquí.

Recuerda lo que hablamos.

—… MI GRAN AMIGO: Recordando una conversación en la base antes de salir.

—…y se necesitaba toda la ayuda posible.

Aún si es de ellos, el guardián y el ilusionista —dijo Ángel un poco feliz—.

Oye, Abeel, puedes quedarte un rato.

Después que tanto Wolf King como el resto se fueran, Abeel se quedó un rato junto a Ángel.

—Veo que aún no te quitaste la máscara —dijo el lobo encargado de la legión de proteger la base—.

Por lo que puedo presentir que leíste algún hechizo prohibido y quieres que te lo aplique.

Pero mi respuesta es… —Sé que dirás no, pero entiendo que necesito ir.

—Más bien, iba a decir que “sí” —dijo Abeel mientras un atónito e incrédulo Ángel le veía—.

Sabes, de pasar a solo sentir presencias o encontrar objetos.

A leer hojas de libros sin abrirlo.

Tu capacidad de visión puede llegar a equipararse a Wolf King antes de sus episodios de alzhéimer.

Mejoraste bastante últimamente.

Dime, ¿qué hago?

—Lee este mensaje: “Sana, sana, cauda ranae.

Si hodie non sanatur, paulo post sanatur.” —Entiendo, dime, ¿quieres que le hago lo mismo al oso?

—No.

No lo quiero involucrar otra vez… Espero que lo entiendas… Después de un pequeño tiempo, tanto Ángel como Abeel no obtuvieron ningún resultado.

«Creo que así no era».

Luego de intentarlo un rato más; ratos donde Abeel confundía las pronunciaciones o se olvidaba que decir.

Ángel empezó a brillar.

—¡Pude hacerlo!

—gritó Abeel.

—S-Sí, aunque aún me siento cansado.

No pasó nada.

Ángel aún no podía dar ni un solo paso.

—Pero qué raro, tal vez… En eso, Abeel sentiría algo raro.

—¿Qué pasó?

—Déjame ver algo —dijo el capitán de la legión protectora mientras cerraba los ojos—.

Tal y como lo pensé.

—¿Qué cosa?

—H está usando lo mismo que usó para hacernos pensar que tanto Vegge como tú murieron —dijo mientras bajaba la mirada—.

O eso quiero pensar.

—No te preocupes, ve a revisarlo.

Estoy seguro que con ese destello de magia podré levantarme.

—Entiendo —Abeel se giró para poder ir a ayudar a su equipo, pero Ángel le diría algo que lo detuvo.

—Si esto funciona.

Por favor, haz lo mismo con Vegetta.

Seré de sebo para que vayas con él.

Imagino que Cries estará cerca de este por estar luchando en la cueva para obtener la última gema.

—Se-Sebo… Pero… —No te preocupes, todo irá bien.

Antes de que Abeel pudiera recriminar o decir algo.

Más y más lobos nocturnos seguían cayendo.

«No creas que dejaremos esto así…».

Abeel se fue.

Pasado un rato más, Ángel estaba perdiendo las esperanzas de que haya funcionado.

—¿Qué habré echo mal?, ¿acaso no era así el hechizo?, pero, ¿y esos destellos?

—pensaba mientras apretaba los dientes.

En eso, todo se oscureció de repente.

¿había llegado la noche?

—¿Por qué oscureció?, apenas son las 3 de la tarde… —antes de continuar, el hechizo volvió a activarse— ¡e-eh!, ¡necesitaba oscuridad absoluta!

Unas letras le aparecieron en frente de él.

Debía sacrificar algo para recuperar sus fuerzas.

—Esto no lo decía el libro.

A ver, ¿qué hay?

Perder una extremidad de forma aleatoria.

Perder un 50% de tu velocidad.

Que los ataques te causen el doble de daño Cancelar el hechizo —¡Pero que sacrificios de mierda!

Bueno, el 1 no me conviene para nada.

Y en caso pierda una pierna, sería lo mismo que escoger el 2.

Y el 4 no, porque necesito ir… Yo… Ángel, escojo el 3.

En eso, el hechizo empezó a brillar.

Ángel se había recuperado.

De vuelta al presente: —Entonces, ve y ayúdalo.

Abeel estaba muy inseguro.

Pero había algo en la mirada de Ángel que lo calmaba.

—Entiendo, mejor amigo.

¿Qué hiciste para obtenerlo?

—Solo haz el hechizo.

La oscuridad no será un problema ahora —dijo mientras volteaba para ver a Wolf King—, no te preocupes.

Yo me encargo.

Ángel se había puesto al frente de un Cries que estaba a punto de romper la máscara de Guardían.

—Oye, ex- Cries.

O más bien H.

Ven a luchar.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES Sthefano_Ascate Falta poco para el final del arco ;D

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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