Viajé a otro Mundo para crear mi Propio Imperio Futurista - Capítulo 11
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11: 11 Fuga parte 2 11: 11 Fuga parte 2 Alex ha reunido un notable grupo de casi un centenar personas; todos en su gran mayoría a excepción del niño hombres adultos mal olientes y arapientos que solo Dios sabe cuánto tiempo llevaban allí abandonados a morir de inanición sin la esperanza de jamás volver a ver Sol; pero ahora aunque esta oportunidad les es bastante riesgosa no dudan en aprovecharla y rebosantes de valor e ira al joven líder fielmente deciden seguir.
Alex de primero sube las escaleras y muy pronto con un rápido vistazo encuentra al otro guardia en medio de un sueño profundo sobre la mesa frente a él que hasta a dejado caer un poco de saliva sobre esta.
Alex a los que le siguen les da una señal con la mano para que esperen y con mucho sigilo se aproxima hasta el dormilón, ya estando lo suficiente cerca se prepara para acabarlo con un disparo pero para su sorpresa el hombre en ese exacto momento se despierta dando un largo bostezo y acomodando mejor la cabeza sobre su brazo , pero sin abrir los ojos y todavía medio dormido con desagrado menciona: “Santo cielo..
pero que peste traes encima..
le estabas haciendo algo a uno de los prisioneros o….” Sus palabras son silenciadas abruptamente por una bala que traspasa el cráneo y lo envía directo al sueño esterno.
El líder recordando el comentario del guardia por un segundo se acerca el barazo a su nariz y tras comprobar el desagradable olor que carga encima le genera unas inmediatas ganas de vomitar.
Por un momento se contorciona hasta que reprime sus deseos y ya en mejor estado toma una profunda bocanada de aire muy en serio razona: ‘En cuanto pueda lo primero que tengo que hacer es darme un buen baño..
ni yo mismo me soporto esta peste que tengo encima.’ Regresa hasta la entrada del túnel y tras realizar una señal con su cabeza los demás salen bien ordenados.
Ya una vez con todos fuera Alex se acerca al chico de cabello largo y muy educado poniéndole la mano sobre su hombro le habla: “Bien niño..
primero dime tu nombre así no te tengo que estar diciendo niño todo el tiempo.” “Rick.” Algo tímido con la mirada baja y sosteniendose un brazo con el otro el chico responde.
Alex muy satisfecho le da una palmada en el hombro mientras le continúa hablando: “Bien Rick..
yo soy Alex..
mucho gusto.” La rápida presentación termina dándole un ligero apretón de manos.
Luego se queda viendo a la infinidad de pasillos que tienen delante y con un enfoque más serio le pide: “Ahora todos necesitamos que nos digas que camino debemos tomar para salir de aquí.” Rick con una pose decidida extendiendo su brazo les muestra la dirección al mismo tiempo que sin una gota dura menciona: “Por ahí..
estoy seguro.” Todo el grupo siguen las orientaciones del niño sin cuestionar y mientras van avanzando pueden reconocer varios lugares por los que pasan, dándole un toque de mayor seguridad a la guía del Rick.
En el camino se encuentran a muy pocos guardias pero Alex a todos en menos de un parpadeo los acaba con algunos disparos y después de estar muertos los hombres que lo acompañan se apropian de las armas que portan hasta que por fin llegan al codiciado almacén.
Donde ven a dos guardias de pie medio dormidos recostados a sus lanzas y pegados a la pared junto a una gran reja que les impide el paso, y desde fuera se puede ver que el interior está lleno de todo tipo de armas y equipos relucientes de lo nuevos que son.
El equipo de Alex como lobos hambrientos se lanzan contra los centinelas despistados y sin darles oportunidad de nada dos prisioneros atacan directo al cuello de sus enemigos causándoles de una única estocada la muerte en el acto.
Rápido saquean el amacen y ya todos están bien armados ; espadas, escudos e incluso algunos cascos y protectores para el torzo se han puesto.
Un nuevo sentimiento de confianza se aprecia en los rostros del grupo y rebosantes de espíritu de batalla sus armas empuñan.
Alex viendo el entusiasmo de los demás se siente algo preocupado y acomodándose justo en medio de ellos y sin alzar demasiado la voz a su equipo le habla: “Chicos..
recuerden que nuestra misión es tratar de salir de aquí..
no ponernos a pelear contra todos los guardias de la fortaleza..
Se que todos ustedes les guardan un rencor enorme a esta gente pero ahora no es momento para desquitarse..
eso si quieren lo pueden intentar después de alguna forma cuando estén fuera de aquí..
Se puede decir que hemos tenido mucha suerte de solo encontrarnos a muy pocos guardias los que hemos tomamos por sorpresa y encargado con facilidad..
Pero otra cosa muy diferente es enfrentarnos a varios a la vez y listos para pelear..
está demás decir que somos muy pocos y no estamos en las mejores condiciones para una situación así.” Menciona al mismo tiempo que levantando una ceja ve de arriba abajo el cuarto escuálido de un hombre a su lado.
Después se voltea hacia la salida del depósito y alzando su arma al frente mostrando un espíritu guerrero les dice: “No mucho más adelante está la salida y ahí si vamos a tener que pelear en serio y no nos podemos tardarnos demasiado sino llegarán los refuerzos y ahí si que vamos a estar jodidos.” Alzando la ceja y asintiendo con la cabeza su último comentario pronuncia.
Todos asumen unas expresiones más razonables y en un completo silencio aceptan las advertencias de Alex.
El joven al notar la compresión de los demás se queda más calmado y luego de decir bien a gusto “Muy bien” se voltea y a la vez que avanza viendo al frente con una mirada desafiante les habla: “Sigamos entonces.” Tras reanudarse la marcha el anciano sostiene a su nieto por los hombros y muy preocupado viéndolo directo a los ojos le dice: “Rick..
en cuanto tengas la oportunidad huye lo más rápido que puedas y olvídate de los demás..
incluso hasta de mí..
¿me entiendes?” El niño que sostiene un puñal en sus manos temblorosas con lágrimas en los ojos a su abuelo quiere replicar pero el atento anciano le niega la oportunidad poniéndose más serio como persistente y la pregunta le repite: “¿Me entiendes Rick?
..
necesito que lo hagas porque lamentablemente de aquí no vamos a poder salir todos y yo quiero que al menos tú si lo puedas hacer.” Rick lleno de tristeza se sopla la nariz y dándole un fuerte abrazo cargado de sentimientos ocultando su rostro enrojecido en el pecho del anciano entre sollozos responde: “Si ..
abuelo..
haré lo que tú me dices.” El señor algo más calmado le muestra una sonrisa gentil al mismo tiempo que acaricia el cabello desordenado del niño por un momento y después le habla: “Vamos..
que ya falta muy poco.” Toda la multitud el resto del camino pasan sin problemas hasta que ya casi llegando al final el niño al mismo tiempo que señala con el brazo les dice: “Ya casi estamos..
Después de esa curva de ahí adelante está la salida.” La noticia al resto de personas los llena de alegría pero antes de que comiencen sus festejos el fuerte sonido de una campana sacude todo el interior del edificio seguido por los gritos de alarma de varios guardias que dicen: “Los prisioneros se han escapado.” “Bloqueen la salida.” “No los dejen salir de la fortaleza.” “Maten a todo el que se resista.” Alex completamente frustrado alzando la mirada ecucha la terrible noticia y casi que por instinto completamente frustrado como inquieto menciona: “¡Mierda..
ya nos descubrieron!” Seguidamente comienza a correr lo más rápido que pieden sus piernas mientras que a los que lo siguen escandalizado les grita: “¡Rápido..
hay que salir de aquí ya!”
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